09/06/2016

Argentina y la Alianza del Pacífico, otro golpe al Mercosur

Si bien la
Argentina se integró en carácter de “observador” a la Alianza del Pacífico,
esta decisión unilateral de un Estado miembro del Mercosur es al mismo tiempo
un gesto hacia sus socios comerciales.  Hace
poco Uruguay había pedido “modernizar” el Mercosur y permitir a los Estados partes
avanzar en negociaciones comerciales unilaterales. Ahora, con la decisión de
uno de los socios mayoritarios del bloque de integrar la Alianza del Pacífico, vuelven
a tensionarse las relaciones entre sus miembros. Esta situación se da en el marco
de las negociaciones que el Mercosur intenta llevar a cabo en bloque con la
Unión Europea.


Síntoma de un cambio de época 


El
agotamiento del ciclo político iniciado en los años 2000 (con la emergencia de
gobiernos denominados progresistas o post-neoliberales) y la crisis del “super
ciclo de las commodities” (como se denomina al boom económico caracterizado por
los altos precios de las materias primas de exportación) está marcando un
cambio de época que se expresa también en las estrategias de integración e
inserción internacional de los países de la región. Lejos del gesto de
autonomía respecto de los EE.UU. y la vocación neodesarrollista que representó
el rechazo al ALCA, las nuevas estrategias parecen dirigirse a un
realineamiento geopolítico con la potencia del norte y a una nueva y más
profunda reestructuración neoliberal. 


Aunque el
Mercosur al momento de su creación en 1991 fue una propuesta de los gobiernos
neoliberales de Argentina (Carlos Menem), Brasil (Fernando Collor de Mello),
Uruguay (Luis Alberto Lacalle) y Paraguay (Andrés Rodríguez), a partir del
rechazo al ALCA en 2005 se fue constituyendo como un espacio de integración
positiva, capaz de intervenir en agendas que fueron más allá de eliminación de
barreras comerciales. En la actualidad, si bien el nuevo contexto político y
económico ha restado dinamismo al bloque, el Mercosur ha sido lo
suficientemente vigoroso como para integrar entre sus Estados parte a Venezuela
y a Bolivia (aun en proceso de adhesión) y sumar como Estados asociados a
Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Guyana y Surinam. El desafío pendiente de este
espacio de integración es trascender la unión aduanera  y avanzar en la coordinación de políticas de desarrollo
y crecimiento económico de sus miembros.

 

Abrirse al Pacífico, poco más que un
slogan


La posición
Argentina es un gesto de su política exterior destinado a plantear
indirectamente la necesidad de flexibilización del Mercosur y mostrar un
alineamiento con los modelos de desarrollo basados en la promoción del libre
comercio. Al mismo tiempo, muestra la intención de reubicar a este país en
clara sintonía con los intereses geopolíticos de Estados Unidos. En el plano de
la economía, el ingreso de Argentina como país observador de la Alianza del
Pacífico es también una señal de interés por los mercados de Asia y el
Pacífico, que puede derivar en el ingreso del país al TTP.


Sin embargo,
el comercio exterior argentino, de acuerdo a su desempeño en los últimos años, no
parece indicar que con la apertura al Pacífico se alcancen grandes beneficios
inmediatos. Con todos los países de la Alianza Pacífico, más allá de algunas
excepcionalidades, la Argentina ya tiene liberalizado su comercio exterior.
Salvo con Chile, que representa el 4,1% de las exportaciones argentinas a 2014,
el resto de los miembros de la Alianza no representa más de 2% de las
exportaciones del país. En el caso de México, Argentina mantiene con este país
un déficit anual de más de 500 millones de dólares. Si se considera a los dos gigantes
del área Asia Pacífico, China y EE.UU., Argentina mantuvo en 2015 un déficit de
6.300  y 4.200 millones de dólares
respectivamente.


Seguir pensando el Mercosur


Estos datos
son menos auspiciosos si se complementan con un análisis de la composición de
las exportaciones argentinas a los países de la Alianza Pacífico y del área
Asia Pacífico. Los productos colocados en esos países se caracterizan por ser
mayormente materias primas o bienes de escaso valor agregado. Por el contrario,
el mayor socio de Argentina en el Mercosur, Brasil, representa el 20,3 % de sus
exportaciones, muchas de las cuales son de origen industrial y con mayor valor
agregado. Si a esto se suma el hecho de que la alianza con Brasil ha permitido
al país avanzar en la construcción de otros marcos regionales de integración, como
la UNASUR y la CELAC, y discutir otras agendas no comerciales como los temas de
defensa, tal vez el Mercosur merezca mayor atención a la hora de pensar las
estrategias de inserción internacional del país.       

5 Vistas