17/01/2012

ARGENTINA: La memoria de hoy y de siempre

 

Un punto de partida para comprender y sostener la experiencia técnica, gremial, cultural y política de una organización -la ATE- que demanda una precisa lectura de la realidad y la idea, siempre irrenunciable, de seguir construyendo historia.

Por eso, la memoria de hoy, lejos de la formalidad que impone límites a la historia de lucha de ATE (1925 al 2012), hay que interpretarla dentro de un proceso donde el pensamiento crítico y la lucha inclaudicable en defensa de los intereses de los trabajadores sean dos puntales de la memoria de hoy y de siempre.

ATE una historia

Que se nombra en cada compañero y que se conjuga en la solidaridad colectiva junto a quienes tenemos la responsabilidad de conducir circunstancialmente esta organización.

Un camino que fue y es transitado por los compañeros que ya no están por decisión de la naturaleza humana; en las ausencias, siempre presentes de los compañeros desaparecidos, cuyas ideas de lucha –siempre- iluminarán nuestros sentidos y en la de aquellos que han optado por otros proyectos pero que han aportado en el pasado a la construcción de nuestra organización, y esencialmente, en los compañeros y compañeras que son parte activa de la organización y siguen reconociéndose en lo hecho y en lo pendiente.

87 años de ATE una celebración que se reinaugura todos los días y los aniversarios se celebran con la alegría de saber que nuestra organización es coherencia histórica de ideas que han marcado una unidad de sentido para nunca claudicar sus principios ni renunciar a su autonomía, capacidad que ha sabido encontrar sus propias formas de acción, organización y pensamiento de acuerdo a las necesidades de cada etapa y de cada uno de los compañeros y las compañeras que la integran.

Valores y no apenas valores que históricamente diversos factores políticos y económicos han intentado limitar y no han podido ni podrán.

La historia, esta historia que invocamos e invocamos, construida durante 87 años, se nombra en cada compañero y compañera, en la celebración si, de saber, que lo colectivo y solidario se erigen como un arma inquebrantable en la irrenunciable idea de querer todo lo que hemos construido y querer seguir construyendo para todos. Celebremos juntos, lo que todos juntos hemos logrado.

¡Buen año! Construyamos la esperanza.

Héctor “Pelusa” Carrica, Departamento Derechos Humanos (Consejo Directivo Nacional – ATE)

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