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09/08/2017

CONGRESO “TUCAPEL JIMÉNEZ ALFARO”: EL ENCUENTRO QUE REVITALIZÓ LA CLATE


Del 8 al 10 de agosto de 2012 más de 200 delegados de organizaciones sindicales estatales de 16 países de América Latina y el Caribe se reunieron en Buenos Aires para celebrar el XI Congreso de la CLATE. Desde entonces, y bajo la presidencia de Julio Fuentes, la Confederación creció en organización, afiliación y capacidad de intervención en torno la realidad que viven los estatales latinoamericanos y caribeños. Aquí un resumen de aquellas jornadas históricas.


Prensa CLATE


Durante los tres días que duró el XI Congreso de CLATE, la sede del Consejo Directivo Nacional de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) se convirtió en un espacio de intercambio de experiencias, de reflexión y de debate sobre la realidad latinoamericana y caribeña. Al numeroso contingente de congresales se sumó un número mayor de delegados fraternales, pertenecientes a más de 20 organizaciones sindicales de trabajadores estatales de la región.

 

Todos ellos colmaron las instalaciones del Anfiteatro Eva Perón y dieron cuenta no sólo de la amplia concurrencia del encuentro sino también de la maduración de una institución que llevaba entonces 45 años luchando por los derechos de trabajadores del sector público latinoamericano.

 

Una convocatoria unitaria y pluralista

 

La primera jornada del Congreso comenzó con la bienvenida a las delegaciones sindicales procedentes de Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Curaçao, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, Puerto Rico, y Uruguay. A ellas se sumaron representantes de organizaciones invitadas de Angola, Canadá y País Vasco.

 

Luego de unas palabras de bienvenida a cargo de las organizaciones anfitrionas, representadas por Julio Fuentes, secretario general de ATE, y de Víctor Mendibil, titular de la Federación Judicial Argentina, tomó la palabra el secretario general de la CTA y presidente saliente de CLATE, Pablo Micheli. En su breve exposición manifestó sentirse orgulloso de haber sido protagonista en una entidad latinoamericana como la CLATE, y destacó el valor de la confederación regional como herramienta para enfrentar la actual crisis capitalista.

 

Al término de su exposición, y antes de iniciar la asamblea plenaria se realizó un homenaje a los fundadores de CLATE: Luis Iguiní (COFE - Uruguay), Carlos Custer (ATE - Argentina) y Hellio de Mello (CSPB - Brasil), quien no pudo estar presente. Este reconocimiento se hizo extensivo a la figura del dirigente chileno Tucapel Jiménez Alfaro, a la memoria de quien fuera dedicado el XI Congreso.

 

Distintos países, la misma lucha

 

Los delegados de cada una de las organizaciones asistentes al Congreso “Tucapel Jimenez Alfaro” reafirmaron una vez más los principios básicos definidos por la CLATE en sus primeros 45 años. La defensa del derecho a la plena libertad sindical; el ejercicio efectivo del derecho de agremiación y huelga; la negociación colectiva; la promoción y estabilidad del servidor público; la implantación y efectivo funcionamiento de la carrera administrativa; la dignificación y jerarquización de la función pública y la participación del trabajador estatal en todos los aspectos de interés social y laboral, fueron algunas de las cuestiones en las que se acordó unánimemente continuar trabajando de manera coordinada.

 

Temas como la tercerización, la precariedad laboral y criminalización de la protesta fueron recurrentes en los informes elaborados por los congresales de cada país. Una a una las organizaciones sindicales presentes expusieron sus informes, en base a los cuales se debatieron las propuestas para la Declaración Final de este importante Congreso de la CLATE.

 

Desafíos frente a un mundo en crisis

 

En el documento político aprobado durante el encuentro, uno de los puntos destacados fue la caracterización de la coyuntura latinoamericana del momento y la situación de los trabajadores estatales en ella. En ese marco se observó que, a pesar de la aparición de gobiernos que comenzaron a apartarse del denominado Consenso de Washington y del paradigma neoliberal propuesto por él, América Latina continuaba exhibiendo altos niveles de pobreza y desigualdad social.

 

A su vez, se planteó la persistencia de la estructura neoliberal en cuestiones como la explotación de los recursos naturales en manos de trasnacionales ó la desestructuración de los Estados en lo que hace a su capacidad de brindar servicios básicos esenciales. La dependencia de la exportación de recursos primarios de escaso valor agregado y la devastación del medio ambiente fueron otros aspectos considerados.

 

Otra cuestión analizada en el documento fue la necesidad de una mayor intervención del Estado en la economía y la vida social. Sobre este punto, los trabajadores estatales dejaron en claro que tenían mucho para decir, tanto sobre el rol que debían ocupar en ese proceso, como así también respecto a qué tipo de Estado se necesitaba. A partir de la premisa de que “no hay Estado sin trabajadores públicos”, los delegados reflexionaron sobre el modo en que la mejora de las condiciones laborales y la dignificación de los trabajadores públicos se vinculaban a la construcción de un Estado activo, eficaz, eficiente y con capacidad de intervención.

 

Fortalecer la CLATE

 

El Congreso permitió, además de conocer la situación de los trabajadores públicos de cada país, delinear algunos ejes de trabajo conjunto a mediano plazo. Entre ellos se definió la organización de equipos de trabajo en materia de formación, de comunicación, de coordinación en el área jurídica y de investigación.

 

Junto con estas iniciativas, se acordó modificar la conformación del Comité Ejecutivo. El objetivo de estos cambios era jerarquizar las funciones vinculadas a las temáticas de género e igualdad de oportunidades, para lo cual se creó en su momento la respectiva Secretaría. Por último, se acordó ratificar y darle carácter estatutario a la Secretaría de Derechos Humanos, dada la importancia que reviste esta área.

 

Julio Fuentes, Presidente de CLATE

 

La segunda jornada del Congreso finalizó con la elección de nuevas autoridades. De este modo fue elegido nuevo presidente de la CLATE, por el voto unánime de los presentes, Julio Fuentes, quien continúa en la Presidencia de la Confederación actualmente.

 

Entre aplausos y ovaciones, Fuentes subrayó cómo la CLATE, en sus 45 años de historia digna y de lucha, “ha demostrado que su mayor capital es la unidad de los trabajadores estatales”. Asimismo, señaló su perspectiva sobre la nueva etapa que se abre para la confederación y destacó: “Se inicia un período en el que debemos construir más poder para los trabajadores, por los sueños y las esperanzas de cambiar esta realidad. No debemos dejar que nos coloquen otra vez en la resistencia, tenemos que pasar a la ofensiva, y para ello edificar nuestro propio poder”.


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