18/07/2013

PARAGUAY: Periodista de ABC despedido por negarse a manipular discurso de Raúl Castro

Paulo López, quien ejerciera el trabajo de periodista
redactor de la sección internacionales del diario Abc Color hasta el lunes
pasado, fue despedido “sin causa justificada”.

López, quien trabajó durante cinco años en ABC, narra en las
líneas que siguen que el texto original de una información proporcionada por
una agencia de noticias internacional que él editó, nada tenía que ver con el
título y el texto de tapa que apareció en el diario impreso el lunes pasado,
cuyo título fue “Castro reconoce vicios y defectos del comunismo”.

La denuncia de López pone en el tapete los casos de censura
que ocurren al interior de las redacciones de los medios de comunicación en
Paraguay, e invita al debate sobre la libertad de expresión y el derecho a la
objeción de conciencia de los periodistas, establecidos en la Constitución
Nacional, y los excesos de los empresarios de la comunicación.

–Contanos lo que pasó la noche del pasado domingo hasta la
llamada que recibiste para volver al diario…

–Desde la Secretaría de Redacción se me informó sobre una
llamada del director Aldo Zuccolillo, quien pedía que se dé destaque y se lleve
a título principal de tapa unas supuestas declaraciones de Raúl Castro en que
admitía el fracaso del sistema cubano. Busqué la información, pero no había
grabación ni transcripción alguna que indicara que Castro haya afirmado tal
cosa.

Es cierto que el discurso tenía un contenido de autocrítica
en el que se hablaba de algunas indisciplinas que frenaban los cambios e
incluso se reproducían entrecomilladas unas declaraciones sobre robos al
Estado. Como sé de la obsesión de Zuccolillo con estos temas y la habitual
práctica del diario de tergiversar de acuerdo a su visión de extrema derecha,
busqué vídeos y grabaciones para hacer una nota eminentemente informativa sin hacer
juicios de valor, pues así como en el diario no me permiten publicar mis
opiniones de ningún modo iba a prestarme a ser instrumentalizado por las fobias
ideológicas del director de ABC. Consideré también necesarias conseguir las
grabaciones, ya que las agencias de prensa saben muy bien quiénes son sus
clientes y qué desean.

Por eso, por ejemplo, las agencias informaron muy
tímidamente sobre un audio en que la diputada opositora venezolana Corina
Machado reconocía que Guillermo Aveledo, secretario general de la Mesa de la
Unidad Democrática (MUD), fue a reunirse con el Departamento de Estado
norteamericano a plantear que la única manera de librarse de Nicolás Maduro era
con un golpe de Estado, un autogolpe o el boicoteo constante. ¡La oposición
venezolana compareciendo ante EE.UU. pidiendo auspicio para un golpe de Estado!
Eso daba al menos para cinco tapas, pero nada. Yo asumí el riesgo y puse la
noticia, aunque quedó reducida a un espacio marginal en medio del maremágnum.

–¿Qué decía la noticia de las agencias sobre Castro y Cuba
originalmente?

–Como te decía –y eso no es novedad, ya que Raúl Castro ha
hecho autocrítica de manera muy frecuente– el presidente cubano hacía
referencia a prácticas de la burocracia que frenaban los cambios. Castro
siempre fue firme en ese sentido al punto de haber hecho observaciones tajantes
hacia la prensa cubana diciendo que su triunfalismo y falta de crítica impiden
corregir los errores. De eso también hablaban los despachos de las agencias,
pero nada respecto al supuesto reconocimiento del fracaso del sistema. Al
contrario, Castro hablaba de los avances a partir de los cambios en las formas
de gestión de la propiedad, pero nada que indicara lo que intentaron forzarme a
hacer. Decía sí que algunas de las reformas avanzaban lentamente.

El texto finalmente publicado fue menos informativo y más
valorativo, pero tampoco reproducía en ninguna parte las declaraciones que
indicaran el reconocimiento de un fracaso. Y esto por la simple razón de que
tales declaraciones jamás existieron. De hecho, uno se da cuenta que lo que se
anuncia en la tapa tiene un tono diferente a lo que se desarrolla en el texto.
No es la primera vez que ocurre.

El jefe de redacción Armando Rivarola muchas veces hace
retornar al diario a los periodistas para que acomoden el texto a lo que él
quiere poner en la tapa. O directamente en la tapa se dice una cosa que no se
encuentra en el cuerpo de la noticia. Total en los noticieros televisivos y
radiales solo se leen las portadas. Y así esas ideas distorsionadas se fijan y
se multiplican construyendo el imperio de la desinformación que rige en este
país, en que los medios empresariales son prácticamente los actores solitarios.
Por eso la ley mordaza contra las radios comunitarias y el odio hacia la TV
Pública en la época del gobierno de Fernando Lugo. Por algo también el
golpismo, en su afán de congraciarse con sus benefactores, redujo prácticamente
a la irrelevancia el que fue en su momento el mejor canal del país.

–Reiterame la razones formales que te dieron los responsables
del diario ABC para tu despido…

–Por la vía administrativa me dijeron que se ponía fin al
contrato unilateralmente. Me dijeron que leyeron mi descargo pero era una
decisión tomada por la redacción. Aquí me habían dicho que nosotros debíamos
comparecer cuando ellos lo deseaban y que si el dueño del diario había llamado
a pedir una cosa debíamos cumplir. Claro, será el dueño del diario, pero no de
nuestras vidas, al menos no de la mía.

–Decime la razón por la que vos crees que te despidieron…

–Creo que este último episodio solo fue una trampa para
formalizar lo que ya estaba decidido de antemano, pues no es la primera vez que
me niego a que me direccionen los textos que elaboro. Incluso pretendieron
dictarme artículos firmados y en el caso de una entrevista dijeron que yo debía
enviar las preguntas para que sean reelaboradas y aprobadas por la jefatura de
redacción y la dirección. El colmo del ridículo.

Escuché unas declaraciones radiales de Zuccolillo en que
decía que los titulares de la libertad de expresión no son los periodistas ni
la prensa, sino el público. Por lo que veo al menos leyó la entrevista que le
envié antes de que lo rechacen. (La entrevista a la que se refiere fue
publicada por E’a y está disponible en el siguiente enlace: http://bit.ly/156hmfB)

En ABC Color se vive un clima de censura y persecución. No
se admite el disenso. Podrán desmentirme los periodistas que piensan igual que
Zuccolillo, pero me estoy refiriendo a los que discrepamos con la línea del
diario en cuestiones de fondo. Para justificar el veto decretado en mi contra,
el jefe de redacción Armando Rivarola pretendió degradarme diciéndome que yo
era un “buche” y que solo escribo tonterías. La descalificación fácil es el
único recurso que posee este señor frente a los que se atreven a no comulgar
con sus ideas. No me toca a mí confirmar o desmentir eso, pero queda a
consideración del público comparar el nivel de mis textos con lo que ABC Color
publica a diario. No sé si es necesario que diga más.

(Con información de http://ea.com.py)

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