28/07/2016

El camino de la Paz

“La Paz en Colombia aparece en el medio de la
violencia. El acuerdo logrado el pasado 23 de junio de 2016, en La Habana, fue
calificado como positivo por el 56 por ciento de los consultados en una
reciente encuesta. Esto marca la ruta en el camino de construcción de paz y
reconciliación, luego de más de 50 años de violencia y más de 13.000 ataques a
la vida solamente en el movimiento sindical. Lo anterior, justificó la
expedición del Decreto 624 de 2016, para la reparación colectiva del movimiento
sindical, aunque este proceso no ha iniciado todavía.

Ante el anuncio de las zonas de desmovilización de la
guerrilla, compuestas por 12 departamentos y 23 municipios, conocemos que serán
21 entes territoriales menos, que las definidas durante el proceso con los paramilitares
de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). En este proceso, en su momento
tampoco hubo consulta popular con los habitantes de esos territorios. Por esa
razón, pensamos que el Estado, en este período de 180 días y en el posacuerdo tiene
como desafío, una mayor presencia y el reforzamiento de su institucionalidad.

La protección y función social del Estado es fundamental.
Educación, salud, vivienda, servicios públicos, saneamiento ambiental,
asistencia agropecuaria, justicia, satisfacción de necesidades básicas, empleo
y Trabajo Decente, entre otras necesidades prioritarias exigen la intervención
estatal, ausente en la mayoría de estos territorios: zonas fértiles en su
momento, donde hubo toda clase de delitos y acciones de los alzados en armas,
como por ejemplo, los cultivos ilícitos y el narcotráfico.

Los trabajadores y el movimiento sindical mantenemos el
apoyo a la Paz y así lo hemos hecho saber al presidente Juan Manuel Santos, en
la reunión del pasado 25 de junio de 2016. Sin embargo, es preciso recordar que
este gobierno sigue en deuda con los trabajadores, pensionados, camioneros,
campesinos, indígenas y comunidades afro, cuya movilización y protesta está
latente, así como el Pliego Unificado, presentado en marzo de 2016 que sin
negociarse aún, es combustible del próximo Paro Cívico Nacional.


La Paz avanza y la conflictividad social crece. Entre
otras cosas porque hay un saldo de acuerdos incumplidos que fuerzan acciones masivas
de movilización y protesta para obtener soluciones del gobierno. Por ejemplo,
la Unión de Trabajadores Penitenciarios (UTP) ha declarado el estado de alerta
a sus afiliados, para retomar la operación reglamento que condujo al Acuerdo de
enero 9 de 2015, incumplido en su mayoría y que está bajo tregua, luego de una
reunión de ministros de Haciendo, Justicia y Trabajo, el pasado 29 de junio de
2016, aguardando la inclusión de recursos para ampliar la planta de personal en
el presupuesto de 2017″.

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