15/08/2012

BRASIL: El Gobierno no cede y se propagan los paros de estatales


Las tensas relaciones entre el Gobierno de la presidenta brasileña,
Dilma Rousseff, y los empleados públicos federales que reivindican
mejoras salariales, entre otros reclamos, viene propagando una ola de
paros en todo el país, cuando faltan pocos días para que el Ejecutivo
envíe al Parlamento el Presupuesto para 2013.
Según informó ayer el diario Folha de São Paulo, militantes de CUT,
la mayor central sindical brasileña, asociada históricamente al
gobernante Partido de los Trabajadores (PT), llamaron el miércoles
“traidor” al ministro de la Secretaría General de la Presidencia,
Gilberto Carvalho, encargado de negociar con los sindicatos. Portavoces
gremiales citados por la agencia de noticias estatal ABR advirtieron que

 

enfrentarán la “intransigencia” del Gobierno y que mantendrán

 

los paros hasta lograr reanudar las negociaciones.
Las relaciones entre los funcionarios y el Gobierno de Rousseff se
tensaron a raíz de la decisión de descontar a los huelguistas los días
no trabajados, de negar los reajustes salariales exigidos y de permitir,

 

mediante una reciente reglamentación, que los funcionarios federales

 

en huelga puedan ser suplantados por empleados de los gobiernos provincial y municipal.
A las huelgas que venían manteniendo desde hace más de dos meses los
funcionarios docentes y administrativos de varias universidades
federales, se sumó el lunes la de la Policía Federal, que alcanza a
todos los estados brasileños a excepción de Río de Janeiro, y la de la
Policía Caminera. Ambos cuerpos policiales realizan la llamada

 

operación “Padrón”, que consiste en intensificar las fiscalizaciones, lo que
retrasa el normal funcionamiento de los servicios.
También están en huelga los funcionarios del Instituto Nacional de
Colonización y Reforma Agraria, de la Agencia Nacional de Vigilancia
Sanitaria, del Archivo Nacional, de la oficina impositiva, y de los
ministerios de Salud, Planificación, Medio Ambiente y de Justicia. El
dirigente sindical Artur Henrique advirtió que a diferencia de otras
huelgas, que eran concentradas en un sector, “esta tiende a ampliarse”.
Por su parte, el presidente del Foro Nacional Permanente de Carreras
Típicas de Estado, Pedro Delarue, dijo que el Gobierno está
“irreductible”. “La razón principal del Gobierno para la falta de
reajustes es la crisis internacional. Pero eso no justifica el
congelamiento de los salarios desde 2008. El PBI ha subido, pero los
salarios no acompañan (el aumento), entonces hay margen para reajustes”, dijo Delarue, en declaraciones que reproduce ABR.
De acuerdo a la Confederación Nacional de los Trabajadores del
Servicio Público Federal, el movimiento alcanza a 28 organismos, y
mantiene de brazos cruzados a unos 370 mil empleados. Esas cifras son
cuestionadas por el Ministerio de Planificación: “Si fuera así,
tendríamos el servicio completamente comprometido, y no lo está.”

 

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