Carlos Insunza: «Defenderemos a los trabajadores, pero también la función pública»

Chile

24/01/2018

Carlos Insunza: “Defenderemos a los trabajadores, pero también la función pública”

En una entrevista al medio chileno Fortín Mapocho, el presidente de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), Carlos Insunza, hizo un balance de la labor realizada por la organización durante el año 2017 y habló de las proyecciones para este 2018. También afirmó que, ante posibles despidos por parte del nuevo gobierno, la ANEF defenderá a los trabajadores y a la función pública.

Prensa ANEF

¿Cómo evalúa este año de presidencia de la ANEF?

Acabamos de cumplir un año efectivamente al frente de la ANEF, y ha sido un proceso bien intenso, no solo hubo un recambio de la presidencia, de hecho este directorio esta hoy compuesto por muchos dirigentes que por primera vez llegan a esa instancia nacional, y ha sido también muy intenso, pues en el último año de gobierno de la Presidenta Bachelet, lo que hemos buscado como organización es consolidar todos los procesos de negociación pendientes que teníamos con el gobierno, desde el mes de abril hemos desarrollado una intensa agenda con el gobierno para avanzar en distintas materias, algunas ya consolidadas, como la modificación de la Ley de sucesiones, otras que se han ido implementando como los incentivos al retiro, y en lo que intentamos avanzar ahora es en modificar el estatuto administrativo para reducir los niveles de discrecionalidad que existen en el empleo público, particularmente en el caso de los trabajadores a contrata, y además queremos avanzar en el proceso de regularización de los trabajadores a honorarios, por lo que ha sido un periodo intenso de negociaciones, que no han sido fáciles, nunca lo son en realidad, pero esperamos consolidar los avances en la construcción de trabajo decente en el Estado, y aunque no logremos cerrar todos los temas, esperamos que el cambio de gobierno venidero sea en condiciones distintas, con mayores claridades para los trabajadores y un mejor marco legal.

¿Respecto al cambio en la dirección de la ANEF, hay un cambio de nombres, pero también generacional… ese cambio se ve reflejado también en una mirada más moderna de la actividad gremial o sindical en el Estado?

La ANEF es una organización muy madura, y sus ejes centrales están muy claros, no solo en la defensa de intereses gremiales sino también de recoger inquietudes sociales y hacer vocerías de temas relevantes para el país, que es capaz de interactuar con otros actores sociales, y también de vincular las demandas sindicales de los trabajadores del Estado, con las necesidades del país, por la vía de la construcción de más y mejor Estado, con trabajo decente. Dicho eso, cada directorio y cada ciclo tiene sus propios énfasis, este año hemos aprendido mucho, como colectivo, no es fácil dirigir una institución tan grande. Hemos querido imprimir un sello a la ANEF, que la proyecte para hacerse cargo de los desafíos que hoy percibimos, es evidente que, por el paso del tiempo y los incentivos al retiro, se ha producido un importante recambio generacional de los trabajadores del Estado, y eso nos desafía a interpretar e integrar a esas nuevas generaciones de trabajadores… hoy somos la principal confederación de trabajadores del país y el Estado también ha cambiado, esos son los desafíos, pero con el mismo espíritu original del sindicalismo comprometido con la justicia social.

¿Cómo enfrenta hoy la ANEF la caricatura del empleo público como inamovible, y bien pagado, versus la otra caricatura, la del Estado como peor empleador, con discriminación, precariedad y discrecionalidad en desmedro de sus trabajadores?

El empleo en el Estado requiere de características especiales o particulares, porque estando sujeto a cambios de gobiernos, alcaldes o autoridades, y siendo el Estado un ente permanente que le responde a la ciudadanía, requiere ciertas condiciones de estabilidad que garanticen que la labor del Estado no se resienta en cada elección o cambio de autoridades, se requiere que las jefaturas de turno no tengan las facultades para hacer y deshacer a su amaño, se trata en el fondo de proteger al Estado de ser un botín. Cuando se despide un trabajador del Estado de manera arbitraria, se pierde su formación y capacitación, la experiencia de esos trabajadores que han garantizado el cumplimiento de las labores importantes del Estado, fiscalización, regulación, o el cumplimiento de derechos sociales de los ciudadanos, por tanto, todos los Estados del mundo han establecido regímenes de ingreso, desarrollo y salida de los trabajadores de su aparato estatal con ciertas particularidades. Esto es válido para todo el Estado, incluyendo a los municipios donde la realidad del uso del empleo público como botín político es más dura.

No sirven ninguna de las dos caricaturas… todas las mediciones serias de la función pública dicen que tenemos un Estado pequeño y muy eficiente, el empleo público en Chile no supera el 10% de la población activa del país, y la media del mundo es del 12%, la media de los países OCDE es de 16% y de muchos países de alto desarrollo humano es de más del 20%. Tenemos indicadores envidiados por muchos… en cuanto a indicadores de salud, de protección social, y de emergencias muy notables, además los mecanismos de medición del Estado son muy positivos, particularmente las evaluaciones que hacen los ciudadanos, incluso de los entes fiscalizadores. Pero es cierto que no todo está resuelto, tenemos muchos trabajadores sometidos a la arbitrariedad en la renovación de sus contratas, y también muchos trabajadores que viven la precariedad de contratos a honorarios.

Ciertamente tenemos importantes niveles de estabilidad en el empleo público, pero esta estabilidad se basa principalmente en la voluntad política de las administraciones de turno y la presencia del movimiento sindical de los trabajadores públicos.

En los últimos años hemos avanzado; antes se negaba el problema de los contratos a honorarios, hoy, y después 4 años de trabajo, hemos logrado la regularización de muchos trabajadores que pasaron a contrata, cerca de 14 mil ya lo han hecho, y se espera que el próximo año llegue a 8 mil más.

Hoy estamos discutiendo con el gobierno modificaciones al estatuto administrativo que reduzcan los márgenes de discrecionalidad, lo que es una materia indispensable para los trabajadores, con esos avances podremos abocarnos a una tarea trascendental, que es evitar que se desvincule el trabajo publico de la función pública.

¿Cómo enfrentará la ANEF eventuales despidos masivos del próximo gobierno, pues hay fundadas sospechas de que ese proceso se repita, al igual que en 2009?

Durante la campaña la derecha tuvo una ofensiva de amenazas a los trabajadores públicos, y la ANEF respondió ante esas amenazas, anunciando la defensa de los derechos de los trabajadores públicos y también apremiando a la actual administración a avanzar con mayor celeridad en las modificaciones legales que limitaran los márgenes de discrecionalidad. En la segunda vuelta el tema desapareció de la campaña de Piñera, por razones electorales, pero luego de la elección volvió esa ofensiva, lo que constituye primero una forma nefasta de hacer política, uno esperaría una política honesta y no tan oportunista como esa campaña.

Aspiramos a lograr modificaciones al estatuto administrativo que restrinjan las facultades arbitrarias, y que las decisiones sean de acuerdo a la función pública y no a razones personales o políticas

En el anterior gobierno de Piñera se desvinculó a 11 mil trabajadores en su primer año, y no por una reducción del Estado, sino para reemplazarlos por trabajadores de su confianza, y en ese contexto la ANEF está preparándose para ser garante de los derechos de los trabajadores públicos, así como  de la función pública también, y para ello recurriremos a todos los recursos legales y sindicales, por supuesto que privilegiaremos como siempre el dialogo, pero siempre desde la convicción y la defensa de derechos.

Leer la entrevista completa en Fortín Mapocho.

 

*Fuente: Fortín Mapocho

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