27/03/2012

“Luchamos por un modelo de Justicia al servicio del pueblo y no de los grupos económicos”

 
En la FJA había dos corrientes importantes, una de ideología social-cristiana vinculada internacionalmente a la CLASEP, y otra, ligada a la SEPUSTAL, de definición clasista. Ya en ese momento entendimos la importancia de CLATE, que ha sido y es un sitio donde convergen diversas corrientes de pensamiento que existen dentro de los empleados estatales: socialdemócratas, marxistas, independientes.
La Federación Judicial ha ocupado cargos de importancia en CLATE, entre ellos cito a Eduardo Fernández Novoa, o compañeros como Margorini y Julio Bartomeu, que contribuyeron ampliamente a través de su militancia. Ahora también se incorporaron Jorge Izquierdo y otros compañeros.
Para nosotros CLATE es un ámbito importante porque nos permite tener los elementos con que se trabaja en cada país, y a partir de ello defendernos.
No olvidemos todo lo ocurrido desde el surgimiento del Consenso de Washington y la consiguiente aplicación de las  políticas del Santa Fe II que se vienen dando hasta la fecha, de precarización laboral. O en el caso de los judiciales, el disciplinamiento a los Tribunales de Justicia, llevando adelante en todo los países modelos de Justicia similares, es decir, un enlatado hecho desde el Departamento de Estado norteamericano y repartido por todos los continentes.
Chile, ha sido el ejemplo más alto de una justicia ligada al Mercado de una manera grosera, preparando toda la ingeniería para los Tratados de Libre Comercio. En el resto de los países, han desarrollado varias iniciativas similares, pero siempre han encontrado la resistencia de los trabajadores. La consigna de esta avanzada imperial, señala “Seguridad y celeridad jurídica”, y con eso estaríamos teóricamente de acuerdo, pero inmediatamente Santa Fe II sugiere: “para los inversores externos”.  Y es en ese aspecto, que desde CLATE hemos dado una fuerte pelea, por otro modelo de Justicia que esté al servicio de los pueblos y no de los grupos económicos extranjeros.

La lucha de la FJA

La Federación Judicial Argentina, es una  entidad que ya ha cumplido 50 años de actividad gremial. En noviembre de  1952, se había formado la Confederación Judicial Argentina, que es disuelta en ocasión del golpe de Estado de 1955, y en el 58 vuelve a formarse un ámbito organizativo a nivel nacional que luego deriva en la FJA. Desde ese momento venimos militando con una propuesta que garantice igual trabajo, igual remuneración para los judiciales argentinos. Lo logramos conseguir en 1975, y un año después, la dictadura militar derogó ese acuerdo, pero lo volvimos a recuperar en 1982, y lo consolidamos en 1983, antes que se fuera la dictadura. Todo eso no fue gratuito, sino que significaron grandes luchas de todos los judiciales a lo largo y ancho del país. Y en ese camino seguimos ahora.
También estamos enfrentando la recientemente aprobada ley antiterrorista, ya que los judiciales tenemos compañeros desaparecidos, por su militancia en  Chaco, Formosa, Santa Fé, Provincia de Buenos Aires, Córdoba. Tuvimos cientos de compañeros detenidos y otros tantos a los que se aplicó la Ley de Prescindibilidad, o que se debieron marchar al exilio. En ese sentido, la lucha contra la impunidad o violación de los derechos humanos, es una de las banderas fundamentales de la Federación. Desde esas premisas, impulsamos en su momento los Juicios por la Verdad con la APDH de La Plata, que se convirtieron en el primer antecedente de ese tipo de juicios, ya que estaban todas las persianas cerradas producto de la Obediencia Debida y el Punto Final, y todo lo que significó la claudicación del menemismo y sus aliados. De allí, que hoy denunciamos al gobierno de Cristina Kirchner y a todos los diputados que votaron la Ley Antiterrorista, ya que así se está abriendo la posibilidad de futuras represiones contra los trabajadores para que no enfrenten las políticas neoliberales que siguen aplicándose en Argentina.

Hacia el Congreso de CLATE

La realización del próximo Congreso de CLATE permitirá no sólo la elección de nuevas autoridades, sino la incorporación de compañeros y compañeras jóvenes, que han crecido en las luchas de estos años. Pero también es fundamental hacer un debate sobre la situación actual de los Estados nacionales, provinciales y municipales hoy en la América Latina y el Caribe. Así nos vamos a encontrar que existe un avance brutal sobre conquistas que teníamos los trabajadores estatales, por ejemplo la estabilidad, el derecho de sindicalización, o la posibilidad de una jubilación razonable en distintos países. Actualmente, en gobiernos considerados progresistas se avanza sobre conquistas históricas de los trabajadores. Está discutido el derecho de huelga de los estatales en Ecuador y Bolivia. En Uruguay se plantea, desde las esferas de gobierno, que debe haber casi un 50% de precarizados dentro del Estado.
En Argentina vemos como miles de trabajadores municipales cobran por debajo del salario vital y móvil. Por eso decimos que hoy se da una continuidad de la política de desmantelamiento del Estado y de pérdida de derechos de los años 90, en el marco de gobiernos que se dicen progresistas. Por supuesto, esto se expresa con mayor fuerza en países como Chile y Colombia, donde los derechos son vulnerados y los compañeros son reprimidos. O en el caso colombiano donde aún existen asesinatos a cargo de bandas de extrema derecha.
No tengo dudas de que el Congreso de CLATE va a ser un salto de calidad y representatividad, además de la ratificación del orgullo de ser trabajadores estatales, pero también ser trabajadores para un Estado que esté al servicio del pueblo y que podamos construir sociedades más democráticas y participativas.

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