25/06/2012

ARGENTINA: JULIO FUENTES, Secretario general de ATE: “A la derecha no se le puede conceder ni el más mínimo espacio para que generen situaciones como las de Paraguay”

-Recientemente, en México, se celebró una nueva reunión del Encuentro Sindical de Nuestra América (ESNA) a la que concurrieron varios dirigentes argentinos. ¿Cuál es el significado que desde ATE dan al ESNA?

-Nosotros participamos en el ESNA desde la primera reunión que se realizó en Quito, Ecuador. Como trabajadores estatales estamos convencidos de que hay que seguir fomentando este tipo de espacios, y propiciamos que se pongan en marcha formas más permanentes a nivel organizativo. Me refiero a la formación de cuadros o a impulsar fórmulas a nivel cumunicacional. En estos dos rubros hemos coincidido todas las organizaciones sindicales que participamos en el Encuentro.

-Esta última reunión coincidió con las denuncias que se formularon en varios países sobre el injerencismo yanqui a través de nuevas bases del Comando Sur. ¿Hay preocupación en el ESNA por esta ofensiva?

-No sólo se manifestó el repudio a estas acciones del imperio, sino también la necesidad de tener formas coordinadas para no quedarnos en protestas aisladas sino más generalizadas. Tenemos claro que las bases del Imperio son el riesgo de que nuestras democracias no pasen de la formalidad. Si esto último ocurriera, desde estas bases y a través de nuevas fórmulas de injerencia, se controlaría o impediría cualquier tipo de crecimiento y desarrollo autónomo de los pueblos.

Existe la necesidad de tomar estos temas dándole la mayor trascendencia, y que no queden encerrados entre un  pequeño grupo de compañeros.

-Cómo ve que puede influir en el contexto latinoamericano un golpe de Estado pro-imperialista como el ocurrido en Paraguay?

-Los golpes  de Estado actuales son de estas características. No creo que sean ya como en la década del 70, apelando a invasiones o situaciones muy cruentas.

Ahora son institucionales y disfrazados de cierta legalidad. Sin embargo, son hecho de gran gravedad y hay que tratar por todos los medios posibles que nuestros gobiernes empujen como lo están haciendo, y ayuden a acorralar a los golpistas. Hay que evitar que se consoliden, estos gobiernos deben sufrir el aislamiento por haberse burlado de la voluntad popular. Responden a intereses sectoriales e internacionales. Por otra parte, hay que ayudar a que se consoliden espacios populares. Obviamente, así también se generarán más espacios de cuestionamiento al mismo gobierno que ofreció instrumentos para crecer organizativamente. Pero esa es la garantía de continuidad. Si no existe eso, se producen situaciones como la de Paraguay, donde el Presidente Lugo no pudo consolidar una fuerza popular que le ayudara a sostenerlo en estas circunstancias.

Además, lo de Paraguay debe servirnos de enseñanza: a la derecha no se le puede conceder ni el más mínimo  espacio para que genere estos planteos desestabilizadores.

 

-Lo mismo está ocurriendo por estas horas en Bolivia, donde un grupo de policías ligados a la derecha provoca hechos graves contra el Gobierno.

-Así es, lo que ocurre es que en Bolivia hay mayores espacios de organización popular, pero de todas maneras no hay que confiarse mucho y en ese sentido, debemos estar alerta para expresar solidaridad concreta con cada país agredido por estas maniobras del Imperio.  Por otro lado, y esto lo digo para cada uno de nuestros países. Se hace imprescindible construir poder popular, y no que las organizaciones populares se conviertan en subsidiarias de los gobiernos, porque a la hora de tener que defenderse muestran signos evidentes de debilidad.

 

-Le preocupan, en este marco, algunas situaciones que se vienen produciendo en Argentina?

-En Argentina hay más experiencia de organización popular, pero de todas maneras no hay que bajar la guardia. La reacción en nuestro país no está para nada apagada, muy por el contrario, y para colmo el gobierno ayuda poco o no ayuda.  Aquí, los grandes intereses de la antipatria están atados a los grandes medios de comunicación. Se sancionó una ley de medios pero no pasó nada. El tercer sector no pudimos aparecer, y esa es una clara concesión a la derecha. Eso se puede pagar caro, porque sólo comunicando el Estado, no alcanza. La ley tenía aspectos muy interesantes, pero ahora que se aprobó, no hay canales sindicales, ni barriales, ni independientes. Por lo cual, si se piensa que al Grupo Clarín sólo se lo va a enfrentar con los programas del Canal o de la radio estatal, es una ilusión.

Lo de Argentina me preocupa sí a mediano plazo, si el gobierno no toma seriamente el tema y ayuda a que se consolide un espacio popular. -De cara al próximo Congreso de la CLATE, todos estos problemas van a estar presentes? -El tema de los trabajadores estatales está íntimamente relacionado con todo lo que hemos hablado. Cuando se pierde la democracia, cuando se producen golpes institucionales o dictaduras, lo primero que hacen es ocupar nuestros lugares de trabajo. Esto lo hemos padecido personal e históricamente. Por eso mismo, los gobiernos democráticos tienen que escuchar a los trabajadores estatales, y no como ahora que en vez de escucharnos nos confrontan en casi toda Latinoamérica. Hay gobiernos que contaron con el apoyo del pueblo y dentro del mismo, los trabajadores estatales, pero una vez que arribaron al poder, aplican el mismo tratamiento que nos dio el neoliberalismo. No se pone un oído sobre ese trabajador que tiene experiencia histórica y que es un puntal fundamental del sistema democrático. CLATE deberá ayudar a que esto se pueda revertir y de eso hablaremos en el próximo Congreso a celebrarse en Buenos Aires en el mes de agosto.

 

 

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