Teletrabajo: Cualquier cambio debe ser a través de la Negociación Colectiva

18/06/2020

Teletrabajo: Cualquier cambio debe ser a través de la Negociación Colectiva

El Presidente de la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales fija postura acerca del avance de la modalidad del teletrabajo en tiempos de Pandemia y la legislación que en algunos países de la Región se impulsa para regular esta nueva forma de trabajo a distancia.  

Por Julio Fuentes *

En mi país, la Argentina, como en otros de nuestra Región, legisladores y legisladoras de distintos partidos políticos están impulsando, tal vez un poco apurados, el debate sobre el Teletrabajo en tiempos de Pandemia. Y si bien es algo que debe ser debatido, sabemos que nos encuentra a nosotros, los trabajadores y sus representantes sindicales, con la guardia baja, sin poder hacer asambleas ni organizarnos para dar el debate. Estamos cumpliendo las medidas sanitarias de aislamiento social para evitar el avance del coronavirus.

El teletrabajo no es ninguna cosa moderna. Esta intención de los patrones de querer que la gente trabaje desde su casa es muy vieja. En todo caso, lo “moderno” hoy es la tecnología, la conectividad. Pero ese viejo anhelo patronal de que los trabajadores estemos en nuestra casa, de que perdamos el contacto con nuestros compañeros, esa posibilidad de desarrollarnos junto a otros, es algo que se ha hecho a lo largo y ancho del mundo desde hace mucho tiempo.

Esto sería igual a meter al patrón dentro de tu casa. Y no podemos permitir que nuestros hogares se conviertan en una extensión de la fábrica, la oficina o la empresa. El hogar es patrimonio del trabajador o la trabajadora y de sus familias.

Y no hay ninguna razón válida para aceptar esto, mas allá de la publicidad que nos dice “ahora vas a acomodar tu vida, tu horario, no vas a salir de tu casa, es más cómodo”, como si eso fuera una virtud. Nadie mejor que las mujeres trabajadoras saben lo que significa “trabajar” en casa. Han luchado años por salir del hogar y de ese trabajo no reconocido y no remunerado.

Además, otro tema no menor y que nadie explica, es la cuestión del espacio físico del trabajo. Mientras las grandes empresas planifican reducir los costos de mantenimiento de grandes espacios de oficinas, el trabajador debe pensar en acondicionar su hogar para el trabajo cotidiano. Y no sirve que los patrones asuman el costo de una parte del alquiler de la vivienda o del uso de los servicios de internet. En nuestra América Latina y el Caribe, las familias trabajadoras viven en superficies muy pequeñas, en muchos casos por debajo del 50% del espacio mínimo necesario para vivir dignamente. La vivienda es escasa, de malas condiciones y extremadamente cara. ¿Y ahí es donde además debemos trabajar?

Los empleadores y sus voceros pretenden legalizar esta forma de trabajo, que a ellos les dará grandes y diversos tipos de ganancias y que sin dudas será perjudicial económica y psicológicamente para el trabajador y la trabajadora y su grupo familiar.

Reglamentar el Teletrabajo por la vía de legislaciones nacionales supone seguir ampliando el margen de ganacia de los patrones y ajustar la vida de los trabajadores.

Frente a este debate, la dirigencia sindical tiene que oponerse y debe que plantearse con firmeza ante quienes impulsan las leyes. Porque cualquier reglamentación de nuestro trabajo debe hacerse por medio de la Negociación Colectiva. Y porque no podemos permitir que esta modalidad de trabajo sea permanente. Una cosa es la excepción por la Pandemia y el confinamiento. Y otra muy distinta es pensarla de manera permanente.

Desde nuestras organizaciones, y como representantes de los trabajadores y trabajadoras del Sector Público, de los Estados, nos estamos preparando para dar el debate en todos los ámbitos donde sea necesario. Queremos que el Teletrabajo deje de ser presentado como una propuesta “innovadora” y defenderemos la Negociación Colectiva como el único espacio para dar este debate.

* Presidente de la CLATE

 

434 Vistas