15/04/2016

Un grito mundial en apoyo a la Revolución Bolivariana

Las voces autorizadas de Cármen Bohorquez, coordinadora de
la entidad convocante y alma máter de la realización del Encuentro, así como
las del Vicepresidente para el Area Social, Jorge Arreaza, el vicepresidente
Aristóbulo Isturiz y el ministro de Cultura, Freddy Ñañez, fueron describiendo
–el primer día de reunion- cada una de las actividades ofensivas que lleva
adelante el imperialismo norteamericano en complicidad con los núcleos más
regresivos de la sociedad venezolana. Pero además, cada uno de ellos ofreció información
minuciosa de cuánto ha avanzado este país desde que el Comandante Hugo Chávez
asumiera el gobierno en 1999 hasta el presente a pesar de las maniobras
desestabilizadoras. Cifras conmovedoras en lo que hace a alfabetización,
adelantos en salud a escala nacional y no sólo para minorías privilegiadas, o
ese millón de viviendas construidas y entregadas a quienes jamás se imaginaban
que un gobierno se iba a acordar de ellos y ellas, dejan muy claro que esta
Revolución no se puede venir abajo y hay que defenderla a como dé lugar.

Isturiz, locuaz y radical como cuando en medio del golpe de
abril 2002 estuvo al pie del cañón para devolver a Chavez al seno de los que
estaban dispuestos a jugarse la vida por el, volvió a ratificar que lo hecho
por el Comandante Eterno no puede medirse con palabras sino con todo lo que
surge de tener, teórica y prácticamente, la voluntad política de imaginar una
Revolución para que los más humildes volvieran a ser incluidos en cada una de
las decisiones fundamentales. “Una Revolucion anticapitalista sin ningún tipo
de concesiones es la nuestra”, dijo el vicepresidente.

La dignidad no se negocia y tampoco la continuidad de este
proceso, repitió luego, y rindió un merecido homenaje a Nicolás Maduro, quien a
pesar de la magnitud de la tarea que heredó de Chávez, no ha retrocedido un
paso en la decisión original de que la meta sigue siendo el socialismo.

En el Encuentro, también se escuchó al intelectual y
revolucionario cubano Abel Prieto, quien actualmente asesora al presidente Raúl
Castro. Como todos los hombres y mujeres de su delegación -entre los que se
enconraba el héroe de los 5, Antonio Guerrero- se comprometió a que la
solidaridad con Venezuela sea cada vez más superlativa. Sus palabras
interpretaron perfectamente lo que pensamos y sentimos todas y todos los que
participamos del Encuentro. Apoyar a Venezuela hoy es algo más que un gesto
necesario, es estrictamente una razón de autodefensa continental.

Atilio Borón, Fernando Buen Abad, Ana Esther Ceceña, Ignacio
Ramonet, James Cockcroft, Angel Guerra Cabrera y Katiushka Blanco fueron otros
de casi un centenar de importantes protagonistas que aportaron imaginación y
fuerte compromiso solidario para determiner taxativamente que en estas
circunstancias Venezuela Bolivariana está sufriendo uno de los embates
integrales más duros de las últimas décadas.

En ese mismo marco, la totalidad de participantes dejaron
claro que con parecidas excusas y mentiras, el imperio arremete a la vez contra
otros países del continente, siendo Brasil uno de los más afectados por este
plan agresivo de la derecha latinoamericana defensora del capitalismo, después
que con parecidos métodos se indujo la derrota electoral kirchnerista en
Argentina.

Estas conclusiones también fueron expuestas al presidente Nicolás
Maduro durante un encuentro en el Palacio Miraflores, quien no dudó en
ratificar frente a sus visitantes que pese a la gravedad del momento, “gobierno
y pueblo bolivariano estamos dispuestos a no retroceder ni un paso en esta
guerra que nos plantean nuestros enemigos internos y externos”. Conceptos
similares expresaron Maduro y Adán Chávez el pasado 13 de abril al dejar
inaugurado el Congreso de la Patria, mientras el filósofo mexicano Fernando
Buen Abad leyó a nombre de todos los integrantes de la Red un texto solidario
dirigido al pueblo bolivariano.

El Encuentro culminó con una declaración en la que se llama
a detener la ofensiva neoconservadora en el continente y convoca a “una amplia
movilización en defensa de la soberanía y la autodeterminación del pueblo
venezolano y en apoyo a todos los gobiernos, líderes y activistas progresistas
de la región, que están siendo víctimas de una verdadera cacería  por la reacción interna y el Imperio. Un
proceso similar al Plan Cóndor está en marcha en América Latina, cuando se
recrudece la persecución a todos los que luchan por objetivos emancipadores”.
Es en virtud de estas definiciones que el próximo 19 de abril ha sido
proclamado como el “día de la solidaridad internacional con Venezuela
Bolivariana”, y se llama a sindicatos, movimientos sociales,
organizaciones culturales e intelectuales a realizar concentraciones en las que
se denuncie la campaña injerencista que el imperio promueve constantemente
contra un pueblo que quiere vivir en paz.

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