24/02/2014

Julio Fuentes y el 47 aniversario de la CLATE: “Nuestra organización opina en términos políticos y sindicales”

Julio Fuentes

47 años de CLATE no son pocos. Más cuando todos coinciden en que en la actualidad hay una gestión muy dinámica que pone a la Confederación muy en lo alto. ¿Cómo ve a la CLATE en estos momentos desde su rol de presidente de la misma?

-El último Congreso de la CLATE, que se hizo en Buenos Aires  fue muy participativo. En el mismo se dio un intenso debate en un marco de gran participación. Además buceamos en la historia de la organización, fuimos a las fuentes, se trabajó mucho sobre el documento de declaración de principios. En un momento complejo de nuestra organización fuimos a buscar en la historia importante que tenemos, los motivos para revitalizar CLATE. Creo que lo estamos logrando, se ha avanzado mucho en estos meses en que se ha permitido que la Confederación recupere presencia, estamos con fuerte protagonismo en los conflictos, con líneas de trabajo relacionadas con la defensa de los intereses de los trabajadores del Estado de América Latina y el Caribe. Tenemos buenas perspectivas para este año que recién empieza, vinculadas, por ejemplo, al trabajo municipal en la región. A eso le sumamos la relación con otras organizaciones, como es la Internacional de Servidores Públicos(ISP) para poder llevar adelante tareas que tienen que ver con el trabajo en los Municipios, con la defensa de los derechos sindicales en lugares donde esa actividad está ferozmente reprimida, como es el caso de Guatemala, Honduras y Colombia. Lugares donde está en peligro la vida de los dirigentes y de los trabajadores. En otros países, aunque no se llegue a ese extremo enfrentamos una represión mucho más solapada de los derechos sindicales del sector público. Derechos a organizarnos y tener representantes, a que los delegados gremiales tengan garantías frente a la persecución de las patronales. En muchos de nuestros países, lamentablemente, están muy cercenadas las negociaciones colectivas. Reconocidas como pacto internacional, pero a la hora de concretarlas hay problemas. Este año, de acuerdo al mandato del último Comité Ejecutivo, vamos a hacer un trabajo fuerte en ese sentido. En difundir la convención colectiva, en lograr que los Estados las reconozcan. No sólo hay que ratificar el Convenio de la OIT sino que hay que ponerlo en práctica.
Para ello vamos a tratar de lograr entrevistas, a nivel de las mayores responsabilidades del Estado, de los Presidentes, de los Ministros de Trabajo. Nuestro plan es que necesitamos avanzar en los próximos cinco años en la concreción de Convenciones Colectivas. Este año vamos a hacer una medición real, dónde hay y dónde no hay Convención Colectiva, dónde hay leyes sancionadas. Una vez que tengamos ese análisis proyectaremos avanzar en que el derecho a la Convención Colectiva no quede en un simple enunciado sino que sea una práctica real y palpable que va a redundar en beneficio de los trabajadores y lograr un Estado que esté más capacitado en brindar mejores servicios públicos.

-Si hay algo que se nota durante este período de la CLATE es que además de atender las reivindicaciones específicas, ha salido hacia afuera, se ha vinculado con altos funcionarios y hasta ha producido un encuentro con el Papa Francisco. ¿Cómo ha redundado esta política diplomática en el crecimiento de la CLATE?
-Primero decir que esto último habla muy bien del Papa Francisco. Uno ve, que si el Papa esa deferencia de recibirnos y poder escucharno, él que es una autoridad política y religiosa, una personalidad de renombre a nivel mundial, con más razón deberían los mandatarios de los países de Latinoamérica, poder hablar con nuestras organizaciones. Poder dialogar para ir encontrando un camino. Ningún gobierno de la región se anima a negar el derecho a la negociación colectiva, la pregunta es cómo lo empezamos a instrumentar.
En este nuevo aniversario de CLATE reafirmamos el sentido de la opinión política de trascender lo reivindicativo. Nuestra organización opina en términos políticos, opina sobre el rol que juegan sobre nuestros países las potencias imperiales, defiende a nuestra América Latina y el Caribe, defiende el derecho de nuestros pueblos a decidir. Avala además la decisión de los países de estar en guardia ante cualquier intromisión extranjera que vaya en contra de la soberanía de los pueblos. Reivindicamos estar en guardia ante el avance voraz de las trasnacionales y los grandes grupos económicos, en defensa de nuestros recursos naturales. Es decir, CLATE no es una entidad boba que sólo opina de sus problemitas específicos. Sabemos que nuestras condiciones de vida y problemas de trabajo están atados al destino de nuestros pueblos.
En una América Latina y el Caribe dependientes y subordinadas a los intereses de las trasnacionales no va a haber bienestar ni convenios colectivos para los trabajadores del Estado.

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