31/07/2013

“Hoy la lucha es contra el capital”

Los líderes del ALBA, grupo que reúne a países críticos de
Washington, buscan recobrar fuerza tras la muerte de Hugo Chávez con una cumbre
ayer en Guayaquil, donde discuten acciones contra el “imperio del capital” y el
espionaje de Estados Unidos. El ALBA “es antiimperialista, pero el imperio que
domina al mundo, incluso a países hegemónicos, es el imperio del capital. Esta
es la nueva lucha antiimperialista”, declaró el presidente de Ecuador, Rafael
Correa, en la apertura de la cumbre.

 

El encuentro de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de
Nuestra América (ALBA), el primero que se realiza sin Chávez, impulsor del
bloque conformado en 2004, también delineará una posición común frente a la
Alianza del Pacífico. Este último grupo conformado por Chile, Colombia, Perú y
México es visto por miembros del ALBA como un intento de reflotar un área de
libre comercio en la región. “Vamos a debatir cómo fortalecer nuestra alianza
bolivariana, cómo retomar esa tarea que nos ha dejado el compañero Hugo
Chávez”, declaró el mandatario boliviano Evo Morales a su llegada a Guayaquil.

 

Previo a la cumbre de ayer, Morales y su homólogo Rafael
Correa sostuvieron un encuentro en Quito la semana pasada, en el que criticaron
abiertamente la Alianza del Pacífico. “Mientras yo sea presidente, Ecuador no
entrará en ninguna de estas aventuras”, declaró Correa, cuyo país, a diferencia
de Bolivia, tiene acceso al océano Pacífico.

 

En el discurso inaugural de la XII cumbre de la Alianza
Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que se celebra en la
ciudad ecuatoriana de Guayaquil, el presidente del Ecuador, Rafael Correa,
subrayó la necesidad de defender a los pueblos ante estas manifestaciones de
poder. Es necesario “evitar que nuestras democracias sean restringidas” y
“mantener nuestras soberanías, que están en peligro con ese orden mundial
inmoral”, señaló el gobernante, quien consideró que el borrador de declaración
final de la cumbre es “tremendamente tibio” ante estas amenazas.

 

Criticó el espionaje internacional, los tratados de
protección recíproca de inversiones, las transnacionales, los centros internacionales
de arbitraje y la prensa “mala”, que calificó de “letal” para las democracias,
al tiempo que cuestionó el papel de la Organización de Estados Americanos (OEA)
y reclamó reformas en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH).

 

El gobernante dio la bienvenida a los presidentes Nicolás
Maduro, Daniel Ortega, Evo Morales y delegaciones de los países del ALBA, a la
que pertenecen Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, Nicaragua, San
Vicente y Granadinas y Venezuela, así como Ecuador. El ALBA fue creado hace
nueve años por los entonces presidentes Hugo Chávez y Fidel Castro.

 

Esta cumbre de Guayaquil surge de la “necesidad de realzar
una alianza que es bastante frágil” porque siempre estuvo atada al
“personalismo de Chávez”, dijo Andrés González, politólogo y profesor de
Relaciones Exteriores de la Universidad San Francisco de Quito. Los países
miembro buscan “enviar un mensaje muy claro: el ALBA sí funciona y tiene un
peso político”, agregó.

 

Correa invitó a los gobiernos a reflexionar sobre temas como
el SIDH, cuya reforma defiende el país andino en foros internacionales por
considerar absurdo que Washington sea la sede de la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (CIDH) pese a no haber ratificado el Pacto de San José, que es
el “fundamento” del mismo. Es una “irracionalidad” que la sede se encuentre en
el país que promueve el bloque contra Cuba, dijo Correa, quien se preguntó:
“¿Hasta cuándo toleraremos esto?”.

 

El mandatario, que calificó de “atrocidad” el reciente
incidente vivido por el presidente de Bolivia, Evo Morales, a cuyo avión se
impidió acceder al espacio aéreo de países europeos, mencionó como ejemplo de
la necesidad de fortalecer la unidad latinoamericana la negativa del Reino
Unido a dialogar con la Argentina sobre las Islas Malvinas. Ante ello, Correa
apeló a los instrumentos que brindan el ALBA, la Unión de Naciones
Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe
(Celac) para avanzar en la integración.

 

El mandatario anfitrión anticipó que la cumbre servirá para
ventilar temas como el plan estadounidense de vigilancia global revelado por el
ex contratista norteamericano Edward Snowden, quien espera asilo en Rusia.
Snowden, acusado por Washington de espionaje, recibió ofertas de protección de
Venezuela, Bolivia y Nicaragua.

 

Ecuador propondrá acelerar la creación de centros regionales
de arbitraje que resuelvan las controversias entre los Estados y empresas
extranjeras.

 

Según Correa, las actuales entidades están dominadas por las
transnacionales y son un instrumento de dominación contra los Estados.

 

Ecuador enfrenta millonarias demandas internacionales de las
petroleras Chevron y Occidental.

 

El mandatario ecuatoriano resaltó además que la lucha contra
la pobreza es el gran “imperativo moral” que tienen los gobiernos
latinoamericanos ante sí para combatir “la esclavitud del siglo XXI”, como
definió el hecho de “tener gente viviendo en la pobreza”. Y para ello defendió
el uso racional de los recursos naturales.

 

Morales: ALBA retoma misión de defender a pueblos y recursos
naturales

 

El presidente Evo
Morales aseguró el martes que la XII Cumbre de los países de la Alianza
Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) retomó la misión de
defender a los pueblos y los recursos naturales, misión legada por su principal
impulsor el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez.

 

“Estoy convencido que este encuentro de presidentes
nuevamente retoma su tarea, su misión de defender a los pueblos, los recursos
naturales, de que nuestros servicios básicos no sean privatizados”, manifestó
en conferencia de prensa junto a sus homólogos de Ecuador, Rafael Correa y de
Venezuela, Nicolás Maduro.

 

Sostuvo que en la Cumbre del ALBA por “primera vez” los
presidentes y gobiernos antiimperialistas se organizaron para acompañar la
lucha de los pueblos y de los movimientos sociales en contra de la dominación.

 

“Siento que es un movimiento político, una integración de
partidos que son gobiernos, presidentes antiimperialistas para enfrentar esta
clase de política de saqueo, política de intervención y de dominación; pero acá
de integración para enfrentar a esas políticas de invasión que vienen desde
antes”, dijo.

 

Instó a los miembros del ALBA a fortalecer las políticas de
complementariedad, de solidaridad y no de competitividad, para unir más a los
países de la región.

 

“Solo quiero decirles que como nunca estamos mucho más
convencidos que es importante estar junto a nuestros pueblos, frente a la
agresión pasar a la ofensiva y no a la defensiva, eso hemos aprendido como
presidentes y algunos como dirigentes y estoy muy convencido que es hermoso
trabajar con nuestros pueblos que se organizan para defender la vida, rechazar
la guerra y la muerte como implementan algunos estados y países en América
Latina y en el mundo”, afirmó.

 

La Cumbre del ALBA fue convocada para fortalecer la
integración económica y social de ese bloque regional.

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