23/11/2014

ARGENTINA: Julio Fuentes: “ATE, este viejo que va a cumplir 90 años el próximo 15 de enero, hoy goza de buena salud, de fuerza y de vida interna”

21 / 11 / 2014

A continuación el informe político completo del Secretario General:

 

“Este es un muy especial Consejo Federal: Por los 30 años de la recuperación del gremio. Porque es además el último Consejo Federal de un mandato, de un período, de una gestión. El año que viene, cuando este Confederal vuelva a sesionar, habrá ocurrido un hecho no menor entre este y aquél: La voz, el mandato, la palabra del soberano de nuestro sindicato, que son nuestros afiliados”.

 

“Entre este Confederal y el que viene vamos a pasar por algo que para otros sindicatos quizás sea un problema, pero que para nosotros es una necesidad: Las urnas, las elecciones. Nuestro soberano, los 280 mil afiliados de la Asociación Trabajadores del Estado, va a tener en los próximos meses la palabra. Ellos van a alentarnos, a corregirnos, a ayudarnos, a pegar un tirón de oreja, si fuera necesario. Sin duda entonces es este un Confederal muy especial”.

 

“Pasamos años muy difíciles, compañeros. ATE llega hoy al proceso electoral quizás con muchas listas, corrientes de opinión, visiones, miradas. Con diversidad, pero en unidad y con una sola organización. Y esto no es poco. Porque el poder quería hacer en ATE lo que hicieron, a pesar de nuestros mayores esfuerzos, en nuestra Central. Cuando hablo del poder no me refiero sólo a un Gobierno. El poder lo conforman muchos gobiernos, muchos intereses empresariales, nacionales y extranjeros. Ese poder busca la debilidad de la fractura. ATE corrió ese riesgo, pero igual está hoy acá unido sesionando no sólo por virtud de una o dos personas, sino de todos los que acá estamos. De todos los que no le hicimos el juego a la fractura, a la división”.

 

“ATE es una sola organización. Con diversidad, corrientes internas y opiniones variadas que hasta pueden significar un estado de buena salud en nuestro sindicato, pero definitivamente es un solo sindicato. En nuestra historia no ha sido siempre así. También nosotros hemos tenido nuestros períodos de fractura. En los momentos difíciles de la política del país, de las crisis mundiales, lógicamente las organizaciones obreras estamos expuestas a ser sometidas a presiones ajenas a la propia vida de nuestras estructuras, que pueden terminar en lo brutal de las fracturas”.

 

“Cuando nos entregaban la inscripción gremial en la CTA, teníamos un sabor agridulce. La parte dulce fue el reconocimiento de la voluntad de los trabajadores, y que el empleador y las patronales no tienen derecho a decirnos cómo nos vamos a organizar nosotros. El sabor amargo viene por el lado de que nosotros fundamos una Central y, si hay alguien que le puso el hombro a la CTA, fue la Asociación Trabajadores del Estado. Desde el día que se empezó a pensar, en Burzaco, ya estaba la militancia de ATE, la dirigencia de ATE, poniéndole el mayor esfuerzo. Claro que no sé si a los otros les duele la fractura, pero a nosotros, a los de ATE, nos duele mucho. Porque nosotros seguimos pensando en tener una Central de masas, de miles, de millones de trabajadores y organizaciones. Nosotros no queremos una CTA para nosotros, pequeña. Queremos una CTA grande. Por eso, sin duda, el sabor de la fractura es siempre amargo”.

 

“Yo quería arrancar este Consejo Federal reconociéndole a cada uno de ustedes el esfuerzo que ha hecho. Porque es fácil pegar un portazo, es fácil a veces evitar el debate, es fácil enemistarse con el compañero que está al lado en lugar de comprenderlo y tratar de discutir y acercar posiciones aunque parezcan muy distantes. ATE llega unida a este Confederal, antesala de un nuevo proceso electoral que tendremos el año que viene. Llega una sola ATE. Varias listas, varias opiniones, pero una organización, una institución”.

 

“Este período que hemos desarrollado fue arrancado en el Confederal del 2011 con una encuesta, ustedes deben recordar, en la que teníamos que indicar la situación de cada uno de nuestros sectores, seccionales, etcétera. Sobre ese relevamiento de realidades fue que nosotros hemos intentado trabajar. En nuestra organización hay ATEs grandes, chicos, antiguos, jóvenes. ATEs consolidados y con una fuerte estructura de poder, y otros ATEs que apenas están empezando. Tenemos Seccionales que se han constituido apenas hace un año, y Seccionales que tienen 80 años. ATE no es una organización que tenga un desarrollo parejo, porque no nacimos todos en el mismo día. Hay ATEs con mucha plata y ATEs con poca plata. Depende de los afiliados: Si la Seccional recién está empezando y los compañeros ganan dos pesos, o si el intendente no reconoce la cuota sindical, o el gobernador en algunos casos, ese ATE tendrá poca recaudación. Si en la Seccional hay varios organismos que ganan bien, ese ATE tendrá algunos recursos más. Esta es la realidad”.

 

“Y a esta realidad, hace cuatro Confederales, en el 2011, le sacamos una foto. Frente a esa foto, nosotros entendimos que el rol del Consejo Directivo Nacional era el de equiparar las desigualdades que hay dentro de nuestro sindicato. Esas diferencias no son tan fáciles de resolver. Ojalá todos ganáramos lo mismo, ojalá todos tuviéramos un buen sueldo. Equiparar esas desigualdades de desarrollo debe ser obra del CDN y de los CDP. Y eso es lo que hemos intentado hacer. Ayudar a comprar una sede, a mejorar alguna otra que teníamos. Del relevamiento que hicimos en 2011, saltó que sólo el 34 por ciento de nuestras Seccionales y CDP tenían auto. Durante estos años, compramos 100 autos nuevos. Fue un esfuerzo colectivo muy grande para empezar a equiparar las desigualdades. Hacer un ATE más parejo ha sido el rol del CDN en este período para que nuestra organización sea verdaderamente una de índole nacional”.

 

“Hemos superado el consejo federativo. Yo vengo de una federación. No he estado siempre en un sindicato único como es ATE. Los neuquinos venimos de una experiencia de federación. Nuestro sindicato provincial estaba unido con otras organizaciones de estatales en una federación débil. No nos servía a la hora de enfrentar. Era holista, con buenos dirigentes y un buen discurso político, pero débil estructuralmente. Cuando la Verde recupera ATE en el ’84, el gremio preparó los estatutos para constituir este sindicato único de trabajadores estatales. Se conformaron los CDP, y ahí tuvimos la autonomía necesaria para poder avanzar. Y nos vinimos. Y como nosotros, en los primeros ocho años se sumaron 100 mil compañeros, mayoritariamente provinciales. Era lógico: Tenías autonomía, manejabas tu cuota sindical, tenías autonomía política”.

 

“Ahora tenemos que prepararnos para que esa autonomía sea cada vez mayor. Para que ese crecimiento no se pare. Ya lo hemos dicho en varias oportunidades: Estamos ante el desafío de abrir la casa para los compañeros de otro Estado, que son los compañeros municipales. Necesitamos desarrollo y por eso hemos hecho un Congreso de Municipales. Hemos discutido en los Congresos Nacionales del gremio el desarrollo de este nuevo sector. Aparecieron desafíos concretos que hemos intentado superar con grandes esfuerzos por parte de los dirigentes. Actualmente estamos en 800 municipios y tenemos 132 Seccionales. Es decir que nos aparece claramente un problema: Estamos en más lugares de en los que estamos organizados. Se afilian compañeros que tienen la Seccional más cercana a 80, 100 o 200 kilómetros”.

 

“Las Seccionales que hemos presentado, como la de Tolhuin y otras que hemos construido o que debemos construir, se llevan adelante solamente porque hay voluntad política de los actuales dirigentes. Los compañeros de Tolhuin no era que no dependían de nadie, ellos tenían conducción. Dependían de la Seccional de Río Grande. Podría haber ocurrido que el compañero Marcelo Córdoba, Secretario General de Río Grande, se opusiera a la apertura de una nueva Seccional, pero fue lo contrario. Los compañeros necesitaban tener su propia Seccional, necesitaban autonomía y poder. Esa es la actitud que necesitamos, la visión más amplia: No es división, es reproducción. Es crecimiento. No nos sacan, sino que nos dan más poder a todos. Tomo este caso como ejemplo, pero no es el único. Los hay en cada una de las provincias”.

 

“Los trabajadores, nuestros afiliados, no necesitan paternalismo. Necesitan poder. Al que no tiene nada hay que darle poder. Y el poder, para nosotros, es nuestra autonomía, nuestra organización. Ese es el gran desafío que hemos afrontado durante estos años, y el que tenemos por delante. En cuántas Seccionales más vamos a convocar a elecciones en el 2015 dependerá de nosotros y de nuestra voluntad. Lo que necesitamos son dirigentes, hombres y mujeres generosos que entiendan el desarrollo político de la organización. Sino, nos hubiésemos quedado con el sindicato previo a la recuperación del ’84. Poco tiene que ver la estructura actual de nuestro sindicato con la de hace 30 años. El desarrollo ha sido realmente de una dimensión muy grande. Y eso se debe a que hubo hombres y mujeres con visión política y con capacidad para crecer y organizarse”.

 

“A esto apuntamos fundamentalmente: A la unidad. En ATE no hay lugar para los mandones. No hay aquí lugar para que nadie se ande llevando a nadie por delante. Eso no, pero sí unidad. Tenemos que ser capaces de construir unidad para desarrollar una propuesta más grande, una Central más grande. Para recomponer, desarrollar y rearmar la Central poderosa que soñamos en Burzaco. La Central que necesitamos para dar la inmensa pelea que tenemos que dar. Pero también tenemos que construir ese ATE poderoso que necesitamos: Ese ATE de medio millón de afiliados. Cada uno de los que estamos acá somos conscientes de que eso es lo que necesitamos: Ser la organización de trabajadores estatales más importante del país. La mejor organizada, la más democrática, la que más cuadros tenga, la de mayor capacidad de pelea. Porque el Estado patrón no es ni blando ni fácil. Lo hemos visto y lo sabemos: Todos los patrones precarizan, pero ninguno precariza como los intendentes. El poder es capaz de someter y humillar a los compañeros. No tenemos un patrón sencillo de enfrentar, por eso necesitamos una organización poderosa”.

 

“Todo esto no se va a lograr si no crecemos como organización: Más ATE significa más Seccionales, más poder en las Juntas Internas, más cuerpos de delegados. El salto que pegó nuestro sindicato hace treinta años se logró porque hubo compañeros que se animaron a descentralizar el poder de la organización. Si ellos se hubiesen quedado en la figura de las Seccionales dependientes del Consejo Directivo Central, quién sabe cuál sería el destino de los empleados provinciales. Estaríamos errando por ahí, desparramados por todo el país. ¿Qué sería de los 50 mil afiliados municipales que tenemos hoy en día? Aquellos compañeros llevaron el discurso de la apertura de un cauce para miles a lo concreto”.

 

“Yo me siento orgulloso de ser Secretario General durante este período. No fue un período sencillo. Aunque avanzamos en negociación colectiva, en leyes y en muchísimas otras cosas, como el triunfo reciente de los compañeros de Fabricaciones Militares. Podemos hacer un largo listado de avances, pero lo importante fue que nos mantuvimos unidos. ATE es uno sólo. Es un sindicato que debate políticamente, que trata de buscar y construir acuerdos, y que cuando no puede llegar a esos acuerdos, tiene la palabra del soberano, que es el afiliado, que dice este sí, este no”.

 

“Si llegó el barco a puerto no fue por uno, ni por dos. Si llegó a puerto fue por todos. Cualquiera se podría haber enganchado en las maniobras divisionistas y de fractura, pero tuvimos la consciencia suficiente para decir ‘aunque no me banque tanto al de al lado, yo banco a la Asociación Trabajadores del Estado’. ATE, este viejo que va a cumplir 90 años el próximo 15 de enero, hoy goza de buena salud, de fuerza y de vida interna”.

 

“Este fue mi informe, compañeros. Yo quiero transmitirles mi saludo en estos treinta años de la recuperación. Para mí ha sido un honor ser el Secretario General en el aniversario de los 30 años de la recuperación del sindicato. Esperemos que los compañeros que ganaron las elecciones en 1984 hoy no se sientan decepcionados y que vean los frutos del esfuerzo que ellos hicieron al armar la agrupación no en la libertad maravillosa de la democracia, sino en la oscuridad de la dictadura. Lo que se jugaban era la vida. Armar ANUSATE en el ’77 fue jugarse la vida. Era ir a una reunión sin saber qué podía pasar cuando uno volvía. Nosotros hemos aportado a la construcción de este sindicato teniendo siempre a los compañeros de ANUSATE que recuperaron el gremio en el ’84 como el faro que nos ilumina. Hoy, hace 30 años, el 21 de noviembre de 1984 desde el balcón que se encuentra detrás de este anfiteatro, el compañero Secretario General Víctor De Gennaro recuperaba el gremio y aquí estamos nosotros, parte de esa recuperación”.

 

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