11/01/2016

CLATE y UNTE-SN denuncian nuevo ataque a la libertad sindical del Gobierno de Cartes

Tras
conocerse la noticia, desde la OTEP-SN expresaron: “Se trata de la persecución
sindical a la que nos tiene acostumbrado este Gobierno”.

 

Cabe
recordar que esta medida anticonstitucional y violatoria de leyes nacionales y
tratados internacionales tiene como antecedente otra mas grave: la eliminación
en 2014  por parte del Ministerio de
Educación y Cultura (MEC) de la licencia sindical que permite a los
representantes de los trabajadores ausentarse en las aulas. Esta medida
dificultó la dedicación de los docentes a las luchas sindicales. Es más, tal
como informó la OTEP-SN, este fue el caso de Blanca Avalos, quien tuvo que
volver a dar clases de tarde y de noche para organizar las actividades del
gremio por la mañana.

 

“Lo que
ellos quieren es volver a acallar al magisterio nacional, volver a arrinconar,
a domesticar, como en aquel tiempo de la dictadura de Stroessner, donde era un
instrumento del Gobierno, y a eso nosotros nos oponemos, porque para la
construcción de la democracia en nuestro país es muy importante un sindicalismo
fuerte, coherente con la clase trabajadora y obrera”, expresó la dirigente
docente
tras su injusto y arbitrario despido.

 

El derecho
de asociación y libertad sindical se encuentro consagrado en la Constitución
Nacional de Paraguay y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos,
entre otros documentos.

 

 “Vamos camino a una dictadura aunque la
fachada sea democrática”

 

El
Secretario General de la Unión Nacional de Trabajadores del Estado e integrante
del Comité Ejecutivo de la Confederación Latinoamericana y del Caribe de
Trabajadores Estatales (CLATE), Ricardo Ramírez expresó la solidaridad de los
estatales paraguayos para con la docente Ávalos y afirmó que el de Cartes es un
“gobierno anti sindical”.

 

“Tenemos un
Ministerio de Trabajo que no responde a las demandas de los trabajadores, sino
a los necesidades del empresariado. Un ejemplo de esto es la falta de libertad
sindical que se trasluce en la imposibilidad de inscribir organizaciones
sindicales”, explicó el Secretario General de UNTE.

 

“Vamos
camino a una dictadura aunque la fachada sea democrática”, lanzó Ramírez.

 

Por su
parte, el Presidente de CLATE y Secretario Adjunto de ATE (Argentina), Julio
Fuentes expresó su rechazo a las políticas antisindicales del Ejecutivo
paraguayo y llamó a aunar esfuerzos para “defender la libertad sindical y luchar
contra quienes persiguen a los trabajadores y sus organizaciones”.

 

Ministerio del Trabajo no reconoce
Comisión de la OTEP

 

En otra
clara muestra del carácter arbitrario y antidemocrático del Gobierno, otra de
las quejas del sector fue que el Ministerio del Trabajo rechazó la Comisión
Directiva que eligió el gremio en un Congreso Nacional en febrero del 2015.

 

El MEC
utilizó esta medida para paralizar la cotización del sindicato, que consiste en
la autorización económica para que el 0,5% del salario de los 16.000 afiliados
pasen a los fondos del gremio para los gastos básicos.

 

Los trabajadores en lucha

 

El pasado 21
y 22 de diciembre distintas organizaciones, entre ellas UNTE – SN, llevaron a
cabo un gran paro nacional de 48 horas contra las políticas represivas y
neoliberales en la administración del Presidente Horacio Cartes. Los reclamos
centrales fueron tan numerosos como variados: aumento salarial del 25%, rebaja
del pasaje, inscripción de sindicatos en el Ministerio del Trabajo, créditos
blandos para taxistas, eliminación del doble peaje, no uso de agro tóxicos,
impuesto a la soja, mayor presupuesto para salud, la asignación de 7% del PBI
para educación, reposición de choferes de la línea 49, reforma universitaria,
el fin de judicialización y persecución de luchadores sociales, contra la
derogación de la Ley de Participación Pública-Privada y el intento
gubernamental de modificación de la carta orgánica del Instituto de Previsión
Social.

 

Antecedente

 

La
administración Cartes tiene innumerables muestras de atropellos a la libertad
sindical, sobre todo en lo que concierne al trabajo estatal.


Sin embargo,
fue recién en agosto de 2015 que tomó estado público la situación que viven los
trabajadores paraguayos: 21 trabajadores de la línea de colectivo 49 se
crucificaron luego de ser despedidos en represalia a su intento de organizarse
sindicalmente. No es menor que resaltar que el propietario de la empresa, Celso
Maldonado, era un diputado nacional que contó con la complicidad del ministro
de Trabajo, Guillermo Sosa, quien negó la inscripción de la organización
gremial. 

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