15/11/2013

¡Costa Rica protestó!

Después de prácticamente 4 años, a estas alturas, viene el
gobierno a llamar al proclamado “diálogo”, tanto en el tema fiscal, como en la CCSS. ¿Quién podría dudar
que las reformas ya están “acordadas” con organismos multilaterales, como el
Banco Mundial, la
Organización Panamericana
de la Salud y el Fondo Monetario
Internacional? Nada que discutir. Son turbios procesos, con falsos discursos
para engañar a los ilusos que creen que están participando en estos espacios,
que permiten a los políticos ocultar sus verdaderos objetivos.

 

Los gobiernos de turno han adoptado el modelo neoliberal que
les permite, por una parte, enriquecer a sus amigos y grandes corporaciones, y
por otra parte, le niega a amplios sectores de la población, condiciones de
vida digna, educación, cultura, obras públicas, vivienda y la satisfacción de
otras necesidades urgentes.

 

El gobierno liberacionista solo ha intervenido para
fortalecer el proceso de acumulación capitalista, promoviendo un régimen fiscal
socialmente injusto, propicio a los intereses del capital, permitiendo que
grandes empresarios esquiven sus obligaciones tributarias, ofreciendo
“negocios” a los capitales privados en salud, educación, infraestructura,
muelles, entre otros, pagados con los impuestos de los trabajadores.

 

Es evidente, la asociación de políticos con el capital
transnacional, la subordinación y el servilismo a organismos económicos internacionales
como el BM y el FMI, el despliegue de una nueva etapa de políticas
“neoliberales”, la conformación de un régimen autoritario que tiene el cometido
de destruir, a toda costa, lo que queda del sistema democrático.

 

Las crisis económicas han sido provocadas para impulsar
reformas estructurales que solo han traído miseria, descontento y malestar
social.

 

Esos espacios, mal llamados de “diálogo social”, representan
para la oligarquía financiera y empresarial la oportunidad de lanzar la contra
reforma entreguista y privatizadora de los SERVICIOS DE SALUD, así como para la
ocasión de aprovechar los recursos públicos para sufragar proyectos de obras,
compras, contratos para beneficiar a estos segmentos de la parásita burguesía.

 

Sin embargo, la clase trabajadora sigue dando una lucha sin
tregua, resistiendo este “capitalismo salvaje”. ¡Que ningún centro de salud,
como en otras partes del mundo, niegue a las personas asistencia médica, solo
por ser pobres, en realidad empobrecidos!

No importa, que como avestruces se nieguen a reconocer la
fuerza, la valentía de los y las trabajadoras costarricenses, que defienden el
Seguro Social, los derechos humanos y laborales, que es la misión superior que
tiene el Estado, pero que lamentablemente transformaron en un estado
neoliberal, que lo único que le interesa es convertir la salud en una
mercancía.

 

Por estos motivos, UNDECA felicita a ese contingente de
funcionarios y funcionarias de la salud, que con coraje y gallardía, se
hicieron sentir este histórico 11 del 11.

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