“Bolsonaro representa un retroceso civilizatorio para el país”

Brasil

26/10/2018

“Bolsonaro representa un retroceso civilizatorio para el país”

A pocos días de la segunda vuelta electoral en Brasil, la CLATE dialogó con Alessandra Camarano, presidenta de la Asociación Brasileña de Abogados Laboralistas (ABRAT). “La elección de Bolsonaro significaría una profundización abismal de la crisis y la pérdida vertiginosa de derechos”, advirtió la abogada.

Por Samantha Sassi / Prensa CLATE

Este domingo 28 de octubre el pueblo brasileño vuelve a las urnas para elegir entre el ultraderechista Jair Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL), y el progresista Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), como próximo presidente del país.

En esta entrevista, la titular de la organización que nuclea a los abogados laboralistas de Brasil, Alessandra Camarano, analiza el discurso autoritario de Jair Bolsonaro y las consecuencias de un posible triunfo de este candidato.

¿Cómo ves el futuro del pueblo brasileño y, en especial de la clase trabajadora, si Bolsonaro gana las elecciones?

Bolsonaro representa un retroceso civilizatorio para el país, en todos los aspectos. Su campaña presidencial fomenta el odio de clases y la violencia. No podemos olvidar que, como Diputado Federal, votó a favor de la Reforma Laboral, que precariza derechos, y también votó en contra la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) de las empleadas domésticas, en una demostración de desprecio hacia los menos favorecidos.

También estuvo a favor de un código laboral diferenciado para los trabajadores rurales, bajo el argumento de que “las plantas no se pueden dañar” y que por eso no hay justificaciones para el descanso de los trabajadores rurales.

El candidato justifica que las mujeres reciban un sueldo inferior al de los hombres, por su posibilidad de quedar embarazadas. Sus asesores técnicos y políticos, además, proponen eliminar el aguinaldo, aumentar los impuestos sobre la renta de los más pobres, eliminar el descanso semanal remunerado, modificar avances importantísimos que se lograron en el combate al trabajo esclavo.

La elección de Bolsonaro significaría una profundización abismal de la crisis y la pérdida vertiginosa de derechos, como ya ocurrió con la aprobación de la Reforma Laboral.


En su último discurso, Bolsonaro dijo que sus opositores irán a la cárcel o al exilio. Además, afirmó que tipificará al Movimiento Sin Tierra y al Movimiento de Trabajadores Sin Techo como terroristas. ¿Crees que los derechos humanos están riesgo en Brasil?

Las declaraciones del candidato de excluir a sus opositores revelan su visión autoritaria y desatinada. Eso no nos sorprende, ya que cuando votó a favor del impeachment de la presidenta Dilma Rousseff en 2016, le rindió homenaje al coronel Carlos Alberto Brilhante Ustra, un represor y torturador de la dictadura militar.

Cualquier medida que incite a la violencia y a la exclusión se aparta de los principios de los derechos humanos. La Constitución Federal Brasileña está arraigada en principios como la libertad de manifestación, la dignidad de la persona humana, el derecho a la vida, a la igualdad. La amenaza a esas estructuras del Estado Democrático de Derecho representa la barbarie y el regreso a los escombros de los sótanos de la dictadura, a la picana eléctrica, a la desaparición de personas.

La democracia es un régimen que se instala y se fortalece con la oposición, con el respeto a las minorías, con el diálogo con los movimientos sociales, con la prensa, etc. Romper con esas posibilidades es Estado de Excepción. Desterrar de la sociedad brasileña a aquellos que levantan sus voces contra las medidas de arbitrio es herir al Estado Democrático y dilacerar aún más los cuerpos y las almas de los que perdieron sus vidas en la lucha por la libertad.

 

 

 

¿Por qué crees que recibió tantos votos?

Bolsonaro es resultado de la espectacularización. Un conjunto de factores influenció esa cantidad de votos recibidos, a pesar de sus discursos machistas, misóginos y fascistas. Uno de esos factores son los medios y el Poder Judicial brasileño, que hicieron una espectacularización de las detenciones, las interceptaciones ilegales de llamadas de autoridades del gobierno Dilma, las conducciones coercitivas, también ilegales.

Además de eso, surgieron líderes con discursos de salvadores de la Patria, con sus manifestaciones apasionadas y muchas veces trasnochadas, convocando a una limpieza en la corrupción.

A eso se suman las informaciones falsas o “fake news” recibidas a través de redes sociales lideradas por trolls, que cada día inculcan, en una especie de lavado cerebral, la idea de que la alternativa para la moralización del país será la elección de un ultraconservador que empuña un arma y apunta soluciones para la criminalidad, como, por ejemplo, la reducción de la mayoría de edad penal.

Sumado a esto, está el odio instalado hacia el Partido de los Trabajadores, que obstruye la visión sobre los atropellos que significan la pérdida de la libertad.

¿Cómo se puede revertir esta situación?

Hay que acercarse a los electores, en el día a día, en las plazas, en los barrios, en las puertas de las empresas y en todos los espacios de inteligencia colectiva. El cuerpo a cuerpo, lejos de las fake news, mirándonos a los ojos y señalando las incongruencias del discurso, el peligro real y efectivo de la exclusión, de la ruptura democrática, de la pérdida de libertad, de la supresión de la dignidad.

La esperanza aparece si salimos de nuestra zona de confort y de las redes y retomamos las calles, la vecindad y el diálogo. La concientización solamente será posible si nos desconectamos de lo que es frívolo y falso y nos conectamos con la esencia del ser humano y desmitificamos la espectacularización del odio y del fascismo.

 

 

33 Vistas