Monroe en Venezuela

24/01/2019

Monroe en Venezuela

23 de enero: el zapping televisivo se asemeja a una vil cadena mundial contra la Venezuela Bolivariana. La coordinación mediática es el correlato del movimiento sincrónico de intervención patrocinado por el gobierno de los Estados Unidos y apoyado por las administraciones derechistas del Grupo de Lima, obscenamente mansas a las imposiciones de Donald Trump

Por Mariano V√°zquez

Al interior de Venezuela, la oposici√≥n demuestra la misma vergonzante sumisi√≥n que los 13 gobiernos derechistas del autodenominado¬†Grupo de Lima¬†(Argentina, Brasil, Canad√°, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, Panam√°, Paraguay, Per√ļ y Santa Luc√≠a), que no reconocen el resultado de los comicios de mayo y el mandato constitucional del presidente Nicol√°s Maduro. Piden a gritos la intervenci√≥n extranjera, apoyan la guerra econ√≥mica y boicotean las sucesivas mesas de di√°logo para solucionar la grave crisis que afecta al pa√≠s.

En un mensaje televisado este martes, Mike Pence, vicepresidente de Estados Unidos, dijo: ‚ÄúEn nombre del presidente Donald Trump y todo el pueblo estadounidense, perm√≠tanme expresar el apoyo absoluto de los Estados Unidos mientras ustedes, pueblo de Venezuela, alzan su voz en un llamado a la libertad. Nicol√°s Maduro es un dictador sin derecho leg√≠timo de poder‚ÄĚ.

En tanto que en su cuenta de twitter, el senador cuba-americano, Marco Rubio, entre citas de la Biblia lanz√≥ una amenaza sin precisar el destinatario: ‚ÄúEst√°s a punto de cruzar una l√≠nea y desencadenar una respuesta que cr√©eme que no est√°s preparado para enfrentar‚ÄĚ.

Maduro obtuvo el 67% de los votos en una elecci√≥n en la que compitieron tres candidatos de oposici√≥n. Sufrag√≥ menos del 50 por ciento del padr√≥n electoral. Es cierto. Sin embargo, vale aclarar que en Venezuela el voto no es obligatorio y las cifras son similares a las de otros pa√≠ses en los que tambi√©n es optativo. Esto no la convierte¬†en ileg√≠tima. El voto de los venezolanos tampoco importa para uno de los mayores conspiradores contra la Venezuela Bolivariana: el secretario general de la OEA Luis Almagro, quien no cesa de llamar ‚Äúdictador‚ÄĚ y ‚Äúusurpador‚ÄĚ a Maduro.

Otra arista de la conspiraci√≥n fue lanzada el 14 de enero por el presidente de Colombia, Iv√°n Duque, que pretende sepultar a la Uni√≥n de Naciones Sudamericanas (Unasur) para reemplazarla por un nuevo bloque de car√°cter derechista que se llamar√≠aProsur. Por eso, la ca√≠da de la Venezuela Bolivariana ser√≠a funcional a la destrucci√≥n de todos los mecanismos de integraci√≥n latinoamericano-caribe√Īa.

Agresión internacional, el deber de las izquierdas

¬†¬ŅDesde qu√© foco se analiza a Venezuela desde el triunfo de Hugo Ch√°vez en 1998? ¬ŅPor qu√© el pa√≠s hist√≥ricamente excluyente de la dictadura de Marco P√©rez Jim√©nez y de los partidos tradicionales (AD y Copei) que se prestaron el poder para conservar privilegios no fue cuestionado internacionalmente? ¬ŅPor qu√© callaron ante la revuelta popular de 1989, el¬†Caracazo, que estremeci√≥ al sistema corrupto?

Ch√°vez cambi√≥ la matriz de Venezuela: integraci√≥n latinoamericana, redistribuci√≥n de la riqueza y empoderamiento del pueblo. El golpe de 2002 contra su gobierno es la demostraci√≥n de ese odio de clase sin pausa. Ni la derecha venezolana ni sus franquicias multinacionales ni los Estados Unidos dejaron de conspirar¬†tras esa intentona fallida de abril de hace ya 17 a√Īos.

Los intentos para derrocar a la revolución bolivariana no ahorraron ni recursos ni inventivas: desdetradicionales golpes militares pasando por bloqueos económicos y revueltas callejeras violentas, hasta acciones diplomáticas y confabulaciones mediáticas.

‚ÄúQuien quiera analizar la situaci√≥n en Venezuela sobre la √≥ptica de la formalidad democr√°tica no est√° entendiendo lo que est√° en disputa en este pa√≠s y en el mundo. El proyecto de control sobre la regi√≥n precisa acabar, destruir, extinguir el ejemplo de la Venezuela Bolivariana. Desconoce que el mismo gobierno de Nicol√°s Maduro intent√≥ negociar condiciones para una disputa democr√°tica con la derecha, ella no acept√≥ por √≥rdenes de Washington‚ÄĚ, escribi√≥ el historiador venezolano Iv√°n Gonz√°lez en el portal brasile√Īo¬†Di√°logos do Sul.

Afirma que en ‚Äúeste momento hist√≥rico esa derecha en la regi√≥n y en el mundo es esencialmente fascista, racista, supremacista y anti latinoamericana. Es la misma derecha que falsific√≥ los argumentos para la invasi√≥nde Irak, la ocupaci√≥n de Libia, la guerra de destrucci√≥n de Siria y que d√≠a a d√≠a produce acciones para atacar a Venezuela‚ÄĚ.

Para Gonz√°lez, ‚ÄúMaduro y el pueblo de Venezuela no tienen otra alternativa que defender el proyecto pol√≠tico existente en la Constituci√≥n de 1999, que dice que Venezuela es una rep√ļblica independiente, soberana, antiimperialista y bolivariana. Nadie tiene que defender a Maduro y su gobierno, eso es asunto que corresponde al pueblo que lo vot√≥, que sufre las consecuencias de los problemas del burocratismo, la corrupci√≥n y la falta de respuesta de la gesti√≥n p√ļblica‚ÄĚ.

El historiador, adem√°s, lanza una advertencia al progresismo: ‚ÄúLas izquierda de todos los tonos y pa√≠ses tiene el derecho de criticar y no concordar con Maduro y su gobierno. Cuestionar los errores y ofrecer posibles alternativas a los problemas, mas no pueden pretender ser ellas quienes decidan los rumbos del proceso de Venezuela. Peor a√ļn, justificar la agresi√≥n internacional de los enemigos hist√≥ricos de nuestros pueblos latinoamericanos‚ÄĚ.

¬ŅDemocracia? No, petr√≥leo

 Ni la paz ni la democracia les interesa a los que atacan por la espalda a Venezuela. Esas miradas cándidas que deciden ignorar que este país detenta las mayores reservas de petróleo del planeta y que por ello es atacada y no por la calidad de sus instituciones. Estados Unidos quieren apropiarse de esa riqueza estratégica. Simple.

Los temerarios movimientos de Trump, secundados por gobiernos rastreros como los de Mauricio Macri (Argentina), Jair Bolsonaro (Brasil), Sebasti√°n Pi√Īera (Chile), Mario Abdo Ben√≠tez (Paraguay), Iv√°n Duque (Colombia), Lenin Moreno (Ecuador), en otros, ponen en serio peligro la paz en la regi√≥n.

¬ŅPiensan acaso que una intervenci√≥n militar en Venezuela le ser√° indiferente a los pa√≠ses del ALBA, como Cuba, Nicaragua, El Salvador o Bolivia? ¬ŅQu√© el M√©xico de Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador se callar√°? ¬ŅQu√© potencias aliadas como Rusia, China o Ir√°n se quedar√°n de brazos cruzados? ¬ŅQu√© el propio pueblo chavista no se rebelar√°?

La continuidad del asedio a Venezuela agravar√° no solamente la situaci√≥n de Maduro, sino la del pueblo. La salida es pol√≠tica. No es mediante una intervenci√≥n ni un bloqueo ni el asedio constante, la soluci√≥n es el di√°logo. Un acto de agresi√≥n traer√° da√Īos duraderos a toda la regi√≥n.

#23Ene

 El 23 de enero hubo un pulso callejero y en las redes sociales entre sectores chavistas y opositores. Ambas marchas multitudinarias muestran un empate catastrófico entre dos visiones antagónicas.

En la noche previa, en actos vand√°licos y saqueos, murieron cuatro personas.

Sectores opositores prendieron fuego al centro cultural Robert Serra, dirigente del Partidos Socialista Unido de Venezuela (PSUV), asesinado en 2014.

En Caracas, incendiaron una estatua de Ch√°vez.

Mientras tanto, en la concentraci√≥n opositora, en un acto de demagogia que solo puede agregar m√°s tensi√≥n, el Jefe del Parlamento venezolano, Juan Guaid√≥, se autoproclam√≥ como ‚Äúpresidente encargado del pa√≠s‚ÄĚ. El reconocimiento de Donald Trump, la OEA y otros gobiernos de la regi√≥n son parte de la nueva¬†Doctrina Monroe¬†que se aplica a discreci√≥n sobre la Venezuela Bolivariana.

Esta historia, continuará…

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