Robinson López: «En Colombia no es ninguna sorpresa que se asesinen líderes sociales»

24/04/2019

Robinson López: “En Colombia no es ninguna sorpresa que se asesinen líderes sociales”

Las cartas están echadas. Este jueves 25 de abril se inicia el Paro nacional en Colombia protagonizado por estudiantes, sindicatos, movimientos sociales, organizaciones de base, campesinos y pueblos indígenas. Robinson López Descanse, líder indígena del Pueblo Inga del Putumayo lo explica en esta entrevista.

Por: Ernesto J. Navarro (@ernestojnavarro)

Los estudiantes han convocado a cerrar Bogotá, la capital. Mientras que los pueblos indígenas, agrupados en las mingas del Cauca y Putumayo, han anunciado el bloqueo de las rutas que conectan Colombia de centro a sur. En la región norte, las vías serán cortadas por los indígenas Barí.

 El Paro nacional tiene varias causas. Los pueblos indígenas vieron frustrada su reunión con el presidente Iván Duque el pasado 9 de abril, luego de que el Gobierno argumentara amenazas a la vida del mandatario.

Tras la firma de los acuerdos de paz entre el gobierno del ex presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en noviembre de 2016, se incrementaron los asesinatos de líderes sociales e indígenas.

Cifras de la Defensoría de Colombia aseguran que, entre el 1 de enero de 2016 y el 28 de febrero de 2019, han sido asesinados 462 líderes sociales y/o defensores de los Derechos Humanos.

Sobre este escenario, Robinson López Descanse, Coordinador Derechos Humanos y Paz, de la Organización Nacional de los Pueblos Indígenas de la Amazonia Colombiana – OPIAC(1), y líder indígena del Pueblo Inga del Putumayo, explica lo que sucede en el país.

 ¿Por qué los líderes sociales, campesinos e indígenas, siguen siendo objetivo de agresiones y asesinatos?

En Colombia, y en varios países de la región, la lucha por los derechos representa un escenario peligroso para la persona que asume un liderazgo. En los territorios de los Pueblos Indígenas, que es nuestro caso, hay muchos intereses de distintos sectores que no comparten la visión de los Pueblos y que se ven afectados económicamente cuando se defienden los territorios.

Incluso, para quienes gobiernan no resulta conveniente que las minorías asuman el control de sus territorios. Por ello, las agresiones y amenazas provienen de todo tipo de sectores, que van desde las empresas, hasta los grupos armados presentes en nuestros territorios.

¿Existen medidas de protección a los líderes sociales?

 Los instrumentos que propone el Estado colombiano para proteger a los líderes no funcionan de manera adecuada, ni protegen nuestras vidas.

El Gobierno Nacional, a través de Ministerio del Interior y la Unidad Nacional de Protección (UNP), no ha logrado brindar las garantías de protección diferencial a los líderes indígenas defensores de Derechos Humanos y nos siguen asesinando de manera sistemática.

Este es el caso (reciente) del Líder indígena del Pueblo Embera, Aquileo Mecheche, del resguardo indígena Chintadó (Departamento Chocó – noroeste). Él había denunciado las amenazas contra su vida, aún así no se le brindó la protección requerida. Los procedimientos que adelanta la Unidad Nacional de Protección, a través del GVP y el CERREM(*), para evaluación y asignación de medidas de protección, atentan contra la vida de los líderes indígenas amenazados en Colombia, quienes están riesgo inminente.

¿Cómo evalúan las respuestas que ofrece el Gobierno del presidente Iván Duque a las agresiones y crímenes en contra del Pueblo?

Es insuficiente. Existen unos compromisos adquiridos históricamente, no con este Gobierno, sino que son de vieja data. Solo que están siendo sistemáticamente incumplidos incluso de forma más intensa que durante el mandato de Juan Manuel Santos.

El actual gobierno, no sólo no ofrece un apoyo sustancial a los líderes frente a la violencia que hemos sufrido, sino que cuestiona la sistematicidad de la misma, aunque es claramente demostrable que hay una correlación con procesos políticos en defensa del territorio.

En Colombia no es ninguna sorpresa que se asesinen líderes sociales. Sin embargo, siendo un país que está en tránsito hacia la paz, se demuestra que no hay voluntad de este Gobierno para detener las atrocidades de la guerra. El pos-conflicto no se está dando de la manera más satisfactoria, sino por intereses políticos.

Reitero: las respuestas ofrecidas por el Gobierno de Iván Duque no son adecuadas para la situación de violencia.

Luego de la firma de los acuerdos para el cese del conflicto entre las FARC y el Gobierno colombiano (noviembre de 2016) ¿Existe paz en Colombia?

Los Pueblos Indígenas hemos acordado llamar este momento que atraviesa Colombia como etapa de pos-acuerdo, porque hasta el momento no es posible vislumbrar un escenario de posconflicto que realmente permita la paz en los territorios.

Al contrario, los Pueblos Indígenas hemos experimentado un período de recrudecimiento del conflicto, protagonizado por otros actores, producto del abandono estatal generalizado.

Hasta el momento, no existe un compromiso tangible del Gobierno por mejorar la situación de los Pueblos Indígenas y brindar las garantías de seguridad necesarias para poder convivir en paz, en los territorios, tal y como lo establece el Auto004 (Dictamen de la Corte Constitucional – 2009): los pueblos indígenas se encuentran en un estado de exterminio físico y cultural, por parte de los más de cuatro grupos armados organizados que operan en Colombia.

Desde hace diez años nos encontramos afrontando la desaparición de los pueblos, y en diez años más de espera, muy seguramente, esa situación ya se habrá consumado.

Entonces, ¿no basta con la firma de los acuerdos de paz?

Aunque se haya logrado capitalizar un acuerdo de paz, con uno de los sectores armados (FARC) que protagonizan el conflicto interno, los intereses infames en nuestros territorios, no permiten que podamos vivir tranquilos y en paz.

Por esa razón, no basta con que el gobierno de Juan Manuel Santos haya logrado unos acuerdos con un grupo armado, si el actual gobierno de Duque no tiene ninguna voluntad para brindar las garantías necesarias para la paz.

Iván Duque ha manifestado su deseo de modificar el acuerdo de paz firmado. En su opinión, ¿Cómo afectarían esoscambios a los Pueblos?

Los acuerdos, y su implementación no son perfectos en lo que se refiere a la defensa de los derechos de indígenas y campesinos.

Sin embargo, lo valioso es que el Acuerdo Final contiene una agenda de política pública que ha sido pactada por el Estado colombiano y (las extintas guerrillas) FARC-EP, para alcanzar la paz como fruto de una negociación.

¿Qué acarrearían esas modificaciones al acuerdo de paz?

El primer error del Gobierno Duque es desconocer que los acuerdos pactados son compromisos del Estado colombiano, y no solamente del gobierno de turno. El segundo error de Duque es querer construir un sistema menos efectivo en la consecución de la verdad, y con menos capacidad para resarcir a las víctimas.

El tercer problema es que el incumplimiento frontal de los Acuerdos, podrían generar un nuevo estado de conflicto armado interno generalizado de alta intensidad, debido a la no superación de los problemas nacionales, la agudización de las tensiones y a la inequidad social que dieron origen al conflicto. Algo que ya está sucediendo en los territorios indígenas.

Está en puertas un Paro nacional. ¿Se sienten incluidos los pueblos indígenas en esa convocatoria?

ste 25 de abril de 2019 se dará inicio a un paro cívico en todo el territorio nacional colombiano en el que los pueblos indígenas y afrocolombianos, sectores campesinos y diferentes gremios estudiantiles y sindicatos, exigirán el cumplimiento de los acuerdos pactados con anterioridad, y la incorporación de sus reivindicaciones en el Plan Nacional de Desarrollo 2018 – 2022.

En tanto no exista una sincera voluntad política del Gobierno y seriedad, en el cumplimiento de los compromisos adquiridos por el Estado colombiano, la Minga del Suroccidente Colombiano reanudará sus exigencias de diálogo, y, particularmente, la Minga de Resistencia del Putumayo intensificará las demandas expuestas en el Pliego de peticiones construido por los pueblos indígenas y sus organizaciones.

¿Qué exigen los pueblos indígenas colombianos?

 República, entienda cuál es la importancia del territorio para los pueblos de Colombia, y cómo éste, es parte inseparable de la vida y la convivencia de las comunidades indígenas.

Exigimos que se respeten preceptos como la Consulta previa y el Consentimiento libre previo e informado.

Exigimos que no se sigan extrayendo recursos naturales, utilizando técnicas lesivas que acaban con los territorios y la vida de los pueblos indígenas como el fracking y la aspersión de “glifosato” en la Amazonia colombiana.

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(1) OPIAC es una organización que representa los derechos de 64 Pueblos indígenas  indígenas en 6 Departamentos (Putumayo Caquetá, Guania, Guaviare, Vaupés y Amazonas).

 

(*) El Grupo de Valoración Preliminar o GVP es un cuerpo colegiado conformado por 9 Entidades del Estado colombiano (Unidad Nacional de Protección, Ministerio de Defensa Nacional, Policía Nacional, Consejería Presidencial para los Derechos Humanos y Unidad para la Atención y Reparación Integral de Víctimas)

 

(*) El Comité de Evaluación de Riesgo y Recomendación de Medidas (CERREM), es otro ente burocrático, encargado de validar las recomendaciones dadas por el GVP.

 

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