28/01/2014

ARGENTINA: Homenaje a Héctor Quagliaro a 4 años de su fallecimiento

“Cuando se habla de Quagliaro se habla de un montón de cosas
que son muy caras al movimiento obrero local, argentino y latinoamericano”,
explicó Gustavo Martínez, Secretario General de ATE y Adjunto de la CTA Rosario. E
inmediatamente comenzó la enumeración: “Es hablar de la resistencia peronista,
los rosariazos, la fundación de ANUSATE. Mientras algunas locas se reunían en
Plaza de Mayo, algunos locos se reunían para recuperar el gremio. Es hablar de
los paros que se le hicieron a la dictadura. Es hablar de la fundación del
Sindicato de Peones de taxi, cuando estuvo cesanteado, que duró seis meses
manejando el taxi y empezó a juntar a los peones de taxi. Es la Marcha Grande, la Marcha Federal, el
FreNaPo. Tuvo algo que ver con Tucumán Arde, fue el que le abrió las puertas de
la CGT de los
Argentinos (CGTA) a ese movimiento impresionante que denunciaba lo que estaba
sucediendo en Tucumán. Tuvo que ver con la Vigil, con la Escuela de Aprendices, con cada uno de los hechos
de la CTA”.

 

Quizás por eso, es que en el acto del sábado había tanta
diversidad de presencias para rendirle homenaje. Jóvenes, adultos y mayores;
familiares, amigos, compañeros de lucha y de militancia; representantes de
organizaciones sociales, políticas y culturales; hombres y mujeres que
consideran que la memoria es fundamental para seguir construyendo futuro con
las herramientas legadas por Quagliaro.

El diputado nacional por Unidad Popular, Víctor De Gennaro,
llegó desde Buenos Aires junto a su hija para participar del acto. En su
intervención destacó la especial relación que lo unía con el Colorado y su
familia. Pero sobre todo, enfatizó en el rol formador que tuvo: “Héctor era un
maestro todos los días”, aseguró. “Cada vez que hacemos estas cosas, los
traemos y están vivos en su acción, en su pensamiento, en sus enseñanzas”,
indicó.

Del panel participaron también el Secretario Adjunto de ATE
Rosario, Raúl Daz; Leticia, militante de ATE e hija de Quagliaro; Lidia Meza,
Vicepresidenta del Centro de Jubilados de ATE Nacional y Secretaria de
Previsión de la CTA;
Luis Díaz Molano, quien fue dirigente estudiantil en la época de los Rosariazos
y Gustavo Martínez. Díaz Molano hizo una extensa intervención sobre la historia
que lo unió al homenajeado, ya que para la misma época en que Quagliaro estaba
al frente de la CGTA
local, éste integraba la junta ejecutiva de la Federación Universitaria
Argentina (FUA), siendo estudiante de Derecho. “Quagliaro era el intermediario
proveedor del periódico de la CGT
de los Argentinos y yo me convertí en un dirigente estudiantil al servicio de la CGTA”, señaló.

 

Por su parte, la hija del histórico dirigente, Leticia, puso
el acento en la capacidad de organización en unidad de su padre. “Si hay algo
que tenía el viejo en su larguísima trayectoria sindical es que él siempre
decía que ATE era las Naciones Unidas y que acá habíamos logrado aglutinar
compañeros de distintas procedencias, pensamientos muy diversos, por lo que ha
cosechado mucho respeto en la sociedad rosarina”. En ese sentido, aseguró que
en ATE y CTA “seguimos el mismo camino, creyendo en lo que quería el viejo, en
una sociedad con más derechos, con más justicia, peleando por la América morena”.

  

La
Vicepresidenta
del Centro de Jubilados de ATE Nacional y
Secretaría de Previsión de la CTA,
Lidia Meza, dedicó unas palabras al rol que llevó adelante Quagliaro en su
última etapa. “Fue nuestro presidente hasta que falleció y siempre lo
recordamos con mucho cariño. Fue nuestro guía, tenemos muchas enseñanzas de la
lucha que nosotros seguimos en su recuerdo. Somos impulsores del 82% móvil, en
lo que él nos apoyó tanto. Por eso lo recordamos con su empuje de hacer”,
afirmó.

 

“Este acto es para homenajear a uno de los fundadores de la CTA, a uno de sus ideólogos y
representantes más significativos”, indicó Gustavo Terés, Secretario General de
la Central
local. “Hay que recordar que el lanzamiento previo a la fundación del Congreso
de los Trabajadores Argentinos fue con un acto acá y uno de los primeros
encuentros después del Grito de Burzaco se hace en el Círculo de Obreros
Católicos, en un plenario que preside Héctor Quagliaro, junto con Alberto
Piccinini y Edgardo Quiroga, o sea, tres referentes del movimiento sindical de
la región que resistían al neoliberalismo”, señaló. En ese sentido, el dirigente
prefirió referirse a una etapa “menos épica pero no menos significativa” de las
protagonizadas por Quagliaro: la resistencia al neoliberalismo. “Él fue uno de
los pocos dirigentes que quedó al lado de los trabajadores. Le tocó resistir el
embate del proceso de privatizaciones, creando espacios de resistencia para que
los trabajadores puedan recuperar su protagonismo. Fue un rol muy importante.
Ese prestigio y ese reconocimiento acumulado en las décadas del ’60 y ’70
sirvió para que en los ’90 Rosario se convirtiera en la capital del paro porque
había gremios que resistían, había una voluntad unitaria y porque había un
referente sindical, que era Héctor, capaz de sintetizar esa voluntad unitaria,
de articular diversas organizaciones muy disimiles entre sí, a veces
encontradas”.

 

Mirando hacia el futuro, Terés aseguró que hay que tomar lo
que la experiencia de Quagliaro está diciendo para la actual etapa histórica:
“Esta voluntad unitaria, de apostar a la lucha en la calle; la voluntad de ser
un fundador de una experiencia sindical inédita que reafirmó la independencia y
la autonomía de clase en el sindicalismo; y de ser un dirigente que era capaz
de ser coherente entre lo que decía y lo que hacía, son señas de identidad
necesarias para construir cualquier movimiento sindical, social, o construcción
de poder popular alternativo”.

 

Prensa CTA Rosario – 28/01/14

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