14/09/2013

Jorge Izquierdo: El reposo del guerrero

12 septiembre 2013

Jorge Izquierdo no podría recordar, aunque quisiera, todas las veces que marchó por el centro de la ciudad. O por esta provincia, o por cualquier otra.

A Jorge incluso le tocó marchar fuera de su país, como parte de una delegación internacional de trabajadores judiciales que se oponían a una reforma en Venezuela.

“Le hicimos una marcha a Chávez”, rememora, y al recordar éste y otros hitos de su vida, dice, le invade una inevitable melancolía.

Jorge, también conocido como “el Rengo” o “Pete”, trabajó en el Poder Judicial de Neuquén durante cuarenta y siete años, seis meses y tres días, casi el mismo tiempo que estuvo vinculado a la actividad gremial, la que aún hoy no ha dejado del todo.

A la justicia neuquina ingresó en 1962, a los 15 años, como cadete, y con apenas el primer año del nacional concluido.

“Ni siquiera terminé el secundario, pero me preocupé por ver, leer, estudiar. El derecho es una cosa apasionante”, aclara este neuquino nacido y criado en el corazón de las vías, hijo de un guarda de tren que hizo historia con la Unión Ferroviaria y que le contagió el amor por la militancia y la justicia social.

Fue dos años después de su ingreso al Poder Judicial cuando, de la mano de Nicanor Briceño, se inició en la vida sindical.

Como su compañero, llegó incluso a estar vinculado al Movimiento Popular Neuquino, pero en poco tiempo se alejó para siempre.

“En Neuquén hice toda la carrera judicial. En el gremio (Sejun) fui secretario de actas, secretario gremial y secretario general casi 20 años”, resume, pero sigue: “llegué a ser secretario general de la CGT allá por el año 1979, en plena dictadura militar. Fue la primera seccional que creó la Secretaría de Derechos Humanos”.

Su currículum parece interminable, como su pasión al recordar su carrera como sindicalista en distintos ámbitos.

También fue fundador de la CTA local y ocupó diversos cargos (también el de secretario general) en la Federación Judicial Argentina hasta su retiro, el año pasado.

Hoy participa, junto a Julio Fuentes, del Consejo Asesor de la Central Latinoamericana de Trabajadores del Estado y del Consejo Político de la Central Latinoamericana de Trabajadores de los Servicios Públicos, con sede en Colombia.

En cuatro décadas de actividad sindical “El Rengo” tuvo oportunidad de participar en gestas históricas de Neuquén, como lo fue la resistencia a las políticas neoliberales de los 90 y la crisis de 2001, más adelante.

Jorge aún recuerda, con cierta emoción, una asamblea de 15.000 estatales en el Club Independiente cuando, en 1995 y con Jorge Sobisch como gobernador de la provincia, s e intentó privatizar la obra social provincial.

Su limitación física, producto de un accidente a los 8 años con el tren petrolero (ver aparte), nunca le impidió estar en todos los lugares en que su militancia lo requería.

Su actividad sindical transcurre hoy es más “tranquila”, en ámbitos más institucionales, aunque reconoce que cuando no quedó otra, hubo que pararse firme en la calle.

Hoy prefiere dejar que las estrategias las delineen los nuevos dirigentes. “Ahora (dice) es el tiempo del reposo del guerrero”.

“Rengo por el tren”

“A los ocho años me pisó el tren, pero perdí la pierna por la mala atención, no porque el tren me pasó por arriba. El petrolero me apretó”, cuenta sobre ese episodio de 1955 que ocurrió en la ciudad.

En aquel momento, recuerda, “como niñito que era de ocho años”, se levantó para seguir caminando y ahí su pierna se quebró. “Me atendieron mal en el hospital de Neuquén, porque en esa época no había buen servicio. Me llevaron a Allen en una ambulancia sin detenerme la hemorragia. El médico dijo que si hubiera tenido sangre podría haberme salvado la pierna”, explica. De allí lo llevaron a Buenos Aires y luego a Bahía Blanca con una gangrena que obligó a cortarla aún más arriba, “con proyección de barrerme incluso la cadera si continuaba la infección”, dice y aclara “felizmente se detuvo”. Su discapacidad “no ha sido impedimento para una vida sindical muy intensa”, asegura.

Fuente: Diario Río Negro

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