02/08/2015

COSTA RICA: El “decretazo” salarial: provocadora decisión gubernamental que condenamos

 
Quienes no generaron el problema del déficit
siguen siendo victimizados
 
Nuevo IPC genera grandes dudas
y alimenta desconfianzas
 
La clase trabajadora no es
responsable del déficit fiscal
 
 
01- De manera sorpresiva y cuando se esperaba para este martes 4 de agosto una cuarta ronda de negociación, acerca del monto del reajuste por costo de vida para quienes trabajan para el sector Público, mismo que es aplicable para el segundo semestre del presente año 2015; el Gobierno, abrupta y sorpresivamente, se decidió por el “decretazo” salarial, en la tarde de este viernes 31 de julio.
 
02- Es una provocadora decisión que condenamos. Además, agrega un nuevo ingrediente de desestabilización social en un escenario que se sigue cargando de elementos confrontativos, precisamente por el ataque a mansalva de los sectores política y económicamente hegemónicos en contra del Empleo Público, cuya vocería mediática ha estado desarrollando una intensa campaña,  cargada de manipulaciones y de apelaciones al odio, en contra de quienes laboran para el Estado y, por ende, de sus propias familias.
 
03- La tensa situación sociopolítica que se genera a partir de este torpe “decretazo”, y lo que está aconteciendo con el ataque al Empleo Público, serán analizada por el Colectivo Sindical Latinoamericanista PATRIA JUSTA, del cual la ANEP forma parte, en la sesión que ya estaba prevista para este lunes 3 de agosto, a partir de las 11 de la mañana, en la sede del sindicato ASDEICE-FIT.
 
04- Si bien es cierto y no es posible desconocerlo, la imposición del 0.08 % corresponde, a rajatabla, a una aplicación de la fórmula de cálculo de los reajustes por costo de vida establecida en el 2007;  la insistencia de las centrales sindicales con presencia activa en el seno de la Comisión Negociadora de Salarios del Sector Público, en buscar una negociación de un incremento mayor al que da la ya desactualizada y anacrónica fórmula, ha estado siempre correcta; y se basó (entre otros factores), en los siguientes:
 
05- Las víctimas directas a nivel salarial de quienes laboran para el Estado, son las personas trabajadoras del Gobierno Central (ministerios y entes adscritos a éstos, básicamente); pues se les cobra en sus bolsillos el “tortón” del famoso déficit fiscal que ninguna de ellas generó, a pesar de ser pagadores puntuales de sus impuestos: el de ventas al momento mismo de la compra; el de renta salarial, si corresponde, es rebajado de planilla, puntillosa y puntualmente.
 
06- Gran parte de los puestos incluidos en la escala de salarios del Gobierno Central-Régimen de Servicio Civil, han sufrido, adicionalmente, un proceso de pauperización y deterioro del poder de compra de sus respectivos salarios, producto de 30 años de “enganche” con la ley salarial médica; ley que nunca hemos objetado, con excepción de ese mecanismo de “enganche”.
 
07- Si bien y ante la insistencia en solitario de la ANEP para modificar esta injusta situación, el actual Gobierno accedió a un “desenganche” parcial en los casos de puestos no profesionales; correspondía en este tipo de negociaciones, por tanto, empezar a repararles, en algo, esa pérdida salarial de tanto tiempo para ese tipo de puestos.
 
08- Este tipo de puestos, de gran precariedad salarial y con tanta pérdida adquisitiva acumulada, son ocupados por personal del Estado central como el de los CEN-CINAI, los diferentes cuerpos policiales;  el personal oficinista, de secretariado, de mantenimiento, cocinas, servicios generales, choferes, agentes de seguridad y hasta técnicos de diversas especialidades.
 
09- “Es al perro flaco al que se le pegan las pulgas”: Este tipo de personal paga puntualmente sus impuestos, no es el culpable del déficit fiscal, han sufrido un prolongado “enganche” salarial altamente perjudicial y ahora, superado éste, no se les empieza a aumentar lo realmente justo.
 
10- Al sector de los y de las profesionales del Estado central, esta situación también les conduce directamente a la fila primera del congelamiento salarial que se mira claramente en el horizonte. La cifra de “reajuste” impuesta por “decretazo” salarial, también del 0.08 % para este sector,  les lleva a un aumento salarial cero, prácticamente hablando.
 
11- Hemos clamado a lo largo de los últimos tiempos por un nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) que, realmente, dimensione lo que está pasando en los bolsillos de toda la clase trabajadora en materia de costo de vida; tanto en las familias quienes tienen empleo fijo y salario formal, como los que están, desafortunadamente, en la informalidad. El divorcio entre las cifras oficiales de inflación y la realidad adquisitiva del bolsillo de la persona trabajadora, es evidentísimo.
 
12- Sin embargo, el anuncio de que ese nuevo IPC estaría excluyendo, el verdadero impacto en el salario de lo que pase con el precio de la gasolina, de los buses, de los taxis, por ejemplo, nos lleva a desconfiar de que pudiera haberse definido un nuevo IPC que no refleje la verdadera realidad del crecimiento de la desigualdad, de la exclusión social y del avance de la vulnerabilidad de pobreza y la pobreza misma; para deleite gubernamental y para propiciar, aún más intensamente, el proceso de acumulación de quienes, aunque en cantidad reducida, siguen teniendo más y más, sin tributar lo realmente justo.
 
13- Finalmente, queda claro que para quienes laboran en el Gobierno Central, como primeras víctimas directas de un déficit fiscal que jamás generaron; para quienes laboran en otras entidades del sector Público que no son del Estado central; e, incluso, para todas las personas trabajadoras, asalariadas o no asalariadas del sector Privado, el desafío estratégico no es, necesaria y únicamente, luchar por un punto porcentual más en reajustes semestrales por costo de vida.

14- El real desafío estratégico es utilizar el gigantesco potencial de la fuerza obrera y social, en movilización pacífica, constante e intensa, bajo el concepto de LA DEMOCRACIA DE LA CALLE, para que cambie, realmente,  lo que tiene que cambiar: el perverso e injusto sistema tributario que afecta, y ya peligrosamente, al pueblo trabajador.

15- ¡Sí!: ese perverso e injusto sistema tributario que, por ejemplo, deja en manos de unos pocos 14 puntos de Producto Interno Bruto (PIB): 8 puntos de robo de impuestos y elusión tributaria; 6 puntos por exenciones y exoneraciones, muchas de ellas abusivas como las de las zonas francas.

16- En el primer caso, 8 % PIB, hablamos de 2 billones 160 mil millones de colones, ¡anuales! (2.160.000.000.000.00). En el segundo, 6 % PIB, y en este caso hablamos de 1 billón 620 mil millones de colones, ¡también anuales! Sumados ambos: 3 billones 780 mil millones de colones (3.780.000.000.000.00). Ninguno de nosotros, hombres trabajadores; ninguna de nosotras, mujeres trabajadoras, somos responsables de semejante desastre fiscal e injusticia tributaria criminal.  (Cifras con base en datos oficiales del Banco Central de Costa Rica -BCCR-, así como del propio Ministerio de Hacienda).
 
¡UNÁMONOS COMO NUNCA ANTES
Y CAMBIEMOS ESTO YA!
ANTES DE QUE ACABE
CON NUESTROS EMPLEOS
CON NOSOTROS MISMOS,
CON NUESTRAS FAMILIAS
Y CON EL PAÍS!
 
San José, sábado 1 de agosto de 2015.
 
Albino Vargas Barrantes
Secretario General ANEP
Coordinador PATRIA JUSTA: Colectivo Sindical Latinoamericanista

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