Hugo Blasco analiza el accionar judicial: ¿Dónde está Santiago Maldonado?

Argentina

31/08/2017

Hugo Blasco analiza el accionar judicial: ¿Dónde está Santiago Maldonado?

El viernes 1 de septiembre se cumplirá un mes de la desaparición forzada del joven Santiago Maldonado, quien acompañaba la protesta de la comunidad mapuche Pu Lof de Cushamen, provincia de Chubut, Argentina, y fue visto por última vez durante la represión a manos de la Gendarmería Nacional. El titular de la Federación Judicial Argentina (FJA, miembro de la CLATE), Hugo Blasco, explicó en esta entrevista el rol de la Justicia en la investigación del caso y convoca a todos los trabajadores y al pueblo a marchar masivamente para exigir su inmediata aparición con vida.


María Mendez

La principal convocatoria será mañana viernes, en la Plaza de Mayo de Buenos Aires, desde las 17 horas. Allí convocan los familiares de Santiago Maldonado, organismos de Derechos Humanos, y organizaciones sociales y sindicales, entre las que se encuentran la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y la FJA, ambas integrantes de la CLATE.

 


En ese marco, el secretario general de la Federación que nuclea a sindicatos de trabajadores judiciales de todas las provincias argentinas, informó que las marchas y actos se realizarán en plazas y avenidas de las principales ciudades del país. “Necesitamos saber dónde está Santiago Maldonado y que hicieron con él”, dice Blasco.

 

Se espera que las marchas y actos de mañana sean masivos…

Hugo Blasco: Es verdad, porque la convocatoria es muy amplia y convocan distintos sectores.  Lo importante es llenar las calles con miles y miles de personas que exijan la aparición con vida YA de Santiago Maldonado. Y seguramente seremos miles en las calles de Argentina y otros países del mundo que ya se están movilizando por esta causa. Necesitamos hacer visible este caso porque es muy grave a nivel institucional una desaparición forzada.

¿Qué opinión tiene acerca de las respuestas que ha dado el Gobierno nacional hasta ahora?

HB: El papel del Gobierno es caricaturesco. La ministra de Seguridad Patricia Bullich ya tendría que haber renunciado hace rato. Y ahora parece que están intentando montar un escenario para que Santiago aparezca muerto y deslindar responsabilidades. Ya se les cayeron todas las pistas falsas que intentaron plantar con la connivencia de algunos medios de comunicación hegemónicos. Pero tienen el poder y los recursos para inventar cualquier cosa. Por eso es muy importante la investigación judicial.

A punto de cumplirse un mes de la desaparición de Santiago, la Justicia no ha aportado datos concretos y parece más bien retrasar esa investigación tan necesaria…

 

HB: Por un lado, todos sabemos que la Justicia tiene ciertos rituales, una serie de pasos para avanzar en un proceso de investigación. El problema del tiempo atraviesa todas las causas judiciales.

Pero en este caso, tratándose de la desaparición de una persona, desde el primer día de la denuncia y con una presunta responsabilidad material por parte de las fuerzas de seguridad que realizaron el operativo en la Ruta 40 el 1 de agosto, que el Juez se haya tomado todo este tiempo para hacer allanamientos o instruir otras medidas precautorias es realmente preocupante.

La Justicia es lenta a veces porque muchas veces se utilizan todos los procedimientos que existen y de esa manera se dilata la investigación. Pero en este caso el que conduce la investigación es el Juez (Guido Otranto), por lo tanto él dispone los allanamientos, la búsqueda de testigos, los oficios para recabar información. Eso lo puede resolver el juez y por eso es tan llamativo el tiempo que se tomó en tomar las medidas más importantes y urgentes. Creo que esto permitió que las fuerzas de seguridad, la Gendarmería, pudiera esconder datos importantes acerca de su accionar aquel día.

Por su parte, desde la fiscalía, parece que tuviera más movimiento la causa. De hecho, la fiscal Silvina Ávila pidió el cambio de carátula por “desaparición forzada”. ¿Cómo impactó esta medida?

HB: El cambio de carátula fue una medida muy fuerte, porque la fiscal podría haber pedido sólo la figura de “desaparición de persona”. Pero agregó “forzada”, es decir que implica la actuación de las fuerzas estatales. Y creo que eso disparó una serie de medidas más conducentes.

Pero no debemos olvidar que también ahora la causa avanza porque cada día que pasa la presión política es enorme. Y no se trata de una cuestión política de campaña electoral o partidaria, como quiere plantear el Gobierno nacional. Es la presión política del pueblo, de las organizaciones, inclusive a nivel internacional. Incluso frente al discurso reaccionario que lanzan muchos medios de comunicación.

En ese sentido, no sólo la difusión de las pistas falsas, sino también el tratamiento de la información con respecto al líder mapuche Facundo Jones Huala, detenido en Esquel y por el cual Santiago Maldonado se había movilizado pidiendo su libertad…

HB: Si, claro. Están ocurriendo cosas que muy graves a nivel institucional. Porque Jones Huala volvió a ser detenido y pretenden juzgarlo por segunda vez por la misma causa que ya había sido desestimada. Eso es inconstitucional. No conozco el detalle de la causa, pero claramente se trata de una persecución.

Recordemos que es este mismo juez, Guido Otranto, el que declaró nulo todo el proceso por el cual Jones Huala fue detenido la primera vez y hasta negó la extradición que pedía el Gobierno chileno. Hasta la Corte Suprema  de Justicia de la Nación ratificó aquella decisión de Otranto. Y ahora vuelve a estar detenido por la misma causa. Eso es muy grave a nivel institucional, no sólo desde lo político.

Se trata de una criminalización de la protesta social ¿Cuál es el rol de la Justicia frente a las demandas populares?

HB: En realidad la criminalización de la protesta siempre estuvo acompañada por el Poder Judicial. Absolutamente siempre. Hay muchos compañeros y compañeras detenidos o procesados por cortar rutas o protestar. Y la Justicia, no toda pero en su gran mayoría, siempre es muy presta a avanzar con la criminalización de las luchas populares. Esto se ve todo el tiempo. Hay miles de causas y procesos que son realmente insólitos.

Mientras tanto crece la protesta…

HB: Hay una definición básica que dice que la Justicia, al igual que la educación y las leyes, forman parte de la superestructura de un sistema. Por lo tanto, la Justicia siempre actuará interpretando las leyes de una manera que se garantice la reproducción del sistema. En este caso, un sistema cada vez más injusto.

Entonces ¿cuál es el rol de los trabajadores del Poder Judicial en estos tiempos?

HB: Los trabajadores judiciales, desde siempre, hemos sido muy críticos del Poder Judicial. Nosotros entendemos que hay un grupo de jueces y fiscales que son muy buenos, pero son un grupo muy reducido. Y también hay un grupo reducido que directamente son impresentables. Pero en el medio hay una gran mayoría que son mediocres y permeables a cualquier presión porque sólo les interesa que llegue fin de mes para cobrar el sueldo. No están a la altura de las circunstancias de lo que significa ser juez o jueza en estos tiempos.

Además no hay que olvidarse de que el Poder Judicial, y esto sucede en todo el mundo, es el sector más conservador del Estado.

La realidad nos indica que es el sector del Estado, junto al de las fuerzas de seguridad, donde menos ha penetrado un aire renovador, democrático, de transparencia, de poder mostrar lo que pasa ahí adentro, cómo funciona el sistema judicial en su conjunto.

¿Cómo se democratiza entonces el Poder Judicial?

HB: Los trabajadores decimos que hay que empezar por el principio, o sea, que debe ser transparente la designación de los jueces, cosa que hoy está muy lejos de ocurrir.

Por eso nos da bronca cuando escuchamos a los políticos hablar de la Justicia como si no tuvieran nada que ver. Este formato de Poder Judicial, sus designaciones y el marco legal, son decisión exclusiva del poder político. No se pueden hacer los distraídos.

Es por este mecanismo que políticos y jueces se cuidan entre ellos. La Justicia no es democrática. Sigue siendo conservadora, reaccionaria y mayoritariamente de derecha.

Nosotros seguiremos denunciando esto, luchando por la democratización del Poder Judicial en todos sus ámbitos y por supuesto marchando junto al pueblo, como mañana, que colmaremos las plazas de todo el país.

 

 

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