22/06/2013

LA PROTESTA BRASILEÑA DE LA ÚLTIMA SEMANA

Por Tania Jamardo Faillace – periodista y escritora brasileña
 
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 Con la globalización casi total de las economías, ya ho hay más fenómenos locales, mejor dicho, lo que se muestra como tal, son manifestaciones locales de fenómenos globales.

 Para uno que vive el día-a-día de los movimientos, no apenas se informa sobre ellos, se vuelve muy claro que las organizaciones populares están bajo el acecho y la vigilancia permanente de otros intereses, o mejor dicho, del Hermano Grande. Así, no hay mayor dificultad en usar lo que era en principio un movimiento de basis para introducir nuevos elementos, que son ingovernables, porque sus direcciones se ubican en otros sitios. Es el fenómeno clásico de la infiltración – que la hubo hasta en la revolución soviética del 17.

 En el reciente caso brasileño, las organizaciones de basis (es mentira decir que se trató de un movimiento anárquico, sin liderazgo – eso no existe, es una broma ficcional) llegaron a la medida extrema de negar su aval al seguimiento de las manifestaciones (una medida de prudencia y auto-conservación), y, en la Internet, varios personajes netamente yankees (buenas muchachas, jovenes robustos, semejantes a reclutas estadunidenses hablando el lenguaje “joven”),  incentivaron los hechos, insultando a los políticos (solamente a los políticos!), lo que fué clonado en Brasil, por un personaje llamado Felipe, que fué a los extremos de insultos y palabrotas, para significar la revuelta juvenil.

 Ninguna proposición objectiva. Nada. Se trató de un escenario para preparar los espíritus al que pueda ocurrir em 2014, o sea, un otro golpe con la conducción imperialista que ya la conocemos, golpe explícito o golpe blanco, es decir, consentido.

 La FIFA es un lavado de dinero, como se sabe, y presta servicios a todo ese mundo obscuro en que se mezclan la criminalidad explícita a servicio de la Nueva Orden Mundial e las ejecutivas transnacionales. No se trata exactamente de una novedad, pero esa simbiósis llegó a extremos más notables que en los tiempos de las cartas reales de corso.

 Las Copas son buen pretexto tanto para expansión de los negocios ilegales, como para las extorsiones del sector constructivo y sus asociados, junto a las clases empresariales y políticas de cada Estado.

 La Copa de 2014 en Brasil, sinembargo, presenta algunos característicos propios. De cara: el absurdo de un evento deportivo dispersado por 8 millones de quilómetros cuadrados. No es viable economicamente ni turisticamente, no pasa de un desvarío. Si no miramos a su revés.

 Hace unos años, Raquel Rolnik, brasileña, que trabaja en la ONU, empezó a hacer un giro por Brasil, con la finalidad de denunciar esa trampa internacional, la cual, entre otras cosas promovería una redistribución espacial de las poblaciones urbanas.

Varios nucleos de acción social ya se habían formado en todo el país, llamados Comités Populares de la Copa para defender a los dislocados y discutir como las cosas eran decididas y hechas. El presupuesto general que se anunciaba, era de 100 bi de reales o dólares.

 No es verdad, pués, que no había organización popular contra las locuras de un neoliberalismo salvaje que se installaba de norte a sur en Brasil, bajo la cobertura de la Copa. Moradores y sus asociaciones locales y regionales, activistas sociales y políticos de grupos formales e informales, activistas de varias confesiones religiosas, han trabajado duro los últimos años para crear alternativas de lucha contra el aplastamiento de los derechos humanos y cívicos de las poblaciones carentes en Brasil.

 Solamente… jamás obtuvieron una única linea en la prensa o algunos minutos en la TV comercial, bastándose con uma prensa propia, basicamente internetica. Son docenas los sites y blogs de contenido y confección popular en Brasil.

 La cuestión de los precios de ingresos en transporte colectivo presentóse como una oportunidad de obtener visibilidad mediática. Con efecto. Uma cobertura, sinembargo, de malas intenciones y mentirosa, como se todo fuera un milagro de generación espontánea.

 Lo que ha también ocurrido, y ha sido subavaluado por el movimiento social popular, fué su aprovechamento por otras fuerzas políticas, que no se identificaron, pero que nosotros, que conocemos más o menos como las cosas funcionan, sabemos que se trata de grupos marginales (o no tanto)  a sueldo de la derecha y del poder económico, probablemente pagos por empresarios del sector.

 A todas esas, algunos oportunistas trataron de obtener dividendos políticos en Internet, acusando solamente a la clase política brasileña, proferindo palabrotas e insultos, y ocultando totalmente la cuestión central: el modelo neoliberal salvaje que nos ha sido impuesto desde el gobierno Fernando Henrique y sus malditas privatizaciones.

 Esa intervención, no hay que engañarse, no fué una inspiración del momento. La infiltración imperialista en los movimientos sociales para conocerlos a fondo, y saber como hacer su neutralización, es vieja.

 La Copa ha sido pretexto para diseminar los agentes de quien sabemos por todo el territorio nacional. El objectivo a perseguir, – además de los investimientos absurdos hechos obligatoriamente por el gobierno, – es la intromisión en la Constitución brasileña.

 Los congresistas, por menos dignos de confianza que sea la mayoría, aún hesitan en permitir la imposición de una ley anti-terror, inspirada por las leyes norteamericanas.

 Nada como un poquito de confusión para apresurar ciertas medidas. Mussolini y otros ya practicaban esa estrategia.

 No existen movimientos espontáneos y sin organización, en la vida social. Eso es facticamente imposible. Pero puede haber movimientos cuyas direcciones no se acusan, y por algún motivo será. También hay movimientos auténticos que son usados por otros como cortinas de humo.

 No son procedimientos nuevos. Son clásicos en la historia. Y más comunes a partir de Napoleon III.

 La cosa es sencilla: Brasil está ocupado informalmente. Por la gente que se sabe: CIA, Mossad. Israel acaba de convencer al gobernador de Rio Grande do Sul a instalar una fábrica bélica de aquel país en nuestro território – alta tecnología militar. Para qué? La Universidad de Stanford va a instalar un nucleo en Porto Alegre bajo el beneplácito del poder municipal. Para qué?

 Los jóvenes aparentemente brasileños que hacen discursos en la Internet no lo son, és decir, son versiones nuevas de un nuevo fascismo que está en gestación.

 La yugulación del movimiento sindical y su atrelamiento a través de centrales que no centralizan nada, han dejado sueltos y sin recursos a los trabajadores brasileños, con excepción de los petroleros.

 Y cual es la posición de la presidenta? Me figura que lleva el cuchillo al cuello. No se sabe lo que los gringos han podido minar dentro de nuestros territorio, y explotar en caso de resistencia político-instuticional.

 La cosa se ha apresurado desde la muerte de Chávez. Colombia y Paraguay concentran un arsenal militar considerable. La IV Flota nos vigila. Y nuestro estado sureño probablemente se convertirá en um cientro de información para América Latina. La visita del vice-presidente estadunidense dejó um recado muy claro relativamente a cooperación “total” en varios aspectos, inclusive en la educación e en el area militar.

 No hay que reforzar a la farsa. Al contrario, es necesario denunciarla diuturnamente. Y hacer llegar los informes a una población totalmente dominada por los conglomerados de comunicación Sony-Time-Life, etc, etc.,y sus asociadas locales.

 Tania Jamardo Faillace – periodista y escritora brasileña, porto alegre, rs

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