05/10/2014

ARGENTINA: Luces y sombras del nuevo Código Civil

La norma, que incorpora avances en algunas cuestiones como el divorcio, la adopción y la igualdad de género, presenta sin embargo aspectos regresivos en lo que respecta al Derecho del Trabajo y en algunos artículos relacionados con el Derecho Internacional Privado.

El Código Civil que acaba de reformarse y unificarse con el Código Comercial había sido aprobado, en su versión original, en 1869 y comenzó a regir en 1871. Su trascendencia en la vida cotidiana hacía necesaria su actualización. Es por ello que muchos de los aspectos más innovadores y positivos de la nueva Ley se vinculan con el derecho de familia. Con la nueva norma, por ejemplo, el divorcio no requerirá plazos de espera, podrá ser solicitado por un solo cónyuge y no será necesario invocar causa alguna. A su vez, el matrimonio podrá ser celebrado bajo régimen ganancial o de separación de bienes y, para el caso de las uniones convivenciales, existirá un reconocimiento legal.

Existen también aspectos polémicos como la definición del inicio de la vida desde la concepción, o que pueden resultar decepcionantes, en tanto se excluyó de la reforma la definición de la función social de la propiedad privada. Desde la Asociación Trabajadores del Estado, por su parte, el Consejo Directivo Nacional representando por el Secretario General Julio Fuentes había objetado que el proyecto inicial eliminaba la responsabilidad civil del Estado y los funcionarios públicos, lo que dejaba en una situación de vulnerabilidad a los trabajadores estatales. Esta y otras críticas motivaron que el tema de la responsabilidad civil del Estado fuera eliminado del proyecto de reforma y tratado en una norma específica, la Ley 26.944, que en su Art.10 estableció que las disposiciones de dicha ley “no serán aplicadas al Estado en su carácter de empleador”.

A pesar de ello, desde la Asociación de Abogados Laboralistas señalaron lo regresivo que es el nuevo código en materia de Derecho del Trabajo en general, puntualmente en los que se refiere a “responsabilidad contractual objetiva”, “responsabilidad por riesgo”, y “sociedades unipersonales”. En ese sentido, los laboralistas señalan que el nuevo código desprotege a los trabajadores, crea contratos e institutos que “deslaboralizan” las relaciones laborales de dependencia, favorece el fraude, la irresponsabilidad, entre otros perjuicios al mundo del trabajo y al derecho social.

Desde una perspectiva legal y económica, varios investigadores y economistas se pronunciaron sobre el riesgo de cesión de soberanía que implica la inclusión de ciertos artículos relacionados con el Derecho Internacional. Desde esta perspectiva, se critica la incorporación de instrumentos que permiten pensar todas las relaciones jurídicas internacionales sometidas a derecho privado. Esto posibilitaría que, ante un conflicto, una de las partes pueda acudir a un tribunal externo, independiente del Estado en que se desarrolla el litigio y elegir la aplicación de una ley extranjera. En el contexto del litigio que mantiene el Estado Nacional con los fondos financieros especuladores en Nueva York, este aspecto se torna sumamente relevante. Quienes plantean estas críticas señalan que los Arts. 2650, 2651, 2652 y 2653 referidos a la ley y la jurisdicción en materia contractual remiten a una ideología neoliberal y restan poder decisorio en lo político, lo jurídico y lo económico al Estado argentino.

PRENSA ATE

6 Vistas