01/12/2015

Hugo Blasco: “Los intereses de clase y los derechos, no se negocian”

-Las
Abuelas de Plaza de Mayo recuperaron al nieto 119 ¿Qué implicancia tiene para
el movimiento popular y la lucha por los derechos humanos?

La
recuperación del nieto 119, es una noticia que nos llena de alegría. Realmente
ésto demuestra que la lucha permanente de las madres, de las abuelas, de los
organismos de Derechos Humanos, no es en vano sino todo lo contrario. Tenemos
que hablar de 119 compañeras y compañeros que ahora saben quiénes son, cuáles
han sido sus padres y madres biológicos, sus familias, y todo lo que significa
eso que es inmenso.

 

-El 10
asume el nuevo Gobierno ¿Cuál va a ser la agenda de Derechos Humanos que
asumirá la Central?

De cara a lo
que viene, habida cuenta del cambio de gobierno, y algunas situaciones que se
puedan generar, tenemos fresco lo del editorial de La Nación, pero también
tenemos fresco -que a nosotros nos enorgullece como clase- la reacción de los
trabajadores de La Nación. Más allá de sus preferencias político partidarias y
demás, han tenido una respuesta que nos llena de orgullo. Y esto es en lo que
nosotros tenemos que hacer hincapié como Central. Acá, más allá de quién
gobierne, hay derechos que deben ser restituidos, deben tener plena validez, tener
plena vigencia. Sino habrá que plantarse como corresponde, tanto sea para
rescatar la memoria, la verdad y la justicia por los delitos de lesa humanidad
y la violación a los derechos humanos ocurrida hace años atrás, pero también en
la vigencia plena de los derechos humanos el día de hoy.

 

-¿Cuáles
son los aspectos que más preocupan en relación a los derechos humanos de hoy?

Mañana se va
a saber una sentencia contra trabajadores en Tierra del Fuego, un claro caso de
criminalización de la protesta social, un caso típico de pretender vulnerar
derechos de los trabajadores a defender sus derechos como corresponde.
Lamentablemente tenemos que seguir todos los años conociendo un trabajo enorme
que hace el Comité Contra la Tortura de la Provincia de Buenos Aires sobre la
violación de los derechos humanos que están privadas de su libertad, tanto en
comisarias como en el Servicio Penitenciario. Y todas las connotaciones que tiene
nuestra lucha permanente por la plena vigencia de estos derechos, que tiene que
ver con la calidad de vida, las condiciones, la lucha contra la megaminería que
destruye nuestro ambiente, las represas, el acceso a la vivienda, la educación.

 

-El año
que viene se cumplen 40 años del golpe del `76.

Obviamente
que no es la fecha en que empezaron los delitos de lesa humanidad, ni tampoco
la violación sistemática de los derechos humanos, ni la desaparición forzada de
personas. Todos sabemos esto, lamentablemente, como también sabemos que esto no
terminó el 10 de diciembre del ´83. Pero estamos trabajando sobre una serie de
ejes que nos parecen muy importantes, como ser qué saldo hasta el día de hoy
nos dejan los juicios que se llevan adelante por delitos de lesa humanidad;
rescatar el rol de los trabajadores no sólo en la resistencia a la dictadura,
sino en la construcción democrática de este país, que es una deuda que tenemos
como pueblo y que los trabajadores somos los principales interesados en que
podamos vivir en una sociedad realmente democrática.

Ante el 40
aniversario de esta fecha nefasta que es un poco la síntesis de todo lo que
significa la noche más negra de la Argentina, como lo fue la del 24 de marzo
del `76, redoblas esfuerzos para que todos los trabajadores y el pueblo
argentino podamos salir a la calle como lo venimos haciendo hace tanto tiempo.

 

-En ese
sentido, es paradójico que a estos 40 años de democracia, estamos ante un nuevo
ejecutivo que contradice esos logros y que incluso es probable que se agudice
la persecución contra la protesta social.

Si, por
supuesto. A mí no me cabe duda que va a ser así. Nosotros no podemos caer en
análisis muy estereotipados, muy simplistas. La derecha siempre ha tenido la
cualidad de poder mimetizarse, de agiornarse en sus prácticas y sus discursos.
Lo que sí nos queda claro es que un gobierno representa intereses; algunos
-como por ejemplo éste que se está yendo- son gobiernos con representación de
intereses muy contradictorios. Éste que plantea el macrismo es mucho más
homogéneo en su composición e ideología, por lo tanto es factible que tengamos
que estar ante la presencia de una accionar mucho más decidido, mucho más duro
contra las luchas populares, por eso hay que estar preparados. Nosotros lo
venimos sosteniendo desde la Central, lo dijimos antes del balotaje e incluso
antes del 25 de octubre que “gane quien gane, nos van a encontrar en la
calle”. Nosotros tenemos intereses de clase, que no se negocian al igual
que los derechos. Los derechos no se reclaman, no se mendigan, sino que se
conquistan. Esa es nuestra obligación moral y política como integrantes de la
clase trabajadora.

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