23/06/2016

CLATE saluda el cese bilateral del fuego entre las FARC y el gobierno

Luego de tres años y medio de conversaciones, y de un
profundo proceso de diálogo con participación de la comunidad internacional, el
gobierno colombiano de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias
de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP) anunciaron en La Habana, Cuba, el
Acuerdo Bilateral y Definitivo de Alto el Fuego y Fin de las Hostilidades en
Colombia. El acuerdo incluye el cese al fuego bilateral, cronograma de desarme,
garantías de seguridad para la incorporación de las FARC a la vida civil, y
lucha contra las estructuras criminales sucesoras del paramilitarismo y sus
redes de apoyo.




Tal como se había expresado en 2015, cuando se manifestara
ante la embajada de Colombia en Buenos Aires el apoyo al proceso de paz, desde
la Presidencia de la CLATE se celebró el acuerdo y se destacó el carácter histórico
del mismo. Desde Colombia, el Presidente de UTRADEC y Secretario de Integración
de la CLATE, Percy Oyola Palomá, declaró: “Hace más de 50 años esperábamos una
solución negociada al conflicto armado en Colombia.  Sin dudas que es un punto de partida para
construir la paz en el país. Es un anuncio que nos llena de esperanza para que
podamos tener una Colombia distinta, donde haya paz con justicia social. Saludamos
los diálogos de La Habana y esperamos que todo esto concluya de la mejor manera
posible. Nosotros vamos a votar por la paz cuando se establezca cuál es el
mecanismo de consulta para expresarnos”, aseguró Oyola.


Un punto de partida,
una agenda social pendiente


Percy Oyola consideró auspicioso y muy positivo el acuerdo
alcanzado, y señaló que “el hecho de que ya no exista la guerra es muy
importante, hacia el futuro ya no nos podrán tildar más a los dirigentes
sindicales de guerrilleros”. No obstante señaló que hay otros conflictos a
resolver como el que existe con el Ejército de Liberación Nacional y con otros
grupos menores. El Secretario General de UTRADEC también destacó que construir
la paz implica aceptar la protesta social y recordó que “tanto en Colombia como
en diferentes lugares del continente, se han impuesto normas que criminalizan
la protesta”.


Oyola aseguró que el acuerdo de paz es un punto de partida y
el desafío que se abre en la nueva etapa es atender una agenda social que está
pendiente. “Llamamos la atención del gobierno nacional también hacia el diálogo
con las organizaciones de trabajadores, de campesinos, de indígenas, de afrodescendientes
en este país, y de los diferentes sectores sociales que han venido
movilizándose por una sociedad más justa”, afirmó.


“Creemos que la paz hay que construirla y para eso
indiscutiblemente el gobierno tiene que cambiar de actitud, porque puede
silenciar los fusiles pero la conflictividad social se mantiene en la medida en
que estructuralmente no se resuelvan los temas que la han generado. Tenemos un
país de mucha desigualdad social, con muchas dificultades en materia de
libertad sindical y de negociación colectiva. Hay un modelo económico que sigue
un perfil neoliberal. Nosotros esperamos que se garantice y se defienda la
función social del Estado, que lo público no se siga vendiendo, que podamos
encontrar en nuevo modelo de sociedad más equitativo, sin pobreza y con trabajo
decente”, declaró Oyola.


El Secretario General de UTRADEC informó que mañana se
llevara a cabo un encuentro regional de carácter sindical, social y político en
Bogotá, con miras al encuentro nacional de organizaciones sindicales, sociales
y políticas previsto para el 8 y 9 de julio. Dicho encuentro definirá las
acciones para confluir en un nuevo paro cívico nacional. “Todavía tenemos muchos
temas pendientes que hacen al conflicto social y vamos a seguir haciéndole frente
a ellos. Esperamos que el gobierno también asuma que es importante el diálogo
con diferentes actores sociales en el país”, concluyó Oyola. 


8 Vistas