25/03/2014

Venezuela: guerra por el petróleo y boicot desestabilizador

La Habana, 24/03/14.-
Venezuela es el país más rico de América Latina. Debajo de su tierra el petróleo abunda. Las corporaciones transnacionales y Estados Unidos se lo quieren llevar todo, ya lo hicieron en Irak y Libia.

La desgracia de estos pueblos es tener el oro negro en abundancia en sus entrañas. En Venezuela es la causa de lo que acontece hoy, El imperio quiere allí un gobierno como el peruano para que le entregue todos sus recursos, principalmente el petróleo, vía privatizaciones.

La violencia desatada el 12 de Febrero en Venezuela quería eso y no fue -como quieren hacernos creer- una reclamación de trabajadores o estudiantes. Fue una acción planificada de los poderes económicos con la complicidad de la oposición ultraderechista, cargada de odio, publicitada por los medios afines y financiada por la embajada yanqui.

Dos opciones

Hablemos claro, en Venezuela hay dos alternativas. El proceso bolivariano que encabezó Chávez Frías continuado por Nicolás Maduro o el regreso del neoliberalismo ultraderechista de la FEDECAMARAS (la CONFIEP venezolana), fuertemente apoyada por el gobierno de Barack Obama -que se ha convertido en el perfecto mayordomo de los monopolios norteamericanos- y cuyo mayor exponente fue el corrupto presidente Carlos Andrés Pérez.

La ultraderecha neoliberal quiere retomar el gobierno a como dé lugar, la única opción, para ellos, es la violencia criminal, la guerra civil, cuentan con todo el apoyo norteamericano y la derecha internacional.

En 1989 el gobierno de Carlos Andrés Pérez impuso esa política ordenada por el FMI lo que condujo a la peor hambruna del pueblo venezolano. Fue cuando los trabajadores y la población salieron a las calles para protestar el 28 de Febrero en el llamado Caracazo.

Fueron los pobres los que tomaron las calles para exigir al gobierno que deje sin efecto las medidas neoliberales, la respuesta fue una masacre marcada con la sangre del pueblo. El saldo fue más de 3 mil muertos y otro tanto de heridos y centenares de desaparecidos. La derecha no condenó al gobierno y Estados Unidos no pidió sanción para Carlos Andrés Pérez, se refugió en Estados Unidos para no responder ante la justicia por los crímenes y corrupción de su gobierno y Estados Unidos se negó a extraditarlo.

Por eso los trabajadores y los sectores populares saben de qué es capaz la derecha, por eso apoyan y se la juegan por el avance del actual proceso. Ellos siempre se sintieron representados por Hugo Chávez, lo defendieron y lo repusieron cuando le dieron el golpe el 2002 y seguirán luchando para que continúe el proceso.

La mentira, el arma más poderosa de este facismo criollón

Todos los días las páginas de los medios con cinismo argumentan que en Venezuela no hay democracia, no hay libertad de de prensa ni expresión y lo que hay es una dictadura.

Conozco Venezuela y emplazo a que me desmientan. En Venezuela, desde la elección de Hugo Chávez se han realizado varios plebiscitos nacionales. Los resultados fueron abrumadoramente a favor del chavismo.

El ex presidente de EE.UU Jymmy Carter ha expresado que el sistema electoral venezolano es la mejor en comparación de otros países ¿Alguien puede acusar Jymmy Carter de chavista?

La falacia de que no hay libertad de expresión ni de prensa se demuestra cuando objetivamente el 80 % de los medios son privados y opositores al gobierno bolivariano. Así fue desde que Hugo Chávez ganó las elecciones. Si uno lee los periódicos más tradicionales de Venezuela, El Universal o El Nacional de mayor circulación nacional y con poder e influencia similares a “El Comercio” del Perú, son opositores radicales al gobierno, igual los demás medios, tanto hablados como escritos. Las principales estaciones de TV sea Venevisión o Globovisión son opositores al gobierno y difunden todas las mentiras que quieran, el gobierno cuenta con una minoría de medios que no llegan al 20 % del total.

¿Diálogo?

Varios gobernantes que aparentan buenas intenciones y personajes de la derecha internacional piden diálogo en Venezuela. ¿En qué consiste tal dialogo? Los ultras quieren que Nicolás Maduro les deje el gobierno o que aplique políticas neoliberales. Los electores no votaron por ello. El llamado diálogo sólo tiene una salida: respetar las normas de la democracia, su democracia, es decir respetar la elección del gobierno de Nicolás Maduro hasta las próximas elecciones.

La voluntad de los electores no es negociable, además, el gobierno de Maduro no ha incumplido su promesa electoral, no dijo que iba a gobernar para la derecha ni para las corporaciones transnacionales y menos someterse al mandato de EE.UU.

Volvemos a preguntar ¿qué diría la derecha peruana y el gobierno de EE.UU, si la izquierda, los trabajadores y sectores populares en el Perú, desataran una violencia como la venezolana para pedir al señor Ollanta Humala que se vaya por no haber cumplido su promesa electoral?

(*) Ex Secretario General de la FDTA de Arequipa. Ex dirigente de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú. Ex secretario general de la CGTP-Perú. Ex Senador de la República por Izquierda Unida. Actual Secretario General Adjunto de la Federación Sindical Mundial FSM.

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