27/05/2016

Genocidas del Cono Sur al banquillo

El juicio representa un
hecho histórico dado que permitió reconstruir lo que fue la coordinación
represiva de las dictaduras del Cono Sur, que trascendió las fronteras
nacionales y dirigió su accionar al exterminio de exiliados y perseguidos políticos
durante la década del ’70.  Según explicó
el fiscal de la causa en su alegato, se trató de una plataforma que “implicó
la puesta a disposición de recursos humanos, materiales y técnicos entre las
dictaduras, con el objetivo de facilitar la destrucción de sus opositores,
fueran individuos u organizaciones”.


Luego de tres años de
proceso judicial oral, en el que declararon más de 200 testigos, el Tribunal
Oral Federal Nº 1 de la Ciudad de Buenos Aires emitirá sentencia contra 17
imputados, uno de ellos uruguayo y el resto argentinos. Sobre ellos la fiscalía
pidió penas que van de los 10 a los 25 años de prisión.  En esta instancia se juzgan en total 174 casos
de secuestros y desapariciones forzadas de personas de Argentina, Bolivia,
Chile, Paraguay, Uruguay e incluso Perú.  


Para probar el
funcionamiento de la Operación Cóndor fue necesario recurrir a testimonios de
personas que actualmente viven en distintos continentes y realizar un intensa
tarea de investigación documental que incluyó materiales como cables
desclasificados del Departamento de Estado sobre Argentina y Chile, el
denominado “Archivo del Horror” paraguayo y material de inteligencia de ex
Dirección de Inteligencia de la Policía Bonaerense argentina, entre otros.


Represión trasnacional


La Operación Cóndor fue
más que una operación de inteligencia, fue un plan criminal que implicó además
del intercambio de información, la cooperación y el accionar transfronterizo de
las fuerzas represivas, el intercambio de prisioneros, y otras medidas
destinadas a la desaparición forzada de perseguidos políticos como antesala
para su exterminio.


La coordinación represiva
de las dictaduras del Cono Sur en los ’70 tuvo como marco la denominada
Doctrina de Seguridad Nacional, que instaló la idea de un enemigo interno a ser
combatido por las fuerzas de defensa. Sus antecedentes se encuentran en la
formación que recibieron los militares de la región en la Escuela de
las Américas, localizada entonces en Panamá. Allí las miembros de las fuerzas
armadas latinoamericanas fueron instruidos por EE.UU. en métodos de
contrainsurgencia, como la tortura y la desaparición forzada de personas,
desarrollados hasta entonces por las fuerzas de ocupación francesas en Argelia.
El rol de EE.UU. y CIA en el apoyo de las dictaduras de la región fue
determinante para configurar el accionar represivo.


La sentencia del juicio
podrá conocerse a través del sitio web del Ministerio Público Fiscal argentino http://www.fiscales.gob.ar/lesa-humanidad/
   

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