11/08/2013

ARGENTINA: La solidaridad que se lleva en la sangre

El compañero Mengarelli sigue internado en terapia intensiva en Rosario, pero el informe del médico es muy positivo y dice que se recupera progresivamente, mientras que las lesiones de los otros cuatro compañeros fueron más leves.

El pasado 23 de julio, Mengarelli y otros cuatro compañeros sufrieron un grave accidente en la ruta Rosario-Buenos Aires, a la altura de la localidad de Arroyo Seco. La comitiva se dirigía a Capital Federal para participar en una actividad en reclamo de la libertad de los presos políticos de Corral de Bustos.

El 4 de diciembre de 2006, más de dos mil vecinos de la localidad cordobesa de Corral de Bustos gritaron su bronca en la plaza central del pueblo ante los tribunales rebasados de sospechas de corrupción, impericia y desidia que en igual grado colmaron la paciencia de la comunidad y terminaron apedreando el edificio judicial. Esa pueblada nació en el cortejo fúnebre que acompañó los restos de Ariana Sabache, una nena de tres años que apareció muerta a golpes y violada por su padrastro, Néstor Mercado, conocido patotero del barrio IPV. La abuela de Ariana había recurrido varias veces a la Justicia anunciando que la tragedia se cernía sobre la niña pero nunca logró una intervención que protegiera a la víctima. Eso fue lo que sacó de las casillas al pueblo: Más allá que el fiscal Raúl Moll ya hubiera ordenado la detención de Mercado y su hermano César el día del funeral, el caso de Ariana era el último de una lista de dieciocho crímenes sin resolver en Corral de Bustos. *

La multitud reclamó, reunida en la plaza, que el juez a cargo de la causa de la muerte de la niña, Jorge Omar Farías saliera a dar explicaciones. Se designó a Víctor Barbero, uno de los seis compañeros que hoy están presos, y a Raúl Alberto Ruggeri, hermano del reconocido jugador de fútbol, para que plantearan las quejas de los presentes al magistrado, pero Farías se negó. También Ruggeri terminaría detenido, aunque fue posteriormente liberado. *

“Entramos y ya no quedaba ninguno de los empleados adentro, sólo el juez y algunos pocos funcionarios. Al resto ya los habían sacado a las 9 de la mañana cuando la movilización empezó a las 10. Abandonamos el edificio y vimos que empezó a salir humo. Posteriormente dos testigos que entraron al edificio vieron al juez echando expedientes al fuego, las estanterías están tiradas al suelo. Estamos convencidos que el fuego empezó desde adentro. Fueron ellos quienes aprovecharon la situación para quemar todo porque estaban muy sucios”, cuenta Barbero en una entrevista con la revista Veintitrés. *

Las sospechas sobre la justicia se confirmaron cuando años después el jury de enjuiciamiento destituyó al fiscal Moll por mal desempeño, no sólo en el caso de Ariana sino en otras causas sin esclarecer. Por su parte, el juez sustituto Farías fue amonestado y rebajado al cargo de secretario de un juzgado de Control en la ciudad de Oliva.

En ese tiempo, el compañero Oscar Mengarelli, como Secretario General de la CTA Córdoba, fue de los primeros que se acercó a Corral de Bustos para llevar la solidaridad y aportar a la organización de las manifestaciones. Con otros militantes de la central sindical, participó en las manifestaciones para pedir justicia. “La gente fue creyendo en su propia organización, y asumió que debían estar en la calle. Esto duró dos años y se logró que todos los detenidos recuperen la libertad. Lamentablemente la gente creyó que serían todos sobreseídos y cuando el poder advirtió que la gente se tranquilizó, volvió a la carga elevó a juicio la causa. Y terminó con las condenas”, dijo el dirigente a la revista Veintitrés. *

En ese entonces, Mengarelli decía: “Los condenados son presos políticos porque se movilizaron para reclamar justicia y por recriminarle a la policía y al Poder Judicial. Pasaban cosas en el pueblo inadmisibles y estaban cuestionando el andamiaje del Poder Judicial de forma muy contundente. Por eso la Sagrada Familia judicial impuso sentencias ejemplificadoras. No les demostraron ningún delito a los que hoy siguen presos, que salieron en medio de una pueblada, por eso la movilización fue representativa de una bronca de larga data que había en el pueblo. Durante las marchas la policía amenazaba a la gente para que no participe, hubo un intento de meter miedo. Apretaron todo lo que pudieron”. *

En octubre del 2010 la CTA presentó en la Justicia Federal de Belle Ville una denuncia por torturas a dos jóvenes testigos sufridas en dependencias policiales para que firmen declaraciones que incriminaban a los acusados. La fiscalía, a cargo de Mercedes Pérez de Sorribes, desestimó la denuncia porque “los hechos se habían producido en una comisaría” y consideró que debía juzgarse en la justicia ordinaria, una enormidad dado que los casos de tortura se juzgan en el fuero federal. *

“La solidaridad que se lleva en la sangre”

Los seis presos políticos de Corral de Bustos, tras el accidente sufrido por Oscar Mengarelli y otros cuatro compañeros el pasado 23 de julio mientras iban rumbo a una actividad que se realizaría en Capital Federal para reclamar por su libertad, enviaron al dirigente una carta muy sentida en la que agradecen el apoyo y el sacrificio.

En el choque, al Secretario General de la CTA cordobesa se le quebraron algunas costillas, y una de ellas le perforó el pulmón. Los otros cuatro compañeros que viajaban junto a él eran Jesús Chirino, León Etchegaray, Derna Montero y Adriana Revol. Todos ellos sufrieron distintas contusiones que obligaron a la atención médica, pero ninguno tuvo lesiones graves.

El Secretario Adjunto del Consejo Directivo Nacional de ATE, Hugo Godoy, dijo: “La carta es muy linda, y representa un verdadero homenaje a los compañeros que, como Cacho, se están movilizando para denunciar la situación en Corral de Bustos y, al mismo tiempo, es una buena expresión de aliento para su recuperación”.

A continuación la carta:

La solidaridad que se lleva en la sangre

La memoria deja huellas que el olvido pretende borrar. Sin embargo el recuerdo mancomunado de un colectivo de amigos y familiares de presos políticos dio lugar para que el camino entre el pasado y el futuro se haga presente en cada caso.

Los compañeros Oscar “Cacho” Mengarelli, Jesús Chirino, Derna Montero, Adriana Revol y Fabián Etchegaray, se propusieron sacar a luz la injusticia del terrorismo judicial del que somos víctimas los vecinos de Corral de Bustos por parte de la corporación judicial y como dijo Vicente Zito Lema, en su reciente visita a Villa María el 25 de junio de 2013: “Los presos políticos de Corral de Bustos son presos simbólicos que se constituyen a partir de circunstancias históricas, como los fueron y son los presos de Trelew… y a pesar de que haya gente a la que no le guste…. son presos de todos…”.

Los sindicalistas accidentados están llevando adelante un proceso de construcción desde lo simbólico hasta lo real y concreto: lograr que se declare la nulidad del juicio que fue un mamarracho con la sola finalidad de encarcelar a los vecinos inocentes. Los compañeros sindicalistas viajaban a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para participar en la proyección y debate de la película del cineasta local Sergio Stocchero “Se me ha perdido una niña”, que se llevó a cabo en la Legislatura porteña, a pesar del doloroso accidente. Esta mesa-debate se realizó por la libertad de los presos políticos de Corral de Bustos porque en la película está la prueba que ninguno de los seis presos instigó ni prendió fuego, negándose el Poder Judicial a investigar a quienes estaban dentro del edificio herméticamente cerrado en vez de encarcelar a quienes estaban afuera del edificio y alguno a más de 200 km del lugar del hecho también fue encarcelado.

Los sindicalistas llevaban una reivindicación social, porque antes sufrimos el silencio, pero en la actualidad los porteños nos dan un lugar de encuentro a los provincianos, y no es poco, la Legislatura de su ciudad es espacio para un trabajo de múltiples efectos, porque no es sólo la memoria del pasado, es para el presente y el futuro, para el nunca más, que el pueblo inocente no sea encarcelado por ejercer su legítimo derecho de expresión y hacer ver que quien es aplazado en su examen ante el Consejo de la Magistratura no cumple con el requisito constitucional para ser designado juez de la provincia y que quien padece una discapacidad psiquiátrica, permanente y progresiva del 72% no debe ser designado fiscal. Al pueblo hay que escucharlo, la solidaridad de los compañeros accidentados es altamente significativa para quienes estamos tras los muros y las rejas por el sólo hecho de pensar distinto, siendo para los poderosos los chivos expiatorios y así ellos pueden expresar que se hizo justicia y además para que el pueblo lea: “Con nosotros no se metan”, sabiendo fehacientemente que somos inocentes.

La solidaridad de nuestros compañeros Cacho Mengarelli, Jesús Chirino, Derna Montero, Adriana Revol y Fabián Etchegaray, la llevan en la sangre y hace del 31 de diciembre de 2006 que están a nuestro lado, cuando nos visitaron en la cárcel por primera vez en esta injusta e ilegal privación de la libertad. Sirva esta humilde nota como un profundo acto de homenaje y agradecimiento para quienes llevan la solidaridad en la sangre, que hasta ponen en riesgo su vida por sus semejantes… Ellos son los que dejan la huella en su paso por la vida y no como aquellos que recibiendo órdenes y sin dignidad actúan en contra de la ley olvidándose del otro, que ni siquiera pueden mirar a los ojos a su propia familia.

¡Muchas gracias! Oscar “Cacho” Mengarelli, Jesús Chirino, Derna Montero, Adriana Revol y Fabián Etchegaray por ser la voz de los sin voces, por combatir la persecución, por acompañarnos en el dolor oscuro de la opresión de los poderosos y por mantener encendido el tiempo de la lucha.

¡Eternamente agradecidos y fuerza en la recuperación!

Presos políticos de Corral de Bustos:

Astudillo, Rubén Omar

Barbero, Víctor Luis

Farías, Juan Marcelo

Guayanes, Horacio

Guayanes, Juan José

Pasquini, Néstor Omar

* Fuente: Revista Veintitrés

Prensa ATE – 09/08/2013

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