05/08/2016

Kerry trajo recados y espejitos de colores para Macri y Temer

Sin duda, Kerry llegó para profundizar aún más las
relaciones carnales con el gobierno neoliberal macrista y hacer un punteo “in
situ” de la agenda impuesta por Obama en marzo pasado.  Sabe que Macri es un virrey obediente al que
le gusta su nominación y que incluso, en reuniones privadas con empresarios
multinacionales se jacta de que por fin Argentina “está otra vez incluida en
the world”. En ese mundo de plástico y sangre, surcado por Monsanto, los Mc
Donalds, las petroleras como Shell y la Exon, y los fabricantes de armamentos
que alimentan todas las guerras en las que Washington se asoma. Ese mundo letal
del que cualquier persona sensible se apresuraría a apartarse de inmediato.
Pero Macri (y tampoco Temer) no lo ven así, ellos son los nuevos amanuenses y
por ello les toca ser premiados incorporándolos a la Alianza del Pacífico,
donde los Kerry y sus boys repartirán espejitos de colores transformados en
tratados de libre comercio.

 

Para atizar ese fuego, el visitante se reunió también con un
centenar de empresarios “argentinos” para susurrarles en el oído las ventajas
de los acuerdos bilaterales de libre comercio, y las grandes posibilidades que
ofrece el mercado norteamericano para los productos locales. No le costará
mucho, teniendo en cuenta el nivel de embelesamiento que provoca en nuestros
ejecutivos la posibilidad de concretar negocios con sus pares de la bandera de
barras y estrellas. No es lo mismo pactar compras o ventas con países
empobrecidos de la región (para eso está el alicaído Mercosur, dirán a coro)
que subirse a un avión y corretear por Manhattan o el Village. Toda una
aventura noventista.

 

Pero hay algo más en esta visita inesperada, surgida de la
excusa de presenciar los Juegos Olímpicos en Brasil. El Secretario de Estado
quiso tratar con Macri el remanido tema del narcotráfico, sobre todo viniendo
de un país que es el principal consumidor de drogas duras del mundo y que tiene
a la DEA como uno de los baluartes de la comercialización. Quizás entonces, se
interese por comprar algún terrenito en esa especie de santuario que es
Nordelta. O a lo mejor, se les ocurre volver a insistir en operaciones macro
contra los consumidores domésticos como ya han practicado varios países del
continente, a manera de excusa para que los capos de los cárteles se paseen sin
problemas por los aeropuertos sin que ninguna aduana les preste atención.

 

Además, Kerry sintonizó su chip en otro asunto de interés
mútuo, ese que desde hace un par de meses el Gobierno argentino y sobre todo su
Ministerio de Seguridad han trasladado al país en una operación contra natura:
el terrorismo. Para ser más claros, el terrorismo del ISIS.

 

Si se le preguntara a cualquier ciudadano o ciudadana
rioplatense, del uno al mil, en qué lugar pondría este rubro que desvela tanto
a la ministra Bullrich y su equipo, para no caerse de la tabla dirían “en el
lugar 999”, pero en la Argentina de los globos amarillos y la “Revolución de la
alegría” todo es posible. No importan los tarifazos, las decenas de miles de
despidos, los ataques parapoliciales y las amenazas a sedes de organizaciones
populares, como ocurriera en las últimas horas con el local de la Federación
Universitaria de Buenos Aires, ni tampoco las políticas de privatizaciones
encubiertas o algo tan doloroso como los miles de muertos por el “gatillo
fácil”. El gran problema para Macri y Kerry es el “te-rro-ris-mo”. Precisamente
en un país donde no hay ningún tipo de terror, ni “islámico” ni autóctono,
salvo que por ese nombre se tipifiquen ciertas medidas brutales del gobierno
contra la población más humilde. Sin embargo, detrás de este montaje se está
preparando todo un andamiaje jurídico y represivo de gran envergadura, con el
asesoramiento de varios servicios de inteligencia como el Mosad, el FBI y sus
colegas colombianos. Igual que en Paraguay o que en México.

 

Si a esto se le suma el operativo “transformador” y de
“lavado de cara” de las Fuerzas Armadas para que no sólo desfilen sino que
también se preparen para acudir prestamente a solucionar los conflictos
internos, queda claro que nuevamente se está bordeando la “doctrina de la
seguridad nacional” en la que el ISIS sería la excusa a combatir.

 

Hay otro “temita” en el que Macri y Kerry sintonizan
desde hace tiempo y se llama Venezuela y sus “presos políticos”. Cómo se iban a
perder la oportunidad el Presidente de volver a la carga con que el golpista
Leopoldo López está sufriendo “todo tipo de vejámenes” en las cárceles
bolivarianas. Es prácticamente su leiv motiv desde que iniciara la campaña
electoral que lo llevó al Gobierno y en cuanta oportunidad tiene, lo saca a
relucir. Por ello, es de esperar que alentado por Kerry y cumpliendo las indicaciones
de Obama, emitan alguna declaración donde el “dictador” Maduro quede
“deslegitimado” por tan poco confiables personajes. Y totalmente legitimado por
la voluntad popular de sus pueblos y de muchos del continente que saben qué
puntos calza cada uno.

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