20/07/2016

206 años de independencia: el florero y la paz

A comienzos del Siglo XIX, y luego de tres siglos de
conquista y colonia del imperio español, el sentimiento independentista se
extendió en toda América. En lo que era conocido como Nuevo Reino de Granada los
criollos buscaban la independencia y el 20 julio de 1810 planearon inducir una
revuelta popular en la que los pobladores elevaran sus reclamos ante el mandato
español.

 

Los historiadores cuentan que era viernes, día de
mercado y de mayor concurrencia a la plaza mayor. Los criollos tenían un plan:
el influyente Luis de Rubio se acercó a la casa del español José González Llorente
y le pidió prestado un florero para decorar la mesa de Antonio Villavicencio.
La inminente negativa permitió la intervención de Francisco José de Caldas y
Antonio Morales, que inmediatamente alertaron al pueblo de la afrenta. El
pueblo que concurría la plaza mayor arremetió contra los “chapetones”, como se
llamaba entonces a los españoles y contra el virreinato, provocando una
revolución que desembocó en la inminente firma del Acta de Independencia de
Santa Fe esa misma noche.  

 

Se depositaba en la Junta Suprema el gobierno del
reino interinamente y se debería redactar una Constitución sobre las bases de
la libertad y la independencia, ligadas únicamente por un sistema federativo con
representantes de todas las provincias y cuya administración debía residir en
esa ciudad capital.

 

Aunque no fue la única revolución ni la más certera, la
revuelta del 20 de julio es considerada por los colombianos como la fecha
oficial de la independencia porque abrió el sendero de intensas luchas
libertarias contra la corona española. La proclamación de una independencia
total se conseguiría bajo el mando de Simón Bolívar tras una campaña que inició
en mayo de 1818 en Venezuela y terminó en la Batalla de Boyacá el 7 de agosto
de 1819. Así se dio paso al Congreso de Angostura y al nacimiento de la
República de Colombia.

 

A doscientos años de aquella gesta, el pueblo de
Colombia vive hoy días decisivos en el proceso de paz que busca terminar con la
violencia en el país y será partícipe de un plebiscito que permita refrendar el
acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC tras largos meses de negociación en
La Habana, Cuba.

 

En ese marco, los trabajadores tienen el desafío,
junto a todo el pueblo, de defender la paz, trabajar por la unidad y seguir
luchando por un Estado que deje de estar ausente y se fortalezca para brindar
los derechos esenciales como salud, educación, vivienda y trabajo digno. Así lo
expresó la UTRADEC en su documento “La Paz abriéndose paso”, en el que apoyan
el proceso de paz y recuerdan que el Estado “está desafiado a generar más
presencia y más institucionalidad”.

 

Independencia, soberanía y paz para los hermanos
colombianos, que hoy saldrán a las plazas y calles a celebrar la libertad y
llenarán de flores los floreros de la paz.

 

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