12/01/2017

Entrevista a Raúl de la Puente, ex presidente de ANEF

Sabemos que tiene una
trayectoria como presidente de la ANEF de veinte años, pero sus inicios en la
ANEF no fueron como presidente ¿Nos puede contar cómo entró a ser dirigente de
ANEF?

 

En esos tiempos eran las convenciones nacionales, que fueron en el
liceo Darío Salas en 1990, me recuerdo porque quedó en mi memoria una frase del
gimnasio del colegio, que decía “Ata tu carro a una estrella y tu vida a un
ideal”. En esa convención se elegían dirigentes, no por votación universal,
como es hoy, sino dentro de una asamblea, donde yo participaba en una lista que
se llamaba “Savia Nueva”. Participamos, tuvimos diferencias, en ese tiempo
competíamos con la lista de Milenko Mihovilovic, por lo tanto costó integrar
ese directorio, y para ser parte del directorio, quedé como director de ANEF,
pero como número 24, aunque eran 23 lo máximo, en calidad de supernumerario,
con derecho a voz pero no a voto. Así comencé, y terminé el año 1996 siendo
presidente de ANEF. No hice asco a un trabajo que tenía poco poder, pero
trabajando en cada cargo logré ser presidente.

 

El año 1996 se logra un hito, ya
que ANEF es la primera organización sindical en aplicar el voto universal,
donde usted fue uno de los impulsores de ese voto. ¿Por qué se impulsó el voto
universal?

 

Responde a darle más participación a nuestra gente, darle legitimidad a
nuestra organización, y darle transparencia y fortalecer la organización, ya
que permitió que los dirigentes elegidos estuvieran más empoderados. Y permitió
que creciera la organización. La ANEF es la confederación más grande de Chile.
Por eso propiciamos el voto universal, incluso en la CUT, sobre todo porque la
tecnología ahora permite y facilita este sistema.

 

Y con los años. ¿Le hizo bien a
la organización este sistema de votación?

 

Sí, cuando fue la primera votación universal, en 1996, la ANEF tenía 17
mil afiliados. Ahora somos cerca de 80 mil afiliados a la ANEF, en veinte años
el padrón de afiliados es cinco veces más alto.

 

Ese es uno de los hitos de su
mandato como presidente. ¿Cómo se logró este aumento de afiliados en este
periodo?

 

Con la participación de los afiliados, por ejemplo, con el voto
universal y asambleas. También los logros que hemos tenido, para que la gente
se sienta representada, acá no hay separación en el directorio, hay minorías y
mayorías, pero el directorio se reúne semanalmente donde todos participan.
También porque la organización es creíble, por la ciudadanía y por los
afiliados, por eso continuamos creciendo, porque tenemos propuestas, pero
también cuando ha tenido que luchar, ha tomado principios. Principios de
nuestros líderes, como Clotario Blest y Tucapel Jiménez, como es la unidad, la
autonomía de los gobiernos de turno, que le da credibilidad a la organización.

 

Imaginamos que dicho trabajo de crecer
fue un trabajo de muchas asambleas, de conocer a los dirigentes en distintos
ministerios… ¿Recuerda algún hecho o anécdota en específico con respecto a ese
proceso?

 

En general, a esta organización, nos ha tocado participar en cada una
de las luchas que las organizaciones afiliadas han tenido: Registro Civil,
Sename, Aduanas, Sernapesca, Educación… En todas la ANEF ha estado presente y
ha contribuido en avanzar en esos espacios. Así también, para nosotros fue muy
fuerte el tema de los despidos en el Gobierno de Piñera. Él se había
comprometido a no despedir gente, eso fue impactante, porque nosotros conocimos
muchos funcionarios a contrata que fueron despedidos. Y el otro momento
impactante fue lo último, del reajuste de 3,2%, que significaba 0,2% de reajuste
real, y vimos la unidad y la lucha en regiones, y no solo de la ANEF, sino
también con la Salud, los Municipales, la gente de JUNJI, y esa unidad y
espíritu de lucha no lo había visto antes.

 

Esos son dos hitos importantes, porque por un lado tuvimos que luchar
por mantener el trabajo de muchos funcionarios, tuvimos que contratar abogados.
Lo otro importante fueron las movilizaciones sectoriales de ANEF, que hoy se
logró con el pago de PMG, desde 1998, y ha ido mejorando paulatinamente.

 

Aquí no sólo a través de los reajustes, que son en promedio 2% de
reajuste real, se ha aumentado el salario, ya que también hay mejoramientos por
bonos de zonas, incentivos…. Esos mejoramientos y avances económicos en los
últimos años han sido significativos.

 

Uno de los logros es también el
acuerdo del nuevo trato y la ley del nuevo trato. ¿Qué avances se obtuvieron
ahí?

 

La ley del nuevo trato significó un avance en lo económico, ya que hubo
reconocimiento de asignaciones ligadas a desempeño, como los PMG e incentivos
colectivos, donde las personas pueden mejorar hasta un 32% de su salario
mensual. También hubo un avance en que existan concursos para funcionarios y
capacitaciones, y se levanta un criterio de mejor gestión para los funcionarios
públicos. Lo último que hemos logrado es el protocolo de 19 puntos, firmado por
el ministro Valdés y la ex ministra Ximena Rincón, que queda como legado para
la nueva directiva de la ANEF, en donde se han cumplido algunos puntos, como el
incentivo al retiro, el estudio sobre el empleo público en países de la OCDE,
estudios sobre mejorar la asignación de modernización, el traspaso de
funcionarios de honorarios a la contrata. Hay avances importantes, pero quedan
otros temas, como la estabilidad del empleo y la carrera funcionaria, o el tema
de los derechos fundamentales del derecho a huelga o cambiar el sistema
previsional, del de capitalización individual a uno estatal y solidario. Esos
son temas importantes para la próxima directiva, pero el protocolo les da una
carta de navegación en su trabajo futuro.

 

En temas de género, esta organización sindical fue la primera que tuvo
una Secretaría y una Vicepresidencia de la Mujer, tuvo una capacitación y
escuela para mujeres, con la participación de la Internacional de Servicios
Públicos. Y hoy, en el nuevo directorio de la ANEF, existen 13 mujeres en el
directorio. Además, hemos estado apoyando diferentes movimientos sociales.
Estuvimos en la lucha de Aysén y Magallanes por el gas, en “Tu problema es mi
problema”, en el apoyo a los estudiantes en sus manifestaciones del 2011, eso
lo reconocen Gabriel Boric, Giorgio Jackson, Camila Vallejo. También apoyamos
la organización de barrios, Rosario Carvajal, Barrio Matta, Barrio Yungay… Y
esa participación en la lucha social y el movimiento social la ANEF debe
retomarla, un liderazgo que debe retomar la ANEF. También la lucha por el daño
previsional, contra las AFP, y el resultado de esas manifestaciones fue el
incentivo al retiro, que no es una solución al tema previsional, pero es una ayuda,
incluso hemos visto a nuestros compañeros funcionarios, los hemos visto llorar
de alegría, y eso como dirigente sindical es muy emocionante.

 

Enfocándonos en la misma línea,
en los avances, un documento que es bien especial en el mundo sindical, que es
“Chile, País de Mayorías”, que también se realiza bajo su mandato.
¿Cómo nace ese documento? ¿Por qué en ese texto la ANEF propone una idea país,
una propuesta de Estado?

 

Ese es otro logro de nuestra organización. Nosotros tenemos una forma
de sindicalismo, que es un sindicalismo socio político, en el cual nosotros
creemos de que el movimiento sindical no solo debe ser reivindicativo, sino que
también el sindicato debe tener un rol social, que tenga una visión de país,
que sea un vocero de lo que piensa nuestra organización, que es una
organización, no es un sindicato pequeño, es una organización importante que
tiene historia que ha tenido participación con Clotario Blest en la formación
de la ANEF, en la formación de la CUT, en las grandes movilizaciones sociales
de las décadas del 50´ y 60´, donde nuestra ANEF fue parte importante, o
también durante la dictadura, donde Tucapel Jiménez fue un férreo opositor.

 

Entonces, cuando esta organización reúne a las candidaturas
presidenciales en el hotel Crowne Plaza, donde participa Piñera, quien siempre
hace uso de su slogan que él es hijo de un funcionario público, estuvo presente
Bachelet, estuvo presente el candidato de la izquierda extra parlamentaria que
era Tomás Hirsch, ahí nosotros hacemos nuestra presentación en sociedad
del  documento “Chile, País de
Mayorías”, donde nosotros decimos lo que pensamos sobre la visión política
del país, nuestra visión con respecto a lo laboral, a la educación, al tema de
la Justicia, en lo que aspiramos no solamente en el tema nuestro, que es el
sector público, donde nosotros expresamos nuestra visión de Estado social,
participativo, democrático, al servicio de las mayorías, con derechos. Nosotros
tenemos propuestas con respecto al país, y ese documento se denomina “Chile,
País de Mayorías”, que lo actualizamos cuando vuelve a asumir Bachelet,
que se lo entregamos a Juan Somavía y a Enrique Paris en representación en
aquel tiempo, como representantes de su comando.

 

¿Qué otros principios defiende
la ANEF en ese documento?

 

Defendemos un principio que puede ser el de la autonomía y de la
independencia del gobierno de turno, del partido de turno, porque acá en el
sindicato calzamos personas que pensamos de distinta manera. Un sindicalismo
que sea también para servir y no para servirse, un sindicalismo ético. Además,
un sindicalismo que sea moderno, que pueda usar la tecnología actual, que pueda
usar el internet. En la pasada elecciones hablábamos de utilizar un mecanismo,
un instrumento que no se utiliza en distintos sindicatos, que estamos abriendo
camino en ese sentido, que hemos hecho una elección de tipo universal en que
cada funcionario vote, y que ahora lo puede hacer electrónico; ya sea por
celular, por su computador, desde sus casas, desde su lugar de trabajo, desde
el extranjero, si es un afiliado que está fuera en ese minuto. Y eso, como digo
es un sindicalismo que utilice la tecnología y un sindicalismo que también sea
internacional, que hoy día vemos problemas que existen en Argentina, aquí al
lado está ocurriendo lo mismo que ocurrió con Piñera en el cual están luchando
por un empleo estable. Acá también lo vimos, lo mismo que con los reajustes que
ocurrieron en Europa, es decir que el sindicalismo tiene experiencia que otras
partes nos puede servir a nosotros, que usando la tecnología podemos tomar un
mayor conocimiento y hacerlo de mejor forma. Por lo tanto, un sindicalismo
socio político, un sindicalismo con principios, y un sindicalismo moderno e
internacional es el que nosotros propiciamos.

 

Nombró algunos temas que quizás mucha gente no conoce, que es la
relación que tiene la ANEF con los movimientos sociales. ¿Recuerda algún hito
memorable en el cual haya tenido la oportunidad de participar?

 

La lucha de los estudiantes por una educación pública, de calidad y
gratuita, fue muy importante para nosotros, porque veíamos como en ese minuto
se iba empoderando el movimiento con los estudiantes y con los profesores. Para
nosotros fue muy lindo, aunque yo lo vi desde mi lecho de enfermo, porque me
tocó estar operado en ese momento, pero vi a mis compañeros participando de una
marcha, que fue la marcha de los paraguas que fue muy impactante, en la cual a
pesar que estuve enfermo, me pude sentir participe y con mucha emoción.

 

Hay otra instancia interesante
también, cuando la ANEF participa de “Tu problema es mi problema” del
movimiento social de Aysén. Cuando llegan a Santiago, llegan a la sede de la
ANEF. ¿Cómo se genera esa relación?

 

Esa relación se genera, porque la ANEF siempre ha sido muy solidaria
con los movimientos sociales. Recuerdo que en Punta Arenas, los voceros del
movimiento por el gas, era nuestro presidente provincial, quien era vocero en
ese tiempo del movimiento por el gas. Y nuestra presidenta regional, Jessica
Bengoa, también era una vocera. En Aysén, en “Tu problema es mi
problema”, que fue un movimiento muy impactante que llegó a todo el país,
estuve también en su gestación, en lo que se vivió en ese tiempo. Vi la lucha
de los pescadores, de las pobladoras, de la ANEF. La sede de la ANEF fue el
refugio donde llegaban las personas a atenderse. A atenderse ya sea por
situaciones físicas que ocurrían afuera con la policía, o llegaban en busca de
una comida, de cualquier cosa que se necesitara en ese minuto. Nosotros
estuvimos presentes con su presidente, con sus dirigentes, estuvimos siempre
presentes en Coyhaique, en Puerto Aysén, y lo vimos. Cuando ellos llegan a
negociar a Santiago, y requieren ayuda, lo recuerdo porque ellos me llaman por
teléfono una noche a la una de la mañana, les digo que por supuesto que los
vamos a apoyar. ¿Y cuándo llegan? En la mañana de ese mismo día y nosotros
teníamos que preocuparnos de encontrarles alojamiento, de ir a buscarlos,
conectarlos con los medios de comunicación, tener toda una implementación que
permitiera sostener la llegada de 15 dirigentes, que llegaban a Santiago a
negociar con la autoridad. Fue muy bonito, porque además estaba todo el país
preocupado de lo que ocurría en ese minuto en Aysén. Fue también una
experiencia inolvidable para nosotros.

 

¿Hay algún hito a lo largo de su
carrera que se nos queda en el tintero, que en lo personal quiera destacar?

 

Todos los que hemos nombrado son importantes y donde ocurrieron
situaciones también muy emocionantes y de gran revuelo. Bueno, para mí fue muy
impactante el tema de los despidos en nuestro sector, porque se trataba de
compañeros nuestros que los conocimos, que los vivimos, vimos como su
dramatismo, y hoy día sigue que ese movimiento que se originó en su defensa,
hoy día continúa a través de un movimiento que se respalda en nuestra
organización en la cual hemos intentado ir recuperando a aquellas personas que
perdimos en ese momento, que están organizadas y continúan luchando para que
los funcionarios despedidos puedan volver a la administración pública, porque
fueron injustamente despedidos. Esa etapa fue muy dura, son un movimiento que
me recuerdo dimos una gran pelea en todos los ámbitos, desde las movilizaciones
y paro, porque paramos en algún minuto en contra del gobierno de Piñera, a
pesar de lo que significaba en ese tiempo un poco, que podía causar mayores
despidos, la gente tenía temor de salir, pero la gente salió, nosotros dimos la
cara, con las organizaciones políticas, recurrimos a los distintos partidos, al
Congreso Nacional, a la OIT, a los organismos internacionales, en los
Tribunales de Justicia, fue un momento súper impactante en ese sentido. La
ligazón con los movimientos sociales, los paros en nuestro sector, en los
servicios públicos, en el Sename, lo que ocurrió en el Registro Civil, en
Aduanas, fueron también movilizaciones muy importantes, con la gente de
Aeronáutica, cuando por primera vez paralizaron en los aeropuertos, y nadie
despega era su lema, su slogan, y efectivamente ningún avión despegó en ese
momento. Incluso recuerdo que Piñera tuvo que salir por una puerta lateral y
tuvo que esperar un buen tiempo para que su avión pudiera partir.

 

Son muchas las experiencias. Quiero decir también que he recibido
muchos reconocimientos y muchos agradecimientos, pero la persona que tiene que
agradecer soy yo por todos esos reconocimientos y todos esos apoyos que
tuvimos, y el cariño recibido. En ese sentido me voy con un corazón muy
fortalecido, muy grande, de todo el trabajo desplegado, y todo ese trabajo, lo
he hecho porque estaba convencido de ello, en primer lugar, porque quiero a la
administración pública, a las personas a las cuales he servido, porque además
mis padres fueron funcionarios públicos, también del Ministerio de Educación, y
mi abuelo fue fundador de la escuela normal de Copiapó. De manera es que en ese
sentido, soy el que debe agradecer a los funcionarios públicos, a los cuales
tuve el honor de representar.

 

Quisiéramos saber con qué
sensación se va de aquí, son 20 años y más, en un espacio, donde trabaja,
genera afectos y peleas, en un mundo  de
por sí muy intenso. ¿Qué aprendizaje y sensación tiene al dejar la ANEF?

 

Son emociones contradictorias porque por una parte estoy agradecido,
satisfecho, y contento por la labor desplegada a través de lo que mis
compañeros y compañeras me han expresado. Por otro lado, una sensación también
de pérdida. La verdad no sé qué voy hacer con toda la adrenalina que durante este
tiempo me ha tocado vivir en tantos eventos de tensión, movimientos de la ANEF,
estar alerta frente a una negociación, estar presente y motivar en una
asamblea, participar en marchas, en las cuales había que hacer discurso. Tengo
un bajo perfil en lo personal, pero cambio cuando estoy frente a una injusticia
o tengo que hacer una negociación, cambio en mi manera de ser, pero en la
intimidad soy una persona de bajo perfil. De manera que como digo es una
contradicción en la cual tendré que reinventarme. No me voy con algo
planificado, ni con un puesto en alguna parte, ni con algo en otro lado, voy a
tener que pensar como también mi experiencia acumulada en este tiempo sirve, lo
que puedo entregar más tarde a distintos dirigentes. Algo haremos con mi familia
por supuesto, y también tengo una trayectoria en el deporte, apoyaré también a
mi deporte que fue el rugby, que me enseñó principios que como dije y he dicho
siempre son principios de la vida, mi instructor mi maestro en el rugby decía
que uno en el rugby es como en la vida, uno en la vida se cae como el rugby, lo
taclean, y uno se tiene que levantar una y otra vez, las veces que sean
necesarias hasta el pitazo final y siempre trabajar en equipo, y ese trabajo en
equipo hacerlo de una manera del fair play. En el rugby cuando se juega sucio
se puede ocasionar un grave problema a un rival, por lo tanto hay que hacer un
juego limpio. Eso en el sindicalismo me ha permitido además que cuando uno hace
las cosas bien y en forma honesta, las retribuciones que tiene son muchos más
grandes que cuando uno no está. Así que no sé lo que vaya hacer, me
reinventaré, creo que tengo capacidades y condiciones y las emplearé.

 

La última pregunta: ¿Cómo le
gustaría que lo recordaran en 20 años más?

 

Primero decir que lo que he hecho no lo he hecho pensando en cómo me
van a recordar. Pero tengo una frase que siempre me preguntan ¿Cómo estás?
siempre he dicho: “En la Lucha”. Que me recordarán por esa
consecuencia; de luchar hasta el final, de hacerlo en forma honesta y de ser
consecuente en lo que he dicho y lo que hecho. Y sobre todo con probidad.
(emocionado concluye la entrevista)

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