25/01/2016

El recuerdo de un imprescindible: Héctor Quagliaro

“Estamos
abriendo un cauce para que lo transiten miles de compañeros que aún no
conocemos”, decía Héctor Quagliaro allá por diciembre de 1977. Se refería a la
formación de la joven Agrupación Nacional Unidad Solidaridad de ATE (ANUSATE)
que poco tiempo después recuperaría a la Asociación Trabajadores del Estado de
manos de una burocracia complaciente con la dictadura cívico militar que azotó
a la Argentina entres 1976 y 1983.

 

“La
generación a la que pertenezco forma parte de aquel cauce al que se refería
Héctor Quagliaro”, había afirmado Julio Fuentes durante un acto homenaje realizado
en la ciudad de Rosario en enero de 2015. “Cuando conocí a Héctor, lo primero
que me impactó fue cuando nos hablaba de la América Latina, del Caribe, de la
CLATE (Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales)”,
recordó el Presidente de la Confederación y Secretario Adjunto de ATE, quien agregó:
“En este último tiempo tuve la dicha, gracias a la CLATE, de conocer compañeros
de distintos países de nuestro continente. Y vi qué significa a nivel
continental la figura y el legado de Héctor Quagliaro, y entendí que éste
trascendía las fronteras de Argentina. 
Los compañeros estatales venezolanos, colombianos, chilenos, uruguayos,
brasileros, etc. recuerdan a Quagliaro de la misma manera que nosotros, como un
gran dirigente. Fue un compañero que trascendió a los de su época, que
trascendió las fronteras”.

 

Breve historia de Héctor Quagliaro

Cuando Juan
Perón llegó al gobierno por primera vez, Héctor Quagliaro tenía doce años y
trabajaba de ayudante caldero en la Escuela de Aprendices del Ministerio de
Obras Públicas que funcionaba en el puerto de Rosario. Allí, durante su
adolescencia, se afilió a ATE y después, con 22 años, fue elegido Secretario
General de la seccional.

 

Su
combatividad manifiesta durante los primeros años de Resistencia legitimó su
liderazgo y la confianza entre los compañeros. En 1963 lo eligieron Secretario
General de la CGT regional Rosario y emprendió desde esta nueva trinchera la
lucha contra la dictadura de Onganía. Quagliaro participó de la redacción de
los programas cegetistas de La Falda y Huerta Grande, y en 1968 se enroló en la
CGT de los Argentinos.

 

Un año
después, la muerte del estudiante tucumano Juan Cabral que reclamaba contra el
aumento del comedor universitario impulsó una concentración de protesta de la
CGT Rosario. Era 21 de mayo, las calles desbordaban de jóvenes, trabajadores,
organizaciones sociales, vecinos.  La
irrupción masiva del pueblo durante tres jornadas quedó inscripta en la
Historia como el Rosariazo, que tuvo un segundo capítulo en septiembre con el
protagonismo de la huelga de 17 días de trabajadores ferroviarios.

 

Como a
tantos compañeros, la dictadura militar de Jorge Videla echó del Estado al
Colorado en 1976. El colaboracionista de Juan Horvart al frente de ATE lo
removió además del Consejo Directivo Nacional y a los meses del sindicato, en
el marco de un fraudulento congreso. El contexto de la época, sin duda, era uno
de los más difíciles para dar pelea a la burocracia. La represión estaba en su
momento más álgido, el ataque hacia la estructura del Estado en su punto más
agresivo y la fortaleza del movimiento obrero en su piso más bajo.

 

De vuelta a
Rosario, durante 1977 recibió la visita permanente de Víctor De Gennaro, Germán
Abdala y Luis Vila, quienes intentaban convencerlo de presidir la futura lista
que pergeñaban para dar batalla en las urnas. Y el Colorado aceptó. Desde aquel
10 de diciembre, ya fundada ANUSATE, salieron a recorrer juntos el país en
busca de fortalecer la Verde.

 

En 1987
Quagliaro fue elegido Secretario General de la ATE santafesina. Construyó
activamente la CTA y desde 2003 presidió del Centro Nacional de Jubilados.
“Estamos abriendo un cauce para que lo transiten miles de compañeros que aún no
conocemos”, dijo durante el proceso de recuperación y robustecimiento del
sindicato, allá por los ’80. Una frase constatada rápidamente, al calor de un
gremio democrático puesto al servicio de los trabajadores.

 

A comienzos
del 2006 fue reconocido como Ciudadano Distinguido por el Concejo Deliberante
de su ciudad natal, Rosario.


Nos dejó el
25 de enero del 2010 y su nombre ya es parte ineludible de la historia de la
Asociación Trabajadores del Estado, de la Central de Trabajadores de la
Argentina y del Movimiento Obrero Latinoamericano. 



VIDEO Homenaje del Consejo Directivo de ATE Nacional al compañero Hector Quagliaro: 

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