17/07/2013

Ley de Servicio Civil: Análisis de la respuesta del gobierno a la jornada del 4 de julio

El empeño de los medios de comunicación y sus comentaristas,
en restringir la jornada del 4 de julio del 2013 a la lucha de los trabajadores
estatales por la ley del Servicio Civil, convierte a la real magnitud de la
protesta de la ciudadanía, por excesiva preferencia del gobierno por las
exigencias el empresariado, en un verdadero bumerán contra la gobernabilidad
del país, porque ello oculta, por un lado, la diversidad de motivos que generan
el rechazo del pueblo a las políticas del gobierno, y por otro lado, el
incremento de la autocomplacencia gubernamental con políticas equivocadas que
andan la dependencia, la desigualdad, la discriminación y la precariedad
laboral.

 

Sucede que el 4 de Julio, salieron a las calles del país, a
manifestarse en defensa de la plataforma laboral, social y política, del Comité
Nacional Unitario de Lucha CNUL; trabajadores de la empresa privada, de la
administración pública, trabajadoras del hogar y de puestos autogenerados,
urbanos y rurales; así mismo estuvieron, el vaso de leche, ciudadanos sin techo
y los estudiantes del país; en las regiones, salieron los pueblos andinos y
amazónicos, la mayoría trabajadores agropecuarios; y finalmente, protestaron el
4 los militantes políticos del novísimo Frente Amplio de izquierdas.

 

Entre las demandas de la Jornada del 4 no solo está el
archivamiento de la Ley del Servicio Civil, centralmente están las demandas de
cambio de políticas económicas, laborales y sociales, del gobierno. Como la
sustitución del extractivismo, el impulso a la consulta previa y la
diversificación de industria manufacturera; el cambio de la política educativa
y de salud, privatizadoras; la mejora del programa de vaso de leche y de
vivienda popular; la derogatoria de las leyes fujimoristas y de los regímenes
especiales; la aprobación de la Ley general de Trabajo, la regulación de los
derechos de los auto empleados; y el combate a la corrupción y la inseguridad
ciudadana.

 

Con esa realidad, reducir la respuesta del gobierno a la
declaratoria de una disposición de diálogo, en torno al reglamento de la Ley
Servir, manteniéndola tal cual está; no sólo es un grave error de gestión cada
vez mas autoritaria, inducido por los medios; sino que es una clara acción
atentatoria contra la paz social y la democracia; pues deja sin atención las
demandas más sentibles y aumenta la conflictividad. En esa tónica, se prepara
para el 27 de Julio una nueva marcha de los estatales y en torno a la
Plataforma del CNUL no atendida, se justifica plenamente un Paro Nacional
Cívico.

 

Desde el 4 de Julio, el gobierno esta advertido de la
decisión del pueblo y tiene que reparar en sus propuestas electorales; cumplir
con los compromisos de dialogo con los trabajadores e impulsar la constitución
del concejo económico y social y las políticas de trabajo decente pendientes.

*Julio César Bazán Figueroa es Presidente de la CUT Perú

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