03/07/2014

URUGUAY: ¿Cómo funciona el sistema de pensiones en otros países? El caso de Uruguay

Debido al debate público entorno al sistema de pensiones chileno, la ANEF comparte con sus lectores sobre el funcionamiento de otras alternativas para que los trabajadores se jubilen dignamente.

Ante la discusión pública sobre el sistema de pensiones que existe en Chile y qué elementos de éste deben cambiar, la ANEF está revisando y dará a conocer a sus lectores los diferentes sistemas de pensiones que existen en el mundo. En este sentido, la Agrupación considera que es un aporte al debate ver la realidad de países que han tenido éxito en entregar pensiones dignas a sus jubilados, un desafío pendiente para el actual sistema chileno.

Sistema previsional Mixto

El sistema de pensiones uruguayo se compone de dos fuentes de entrega de jubilaciones: del régimen solidario que administra el Estado y de un ahorro individual que administran las AFAP, equivalentes a una AFP en nuestro país.

Todos los trabajadores están obligados a aportar en el fondo solidario, al organismo conocido como Banco de Previsión Social (BPS), encargado de recibir este aporte y pagar pensiones de vejez o invalidez. Además, muchos trabajadores también están obligados a aportar a una AFAP, empresas administradoras de fondos de pensiones que invierten el dinero y generan ganancias para las cuentas de los usuarios, y los que no, tienen la opción de cotizar voluntariamente. En cualquier caso, ya sea aportando en una AFAP o en el BPS, el trabajador deriva al sistema de pensiones el 15% de su salario, y el monto que destina a cada organismo (privado o público), depende de la renta del trabajador. Otro 7,5% del salario lo aporta el empleador.

Entre las características del sistema está el hecho de que el tope de cobro, ya sea si se cotiza en el BPS, en una AFAP o en ambas, es de 15% del sueldo del trabajador y no pasa de esta cifra; la jubilación no tiene tope máximo; el ahorro previsional no se pierde y puede transferirse a los herederos de la persona, en caso de fallecimiento; y, la edad de jubilación es a los 60 años, sin distinción de género.

El salario básico para jubilar está definido a través de la siguiente fórmula: es el máximo entre el promedio de remuneraciones de los últimos diez años y el promedio mensual de los últimos veinte años. El sistema tiene como objetivo alcanzar un 70% de tasa de reemplazo, es decir, que las jubilaciones alcancen ese monto con respecto a los salarios de los trabajadores.

Su inicio y sus resultados

Este sistema es producto de una reforma realizada en 1995, a través de la Ley 16.713. El envejecimiento demográfico y los cambios en el mercado del trabajo provocaron que el país pasara de un régimen solidario y de reparto a uno mixto, donde también tiene relevancia el sistema privado. Tras casi 20 años desde su implementación, el sistema cuenta con 1.193.554 afiliados, lo que implica un aumento de 5,7% en un año.

Cuando se implementó este sistema, varias actividades laborales quedaron fuera de éste, con un sistema independiente del manejo de sus pensiones, como es el caso de los empleados bancarios, funcionarios universitarios, notariales, fuerzas armadas y policía.

La cobertura de este sistema es alto: alcanza al 80% de los trabajadores del país. Además, el 38% de los afiliados al sistema privado cotizan en la AFAP que es del Estado, llamada “República”. Este organismo pertenece a Banco de la República Oriental del Uruguay (51%), el Instituto de Previsión Social (37%), y el Banco de Seguro del Estado (12%).

*Foto: Diario El País de Uruguay

Prensa ANEF

7 Vistas