20/12/2015

El regreso de las derechas ¡Alerta que camina!

 
Pero las botas, en esta vuelta
de la historia, no son calzadas por milicos golpistas, sino por
gerentes del gran capital que han logrado generar consensos electorales.
Lo desafiante para quienes caminamos con las sandalias del pueblo, son
esos tantísimos votos logrados por esa burguesía oligárquica, amante
carnal de los imperios, neoliberal y banal hasta la exasperación.

Hablo de Venezuela, de Argentina… pero no me olvido de los políticos de Brasil que promueven el impeachment
de Dilma Rou-sseff, para barrer con lo que pueda quedar en su gobierno
de compromisosocial y democrático… (a pesar de la “buena letra” que
hace Lula con sus “recomendaciones” a Maduro realizadas desde Madrid
junto a Felipe González). No me olvido tampoco de la derecha que
recuperó Bogotá y otras ciudades y Estados colombianos entorpeciendo los
esfuerzos de paz, ni de la derecha “neofascista” que se impuso en
Guatemala o Paraguay por una misma vía.

Sin perder de vista la
geopolítica del poder -y las lógicas del capital- es necesario sin
embargo observar las diferencias entre las experiencias
latinoamericanas, que se han simplificado en numerosos análisis
políticos bajo la denominación “gobiernos progresistas”. Es preciso
evitar también las tentaciones mecanicistas de interpretar a estos
movimientos como “olas arrasadoras que van y vienen”, frente a las
cuales sólo nos tocaría navegar a favor de la corriente, intentando
guarecernos en las grietas cada vez máspequeñas que pueden proteger
nuestros destinos inmediatos, personales o grupales, o dejarnos flotar
-si tenemos la posibilidad en algún devaneo posmoderno- hasta la próxima
ola.

El lugar de los sujetos en la historia es parte de los
debates de revolucionarios y revolucionarias, y debe ser centro de
nuestras reflexiones-acciones, si queremos realizarlas desde el lugar
que habitamos “abajo y a la izquierda”. Estamos exigidas-os de defender
conquistas, y al mismo tiempo darnos el espacio necesario para aprender
de la historia, pensarla con serenidad en medio de la tormenta. “Peinar
la historia a contrapelo”, sugería Walter Benjamin. Esto invita a
realizar ejercicios de humildad, de escucha, de cuidado entre quienes
compartimos esfuerzos para no desarticular los colectivos que supimos
crear en los momentos de avances del movimiento popular. Estas
experiencias, y la acumulación de fuerzas que suponen, están amenazadas
por las políticas que se anuncian, pero también por las propias
impericias en nuestros debates, que muchas veces se vuelven discursos
autoafirmativos, réplicas dogmáticas, ideologías paralizantes, peleas
sectarias.

 

VENEZUELA: CADA LATIDO CUENTA

En
un continente convulsionado, la encrucijada decisiva se vive en
Venezuela. El resultado del 6 de diciembre compromete el futuro de
nuestrospueblos. La disyuntiva no es la alternancia de variantes
políticas de gobernabilidad del capitalismo, sino la opción entre
revolución (bolivariana, antimperialista, popular, socialista, y en
algunas de sus franjas feminista y anticolonial), o contrarrevolución
(neoliberal, fascista, revanchista). Lo que está en juego es la
profundización o la frustración de una revolución popular que se ha
puesto como meta el socialismo, y también las relaciones de integración
del continente de modo autónomo frente a Estados Unidos y Europa.

Si
bien será necesario un análisis más profundo sobre las causas de esta
derrota, los colectivos revolucionarios en Venezuela van apuntando
algunas reflexiones: el impacto de la guerra económica en la población,
la débil implementación práctica de las iniciativas del gobierno para
combatirla, elacoso mediático que creó un clima de inseguridad, las
fisuras en el régimen por la pérdida del liderazgo de Hugo Chávez -la
figura que radicalizó el proceso revolucionario garantizando al mismo
tiempo su unidad-, el sabotaje de algunos burócratas y corruptos cuya
pertenencia al gobierno nacional o a gobiernos locales desanimaron la
participación del pueblo.

El Estado burgués, sostenido en la
renta petrolera, comenzó a retroceder ante las manifestaciones de la
crisis profundizada por la guerraeconómica y la caída del precio
internacional del petróleo. Sus instituciones no fueron superadas por
las expresiones emergentes del poder popular. A pesar de que el legado
central de Hugo Chávez se puede resumir en su mandato: ¡Comuna o nada!,
la multiplicación de experiencias comunales, siendo ejercicios vitales
de autogobierno del pueblo, no lograron la fuerza necesaria para
desarticular las maniobras de mediatización de la revolución.

El
resultado fue una derrota contundente: la derecha sacó un 18% más que
el chavismo, logrando mayoría parlamentaria, con 112 diputados, frente a
55 del chavismo. Es una derecha heterogénea, porque su unidad está dada
en torno al derrocamiento del régimen revolucionario; es burda en su
descaro antipopular, prepotente, y se valió del desabastecimiento, la
provocación, los actos de violencia como las guarimbas, y sus apoyos
internacionales para desgastar al gobierno con el fin de recuperar el
control de los recursos básicos del país a través de políticas
privatizadoras, de “libre comercio”, la sobreexplotación de la fuerza de
trabajo, del extractivismo y la pérdida dederechos sociales. En esa
dirección apunta la anunciada derogación de leyesbásicas del chavismo
-de tierras, trabajo, suelos urbanos, precios justos, etc.- el cambio
del Tribunal Supremo de Justicia y la convocatoria a un posible
referéndum revocatorio del mandato presidencial. Por supuesto, promueven
unnuevo lugar de Venezuela en el juego de alianzas internacionales en
el que deje de ser la vanguardia de los pueblos soberanos del
continente, para quedar como ejemplo de lo que no se debe ni intentar.

Mirar
el impacto de la guerra económica nos trae a la memoria otros procesos
revolucionarios como los de Chile y Nicaragua, en los que estas
modalidades de guerra fueron decisivas para tumbarlos. Como contracara,
tenemos la experiencia de la Revolución Cubana, en donde la violenta
guerra económica, el bloqueo, fueron enfrentados valientemente por la
capacidad de la dirección y de un pueblo revolucionario, en el que la
conciencia social logró la identidad entre las nociones de patria,
revolución, socialismo, e internacionalismo. Una clave de esa revolución
ha sido el reconocimiento de un liderazgo que camina junto al pueblo,
escuchando, rectificando, y asumiendo los riesgos de “guevariar” al
mundo.

Venezuela conoció también un liderazgo “guevariano”, que
paradójicamente lo encarnó un militar, Hugo Chávez. Como Fidel, supo
hablar con su pueblo, no “a” su pueblo; supo aprender, enseñar, y fue un
factor decisivo en la creación de la conciencia revolucionaria del
pueblo, que hoy sigue expresándose en defensa del proyecto bolivariano, y
que se sintetiza en esta coyuntura electoral en los cinco millones
seiscientos mil votos que, fajándose con lacrisis, le apostaron a la
profundización de la revolución.

En los días que siguieron al 6D,
el pueblo está movilizado. Una parte del gobierno -incluido el
presidente Maduro- lo acompaña en esta lucha que tiene plazos precisos:
el 5 de enero asumirá la Asamblea Nacional, y en febrero será la
rendición de cuentas de Maduro. En esa movilización de los de abajo,
están las claves para el desenlace de la Revolución Bolivariana, en la
que están puestos los sueños de tantos pueblos del continente,
dispuestos a defender al socialismo comunal como sueño concreto de los
oprimidos.

 

POSTALITAS DEL GOBIERNO “MACRIEMPRESARIAL”

• Escribe Horacio Verbitsky que en su primer encuentro con Dilma
Rousseff, Macri le solicitó un crédito del BNDE para aplicar a las obras
del Ferrocarril Sarmiento, a cargo de un consorciointegrado por la
constructora brasileña Odebrecht, la española Comsa, la italiana Ghella y
la argentina Lecsa. Estas dos últimas forman parte del grupo que
conduce el nuevo jefe de la familia Macri, Angelo Calcaterra, hijo de la
hermana de Franco y Tonino Macri, María Pía. Esta postalita mide la
íntima relación entre política y negocios que caracteriza la etapa
abierta en Argentina.

• Juan José Aranguren, ex presidente de
Shell -actual secretario de Energía- expresó que el objetivo de Macri es
privatizar YPF. Se asegura que la idea es entregar la participación de
YPF en Vaca Muerta a los fondos buitres.

• Marcelo Villegas,
designado ministro del Trabajo de la provincia de Buenos Aires, trabajó
en los últimos siete años en Telecom, y antes fue director de Recursos
Humanos de Walmart y de Jumbo.

• Miguel Punte, director de Recursos Humanos de Techint, es el número 3 del Ministerio del Trabajo de la Nación.

•
Santiago Manuel de Estrada, abogado católico, fue designado como nuevo
secretario de Culto, en el marco de la Cancillería. Fue secretario
deSeguridad durante la dictadura militar (1976-1983) y fue subsecretario
de Seguridad en la dictadura de Onganía (1967-1969).

¡Jamás habíamos tenido tantos gerentes y propietarios de empresas en los puestos de gobierno y en los gabinetes!

Otra postalita: En su primer día de gestión, Macri aprobó 29 decretos
de “necesidad y urgencia”, modificando leyes y avanzando por esta vía en
una modalidad de gobierno que desestima el rol del Congreso. Según sus
propios anuncios, no convocará al Congreso hasta marzo. Noventa días de
decretazos permitirán configurar esta etapa, modificando Ministerios y
desarticulando conquistas.

Sucede que el resultado electoral
dio un triunfo amplio a Mauricio Macri, que además del gobierno nacional
cuenta con los gobiernos de la capital y de la provincia de Buenos
Aires, entre los apoyos centrales, pero que no cuenta con mayoría en
ninguna de las Cámaras del Parlamento. Eso hace que Macri y sus secuaces
hayan inaugurado este modo degobierno por decretos, secuestrando de una
vez las instituciones creadas por el régimen republicano que dicen
defender. Algo que no molesta en esta lógica de las apariencias, donde
por un lado convoca a diferentes diálogos mientras por otro suprime los
lugares institucionales para la generación de consensos.

 

DERROTA DEL KIRCHNERISMO

¿Cuáles fueron las claves de la derrota de las políticas kirchneristas?

Una
vez más, se pueden ensayar diversas respuestas. En el fondo se
encuentra la renuncia del kirchnerismo a asumir un proceso
coherentemente comprometido con los sectores populares. Se puede
confundir los actos con la retórica, pero no se puede gobernar para
Monsanto o Barrick Gold en nombre del pueblo eternamente. Se puede
hablar y efectivamente hacer mucho en relación a la defensa de los
derechos humanos, pero resulta contradictorio con la aprobación de la
Ley Antiterrorista, la militarización de los territorios en nombre de la
lucha contra el narcotráfico, y la estigmatización como terroristas a
los pueblos que impulsan luchas socioambientales en defensa de la vida.

Hay
un límite en el discurso antimperialista, cuando se paga la deuda
externa al contado y se descartan medidas efectivas para enfrentar la
crisis económica como podrían ser la nacionalización del comercio
exterior, o la implementación de una reforma impositiva que grave a las
grandes ganancias.

Hubo logros que quedan como parte de lo
ganado: la renacionalización y ampliación del sistema jubilatorio, la
Asignación Universal por Hijo, la restitución de las convenciones
colectivas de trabajo, los avances que significa la Ley de Medios, la
habilitación de los juicios a los genocidas de la dictadura. Pero las
políticas sociales compensatorias, no lograron mitigar el disgusto
generado por las lógicas clientelistas, y la enorme corrupción de muchos
de los funcionarios.

En la médula de su política aparece un
modelo productivo extractivista que hizo al país dependiente de la soya,
impuso modalidades destructivas de la biodiversidad y de la naturaleza
-como la minería a cielo abierto, el fracking -, sostuvo un
sistema impositivo regresivo, y pactó hasta el cansancio con un
sindicalismo corrupto y antidemocrático. El gobierno kirchnerista
anunció la creación de un capitalismo “serio”, y para eso es más eficaz
el staff de gerentes.

Hay que agregar que el giro a la
derecha del gobierno ya venía marchando con el nombramiento a dedo de
Daniel Scioli como candidato, lo que llevó a que sectores del propio
kirchnerismo no movilizaron a su fuerza para garantizar el voto. Estos
sectores hablan de un repliegue estratégico, esperando el desgaste del
gobierno de Macri -ajustazo mediante- y un posible retorno de Cristina
en dos o cuatro años.

Sin entrar en el futurismo fantasioso de
las legiones camporistas, queda una interrogante: ¿Por qué el evidente
deterioro del consenso con el kirchnerismo fue capitalizado por una
variante de derecha, y la Izquierda socialista tanto como la Izquierda
peronista no lograron generar una alternativa con impacto en la base
popular?

Sin desestimar que la responsabilidad central del
triunfo neoliberal se encuentra en las propias fuerzas del kirchnerismo y
en su soberbia política, que le impidió escuchar las voces de hartazgo
que ya venían sonando, surge la necesidad de entender las dificultades
de las corrientes de Izquierda, socialistas, revolucionarias, para
presentar un frente articulado con los movimientos populares, que
pudiera recuperar la energía de movilización y de impugnación al poder
desplegada en 2001, que quedó estrangulada en el disciplinamiento del
orden kirchnerista.

La división, el sectarismo, las apuestas al
mal menor, impidieron proyectar las múltiples experiencias de base, de
poder popular, en una alternativa política de los y las de abajo.

El final está abierto todavía. Habrá que explorar la capacidad de
resistencia, de defensa de las conquistas, de unidad, para sostener
modos de hacer política que no reproduzcan los de la prepotencia, que
recibió como respuesta el voto-castigo. El desafío sigue siendo unidad,
trabajo de base, sostener los espacios de lucha callejera, rechazar la
normalidad posmoderna del gobierno de los gerentes, y crear
unasubjetividad rebelde, cueste lo que cueste.

Todo lo aprendido
en estos años de creación de proyectos del pueblo tendrá que ser
utilizado y reinventado. La imaginación, el deseo, tendrán que ser
convocados a la cita. Porque a pesar de la derrota, nuestros sueños
están intactos, y desde ellos decimos “Alerta que la memoria y la
rebeldía están sembradas, están creciendo en nuestro continente”. No se
equivoquen fachos, que aquí estamos. Aprendimos de las Madres de Plaza
de Mayo que la única lucha que se pierde es la que se abandona. Alerta
que no nos han vencido. Alerta que aún camina la espada de Bolívar por
América Latina.

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