06/12/2012

PERÚ: Ministro de Trabajo busca azotar a los empleados estatales


El sujeto ya anunció que la reforma laboral estatal se iniciará en 2,500
entidades del Estado e involucra 560 mil trabajadores del millón 400 mil que laboran en el sector.
Plantea crear una nueva escala de carrera para que concursen los trabajadores
nuevos, la cual no tendrá estabilidad laboral, y pretenden que los
trabajadores antiguos, con todos sus años de experiencia, se igualen a
los nuevos, y si no aceptan los castigará negándoles aumentos de sueldo, lo cual constituirá un acto de discriminación, pues aunque tengan
mérito no se les aumentará su remuneración por el solo hecho de no
aceptar pasar al nuevo régimen.
¿A qué trabajador con experiencia le va a convenir ingresar a un régimen
donde va a ser tratado igual que un trabajador nuevo? Esto será mucho
peor para quienes ya tienen 10, 15 y hasta más de 20 años de servicio,
tiempo que Villena pretende desconocer. Es un atropello que tal vez sea
peor que el perpetrado por la dictadura fujimontesinista contra los trabajadores.


Se producirían despidos indiscriminados por la falta de institucionalidad
Si se pretende forzar a todos los trabajadores para pasen a un régimen de
“mejores” sueldos sin estabilidad laboral, esto se prestará a futuros
despidos indiscriminados, pues cada vez que llega un partido al poder
despide a los trabajadores para colocar a sus partidarios por favor
político, práctica que llegó a extremos en los gobiernos apristas.
El ministro aduce que ordenará todos los regímenes en una sola planilla,
con beneficios por igual para todos: a los que tienen contratos de
administración de servicios (CAS) y los que están en la 276 que eran los originales de la carrera del servicio público, además de la 728 que por leyes a partir de los 90 pudieron ingresar a la actividad pública, pero bajo el régimen de la actividad privada.


Señaló que en la actualidad cada entidad del Estado, como ministerios,
gobiernos regionales y locales, tiene sus propias leyes y sus propios
documentos de gestión y por ello hay pagos de beneficios que no tienen
justificación. Eso es verdad, pero la propuesta nueva tampoco creará un
régimen único: habrá una clase de trabajadores mejor pagados, pero
descartables, y otros con más estabilidad, pero marginados en su
remuneración.


La reforma será planteada a inicios del 2013 y prevé una transición en dos etapas. Primero los trabajadores CAS concursarán para mantenerse en el
Estado. Después los trabajadores de las leyes 276 y 278 decidirán si
entran al concurso de manera voluntaria.
“Si se quedan en su régimen (276 y 278) va a pasar dos cosas. El
estancamiento de sus sueldos, y van a entrar en los procesos de
evaluación que serán objetivos, con la alternativa de que si tiene una
mala calificación o si pasa a las justas, va a tener un proceso de
capacitación y si después de eso no pasa se terminará su contrato”, dijo Villena.
Aseguró que las entidades a cargo del proyecto de reforma han revisado
legislación anterior para evitar que los trabajadores no sientan que se
está vulnerando sus derechos y se evite que imponga alguna acción legal
contra el Estado.


“La idea del proyecto de la reforma es que esté blindado y para eso se ha
revisado jurisprudencia y sobre todo en el tema de salarios en que no se puede reducir”, expresó.
Villena subrayó que en el sector público nadie tiene “su silla ganada”, como
consideran muchos funcionarios originales de carrera del servicio
público, porque si el puesto ya no está vigente puede ser reubicado, con lo cual soltó una amenaza velada de hostilización para quienes no se acojan al nuevos sistema.
Explicó que en el borrador participaron la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE), el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y la Autoridad Nacional del
Servicio Civil (Servir). “Ya ha sido presentado al presidente y hemos querido ordenar la planilla en el sector público y priorizar la meritocracia”, dijo en RPP.

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