09/11/2016

La CUT apoya a los trabajadores del sector público

Tras la marcha de ayer, el
desalojo en Diputados y la continuidad del paro de los trabajadores estatales
¿Cómo continúa la negociación por un aumento salarial para el sector?


Creo que estamos en una negociación compleja, una de las más largas que
le ha tocado vivir a la Mesa del Sector Público (MSP)  y con el mayor nivel de tensión y distancia
en la posibilidad de llegar a un acuerdo. Porque además del rechazo en pleno de
todos los gremios a la propuesta, el propio Parlamento no sintoniza con el planteo
que hizo el Gobierno nacional a través del Ministerio de Hacienda.


Yo creo que esto ya no tiene que ver con un debate coyuntural de la MSP,
sino que ya se transforma en el fracaso de una política económica liderada por
la cartera de Rodrigo Valdez, porque han apostado a un ajuste estructural,
donde todos los salarios bajan y donde Chile crece poco. Eso es parte de una política
económica más clásica, más conservadora, pero no es el único camino. Los Estados
deben invertir más, el fisco debe jugar un rol fundamental en inversión pública,
para generar empleo y garantizar, a través de un mayor poder adquisitivo, que los
trabajadores inviertan en la economía nacional.


Por eso creo que estamos en esta crisis, que hoy se evidencia con la
dura negociación del sector público, pero que ya vivimos meses atrás cuando
negociamos los salarios mínimos y el Ministerio de Hacienda impuso sus
condiciones para dar señales al empresariado. Esto es parte de una política, no
sólo neoliberal, sino tremendamente conservadora. Y eso sólo consolida esta crónica
de una muerte anunciada: hay un marcado fracaso de la política económica que
empieza a hacer agua por todos lados.

 

¿Qué pasó ayer en Diputados
cuando ordenaron desalojar a los dirigentes que participaban de la sesión?


Yo creo que había una legítima molestia de parte de los dirigentes
sindicales y en mi caso en particular, estábamos molestos e indignados con lo
que estaba pasando, pero nadie se hace cargo de la violencia con la que fuimos
desalojados.


En el marco de un sistema democrático y de un reclamo justo como es el
de los trabajadores del sector público es obvio que no sólo estaríamos ahí para
mirar el debate y no poder opinar. Se emitieron juicios y declaraciones, pero nunca
con el nivel de desproporción que vivimos ayer. Yo y todos los compañeros
dirigentes que estábamos allí.

 

Hubo una suerte de acción desmedida porque quisieron dar una señal a los
Parlamentarios de que podían votar tranquilos porque no estaríamos los
dirigentes. Pero esto se convirtió en un tiro en los pies para el Gobierno.
Porque esa actitud, que encabezó el presidente de la Cámara de Diputados,
Osvaldo Andrade, finalmente le jugó en contra a la hora de la votación.

 

¿Cómo sigue ahora el conflicto y
la negociación?

Después de lo de ayer lo que se necesita es retomar el diálogo y las negociaciones.
Siempre hay momentos de mayor tensión, de enfrentamiento, pero cuando hay
voluntad de diálogo hay que retomar las negociaciones.

 

El Gobierno tiene que retomar la palabra empeñada por la Presidenta de
la República, quien  dijo que los
trabajadores del sector público no se iban a quedar sin reajuste salarial. Lo
que tiene que ocurrir es que el Ejecutivo emane un nuevo proyecto de ley donde
se pueda volver a discutir este punto y llegar a un acuerdo entre las partes.
Nosotros tenemos predisposición y creemos que además es el único camino que
puede garantizar que una nueva propuesta del Ejecutivo sea aprobada finalmente.

 

Por último, y en referencia a
las masivas marchas contra el sistema de capitalización individual de las
pensiones, ¿cómo continúa el reclamo No + AFP?

 

Este es uno de los temas que va a dejar marcado a este gobierno y a los
candidatos que vendrán. Obviamente que uno puede tomar distintas medidas para
ir ajustando el sistema previsional. Pero lo cierto es que si uno toma lo que
ha sido la manifestación ciudadana en estas grandes marchas, debe saber que lo
que aquí se exige es un nuevo sistema, no sólo cambios dentro del actual.

 

Y esto no es una visión caprichosa de un sector, porque lo cierto es
que el sistema de las AFP no puede garantizar pensiones justas. Esto queda claramente
demostrado no sólo por lo que está pasando con los pensionados dentro de este
sistema, sino porque el mismo está basado en pilares insostenibles: la falta de
trabajo para los más jóvenes, la falta de continuidad laboral y la
precarización del mundo del trabajo demuestran que el sistema es una falacia.

 

Lo cierto es que tenemos que hacernos cargo y lo que nos queda es hacer
cambios en el sistema. Por eso otros países tienen sistema de reparto: no
porque sean socialistas, sino porque saben que en un mundo laboral tan flexibilizado
y precarizado la única garantía para darle un respaldo a los trabajadores es
con un sistema de reparto. Sino, estamos destinados al fracaso.



* Entrevista: Darío Fuentes y Andrés Cedrón // Edición: María Mendez

10 Vistas