02/05/2016

La inhumación de Moisés Saravia, una historia del Diario Militar

Moisés Saravia López fue un líder
comunitario de San Martín Jilotepéque en el departamento de Chimaltenango, fue
agricultor, y catequista de la iglesia católica, su vocación y compromiso con
la comunidad y el pueblo lo llevó a integrarse a las Fuerzas Armadas Rebeldes
FAR. En 1984 el país estaba bajo el régimen del general Oscar Humberto Mejía
Víctores, en ese año el ejército de Guatemala en un operativo militar lo detuvo
y lo desapareció, Moisés es uno de 182 casos de detenidos desaparecidos que
quedaron registrados en un documento de inteligencia militar conocido como
Diario Militar “Dossier de la Muerte”. Treinta dos años después sus restos
fueron inhumados por sus familiares, amigos y organizaciones de familiares de
detenidos desaparecidos durante la guerra, como FAMDEGUA y AVEJA.


El encuentro con Moisés se realizó el día
sábado 2 de abril de 2016, en uno de los días más calurosos de lo que va del
año, la ciudad se encontraba por arriba de los 32 grados centígrados
posiblemente. El acto de inhumación comenzó con la entrega de los restos de
Moisés Saravia a sus familiares, la Fundación de Antropología Forense de
Guatemala -FAFG- ubicó su osamenta en el año 2003, cuando realizaba junto a la
Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala -CONAVIGUA- la exhumación de 179
osamentas dentro del antiguo destacamento militar de San Juan Comalapa.


Las pruebas de ADN realizadas por la FAFG
permitieron identificar la osamenta de Moisés Saravia en el año 2013, tres años
después fue entregado finalmente a su familia. 
El acto de entrega se programó a las 8 de la mañana a un costado del
Parque “El Sauce” en el Centro Histórico frente a la sede de la FAFG, ahí
colocaron la osamenta dentro de una caja de madera, la fotografía de Moisés,
una bandera nacional, pino, velas  y varias
coronas de flores.


En ese mismo lugar  se encuentra el Museo de la Memoria de los
Mártires del Movimiento Popular, adentro del museo está la osamenta de Amancio
Villatoro otro detenido desaparecido en 1984, encontrado junto a Moisés Saravia
en Comalapa, Amancio es otra historia también del Diario Militar.


Dos horas duro el homenaje que realizaron
en memoria de Moisés, luego sus restos fueron trasladados a un cementerio en la
zona 12 para ser finalmente inhumados.


El Diario Militar “Dossier de la Muerte”


La detención de Moisés Saravia pudo
confirmarse en 1999 luego que se conociera la existencia de una ficha con
información de él en el  Diario Militar,
este documento fue sustraído clandestinamente de los archivos del ejército
guatemalteco y entregado a una institución en los Estados Unidos.


En la página 26 del Diario Militar (a
lápiz), con la descripción No. 88 y el código (Y88) está escrito con lápiz su
nombre: “Moises Saravia Lopez” alias “ROMEO”, el resto de su ficha en este
documento fue tecleado con una máquina de escribir. Aparece el 11 de marzo de
1984 como el día de la detención en una casa de seguridad del Frente
Guerrillero “Tecún Human” de la región central de las FAR en Chimaltenango, la
casa de seguridad estaba en la zona 11 de la ciudad, 18 días después fue
asesinado, en la ficha aparece el código 300 que significó que finalmente fue
ejecutado por los militares.


Uno de los sobrevivientes de la detención
del ejército en 1984, recuerda haber escuchado el sonido que alguien realizaba
permanentemente con una máquina de escribir mientras estuvo detenido, el sonido
lo escuchaba cerca de las carceletas de madera en donde lo tenían recluido
dentro de una base militar en la ciudad capital, posiblemente era la Brigada
militar Mariscal Zabala en la zona 17.


Del análisis de la información del diario
militar especialmente los códigos usados por los militares se supo que la letra
“Y” la asignaron a los miembros, hombres o mujeres que integraban las FAR, una
de las organizaciones guerrillas de este país, la primera y más vieja.  El No. 88 porque quien elaboró ese diario
página por página te asignó ese correlativo, 
luego que en un operativo militar en la ciudad capital realizaron tu
detención de forma extrajudicial en abril de 1984.


Nadie tuvo noticias tuyas de Moisés Saravia
desde 1984 hasta el 2003 cuando hallaron la fosa clandestina en done el
ejército lo había lanzado, tuvieron que pasar diez años de la exhumación en el
antiguo destacamento militar de San Juan Comalapa en Chimaltenango, para
identificarlo,  en el mismo lugar fueron
localizadas 6 personas más del Diario Militar y en total 179 osamentas de
indígenas maya Kaqchikel de Chimaltenango.


La inhumación


El intenso calor acompañó la caravana de
vehículos que transportaron los restos de Moisés Saravia desde el centro
histórico hasta un cementerio en la zona 21, ubicado detrás de la Universidad
de San Carlos, en el acto de inhumación en el cementerio estaba doña Juana su
esposa, con ella tuvieron cinco hijas y tus tres hijos, de los ocho, Julia y
Nazario con 17 y 18 años de edad aún siguen estando desaparecidos, ambos fueron
detenidos por el ejército cuando eran estudiantes de magisterio.


El acto fue corto, varias personas
hablaron, el hijo menor de Moisés dedico finalmente el encuentro con su padre
como un logro de doña Juana su madre, quién saco adelante a sus hermanos en la
condiciones difíciles en las que quedaron luego de la desaparición de su padre.


Una de sus hijas grandes, dio un discurso
corto antes de finalizar el funeral, cuatro palabras le fueron suficientes para
abarcar toda la vida de compromiso, trabajo y lucha de Moisés Saravia.

5 Vistas