11/04/2013

Julio Fuentes, en las Jornadas Internacionales de CTA: “El sindicalismo está vivo y tiene futuro”



 
Hemos tenido la oportunidad de escuchar en estas jornadas organizadas por la CTA, a nuestras queridas compañeras las Madres de Plaza de Mayo. Ellas son el espejo donde nos hemos mirado siempre, ya que son un ejemplo de lucha, de coherencia y de perseverancia. Por eso, aunque las hemos escuchado muchas veces, decimos que nos siguen emocionando y haciendo vibrar.
 
Precisamente creo que de eso se trata en esta reunión ya que muchas de las exposiciones que he escuchado aquí me han movilizado . Lo hablábamos hoy con nuestros compañeros del Sindicato, sobre el hecho de ver la forma en que rápidamente, mediatizada por un volante o por un video, hacerle llegar a nuestras bases, lo que aquí se ha dicho y reflexionado. Estas exposiciones que marcan el alto grado de conciencia que los trabajadores tienen en sus lugares de habitual desenvolvimiento.
 
Es importante que esto llegue a la base, porque entre las cosas que hay que recuperar están el entusiasmo y la mística de los sindicatos con los compañeros trabajadores. 
Yo supongo que muchos compañeros de base pueden llegar a creer que estas reuniones son extremadamente protocolares llevadas adelante por las cúpulas de nuestras organizaciones, o que nada tiene que ver lo que se discute aquí con lo que está pasando allá en los lugares de trabajo, donde los compañeros están resistiendo, donde hoy mismo, en mi país, hay cuatro o cinco cortes de rutas en distintas provincias, protestando por mejores salarios u otras demandas. Sin embargo, debemos encargarnos de demostrar que lo que aquí se ha discutido, tiene que ver con la problemática diaria de nuestros compañeros en la base. Y además, que estamos preocupados y teniendo una mirada crítica de nuestro accionar.
 
Porque decir solo que el capitalismo es mal, no nos alcanza. Claro, el capitalismo es malo, en todas sus formas y  nombres. Ahora nos dicen que el capitalismo está en crisis, y seguro que es así, pero sabemos también,  hace muchos años, que esas crisis las terminamos pagando el pueblo y la clase trabajadora.
 
Tenemos que hablar de nosotros, que para mí ha sido lo más valioso de este encuentro. Los sindicatos están conducidos por hombres y mujeres que no pensamos lo mismo. Nosotros podemos formar parte de corrientes en donde sostenemos posiciones progresistas y revolucionarias pero es verdad, que también hay sectores sindicales que manifiestan que “nada se puede hacer” o que “el único camino que queda es acomodarse a la realidad que imponen los patrones, o los gobiernos que representan a los mismos. Son los sostenedores del “tenés razón pero no se puede”.
 
Yo aprendí en una reunión con los compañeros de COFE, en Montevideo, una reflexión muy simple, hablando de comunicación, sobre qué entusiasmo tendrían quienes lanzaron hace más de un siglo el 1º de Mayo, y plantearon que debía ser una fecha especial de lucha, teniendo en cuenta que debían comunicárselo a otros compañeros de distintos países, cuando una carta tardaba en llegar cuatro o cinco meses de un sitio al otro. Y sin embargo lo hicieron, tuvieron entusiasmo y lo llevaron adelante. Demostraron esa capacidad de decisión de un movimiento obrero al que le era muy difícil todo, hasta comunicarse. ¡Qué distinto a la actualidad, que nos comunicamos de una manera muy veloz!. Es decir, que si hoy tenemos voluntad, la tecnología, los avances, los grados de organización, nos deberían ayudar mucho más para volver a entusiasmar a nuestras bases. Para demostrar que el sindicalismo está vivo y tiene futuro, que el sindicalismo no es algo del pasado, y que representa el conjunto de los intereses de la clases trabajadora.
 
Cuando muchos gobiernos hablan de las organizaciones sociales y eluden hablar del sindicalismo me suena mal. Sin querer entrar en polémica, sostengo que habrá organizaciones sociales muy buenas y muy sanas, con las que tenemos estrechos lazos, pero también están aquellas, fomentadas para desalentar la participación de los trabajadores en sus organizaciones sindicales. Por otro lado, la existencia de muchas de estas organizaciones sociales auténticas, compuestas por hombres y mujeres preocupados por problemas que afectan a la sociedad, tienen que ver con que nosotros no nos estamos haciendo cargo de los problema.s.  No puede ser que en la lucha por el medio ambiente, el sindicalismo no tenga un rol fundamental, lo mismo que con la vivienda o la educación. Nosotros no podemos limitar nuestro accionar a las convenciones colectivas de trabajo y al salario. Si la vivienda no es salario, que me lo digan. La vivienda, la salud, la educación tienen que ver con el trabajo. Por eso creo que allí también necesitamos que nuestro sindicalismo amplifique su accionar  y se haga cargo de la problemática real e integral que tienen el trabajador y su familia.
Por todo ello, compañeros, me voy de esta reunión con mucho entusiasmo, y auqne este no es un espacio orgánico de las organizaciones de trabajadore, ojalá sea un espacio de reflexión que podamos sostener en el tiempo.
 
Yo pertenezco a una organización internacional que es la CLATE. No es una organización con recursos económicos, no tiene financiamiento, pero representa el sueño de los trabajadores estatales de América Latina y el Caribe de tener una organización que los unifique. Por eso se mantiene en pie, tiene más de cuatro décadas de existencia. Si hay sueños, si hay voluntad, podemos contagiar a todos nuestros compañeros, y mostrar que el sindicalismo no corre riesgo de morir, sino que es un instrumento que nace todos los días para ayudarnos a construir un mundo mejor.

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