02/02/2015

URUGUAY: COFE apoyará a estatales ecuatorianos en proceso de negociación con el gobierno

La relación
entre el gobierno de Ecuador y los gremios estatales de ese país está en uno de
los momentos de mayor conflictividad por la represión sindical que aplica la
administración de Rafael Correa y que denuncian los trabajadores.


Ante un
escenario sin avances, la Federación Ecuatoriana de Trabajadores Municipales y
Provinciales (Fetmyp) —gremio externo a la Central de Trabajadores de Ecuador—
aprovechó una relación de décadas con sindicatos uruguayos y se puso en
contacto con autoridades de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios
Estatales (COFE).


“Nos
pidieron apoyo para encontrar un ámbito de negociación con el gobierno de
Correa y que diéramos una mano por nuestro reconocimiento a nivel
internacional”, relató a Búsqueda el presidente de COFE, Pablo Cabrera.


En los
últimos días de enero una misión técnica de la Organización Internacional del
Trabajo (OIT) llegará a Ecuador para relevar la situación del país, luego de
las denuncias presentadas por los trabajadores. Es por esto que el presidente
de Fetmyp, Wilson Álvarez, mantuvo contactos en las últimas semanas con
miembros de COFE para, según Cabrera, “obtener asesoramiento” y
lograr una mediación con las autoridades ecuatorianas. Incluso, integrantes de
diversas asociaciones como el Frente Unitario de los Trabajadores, la
Internacional de Servicios Públicos, la Unión Nacional de Educadores y el
Comité Permanente Intersindical se contactaron con dirigentes gremiales
uruguayos.


COFE ocupa
la Secretaría General de la Confederación Latinoamericana y del Caribe de
Trabajadores Estatales (Clate), lo que la colocó en un lugar de relevancia en
el movimiento sindical internacional.


Fue a
través de este organismo que el 6 de agosto de 2014 Cabrera se reunió en Quito,
junto a otras autoridades de Clate, con el ministro de Relaciones Laborales de
Ecuador, Carlos Marx Carrasco. Allí le planteó los reclamos de los estatales
ecuatorianos y tras ese encuentro se creó un ámbito de diálogo entre la Fetmyp
y el gobierno de Ecuador.


“Nosotros
les abrimos las puertas por primera vez a los sindicatos estatales que estaban
por fuera de la central ecuatoriana para tener un espacio de diálogo que no
tenían”, dijo Cabrera.


Dos días
después, el 8 de agosto de 2014, el ministro volvió a reunirse con Cabrera
durante dos horas, pero esta vez a solas. El jerarca ecuatoriano estaba
interesado en conocer con mayor profundidad el caso de Uruguay.


“Quería
saber cómo se logró la ley de Negociación Colectiva y cómo se construyeron los
espacios de diálogo, que no tienen antecedente en toda América”, agregó el
dirigente.

 


Las denuncias

 

Los
trabajadores denunciaron ante la OIT que la administración Correa incumple
sistemáticamente con el Convenio 98, normativa internacional sobre el derecho
de sindicalización y de negociación colectiva.


Durante la
última conferencia anual llevada a cabo en junio del año pasado en Ginebra
(Suiza), los trabajadores ecuatorianos denunciaron que “se han disuelto
numerosos sindicatos, hubo numerosos despidos antisindicales en el sector
público y se ha anulado la representación colectiva de los trabajadores”.


Pese a que
la Constitución garantiza a los trabajadores el derecho a sindicalizarse sin
autorización previa y la libertad de ejercer actividades sindicales, para los
denunciantes, eso no se cumple.


Con
relación al sector privado, “se exige un mínimo de 30 trabajadores para
poder crear un sindicato, lo que priva a un millón de trabajadores de la
posibilidad de hacer valer sus derechos, ya que el 60% de las empresas dan
empleo a menos de 30 trabajadores y no se reconoce a un sindicato si no cuenta
con 30 firmas de miembros fundadores”.


Y en cuanto
al sector público, “en la Constitución se limita el derecho de establecer
sindicatos y de negociar libremente, ya que se prevé que una única organización
represente a los trabajadores, en concreto un Comité Central Único compuesto
por más del 50% de los empleados, lo que excluye a las organizaciones
sindicales minoritarias”.


A raíz de
esto, la OIT colocó a Ecuador en la lista de 25 países en situación más
compleja en torno a las relaciones laborales. Y en acuerdo tripartito entre
gobierno, trabajadores y empresarios Ecuador recibirá a fines de enero una
misión técnica internacional para evaluar la situación.

 


“Bien
valorado”

 

Para
Cabrera, el pedido de colaboración se explica porque “el movimiento
sindical uruguayo, y en particular el trabajador público, siempre ha estado
bien valorado a nivel internacional”. Destacó que “a pesar de ser un
país chico”, Uruguay “aportó mucho al debate y la construcción del
sindicalismo internacional”.


“Este
trabajo en Ecuador sigue consolidando el esfuerzo y trabajo cotidiano que
venimos realizando”, afirmó.


Luis
Bazzano, miembro de COFE que también participa en la Clate, coincidió en que
“Uruguay es referente, por lo que pudo avanzar en los ámbitos de
negociación colectiva del sector público”.


“Por
eso nos llaman para que se los rodee, se les dé apoyo y hacer presión en el
momento en que la OIT hace su misión”, dijo.


Para el
dirigente sindical, Ecuador tiene “problemas serios de sindicalización y
persecución. Pero lo más increíble es la contradicción que hay en un gobierno
que es progresista y se supone debería tener una buena relación con el
movimiento sindical, pero desconoce derechos básicos”.


Por otra
parte, la cooperación con el caso de Ecuador no se dio solo entre los
trabajadores. Durante la conferencia anual de la OIT el gobierno uruguayo le
ofreció asistencia a su par ecuatoriano, tras conocer cuál era su realidad.


El
subsecretario de Trabajo, Nelson Loustanou, quien formó parte de la delegación
uruguaya en Ginebra, dijo a Búsqueda que la intención fue “mostrarles la
experiencia de Uruguay para que tomen lo que les sirve”. Pero luego de
allí no volvió a darse un contacto entre ambos gobiernos.


Fuente: http://semanario.busqueda.com.uy/


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