25/11/2015

COMITÉ EJECUTIVO DE CLATE: “DECLARACION DE TOLUCA 2015”

A partir de las resoluciones emanadas de la reunión de Comité Ejecutivo de CLATE de octubre de 2015 en Toluca, el área de prensa y comunicación de la CLATE elaboró un material gráfico que incluye el documento “Declaración de Toluca”, un informe político de Julio Fuentes y voces de los dirigentes que participaron del cónclave. El mismo se puede DESCARGAR para su difusión.

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03/11/2015

COMITÉ EJECUTIVO DE CLATE: DECLARACION DE TOLUCA

Con
la presencia de más de una veintena de organizaciones miembro de la CLATE, y
bajo la presidencia de Julio Fuentes, el Comité Ejecutivo sesionó en la ciudad
de Toluca, México. Además del debate y trabajo conjunto de los asistentes, se
llevaron a cabo actividades con distintas áreas del Sindicato Único de
Trabajadores de los Poderes, Municipios e Instituciones Descentralizadas del
Estado de México (SUTEYM), organización miembro de la Confederación
Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales (CLATE) y anfitriona del
encuentro.

 

 

 

A
continuación, reproducimos el documento
emanado de la reunión de Comité Ejecutivo en Toluca
:

 

 

DECLARACION DE TOLUCA
OCTUBRE DEL 2015

 

 

La actual
situación económica en los países de la región muestra un perfil con aristas
sumamente preocupantes que marcan un deterioro severo de los escenarios vividos
en la última década. Deterioro que lamentablemente, y como contrapartida,
vuelve a traer para los trabajadores y trabajadoras del Estado recetas que
creíamos superadas.

 

           

            En
efecto, sin pretender hacer una análisis minucioso de la actual coyuntura
regional -que por otra parte presenta particularidades en cada uno de nuestros
países- si podemos afirmar que un denominador común que atraviesa al conjunto
está marcado por un escenario de estrechez fiscal con el consiguiente deterioro
de las cuentas públicas.

 

 

            Vale
la pena destacar que a este escenario no se llega sino luego de aproximadamente
una década donde los países de la región experimentaron un indudable crecimiento.
Crecimiento que permitió la aplicación de innegables políticas distributivas. Creemos
que vale la pena resaltar algunas características de ese crecimiento para
comprender el momento actual.

 

 

En este
sentido podemos afirmar que la etapa precedente estuvo caracterizada, en líneas
generales, por el afianzamiento de una reprimarización de nuestras economías
profundizando una matriz productiva dependiente que privilegio una
especialización exportadora en materias primas o productos con muy bajo valor
agrado, e importadora de productos elaborados y/o con alta incorporación de
tecnología. Afianzando así mismo un perfil productivo extractivista que
compromete al mismo tiempo la conservación del medio ambiente.

 

 

Ahora
bien, esta matriz dependiente se inscribió durante la década pasada en un
contexto de alza de los valores internacionales de los commodities. Alza que
reconocía como origen tanto el desarrollo de determinadas economías (China
fundamentalmente, y los BRICS en su conjunto), como así mismo la presencia de
fondos especulativos que frente a la crisis de los países centrales apuntaron
su juego a la especulación con los valores futuros de la materias primas.

 

 

Sin
embargo, en el presente dichas condiciones se agotaron, ya que mientras el
crecimiento de las economías emergentes decrece, el fortalecimiento del Dólar,
de la mano de una leve recuperación en EE.UU., reorienta el flujo de los fondos
especulativos. A la vez que hoy estamos frente a precios muchos menores para
nuestras exportaciones.

 

 

El no haber
alterado una estructura rentística dependiente, en un marco de globalización
financiera feroz, coloca al conjunto de nuestras economías frente a un
escenario como el descripto. En definitiva, vuelve a ponerse en discusión si se
desarman o no los mecanismos por los cuales las elites locales y los grupos
transnacionales se apropian de la renta que produce este tipo de explotación
primaria. 

 

 

No
pretendemos desconocer que los cambios en los procesos productivos requieren de
una efectiva apropiación de las rentas producidas para poder financiar modelos
de desarrollos alternativos que inscriban las políticas de distribución de los
ingresos y de igualdad en políticas en armonía con el medio ambiente y la vida
humana, pero creemos que es poco lo que se avanzó en ese camino. Prueba de ello
son los innumerables conflictos socio ambientales, donde nuestros pueblos luchan
en defensa del medioambiente, de los bienes comunes y de la vida. Sumado a esto
 las constantes luchas por la mejoras de
sus condiciones de vida, de salarios y de empleo que se desarrollan en nuestra
región.

 

 

Esta
realidad no es inocua para los trabajadores y trabajadoras estatales así como
para nuestros pueblos. Es así que a diez años de derrotada la iniciativa del
ALCA, vuelven a resurgir distintas propuestas de integración (Tratado del
Pacífico, Tratado sobre servicios TISA, acuerdo MERCOSUR Unión Europea, etc.)
que reproducen la apertura de nuestras economías. El FMI y el BANCO MUNDIAL
vuelven a tallar en los diseños de políticas macroeconómicas con sus conocidas
recetas. El ajuste fiscal, las políticas de endeudamiento vuelven a estar en la
agenda.

 

 

Las
políticas destinadas a limitar los derechos de los y las estatales vuelven a
ponerse a la discusión: limitación del derecho de huelga y de la libertad
sindical, tercerización y privatización de áreas de servicios, criminalización
de la protesta, precarización y flexibilización laboral. Todas supuestas
reformas que, bajo nombres atractivos como descentralización o modernización, toman
nuevo impulso.

 

 

Creemos
que sigue siendo fundamental el avance hacia nuevos modelos de desarrollo. No
alcanza con haber discutido modernizaciones al estado neoliberal o quedar
limitados en un neodesarrollismo con asistencialismo ya que, como ha quedado demostrado,
el crecimiento que estos modelos nos proponen terminan en un reacomodo de
interese entre los sectores de poder, que cuando las condiciones exógenas que
los proponen se agotan terminan descargando sus consecuencias sobre nuestros
pueblos.  

 

 

Por lo
expuesto, y considerando el informe que cada una de nuestras organizaciones
adheridas ha realizado sobre la situación particular que se está viviendo en
cada país, que demuestran el comienzo de 
nuevo ciclo económico que solo podrá sobrevivir realizando otro ajuste y
saqueo sobre los intereses de nuestros pueblos y de la clase trabajadora.

 

 

Por ello,
el Comité Ejecutivo de CLATE se declara en ESTADO DE ALERTA,  y convoca  a todas sus filiales a iniciar y profundizar
una campaña de concientización a sus miembros e impulsar acciones unitarias con
otras organizaciones nacionales e internacionales para enfrentar las medidas
regresivas y violatorias de los derechos de las trabajadoras y trabajadores que
pudieran ocurrir.-

 

 

 

 

 

 

 

Listado de asistentes a la reunión
del Comité Ejecutivo de CLATE: Julio Fuentes (ATE Argentina), Jorge Omar
Velazquez Ruiz (SUTEYM Mexico),
José Luis Ronconi
(FJA Argentina), Jorge Izquierdo (FJA Argentina), Hugo Godoy (ATE Argentina),
Mario Muñoz (ATE Argentina), Oscar de Isassi (ATE Argentina), Lucía Cuenca (FJA
Argentina), Sergio Arnoud (
FESSERGS Brasil),
Flávio Berneira (AMAPERGS Brasil),
Juan Lira Barahona (FENAMOP Chile), Angela Rifo (ANEF Chile), Percy Oyola
Palomá (UTRADEC CGT Colombia), Humberto Correa (UTRADEC CGT Colombia), Osorio
Elizabeth (UTRADEC CGT Colombia), Oscar Centeno (FENOTRAP Costa Rica), Olman
Chinchilla (FENOTRAP Costa Rica),
Johana
Chinchilla
(FENOTRAP Costa Rica), Oscar
Cruz Morales (FENOTRAP Costa Rica), Luis Felipe Trigueros (FENOTRAP Costa
Rica), Dulce María Iglesias Suárez (SNTAP Cuba), Orlando Batres (AGEPYM El
Salvador), Carlos Rafael Rodas Martínez (AGEPYM El Salvador), Orbelina Conzalez
de Helena (AGEPYM El Salvador),
Luis Alpirez (FNL Guatemala), María Isabel
Cumatzil Méndez (SNTSG Guatemala), Winston Huaman Henríquez (CITE Perú),
Ricardo Ramírez (UNTE-SN Paraguay), Analises Carvajal

(UNASE República Dominicana), Ana Deysi Rodríguez (UNASE
República Dominicana), Margarita Belliard (ANTRASALUD República Dominicana),
Gertrudis Flores (UNASE República Dominicana), Angela Medina (UNASE República
Dominicana), Luis Bazzano (COFE Uruguay).

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28/02/2013

DOCUMENTO FINAL DO 1º ENCONTRO DE SAÚDE DA CLATE – CONE SUL

No final do encontro, que contou com a presença do Presidente da CLATE, Julio Fuentes, foi elaborada a seguinte declaração final.


DECLARAÇÃO FINAL

1º ENCONTRO DE SAÚDE DA CLATE – CONE SUL

 

A saúde é reconhecida como um direito fundamental, intransferível e inegociável, e a luta das nossas organizações foi, é e será promover e propulsar a consciência dos nossos países de exigir dos governos que cumpram com essa responsabilidade.

 

Falar de saúde significa também pensar nas políticas socioeconômicas aplicadas nas nossas sociedades: a moradia, o trabalho digno, a educação, o lazer, a alimentação, a água e um meio ambiente saudável fazem parte da construção do conceito de saúde.

 

Os nossos governos não devem permanecer alheios na hora de elaborar políticas que definem esses conceitos, criando caminhos que visem à concretização de recursos genuínos para garantir a igualdade e a justiça social.

 

O ano de 2005 representou um marco na luta dos nossos povos, quando as nossas organizações, reunidas em Mar del Plata (Argentina), impediram o avanço imperialista que pretendia criar uma maior dependência através da ALCA (ÁREA DE LIVRE COMÉRCIO DAS AMÉRICAS). Nesse marco definimos o direito à Saúde como uma responsabilidade dos Estados.

 

A sete anos desse histórico começo, onde declaramos a nossa identidade de unidade de classe latino-americana em uma luta comum que não admite fronteiras, hoje, reunidos neste encontro de Saúde da CLATE, reafirmamos a nossa vontade de continuar construindo a força da unidade para que este direito seja de alcance universal para todos os nossos povos.

 

Atualmente a nossa região conta com governos democráticos, que acreditamos devem aprofundar políticas públicas que determinem avanços substanciais na construção do conceito de Saúde, impedindo o alto enriquecimento dos grupos de poder que lucram com a doença – como, por exemplo, as indústrias farmacêuticas – a alta tecnologia e a terceirização dos serviços essenciais.

 

Precisamos de políticas públicas de saúde, universais, com equidade e justiça social, para por fim às profundas desigualdades que existem hoje em nossos países e inclusive entre diferentes regiões de um mesmo país.

 

Fortalecer com orçamentos estatais o sistema público de saúde com políticas preventivas, ativas e constantes com produção estatal e pública de medicamentos, soros e vacinas, desprivatizando e reestatizando todos os serviços de saúde terceirizados, é a garantia de políticas autônomas, não condicionadas nem direcionadas pelos grupos econômicos que lucram com a saúde.

 

Portanto, para avançar na conquista da autonomia real, os governos devem gerar políticas que priorizem a construção de sistemas estatais públicos, gratuitos, de qualidade, humanizados e universais, em que a sociedade exerça realmente um controle social; tudo isso, como única garantia para alcançar o verdadeiro direito à Saúde dos nossos povos.

 

Para um real avanço na concretização de tais políticas públicas, é necessário considerar a contribuição dos trabalhadores deste setor que, ao mesmo tempo, devem ter as condições de trabalho e salário adequadas para o exercício de sua função. Por isso rejeitamos a terceirização do recurso humano, já que nós, trabalhadores e trabalhadoras, somos os pilares e construtores fundamentais das políticas públicas.

 

CONDIÇÕES DE TRABALHO DO SETOR DA SAÚDE NA AMÉRICA LATINA

A realidade atual na área da Saúde Pública é precária em todo o Cone Sul; devemos procurar caminhos de condução para alcançar na América Latina a eliminação de todo tipo de precarização trabalhista e exigir 100% de estabilidade trabalhista mediante o emprego permanente e seguro.

 

É necessário criar instâncias institucionais com a participação dos sindicatos na prevenção e controle das doenças relacionadas ao trabalho.

 

Prevenção e promoção da Saúde, para realizar um diagnóstico situacional e implementar uma intervenção quando for necessário.

 

As más condições de trabalho hoje afetam a saúde mental de aproximadamente 60% dos trabalhadores do setor, provocando doenças crônicas que poderiam ser evitadas. Uma das medidas de prevenção a impulsionar na América Latina é a licença profilática (descanso complementar em casos de situações provocadas por stress, outras e/ou por stress no trabalho) e a criação de uma equipe multidisciplinar de saúde institucional trabalhista, preparada para intervir em conflitos.

 

Também é necessário o reconhecimento a todas/os as/os trabalhadores da saúde que realizam tarefas insalubres, penosas e/ou pesadas.

 

Com relação à aposentadoria, solicitamos, através de uma norma jurídica ou da modificação da mesma no caso dos países que já a possuem, a redução da idade para se aposentar, que para a mulher deve ser de 50 anos e para o homem de 55 anos, com um salário ajustado ao salário em atividade, mas que não seja inferior a 85%.

 

Visualizar a qualidade de vida dos trabalhadores/as, começando pela dignificação do salário, a fim de ajudá-los a desistir do pluriemprego. Para isso, é necessário e devemos exigir do Estado o pagamento da dedicação exclusiva de 100% da remuneração de renda/salário.

 

Para não criar brechas de desigualdade é preciso que o ingresso à função pública seja feito através de concursos por oposição e mérito, para que o trabalhador/a possa desempenhar a Carreira Única Sanitária em todo o Cone Sul.

 

Para manter os trabalhadores vigentes e atualizados é necessário efetivar a capacitação e formação mediante um mecanismo que implique a obrigatoriedade dos trabalhadores e a garantia e compromisso das instituições.

 

Criar um Observatório da Saúde de trabalhadoras/es latino-americanas/os.

 

Por último, é preciso efetivar a negociação coletiva em todos os países latino-americanos.

 

A CLATE vai transmitir estas reivindicações aos países da região e encaminhar este documento à OIT e às autoridades do Mercosul, de tal forma que estas aspirações legítimas cheguem aos governos.

 

Este encontro decide realizar no próximo Dia Internacional da Saúde (dia 7 de abril de 2013) atividades conjuntas em toda a região do Cone Sul, com delegações de outros países integrantes no caminho da força unificada da CLATE pela “SAÚDE, DIREITO DOS POVOS, GARANTÍ-LA É RESPONSABILIDADE DOS GOVERNOS”.

 

Participantes do Encontro

 

Nome

Sobrenome

Associação

País

Silvia

Martínez

ATE

Argentina

Miguel

Santopietro

Ate

Argentina

Eduardo

Castro

ATE Neuquen

Argentina

Damián

Jara

ATE

Argentina

Roberto

Macho

ATE MENDOZA

Argentina

Claudio

Arevalo

ATE Nacional

Argentina

Silvia

Martínez

ATE

Argentina

Silvia

Leon

ATE

Argentina

Luis Sergio

Lessi

CSPB

Brasil

Rosseli Christina

Barbosa

CSPB

Brasil

Darma

Lopez

AFUSSAV.ANEF

Chile

Luis

Hormazabal

ANEF

Chile

Marcia

Lara

Afuseremi

Chile

Camilo

Rebolledo

AFUMINSAL

Chile

Jorge

Duarte

FFSP

Uruguai

Gladys

Rodriguez

FFSP

Uruguai

Ana Maria

Ferrand

FFSP Salto

Uruguai

Lilian

Froste

ASSE

Uruguai

Irma

Callejas

FFSP

Uruguai

Margarita

Rodriguez

COFE

Uruguai

Leticia

Frattini

COFE

Uruguai

Janet

Irigoyan

FFSP

Uruguai

Alicia

Penen

FFSP

Uruguai

Beatriz

Fajian

COFE

Uruguai

Pablo

Cabrera

COFE

Uruguai

Luigi

Bazzano

COFE

Uruguai

Estela

Batista

COFE

Uruguai

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25/02/2013

DOCUMENTO FINAL DO CONGRESSO GERAL DA CLATE “TUCAPEL JIMÉNEZ ALFARO”

 

Buenos Aires, 9 de agosto de 2012

 

1. Introdução

Nós, que estamos reunidos neste XI Congresso Geral da CLATE, temos em comum uma história de lutas e resistências. No decorrer da história latino-americana e caribenha, forjamos a nossa identidade como povos. Esse marco deu origem às nossas primeiras organizações sindicais, que nasceram no final do século XIX e começo do século XX, como parte do trabalho organizativo da classe trabalhadora por melhores condições de vida e participação política. Com tradições diversas, baseadas nas principais correntes do pensamento moderno, forjaram-se os nossos primeiros sindicatos, federações e confederações, tanto no âmbito nacional como internacional.

 

Quando no dia 25 de fevereiro de 1967 fundamos a nossa CLATE, definimos os princípios que nos serviriam de guia: unidade, pluralismo, autonomia e democracia. Ao longo destes 45 anos, soubemos manter a vigência das convicções que nos deram origem. Construímos a unidade na heterogeneidade de posições e concepções políticas, com pleno respeito à pluralidade de pensamento que se expressa em cada um dos nossos sindicatos. Com uma atitude democrática na hora de tomar decisões, mas também com a firme convicção da autonomia que deve ter uma organização sindical internacional em relação ao poder político e econômico, tanto o nacional como o multinacional.

 

Nós, integrantes da CLATE, mantivemos objetivos sindicais comuns, claros e definidos desde o começo. As nossas lutas sempre defenderam as bandeiras do direito à plena liberdade sindical; o exercício efetivo do direito à associação e greve; a negociação coletiva; a promoção e estabilidade do servidor público; a implementação e efetivo funcionamento da carreira administrativa; a dignificação e hierarquização da função pública e a participação do trabalhador estatal em todos os aspectos de interesse social e trabalhista.

 

Estas foram as nossas primeiras definições no I Congresso Geral da CLATE realizado na cidade de Chapadmalal (Argentina), em fevereiro de 1967. A mais de quatro décadas daquele encontro, podemos afirmar que não escolhemos o caminho errado. Os que defenderam outros rumos, fraquejaram ou desconfiaram da possibilidade de uma mudança real protagonizada pela classe trabalhadora, contemplam hoje sem respostas a crise profunda que vive o sistema. Nós, que confiamos na nossa capacidade para encontrar saídas alternativas e temos a certeza de que a mudança só é possível através da unidade e a ação organizada da classe trabalhadora, temos a esperança de que um futuro melhor nos espera.

 

2. Análise e perspectivas da etapa

O presente que nos convoca nos impõe vários desafios. Atravessamos uma etapa em que, por um lado, o mundo capitalista está novamente em crise. Nas principais economias do mundo, as falências financeiras e os ajustes fiscais estão na ordem do dia. Diante deste panorama, os governos dos países desenvolvidos voltaram a considerar a intervenção do Estado na economia. Porém, optaram por intervir através de gigantescos subsídios ao setor financeiro e, ao mesmo tempo, aplicaram severas medidas de ajuste, cujo peso recai sobre a classe trabalhadora.

 

A região da América Latina e o Caribe, por outro lado, parece estar atravessando uma espécie de primavera econômica. Após a crise que levou muitos países da região a entrar em cessação de pagamentos, produto das fórmulas emitidas pelo Fundo Monetário Internacional, a região tem vivido vários anos de crescimento econômico contínuo. Este quadro é completado pelo surgimento de uma série de governos que, com diferentes estratégias em cada país, marcam uma ruptura do paradigma neoliberal. Em diferentes pontos do continente chegaram democraticamente ao poder presidentes que começaram a se afastar do chamado Consenso de Washington. De caráter progressista e revolucionário, esses governos foram aplicando medidas de diferente índole, a começar pelas políticas macroeconômicas autônomas e as nacionalizações, passando pelo repúdio à ALCA e a criação da CELAC e a UNASUL.

 

Independentemente da caracterização e avaliação que pode ser feita desses governos, podemos afirmar que com diferente intensidade e diversas nuances começaram a adotar medidas propensas a reverter os processos de liberalização indiscriminada das economias da região. Esse processo implicou repensar o papel dos Estados nacionais. Mas essas mudanças no âmbito político e econômico, não se traduziram na mesma medida em uma abertura à participação política e o reconhecimento das demandas históricas do movimento operário organizado.

 

Tampouco se reverteram aspectos como a multinacionalização das nossas economias na área da exploração de seus recursos naturais, nem a desestruturação dos Estados com relação à capacidade de oferecer serviços básicos essenciais. A herança da década neoliberal não foi superada completamente. As estruturas estatais continuam organizadas em função dos interesses de setores do poder econômico mais concentrado, tanto local como internacional. Na nossa região, apesar do crescimento econômico, 40% das famílias são pobres e recebem apenas 15% da renda total. Além disso, 53 milhões de seres humanos passam fome e a mortalidade infantil chega a 19 por mil.

 

Parte do debate sobre as mudanças sociais que são necessárias na nossa região passa por uma reavaliação do papel do Estado. Na etapa atual, a CLATE, tem o potencial de se unir para avançar e definir que tipo de Estado e de sociedade querem as nações da América Latina e o Caribe. Precisamos de uma CLATE que seja capaz de recuperar não apenas o poder do Estado, mas também o “para quê”.

 

Nós, trabalhadores do Estado, temos uma particularidade: somos o Estado, somos quem o faz funcionar todo dia. Conhecemos suas falências e potencialidades. Não existe Estado sem trabalhadores estatais. E se queremos mudar o tipo de Estado que temos e as políticas públicas que dele procedem, devemos nos afirmar como trabalhadores de pleno direito. Estatais, servidores públicos, funcionários ou empregados fiscais: todos fazem parte da classe trabalhadora.

 

Para afirmar essa posição é preciso inevitavelmente lutar pelo nosso direito à sindicalização, de forma livre e democrática. Outro ponto de partida das nossas reivindicações é o direito a realizar Contratos Coletivos de Trabalho (CCT). Essa é a nossa principal ferramenta de organização e luta. Através dos CCT podemos começar a discutir as condições de trabalho no Estado que nos emprega e que pretendemos melhorar, tornar eficiente e profissionalizar. Porque um Estado diferente, ativo, eficaz e eficiente precisa de trabalhadores qualificados, hierarquizados e comprometidos com as políticas realizadas.

 

Aspiramos a ser construtores de um Estado capaz de frear o desastre ao qual nos conduz a economia capitalista, com políticas autônomas e soberanas com relação ao poder econômico. Esse é o nosso desafio e essa deve ser a nossa contribuição para que a crise não caia mais uma vez sobre os trabalhadores e os setores populares. A reivindicação e a política andam de mãos dadas. Mas, insistimos, devemos defender a nossa autonomia. Porque pretendemos, como classe trabalhadora, ser protagonistas dos processos de mudanças.

 

3. Resoluções

 

Os delegados das organizações sindicais membros da CLATE, provenientes de 16 países da América Latina e o Caribe, representados no XI Congresso Geral “Tucapel Jiménez Alfaro”, resolvem:

 

a)    Iniciar um processo coordenado de trabalho entre todas as organizações membros com relação às seguintes áreas prioritárias de trabalho:

 

–       Formação: trabalharemos na formação de quadros políticos sindicais, considerando que esta tarefa faz parte da batalha cultural e do debate ideológico e político com o poder. Âmbitos e espaços organizativos serão construídos com esse objetivo.

–       Comunicação: desenvolveremos ferramentas de comunicação próprias, como estamos fazendo no site da CLATE. Uniremos forças para romper o cerco informativo imposto pelos meios de comunicação privados e do governo. Promoveremos o sentimento de pertencimento e tentaremos criar opinião pública. As nossas ferramentas de imprensa servirão para informar e nos informar e, sobretudo, para proporcionar chaves de interpretação do mundo complexo em que vivemos.

–       Coordenação de equipes jurídicas: tanto em temas vinculados ao exercício da liberdade sindical, como na defesa das garantias democráticas, as nossas organizações precisam da assistência de companheiros advogados e advogadas que, comprometidos com a causa dos trabalhadores, acompanhem a tarefa da organização. Criaremos equipes de coordenação dedicadas a compartilhar e intercambiar as experiências de cada país. Isso vai nos permitir potencializar a tarefa das nossas equipes jurídicas e vai nos dar a capacidade para apresentar denúncias em âmbitos internacionais como a Comissão Internacional de Direitos Humanos (CIDH), a Organização Internacional do Trabalho (OIT).

–       Pesquisa: para transformar a realidade é preciso conhecê-la. Contar com informação específica e atualizada na área econômica, social e política de cada um dos nossos países e da nossa região em geral, é necessário para realizar diagnósticos adequados e organizar, em função disso, as nossas estratégias de luta. Por isso coordenaremos e articularemos as equipes de pesquisa de cada uma das nossas organizações, a fim de nos fortalecer e estar em melhores condições para aprofundar o debate de ideias com argumentos sólidos e estudos.

 

Além dessas linhas de trabalho, estabelecemos modificar a criação do Comitê Executivo. Essa decisão responde, por um lado, à necessidade de dotar o máximo corpo orgânico da CLATE de um cargo com maior capacidade operativa e de execução. Para isso, decidimos eliminar a 3ª Vice-presidência e criar o cargo de Secretaria-geral. Simultaneamente, resolvemos hierarquizar as funções ligadas às temáticas de gênero e igualdade de oportunidades, pelo qual decidimos criar a respectiva Secretaria. Ao mesmo tempo, e devido à importância que possui o tema dos Direitos Humanos, decidimos confirmar e dar caráter estatuário à Secretaria de Direitos Humanos.

 

Desta forma, esperamos fortalecer a nossa institucionalidade. Esse é um requisito-chave se queremos passar à ofensiva. Porque está na hora de recuperar direitos, de avançar rumo às sociedades que queremos. A crise do capitalismo nos abre uma oportunidade; à medida que o mundo se desmorona, deixa em evidência suas falácias e contradições. De nós depende ser capazes de construir a alternativa.

 

Somos os continuadores destes 45 anos de história. Vamos construir unidos o futuro que temos pela frente.

                                    

 

 

Buenos Aires, 10 de agosto de 2012

XI Congresso Geral da

Confederação Latino-americana de

Trabalhadores Estatais

“Tucapel Jiménez Alfaro”

 

 

 

 

ANEXO Declarações

 

Os delegados das organizações sindicais membros da CLATE, provenientes de 16 países da América Latina e o Caribe (Argentina, Brasil, Chile, Colômbia, Costa Rica, Cuba, Curaçao, El Salvador, Guatemala, México, Nicarágua, Paraguai, Peru, Porto Rico, República Dominicana, Uruguai)  declaram no marco do XI Congresso Geral da CLATE “Tucapel Jiménez Alfaro” o seguinte:

 

Com relação ao golpe de Estado no Paraguai,

 

–       Repudiamos energicamente o golpe de Estado parlamentar na República do Paraguai.

–       Denunciamos os interesses espúrios dos grandes latifundiários, de empresas multinacionais como a Monsanto ou a Rio Tinto-Alcam e do próprio imperialismo estadunidense, que estão por trás deste flagrante atentando contra o sistema democrático paraguaio.

–       Manifestamos a nossa solidariedade aos trabalhadores do país irmão e suas organizações, exigindo a imediata reposição do presidente constitucional eleito pelo povo e a plena vigência das liberdades e os direitos humanos na República do Paraguai.

–       Exigimos o fim das demissões de trabalhadores do Estado.

–       Repudiamos  a violação dos Contratos Coletivos de Trabalho.

–       Exigimos o fim da perseguição ideológica.

–       Assumimos a luta do povo paraguaio pela democracia como nossa própria luta.

 

Com relação ao golpe de Estado de Honduras de 2009 e a atual situação política desse país irmão,

 

–     Declaramos o nosso firme e enérgico repúdio ao golpe de Estado.

–     Consideramos que, assim como aconteceu no Paraguai em 2012 esses fatos políticos, além de representar um ataque concreto à democracia e o Estado de direito, significam um desprezo pela soberania popular.

–     Denunciamos também que esta ruptura da ordem constitucional é uma avançada da direita e dos grupos de poder econômico locais, aliados ao imperialismo norte-americano, contra toda tentativa de construir uma democracia socialmente justa, soberana e com ativa participação popular.

–     Nos manifestamos contra o reconhecimento do governo surgido do processo eleitoral ilegítimo e proscritor  que começou com o golpe de Estado.

–     Manifestamos a nossa solidariedade ao povo hondurenho, e declaramos o nosso apoio à resistência das organizações sindicais, campesinas e sociais desta nação irmã, em sua luta por uma democracia plena, popular e inclusiva.

 

 

Com relação à situação dos Cinco Heróis Cubanos,

 

–       Aderimos à declaração do Sindicato de Trabalhadores da Administração Pública de Cuba (SNTAP), que transcrevemos a seguir:


SINDICATO NACIONAL DE TRABALHADORES DA ADMINISTRAÇÃO PÚBLICA COMITÊ NACIONAL

 

DECLARAÇÃO

Trabalhadoras e Trabalhadores de todo o mundo:

 

O Comitê Nacional do Sindicato de Trabalhadores da Administração Pública, inscrito na Central de Trabalhadores de Cuba (CTC), no 50º aniversário da sua criação e em representação de todos os seus afiliados, ratifica a firme convicção e adesão plena a todas as ações que de ponta a ponta do nosso arquipélago e nas tribunas de qualquer país defendem a imediata e definitiva libertação dos nossos Cinco Heróis Prisioneiros do Império e levantam a voz contra o injusto e criminoso bloqueio que, por mais de meio século, mantém o governo imperialista norte-americano e é considerado um genocídio por suas nefastas consequências para o nosso nobre povo trabalhador, como demonstração da sua prepotente e arcaica política que, mais que a seus eleitores, representa os interesses espúrios de uma minoria de politiqueiros e apátridas que não se resignam com a ideia de aceitar um pequeno país que, por mais de um século, só tem desejado realizar seus sonhos de independência, justiça e liberdade.        

Apesar dos reiterados e cada vez mais crescentes apelos de justiça e racionalidade, Gerardo Hernández Nordelo, René González Schewerert, Ramón Labañino Salazar, Antonio Guerrero Rodríguez y Fernando González Llort continuam presos, como outra prova inequívoca do injusto sistema judiciário norte-americano, que durante séculos acabou com numerosas vidas inocentes alegando o falso pretexto de serem ameaças para a segurança nacional do seu país.

Embora o Comitê de Apelações da Corte do 11º Circuito de Atlanta já tenha comprovado que os Cinco não representam nenhum risco para o povo e o governo dos Estados Unidos; apesar da manipulação midiática do caso; do clima de hostilidade política e judiciária em que foi conduzido o processo; das violações de normas elementares do direito internacional e das próprias leis norte-americanas, cinco dos nossos filhos mais valentes continuam injustamente presos no país vizinho em condições sistematicamente denunciadas de abuso e discriminação pelo único delito de defender o seu povo e o próprio povo norte-americano do terrorismo.

Isso evidencia a prepotência e “os dois pesos e duas medidas” com que o império manipula à vontade a justiça, pois mantém, entre outros, o notório e inescrupuloso terrorista internacional Luis Posada Carriles passeando livremente pelas ruas do país, ignorando o apelo internacional e da justiça venezuelana, que pediu em várias oportunidades a sua extradição para julgá-lo por seus numerosos crimes, sob a proteção da máfia cubano-americana de Miami, a CIA e o próprio governo norte-americano.

Longe de retificar, o governo dos Estados Unidos recrudesceu o maltrato aos nossos cinco compatriotas, negando-lhes sucessivos recursos legais apresentados para fazer valer seus direitos e emendar a justiça, que inclui a privação do direito elementar a serem visitados por seus familiares e, no caso de René, poder voltar a Cuba para cumprir na própria terra os três anos de “liberdade supervisionada” imposta no fim da injusta condenação, colocando em constante risco a vida dele, dado o consabido ambiente de ódio e intolerância fabricado por Miami contra eles.

Com a mesma obstinação, as sucessivas administrações norte-americanas eternizaram durante mais de 50 anos um criminoso e obsoleto bloqueio financeiro, econômico e comercial contra o nosso povo, apesar do repúdio da maioria absoluta dos países, por seu caráter desumano, ilegal e genocida; apenas a cega prepotência imperialista permite ignorar as resoluções que a cada ano na Organização das Nações Unidas (ONU) exigem sua eliminação.

É por isso que os trabalhadores que integram o Sindicato Nacional de Trabalhadores da Administração Pública, como parte indissolúvel do povo cubano, com a solidariedade manifesta de um número cada vez maior de organizações sindicais e operárias estrangeiras amigas que formaram ativos comitês de solidariedade em seus respectivos países. DECLARAMOS que:

CONTINUAREMOS levando a todos os cantos do mundo a verdade dos nossos cinco heróis injustamente prisioneiros do império, para romper o muro do silêncio que pretendem impor e desmascarar as campanhas midiáticas fabricadas e controladas pelo império.

PEDIMOS que se faça justiça através da libertação e a volta imediata dos nossos cinco compatriotas à pátria e à família, que é todo o povo cubano.

EXIGIMOS que se satisfaça o pedido do nosso povo para o fim definitivo e incondicional do bloqueio do governo norte-americano a Cuba e se cumpra a vontade universal manifestada nas sucessivas resoluções de condenação adotadas na ONU.

CONVOCAMOS a todos os homens e mulheres justos do mundo, especialmente os trabalhadores e o povo norte-americano, que sofreram na pele os efeitos do terrorismo para que se unam à nossa justa reivindicação.

REITERAMOS que não desistiremos jamais de denunciar a injustiça, de conseguir a volta definitiva dos nossos Cinco Heróis à pátria e a eliminação definitiva do bloqueio dos Estados Unidos contra Cuba.

 

                                                                               Comissão Nacional do SNTAP.

 

 

Com relação ao caso Sitramun-Lima e o Estado Peruano,

 

–       Aderimos à declaração do Sindicato CITE do Peru, que transcrevemos a seguir:

 

 

TENDO EM VISTA

Os dezesseis anos transcorridos desde que foram demitidos cerca de mil trabalhadores pela Municipalidade Metropolitana de Lima, e

CONSIDERANDO

Que a transcendência e a convivência humana são fatíveis apenas quando inspiradas pelo bem comum e são viáveis no respeito à legalidade,

Que, por causa do desejo de poucos de explorar as maiorias, na década de 90 do século passado foram adotadas políticas a nível internacional a fim de aniquilar a função tuitiva do Estado, minimizando o seu papel social e, por conseguinte, reduzindo o pessoal; tudo isso junto com a adoção de novas normas Constitucionais,

Que o Peru não foi a exceção e, especificamente a partir de março de 1996 no setor municipal da capital, foram demitidos cerca de mil trabalhadores, no marco de uma paralisação indefinida das atividades,

Que forma promovidas ações judiciais, as mesmas que ordenaram a reintegração dos trabalhadores, sentenças que, ao não serem cumpridas, deram lugar a ações internacionais,

Que após vários anos, no dia 7 de fevereiro de 2006, a Corte Interamericana de Direitos Humanos ditou para este caso registrado como o n° 12084 uma sentença que exige o cumprimento das resoluções judiciais descumpridas,

Que, apesar disso, ainda existem cerca de cem trabalhadores que não foram reintegrados, embora a Corte Interamericana tenha dado um prazo de um ano; além disso, ainda não foram pagas as indenizações moral e material, a primeira parcialmente e a segunda totalmente,

Que o Estado Peruano, através do Poder Judiciário e do Poder Executivo, que poderia promover métodos resolutivos, está em falta com a Corte Interamericana de Direitos Humanos, por terem passado cinco anos com relação ao prazo final de cumprimento da sentença aludida,

Que, em virtude do internacionalismo que caracteriza os servidores públicos reunidos na unitária CONFEDERAÇÃO LATINO-AMERICANA DE TRABALHADORES DO ESTADO, por unanimidade, e conforme com a reivindicação da delegação peruana,

ESTABELECE:

Primeiro.- Exortar o Estado Peruano a criar um Comitê com amplos poderes e de forma paritária com o Sindicato dos Trabalhadores Municipais de Lima, a fim de adotar os mecanismos pertinentes para reintegrar todos os trabalhadores municipais de Lima demitidos durante o ano de 2006, cumprindo com todos os pontos da Sentença de 7 de fevereiro de 2006 da Corte Interamericana de Direitos Humanos, Caso 12084.

Segundo.- Recomendar ao Estado Peruano que negocie, ou adote um mecanismo arbitral, o tema da indenização material, para evitar que se prolongue a expectativa reivindicatória do trabalhador, já que sabemos que as perícias ordenadas poderiam ter outras mil dilações.

Terceiro.- O Conselho Diretor da CLATE irá ao Peru para fazer um seguimento direto do caso e, mais adiante, serão adotadas medidas em nível internacional por todos os trabalhadores do Estado da América Latina.

 

CITE – SITRAMUN (PERU)

 

 

Com relação à situação dos trabalhadores do Instituto Penitenciário da Colômbia (INPEC),

 

–       Declaramos a nossa solidariedade à UTP da Colômbia, nos seguintes termos:


Considerando:

A luta que levam adiante os trabalhadores do Instituto Penitenciário da Colômbia (INPEC), representados pela União de Trabalhadores Penitenciários da Colômbia (UTP), filiadas à UTRADEC e à CGT, por dignificar e humanizar os presídios colombianos, diante da superlotação e as deficiências no atendimento à saúde dos presos.

A necessidade também de melhorar as atuais condições de trabalho que superam as 110 horas de trabalho semanais: com uma folha de pagamento de pessoal insuficiente, com carências em matéria de garantias sindicais, violações ao foro sindical e ameaças de criminalizar o protesto.

Que este Congresso recebeu o relatório da UTRADEC e está consciente das difíceis circunstâncias que enfrenta a atividade sindical na República da Colômbia; portanto manifesta a sua solidariedade e apoio às ações do sindicalismo do Setor Público na Colômbia, em defesa da função social do Estado e os direitos dos trabalhadores estatais.

Resolve:

1) Solicitar à senhora Ministra da Justiça, Doutora Ruth Sella Correa, dialogar e escutar as propostas da UTP, diante do problema humanitário e sanitário que representa a superlotação no sistema penitenciário e carcerário colombiano, para que sejam construídas soluções acertadas à problemática em questão.

2) Rejeitar qualquer solução que passe pela privatização e entrega dos centros de reclusão em concessão a particulares, bem como por propostas de reformas unilaterais à política criminal e penitenciária.

3) Promover, como de fato é promovida, a mais irrestrita solidariedade aos trabalhadores colombianos e, em particular, às lutas dos trabalhadores estatais, em especial da UTP, e a próxima mobilização nacional do dia 14 de agosto, convocada pelo Comando Nacional Unitário pela construção de um modelo de saúde ao serviço do povo. “Saúde: Direito de todos, dever do Estado”.

 

 

Com relação à situação dos trabalhadores do Poder Judiciário da província de Chubut (Argentina),

 

–       Aderimos às reivindicações apresentadas ao governo da província de Chubut, transcritas nos seguintes termos:

 

Exigimos que o governo da província de Chubut deixe sem efeito o acordo salarial assinado no dia 11 de maio de 2012, entre a Associação de Magistrados e Funcionários de Chubut e o Poder Executivo provincial, já que este viola as constituições nacional e provincial, a lei de Percentualidade Salarial Nº 5444 e a Lei Nº 5097 e provocou o conflito com o Sindicato dos Trabalhadores do Judiciário de Chubut, filial da Federação Judiciária Argentina, integrante da CLATE. Exortamos igualmente a Associação de Magistrados mencionada a que se integre à negociação, convocada pelo governo provincial para resolver o conflito gerado. Caso contrário, através da CLATE, realizaremos todas as ações necessárias para resguardar o direito dos trabalhadores do judiciário e denunciaremos internacionalmente a ilegalidade do acordo que impugnamos.

 

FJA (Argentina)

 

 

Com relação à reivindicação pelo direito à negociação coletiva e paritária dos trabalhadores do judiciário da Argentina,

–       Manifestamos a nossa solidariedade aos trabalhadores do judiciário da Argentina.

–       Exigimos do Estado argentino que cumpra com a recomendação apresentada no dia 15 de junho de 2012 pelo Comitê de Liberdade Sindical da Organização Internacional do Trabalho no caso 2881 para que seja garantido o direito à negociação coletiva e ao convênio coletivo em nível nacional e em todas as províncias.  É claro que essa situação de negação do direito constitui uma grave violação à liberdade sindical e um abuso contra todos os trabalhadores do judiciário. Passados quase dois meses dessa recomendação da OIT, o Estado Argentino não deu um só passo para garantir a vigência dos direitos reivindicados, o que piora ainda mais a situação denunciada.

–       Exigimos o cumprimento da mesma e nos solidarizamos com os companheiros argentinos que lutam para que seja efetiva, bem como asseguramos o nosso apoio a toda iniciativa que, no marco dos convênios internacionais que garantem esses direitos, ampliem a denúncia perante os organismos internacionais, especialmente a Organização Internacional do Trabalho.    

 

Com relação à situação dos trabalhadores da Comissão Administradora do Rio Uruguai (C.A.R.U),

–       Manifestamos a nossa solidariedade  aos trabalhadores desse organismo binacional, integrado pelas repúblicas irmãs da Argentina e Uruguai.

–       Denunciamos que o estatuto que rege a atividade trabalhista foi elaborado pelas ditaduras militares de ambos os países e proíbe a atividade sindical e política de seus trabalhadores.

–       Rejeitamos o desconhecimento das organizações que representam os trabalhadores da C.A.R.U., a ATE (Argentina) e a AEU (Uruguai), pelas autoridades dos dois países.

–       Denunciamos a falta de reconhecimento que sofrem seus delegados e que não seja permitida a contribuição sindical às suas organizações.

–       Condenamos este ataque à liberdade sindical e manifestamos o nosso apoio às medidas que estão levando adiante os trabalhadores da C.A.R.U. no marco de suas respectivas centrais sindicais PIT-CNT (Uruguai) e CTA (Argentina).    

 

 

Buenos Aires, 10 de agosto de 2012

XI Congresso Geral da

Confederação Latino-americana de

Trabalhadores Estatais

“Tucapel Jiménez Alfaro”

 

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15/02/2013

CARTA DA CLATE AOS PRESIDENTES DA CELAC

 

Texto definitivo do documento:

 

Senhoras Presidentas e senhores Presidentes da COMUNIDADE DE ESTADOS DA AMÉRICA LATINA E O CARIBE

 

A Confederação Latino-americana de Trabalhadores Estatais – CLATE – foi fundada há 46 anos e reúne Sindicatos de trabalhadores/as públicos/as em toda a América Latina e o Caribe. Hoje, com representação em 19 países e 23 organizações afiliadas, constitui uma ferramenta unitária, pluralista e autônoma, que tem entre seus objetivos principais a defesa dos direitos dos/as trabalhadores/as, servidores/as e/ou funcionários/as públicos/as sob o princípio da Justiça Social como eixo reitor de um Estado ao serviço do povo.

 

Com essa missão, estamos desenvolvendo diferentes iniciativas perante os governos da Região, a fim de conseguir o cumprimento efetivo dos convênios 151 e 154 da Organização Internacional do Trabalho (OIT). O Convênio 151 estabelece o direito à organização e negociação coletiva dos/as trabalhadores/as do serviço público, enquanto o 154 determina o incentivo à negociação coletiva.

 

Liberdade sindical e negociação coletiva estão no eixo das nossas ações, dado que, na maioria dos países das Américas e, apesar das recomendações da OIT, muitas/as trabalhadores e trabalhadoras estão impedidos de formar sindicatos e assinar coletivamente seus contratos de trabalho.

 

É muito importante destacar que, apesar das dificuldades que enfrentamos para a aplicação dos convênios mencionados, nos ainda minoritários casos em que os mesmos entraram em vigor, foi possível verificar rapidamente as vantagens que implicam tanto para os/as trabalhadores/as como para os Estados empregadores: políticas de renda mais justas e democráticas, reformas escalonadas, promoções baseadas na idoneidade, anteposição de antecedentes e concursos públicos, capacitação profissional, clara definição de missões e funções e muitas outras medidas que contribuem não apenas para a dignificação e hierarquização do emprego público mas também para melhorar significativamente a eficiência dos próprios Estados.

 

A CLATE vê com satisfação e, sobretudo, com esperança as mudanças que estão sendo realizadas em alguns países da Região, não apenas com relação ao abandono paulatino do deslegitimado paradigma neoliberal, mas também à qualidade das democracias e à integração dos nossos países. No entanto, queremos alertar para os ataques e ameaças que tentam desestabilizar os processos de construção democrática em vários países da região, bem como para o avanço de acordos de livre comércio que atentam contra os processos de integração. Igualmente manifestamos a preocupação pela existência de grandes dívidas com relação à participação das organizações sindicais nos processos de integração mencionados.

 

         Nós, os/as trabalhadores/as, nos sentimos parte desses processos, porque fomos os principais protagonistas das lutas contra as ditaduras que, a sangue e fogo, criaram as bases para que muitos governos da região nas décadas de 80 e 90 implementassem as políticas neoliberais que tanta tragédia, pobreza, exclusão e marginação produziram em nossos povos.

 

Justamente por isso reivindicamos o nosso direito de fazer parte da construção de novos estados que se tornem motores do desenvolvimento produtivo e garantam a justiça social, a soberania política e a independência econômica, com especial ênfase em uma maior e mais profunda distribuição da riqueza; tudo isso, atendendo a proteção do meio ambiente e os recursos naturais. Nesse sentido, acreditamos que é necessária a habilitação de novos espaços de participação e debate que enriqueçam e consolidem as democracias que tanto custou conquistar.

 

Esta Confederação vai continuar defendendo os interesses dos/as trabalhadores/as estatais e apoiando as Organizações que dela fazem parte diante do natural conflito de interesses com o Estado empregador, porque essa é a parte principal da sua razão de ser e o mandato fundacional dos nossos pioneiros. No entanto, vemos com preocupação o avanço da criminalização do protesto social e, o que é ainda mais grave, a classificação como atos terroristas das legítimas manifestações das organizações populares.

 

Por tudo isso, consideramos imprescindível a habilitação de canais de diálogo e participação que permitam tornar efetiva a contribuição da nossa experiência coletiva para a construção desse Novo Estado que, como já mencionamos, deve ser eficaz e estar ao serviço do povo e das grandes maiorias com uma perspectiva de integração latino-americana e caribenha, substituindo definitivamente o neoliberalismo que ainda subjaze em quase toda a nossa região, com sua seqüela de privatizações e entrega do patrimônio nacional, instabilidade trabalhista, precarização do emprego público e o sofrimento da classe trabalhadora diante das milhares de demissões e a anulação ou redução de direitos que custaram décadas de luta.

         

Com essa convicção, nos colocamos a disposição das senhoras Presidentas e senhores Presidentes, enviando-lhes nossa respeitosa saudação.

 

 

Santiago, 28 de janeiro de 2013.-

 

COMITÊ EXECUTIVO

 

 

      

 

 

            RAUL DE LA PUENTE PEÑA              JULIO D. FUENTES

              Presidente Nacional ANEF                   Presidente CLATE

 

 

 

              PABLO CABRERA                                        SERGIO ARNAUD

                Presidente COFE                                      Sec. Cone Sul CLATE

 

 

 

           JEANETTE SOTO                              WINSTON HUAMAN HENRIQUEZ

            Sec. Gênero CLATE                             Sec. Região Andina CLATE        

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13/08/2012

DOCUMENTO FINAL DEL XI CONGRESO GENERAL DE LA CLATE “TUCAPEL JIMÉNEZ ALFARO”

1. Introducción

 

 

Quienes nos convocamos en este XI Congreso General de la CLATE compartimos una
historia de luchas y resistencias. Fue en el devenir de la historia
latinoamericana y caribeña que forjamos nuestra identidad como pueblos. Ese
marco fue el que dio origen a nuestras primeras organizaciones sindicales, que
nacieron a fines del siglo XIX y comienzo del siglo XX, como parte del trabajo
organizativo de la clase trabajadora por mejores condiciones de vida y
participación política. Con tradiciones diversas, moldeadas por las principales
corrientes del pensamiento moderno, se fueron forjando nuestros primeros
sindicatos, federaciones y confederaciones, tanto a nivel nacional como
internacional.

 

 

 

Cuando el 25 de Febrero de 1967 fundamos nuestra CLATE
definimos los principios que nos servirían de guía: unidad, pluralismo,
autonomía y democracia. A lo largo de estos 45 años supimos mantener vigentes
las convicciones que nos dieron origen. Construimos la unidad en la
heterogeneidad de posiciones y concepciones políticas, con pleno respeto a la
pluralidad de pensamiento que en cada uno de nuestros sindicatos se expresa.
Con una actitud democrática a la hora de tomar decisiones, pero también con la
firme convicción acerca de la autonomía que debe tener una organización
sindical internacional respecto del poder político y económico, tanto el
nacional como el trasnacional.

 

 

 

Quienes integramos la CLATE sostuvimos objetivos gremiales comunes
claros y definidos desde el comienzo. Nuestras luchas siempre llevaron en alto
las banderas del derecho a la plena libertad sindical; el ejercicio efectivo
del derecho de agremiación y huelga; la negociación colectiva; la promoción y
estabilidad del servidor público; la implantación y efectivo funcionamiento de
la carrera administrativa; la dignificación y jerarquización de la función
pública y la participación del trabajador estatal en todos los aspectos de
interés social y laboral.

 

 

 

Estas fueron nuestras definiciones en el primer I Congreso
General de la CLATE
realizado en la ciudad de Chapadmalal (Argentina), en febrero de 1967. A más de cuatro
décadas de aquel encuentro, podemos asegurar que no nos equivocamos en la senda
que elegimos. Quienes abogaron por otros caminos, quienes flaquearon en su
lucha o desconfiaron de la posibilidad de un cambio real protagonizado por la
clase trabajadora contemplan hoy sin respuestas la crisis profunda que vive el
sistema. Quienes confiamos en nuestra capacidad para encontrar salidas
alternativas y estamos seguros de que el cambio sólo es posible a través de la
unidad y la acción organizada de la clase trabajadora tenemos la esperanza de
que un futuro mejor nos espera.

 

 

 

2. Análisis y perspectivas de la etapa

 

El presente que nos convoca nos plantea numerosos desafíos.
Atravesamos una etapa en la que, por un lado, el mundo capitalista está
nuevamente en crisis. En las principales economías del mundo las quiebras
financieras y los ajustes fiscales están a la orden del día. Frente a este
panorama, los gobiernos de los países desarrollados han vuelto a considerar la
intervención del Estado en la economía. Sin embargo han elegido hacerlo
mediante gigantescos subsidios al sector financiero y, en paralelo, han
aplicado severas medidas de ajuste que descargan todo su peso sobre la clase
trabajadora.

 

 

 

La región de América Latina y el Caribe, por su parte,
parece estar gozando de una suerte de primavera económica. Después de la crisis
que llevó a muchos de sus países a entrar en cesación de pagos, fruto de las
recetas emanadas del Fondo Monetario Internacional, la región viene
experimentando varios años crecimiento económico sostenido. Este cuadro de
situación se ve acompañado por la aparición de una serie de gobiernos que, con
distintas estrategias en cada país, marcaron un quiebre del paradigma neoliberal.
En distintos puntos del continente llegaron democráticamente al poder
presidentes que empezaron apartarse del llamado Consenso de Washington. De
carácter progresista o revolucionario, esos gobiernos fueron aplicando medidas
de distinta índole. Desde políticas macroeconómicas autónomas hasta
nacionalizaciones, desde el rechazo al ALCA a la conformación de la CELAC y la UNASUR.

 

 

 

Más allá de la caracterización y valoración que pueda
hacerse de estos gobiernos, puede afirmarse que con distinta intensidad y con
diferentes matices empezaron a tomar medidas tendientes a revertir los procesos
de liberalización indiscriminada de las economías de la región. Tal proceso
implicó repensar el rol de los Estados nacionales. Pero esos cambios en materia
política y económica, no se vieron reflejados en la misma medida en una
apertura hacia la participación política y el reconocimiento de las demandas
históricas del movimiento obrero organizado.

 

 

 

Tampoco se revirtieron aspectos como la trasnacionalización
de nuestras economías en lo que hace a la explotación de sus recursos
naturales, ni la desestructuración de los Estados en lo que hace a su capacidad
de brindar servicios básicos esenciales. La herencia de la década neoliberal no
se superó completamente. Las estructuras estatales siguen organizadas en
función de los intereses de sectores del poder económico más concentrado, tanto
local como internacional. En nuestra región, pese al crecimiento económico, el
40% de los hogares son pobres y sólo reciben el 15% del ingreso total. A su
vez, 53 millones de seres humanos sufren hambre y la mortalidad infantil llega
al 19 x mil.

 

 

 

Parte del debate en torno al cambio social que nuestra
región necesita pasa por una revalorización del rol del Estado. En la etapa
actual, la CLATE,
tiene la potencialidad de unirse para avanzar y definir qué tipo de Estado y de
sociedad queremos las naciones de América Latina y el Caribe. Necesitamos una
CLATE que sea capaz de recuperar no sólo el poder del Estado sino también el
“para qué”.

 

 

 

Los trabajadores del Estado tenemos una particularidad:
nosotros somos el Estado, somos quienes lo hacemos funcionar día a día.
Conocemos sus falencias y sus potencialidades. No hay Estado sin trabajadores
estatales. Y si queremos cambiar el tipo de Estado que tenemos y las políticas
públicas que emanan de él tenemos que afirmarnos como trabajadores de pleno
derecho. Estatales, servidores públicos, funcionarios ó empleados fiscales,
somos todos parte de la clase trabajadora.

 

 

 

Para afirmar esa posición se requiere indefectiblemente
luchar por nuestro derecho a la sindicalización, de manera libre y democrática.
Y el otro punto de partida de nuestras reivindicaciones es el derecho a
celebrar Convenios Colectivos de Trabajo (CCT). Esa es nuestra principal herramienta
de organización y lucha. Es a través de los CCT que podemos empezar a discutir
las condiciones laborales en el Estado que nos emplea y al cual aspiramos a
mejorar, a hacer más eficiente y a profesionalizar. Porque un Estado distinto,
activo, eficaz y eficiente requiere de trabajadores calificados, jerarquizados
y comprometidos con las políticas que llevan adelante.

 

 

 

Aspiramos a ser constructores de un Estado capaz de poner
freno al desastre al cual nos lleva la economía capitalista, con políticas
autónomas y soberanas respecto al poder económico. Ese es nuestro desafío y ese
debe ser nuestro aporte para que la crisis no se descargue una vez más sobre
los trabajadores y los sectores populares. Lo reivindicativo y lo político van
de la mano. Pero debemos insistir, tenemos que defender nuestra autonomía.
Porque aspiramos, como clase trabajadora, a ser protagonistas de los procesos
de cambio.

 

 

 

3. Resoluciones

 

 

 

Los delegados de las organizaciones sindicales miembro de la CLATE, provenientes de 16
países de Latinoamérica y el Caribe representados en el XI Congreso General
“Tucapel Jiménez Alfaro” resuelven:

 

 

 

a)    Iniciar un
proceso coordinado de trabajo entre todas las organizaciones miembro en torno a
la siguientes áreas prioritarias de trabajo:

 

 

 

–      Formación: se
trabajará en la formación de cuadros políticos sindicales, considerando que
esta tarea es parte de la batalla cultural y del debate ideológico y político
con el poder. Para ello se construirán ámbitos y espacios organizativos
destinados a tal efecto.

 

–       Comunicación:
nos abocaremos al desarrollo de herramientas de comunicación propia, como se
viene haciendo con el sitio de Internet de la CLATE.  Sumaremos esfuerzos para
romper el cerco informativo que nos imponen los medios privados y
gubernamentales. Promoveremos el sentido de pertenencia de nuestros compañeros
e intentaremos generar opinión pública. Nuestras herramientas de prensa servirán
para informar e informarnos, y sobre todo, para proveer de claves de
interpretación del mundo complejo en el que vivimos.

 

–       Coordinación
de equipos jurídicos: tanto en temas vinculados con el ejercicio de la libertad
sindical, como en la defensa de las garantías democráticas, nuestras
organizaciones requieren de la asistencia de compañeros abogados y abogadas
que, comprometidos con la causa de los trabajadores, acompañen la tarea de la
organización. Conformaremos equipos de coordinación dedicados a compartir e
intercambiar las experiencias de cada país. Esto nos permitirá potenciar la
tarea de nuestros equipos jurídicos y nos dará capacidad para difundir
denuncias en ámbitos internacionales como la Comisión Internacional
de Derechos Humanos (CIDH), la Organización
Internacional
del Trabajo (OIT).

 

–       Investigación:
para transformar la realidad hay que conocerla. Contar con información
específica y actualizada en materia económica, social y política de cada unos
de nuestros países, y de nuestra región en general, es necesario para realizar
diagnósticos adecuados y organizar en función de ellos nuestras estrategias de
lucha. Es por ello que coordinaremos y articularemos los equipos de
investigación de cada una de nuestras organizaciones, con la intención de
fortalecernos y de estar en mejores condiciones para profundizar el debate de
ideas con sólidas argumentaciones y estudios.

 

 

 

Además de estas líneas de trabajo, acordamos modificar la
conformación del Comité Ejecutivo. Esta decisión responde, por un lado, a la
necesidad de dotar al máximo cuerpo orgánico de la CLATE de un cargo con mayor
capacidad operativa y de ejecutividad. Para ello se decide eliminar la Vice Presidencia
3º y crear el cargo de Secretaría General. A su vez, resolvemos jerarquizar las
funciones vinculadas a las temáticas de género e igualdad de oportunidades,
para lo cual decidimos crear la respectiva Secretaría. Asimismo, y dada la
importancia de que reviste el tema de los Derecho Humanos acordamos ratificar y
darle carácter estatutario a la
Secretaría
de Derechos Humanos.

 

 

 

De este modo esperamos reforzar nuestra institucionalidad.
Este es un requisito clave si queremos pasar a la ofensiva. Porque es tiempo de
recuperar derechos, de avanzar hacia el tipo de sociedades que queremos. La
crisis del capitalismo nos abre una oportunidad en la medida que el mundo que
se desmorona deja a la vista sus falacias y contradicciones. Está en nosotros
ser capaces de construir la alternativa.

 

 

 

Somos los continuadores de estos 45 años de historia.
Construyamos unidos el futuro que tenemos por delante.   

 

                                   

 

 

 

 

 

Buenos Aires, 10 de agosto de 2012.

 

XI Congreso General de la

 

Confederación Latinoamericana de

 

Trabajadores Estatales

 

“Tucapel Jiménez Alfaro”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ANEXO. Declaraciones

 

 

 

Los delegados de las organizaciones sindicales miembro de la CLATE, provenientes de 16
países de Latinoamérica y el Caribe (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa
Rica, Cuba, Curaçao, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Paraguay, Perú,
Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay) 
declaran en el marco del XI Congreso General de la CLATE “Tucapel Jiménez
Alfaro” lo siguiente:

 

 

 

En relación al golpe de Estado en Paraguay,

 

 

 

–       Rechazamos
enérgicamente el golpe de Estado parlamentario acaecido en la República del Paraguay.

 

–       Denunciamos
los intereses espurios de los grandes terratenientes, de empresas
transnacionales como Monsanto o Río Tinto-Alcam y del propio imperialismo
norteamericano que están detrás de este flagrante atentado contra el sistema
democrático paraguayo.

 

–       Expresamos
nuestra solidaridad con los trabajadores del hermano país y sus organizaciones,
exigiendo la inmediata reposición del presidente constitucional electo por el
pueblo y la plena vigencia de las libertades y los derechos humanos en la República del Paraguay.

 

–       Exigimos el
cese de despidos de trabajadores del Estado.

 

–      
Repudiamos  la violación de los
Convenios Colectivos de Trabajo.

 

–       Exigimos el
fin de la persecución ideológica.

 

–       Asumimos la
lucha del pueblo paraguayo por la democracia como nuestra propia lucha.

 

 

 

En relación al golpe de Estado de Honduras de 2009 y la
actual situación política de ese hermano país,

 

 

 

–     Declaramos
nuestro firme y enérgico repudio al golpe de estado.

 

–     Consideramos
que, al igual que lo ocurrido en Paraguay en 2012, esos hechos políticos,
además de representar un ataque concreto a la democracia y el estado de derecho,
significan un desprecio por la soberanía popular.

 

–     Denunciamos
asimismo que este quiebre del orden constitucional es una avanzada de la
derecha y de los grupos de poder económico locales, aliados al imperialismo
norteamericano, contra todo intento de construir una democracia socialmente
justa, soberana y con activa participación popular.

 

–     Nos manifestamos
en contra del reconocimiento del gobierno surgido del proceso electoral
ilegítimo y proscriptivo  que abrió el
golpe de Estado.

 

–     Expresamos
nuestra solidaridad hacia el pueblo hondureño, y declaramos nuestro apoyo a la
resistencia de las organizaciones sindicales, campesinas y sociales de esta
nación hermana, en su lucha por una democracia plena, popular e inclusiva.

 

 

 

 

 

En relación a la situación de los Cinco Héroes Cubanos,

 

 

 

–       Adherimos a la
declaración del Sindicato de Trabajadores de la Administración Pública
de Cuba (SNTAP), que se transcribe a continuación:

 

 

SINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA
COMITÉ NACIONAL

 

DECLARACIÓN

 

Trabajadoras y Trabajadores de todo el mundo:

 

El Comité Nacional del Sindicato de Trabajadores de la Administración Pública,
adscrito a la Central
de Trabajadores de Cuba (CTC), en el aniversario 50 de su constitución y en
representación de todos sus afiliados, ratifica su firme convicción y adhesión
plena a todas las acciones que a lo largo y ancho de nuestro archipiélago y en
las tribunas de cualquier país abogan por la inmediata y definitiva liberación
de nuestros Cinco Héroes Prisioneros del Imperio y levantan sus voces contra el
injusto y criminal Bloqueo que por más de medio siglo mantiene el gobierno
imperialista norteamericano, calificado como genocidio por sus nefastas
consecuencias para nuestro noble y laborioso pueblo, como muestra de su
prepotente y arcaica política, la que más que a su electorado, representa los
intereses espurios de una minoría de politiqueros y apátridas que no se
resignan a la idea de aceptar a un pequeño país que por más de un siglo solo ha
deseado realizar sus sueños de independencia, justicia y libertad.       

 

Pese a los reiterados y cada vez más crecientes llamados de
justicia y racionalidad, continúa el cruel e inhumano encarcelamiento de
Gerardo Hernández Nordelo, René González Schewerert, Ramón Lobañino Salazar,
Antonio Guerrero Rodríguez y Fernando González Llort, como otra prueba
inequívoca del injusto sistema judicial norteamericano, que durante siglos ha
segado numerosas vidas inocentes arguyendo el falso pretexto de amenazar la
seguridad nacional de su país.

 

A pesar de haberse probado fehacientemente que Los Cinco no
constituyen riesgo alguno para el pueblo y gobierno de los Estados Unidos por
parte del Comité de Apelaciones de la
Corte
del 11no Circuito de Atlanta; de la manipulación
mediática del caso; del clima de hostilidad política y judicial en que se
desarrolló el proceso; de las violaciones de elementales normas del derecho
internacional y de las propias leyes norteamericanas, cinco de nuestros más
valerosos hijos continúan injustamente encarcelados en ese vecino país en
condiciones sistemáticamente denunciadas de abuso y discriminación por el único
delito de defender a su pueblo y al propio pueblo norteamericano del
terrorismo.

 

Ello evidencia la prepotencia y el doble rasero con que el
imperio manipula a su antojo la justicia, pues mantiene, entre otros, al
connotado e inescrupuloso terrorista internacional Luis Posada Carriles
paseando libremente por su calles, desoyendo el llamado internacional y de la
justicia venezolana, que ha reclamado reiteradamente su extradición para
juzgarlo por sus numerosos crímenes, al amparo de la mafia cubano-americana de
Miami, la CIA y
el propio gobierno norteamericano.

 

Lejos de rectificar, el gobierno de estados unidos ha
recrudecido el maltrato a nuestros cinco compatriotas, negándole sucesivos
recursos legales interpuestos para hacer valer sus derechos y enmendar la
injusticia, que incluye la privación del derecho elemental a ser visitados por
sus familiares y, en el caso de René, el poder regresar a Cuba para que
cumpliera en su patria los tres años de “libertad supervisada” impuesta al
término de su injusta condena, poniendo el perenne riesgo su vida dado el
consabido ambiente de odio e intolerancia que hacia ellos ha sido fabricado en
Miami.

 

Similar obstinación ha sido la que han mantenido sucesivas
administraciones norteamericanas durante más de 50 años para eternizar un
criminal y obsoleto bloqueo financiero, económico y comercial contra nuestro
pueblo, a pesar del rechazo de la mayoría absoluta de países, por su carácter
inhumano, ilegal y genocida, el que solo la ciega prepotencia imperialista
permite ignorar las resoluciones que cada año en la Organización de Naciones
Unidas (ONU) exigen su eliminación.

 

Es por ello que los trabajadores que integran el Sindicato
Nacional de Trabajadores de la Administración Pública,
como parte indisoluble del pueblo cubano, con la solidaridad manifiesta de un
número cada vez más creciente de organizaciones sindicales y obreras
extranjeras amigas que han formado activos comités de solidaridad en sus
respectivos países. DECLARAMOS que:

 

CONTINUAREMOS llevando a todos los rincones del mundo la
verdad de nuestros cinco héroes injustamente prisioneros del imperio, para
romper el muro de silencio que se pretende imponer y desenmascarar las campañas
mediáticas fabricadas y controladas por el imperio.

 

RECLAMAMO que se haga justicia mediante la excarcelación y
el regreso inmediato de nuestros cinco compatriotas a su patria y al seno de su
gran familia, que es todo el pueblo cubano.

 

EXIGIMOS que se satisfaga el reclamo de nuestro pueblo al
cese definitivo e incondicional del bloqueo del gobierno norteamericano a Cuba
y se cumpla la voluntad universal expresada en las sucesivas resoluciones de
condena adoptadas en la ONU.

 

CONVOCAMOS a todos los hombres y mujeres justos del mundo,
especialmente a los trabajadores y al pueblo norteamericano, que ha sufrido en
carne propia los efectos del terrorismo a sumarse a nuestro justo reclamo.

 

REITERAMOS que no cejaremos jamás en el empeño de denunciar
la injusticia, de lograr el regreso definitivo de nuestros Cinco Héroes a la
patria y el levantamiento definitivo del bloque de Estados Unidos contra Cuba.

 

 

 

                                                                              
Comisión Nacional del SNTAP

 

 

 

En relación al caso Sitramun-Lima vs Estado Peruano,

 

 

 

–       Adherimos a la
declaración del Sindicato CITE de Perú, que se transcribe a continuación:

 

 

 

VISTOS

 

Los dieciséis años transcurridos desde que fueron despedidos
alrededor de un mil trabajadores por la Municipalidad
Metropolitana
de Lima, y

 

CONSIDERANDO

 

Que, la trascendencia y la convivencia humana es factible
sólo cuando el bien común la inspira y se hace viable en el respecto a la
legalidad,

 

Que, en el afán de explotar unos pocos a las mayorías, en la
década del 90 del siglo pasado se dictaron políticas a nivel internacional a
fin de aniquilar la función tuitiva del Estado minimizando su rol social, y por
consiguiente reduciendo masivamente al personal, todo esto de la mano con el
dictado de nuevas normas Constitucionales,

 

Que, el Perú no fue la excepción, y específicamente desde
marzo de 1996 en el sector municipal, su ciudad capital, se despidieron cerca
de mil trabajadores, en el marco de una paralización indefinida de labores,

 

 

Que, se promovieron acciones judiciales, las mismas que
ordenaron la reposición de los trabajadores, sentencias que al no cumplirse
dieron lugar a acciones internacionales,

 

Que luego de varios años, la Corte Interamericana
de Derechos Humanos el 7 de febrero de 2006 dicta para el presente caso signado
como el 12084 una sentencia con la que se exige el cumplimiento de parte del
Estado Peruano de las sentencias judiciales incumplidas,

 

Que, sin embargo, se mantiene pendiente la reposición de
menos de cien trabajadores, pese al plazo de un año dictado por la Corte Interamericana,
más aún están pendientes las indemnizaciones moral y la material, la primera
parcialmente, y la segunda totalmente,

 

Que, el Estado Peruano, a través de su Poder Judicial y del
Poder Ejecutivo que podría promover métodos resolutivos, se encuentra en falta
en relación incluso con la Corte Interamericana de Derechos Humanos, dado
que ya se ha excedido un lustro respecto al plazo final de cumplimiento de la
sentencia aludida,

 

Que, en virtud del internacionalismo que caracteriza a los
servidores públicos agrupados en la unitaria CONFEDERACION LATINOAMERICANA DE
TRABAJADORES DEL ESTADO, por unanimidad, y de conformidad con lo solicitado por
la delegación peruana,

 

ACUERDA:

 

Primero.- Exhortar al Estado Peruano a que instale un Comité
con amplios poderes y en forma paritaria con el Sindicato de Trabajadores
Municipales de Lima, a fin de que adopte los mecanismos pertinentes, a efectos
de reponer a la totalidad de los trabajadores municipales de Lima despedidos
durante el año de 1996, cumpliendo con la totalidad de los puntos resolutivos
de la Sentencia
del 7 de febrero de 2006 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Caso
12084.

 

Segundo.- Recomendar al Estado Peruano que proceda a
negociar, o a adoptar un mecanismo arbitral de ser el caso, lo relativo a la
indemnización material, a efectos de que no se prolongue más la expectativa
reivindicatoria del trabajador, ya que tenemos entendido que los peritajes
ordenados podrían merecer mil dilaciones más.

 

Tercero.- El Consejo Directivo de la CLATE se apersonará al Perú
para dar atención directa al presente caso, y en su momento se adoptarán
medidas a nivel internacional de parte de la totalidad de trabajadores del
Estado de Latinoamérica.

 

 

 

 

CITE – SITRAMUN (PERÚ)

 

 

 

En relación a la situación de los trabajadores del Instituto
Penitenciario de Colombia (INPEC),

 

 

 

–       Declaramos
nuestra solidaridad con el la UTP
de Colombia, en los términos que se transcriben a continuación:

 

 

Considerando:

 

La lucha que vienen librando los trabajadores del Instituto
Penitenciario de Colombia (INPEC), representados por la Unión de Trabajadores
Penitenciarios de Colombia (UTP), afiliadas a la UTRADEC y CGT, por
dignificar y humanizar las cárceles colombianas, ante el hacinamiento y
deficiencias de atención en salud de los internos.

 

La necesidad también de mejorar las actuales condiciones de
trabajo que superan las 110 horas de trabajo semanales: Con una planta de
personal insuficiente, con carencias en materia de garantías sindicales,
violaciones al foro sindical y amenazas de criminalizar la protesta.

 

Que este Congreso ha recibido el informe de la UTRADEC, y es consciente
de las difíciles circunstancias en que se desarrolla la actividad sindical en la República de Colombia,
por lo que expresa su solidaridad y respaldo a las acciones del sindicalismo
del Sector Público en Colombia, en defensa de la función social del Estado y
los derechos de los trabajadores Estatales.

 

Resuelve:

 

1) Solicitar a la Señora Ministra de Justicia, Doctora Ruth Sella
Correa, dialogar y escuchar las propuestas de la UTP ante el problema humanitario y sanitario que
representa la superpoblación en el sistema penitenciario y carcelario
colombiano, para que se construyan soluciones concordadas a la problemática en
cuestión.

 

2) Rechazar cualquier solución que pase por la privatización
y entrega de los centros de reclusión en concesión a particulares, así como
también por propuestas de reformas unilaterales a la política criminal y
penitenciaria.

 

3) Desarrollar, como en efecto se hace, la más irrestricta
solidaridad con los trabajadores colombianos y en particular con las luchas de
los estatales, en especial de la
UTP
, y la próxima movilización nacional del 14 de agosto,
convocada por el Comando Nacional Unitario por la construcción de un modelo de
salud al servicio del pueblo. “Salud: Derecho de todos, deber del Estado”.

 

 

 

 

 

En relación a la situación de los trabajadores judiciales de
la provincia de Chubut (Argentina),

 

 

 

–       Adherimos a
las demandas efectuadas al gobierno de la provincia de Chubut en los términos
que a continuación se transcriben:

 

 

 

Se exige al gobierno de la provincia de Chubut deje sin
efecto el acuerdo salarial firmado el 11 de mayo de 2012, entre la Asociación de
Magistrados y Funcionarios de Chubut y el Poder Ejecutivo provincial, toda vez
que resultó violatoria de las constituciones nacional y provincial, la ley de
porcentualidad salarial Nº 5444 y la
Ley N
º 5097 y ha provocado el conflicto con el Sindicato de
Trabajadores Judiciales del Chubut, filial de la Federación Judicial
Argentina, integrante de la
CLATE. Asimismo
exhortamos a la Asociación de
Magistrados mencionada a integrarse a la negociación, convocada por el gobierno
provincial a efectos de resolver el conflicto generado. Caso contrario, desde la CLATE realizaremos todas las
acciones necesarias para resguardar el derecho de los trabajadores judiciales
y, denunciaremos internacionalmente la ilegalidad del acuerdo referido que
impugnamos.

 

 

FJA (Argentina)

 

 

 

En relación al reclamo del derecho a la negociación
colectiva y paritaria de los trabajadores judiciales de la Argentina,

 

–       Expresamos
nuestra solidaridad con los trabajadores judiciales de la Argentina.

 

–       Exigimos al
Estado argentino que cumpla con la recomendación efectuada el15 de junio de
2012 por el Comité de Libertad Sindical de la Organización
Internacional
del Trabajo en el caso 2881 en el sentido de
que se garantice el derecho a la negociación colectiva y al convenio colectivo
a nivel nacional y de la totalidad de las provincias.  Es claro que dicha situación de negación de
derecho constituye una grave violación a la libertad sindical y un atropello a
todos los trabajadores judiciales. Transcurrido casi dos meses de dicha
recomendación de la OIT,
el Estado Argentino no ha dado un solo paso en el sentido de garantizar la
vigencia de los derechos reclamados, lo que agrava aún más la situación que
oportunamente se denunciara.

 

–       Instamos pues
a dar efectivo cumplimiento a la misma y nos solidarizamos con los compañeros
argentinos que bregan por su efectivización, así como aseguramos nuestro
respaldo a toda iniciativa que, en el marco de los convenios internacionales
que garantizan esos derechos, amplíen la denuncia ante los organismos
internacionales, especialmente la Organización
Internacional
del Trabajo.   

 

 

 

En relación a la situación que padecen los trabajadores de la Comisión Administradora
del Río Uruguay (C.A.R.U),

 

–       Manifestamos
nuestra solidaridad  con los trabajadores
de este organismo binacional, integrado por las hermanas repúblicas de
Argentina y Uruguay.

 

–       Denunciamos
que el estatuto que rige la actividad laboral fue elaborado por las dictaduras
militares de ambos países y prohíbe la actividad sindical y política de sus
trabajadores.

 

–       Rechazamos el
desconocimiento  de las organizaciones
que representan a los trabajadores de la
C.A
.R.U. de ambos países, ATE (Argentina) y AEU (Uruguay) por
parte de las autoridades de ambos países.

 

–       Denunciamos la
falta de reconocimiento que sufren sus delegados y que no se permita el aporte
sindical a sus organizaciones.

 

–       Condenamos
este ataque a la libertad sindical y expresamos nuestro respaldo a las medidas
que viene llevando adelante los trabajadores de la C.A.R.U. en el marco de sus
respectivas centrales sindicales PIT-CNT (Uruguay) y CTA (Argentina).   

 

 

 

 

 

Buenos Aires, 10 de agosto de 2012.

 

XI Congreso General de la

 

Confederación Latinoamericana de

 

Trabajadores Estatales

 

“Tucapel Jiménez Alfaro”

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08/08/2012

XI CONGRESO DE LA CLATE: INFORME POLÍTICO DE SITUACIÓN

El documento expresa textualmente:

 

El movimiento sindical en América Latina
 
Un pasado que nos une

 

En Latinoamérica, como en cualquier parte del mundo, el
movimiento sindical tiene características que son inescindibles de la historia
de las sociedades en las que se inserta. Ese colectivo organizado de
trabajadores al que pertenecemos, y al que damos vida en sus diversas
expresiones, es resultado de un pasado compartido por cada una las naciones que
integran la región. Nuestra identidad común no surge de una mera proximidad
geográfica o de la simple uniformidad lingüística. Los aquí presentes somos
prueba de ello. Al contrario, a pesar de las barreras idiomáticas que en muchos
casos existen y de las distancias, hemos podido construir la unidad. Y las
raíces de esa unidad son tributarias de la comunidad de intereses que unen a nuestros
pueblos y a nuestras clases trabajadoras. Intereses de los que fuimos tomando
conciencia en el devenir de nuestras luchas.

 

El espíritu rebelde latinoamericano puede rastrearse desde
la resistencia de nuestros pueblos originarios a la invasión colonial hasta las
primeras rebeliones de los trabajadores esclavos a la explotación del
latifundio. Es la misma tradición de lucha que más tarde se expresaría en la
gesta independentista mestiza y criolla que dio origen a nuestras naciones.
Naciones construidas con el aporte creciente de masas de trabajadores
inmigrantes, en mayor medida de origen europeo, pero también del medio oriente
y otras latitudes. Con ese crisol de razas se fundaron nuestras sociedades, con
profundas contradicciones y desigualdades sociales, a las cuales nuestros
pueblos nunca dejaron de enfrentar. En esas luchas forjaron resistencias,
alcanzaron éxitos parciales, grandes derrotas, pero siempre volvieron a
levantarse. La historia que late viva y con fuerza en nuestra América Latina
nos habla de una contradicción fundamental: la de un territorio inmenso y
plagado de riquezas con poblaciones mayoritariamente pobres. Durante años oímos
hablar de nuestra región como un mundo subdesarrollado. En esa lógica, nuestras
naciones parecían haberse quedado a mitad de camino del pujante devenir del
progreso. Pero supimos darnos cuenta que ese subdesarrollo no era otra cosa que
un sistema de dependencia de los grandes centros de poder mundial.
Latinoamérica no se desarrolló tarde, se desarrolló de manera subordinada y
dependiente. Y cada vez que nuestros pueblos, por distintos caminos, trataron
de romper ese ciclo se enfrentaron con el poder político y económico
concentrado y aliado al capitalismo trasnacional.

En ese mundo capitalista, desigual y dependiente, se fueron
forjando nuestras primeras organizaciones sindicales. Desde fines del siglo XIX
y comienzo del siglo XX los trabajadores comenzamos a organizarnos en
colectivos de lucha reivindicativos y orientados a exigir derecho a la
participación política. Con tradiciones diversas, moldeadas por las principales
corrientes del pensamiento moderno, se fueron forjando nuestros primeros
sindicatos, federaciones y confederaciones, tanto a nivel nacional como
internacional. Conocimos con diversos matices el incipiente despegue industrial
de nuestras naciones, con el consiguiente crecimiento del movimiento obrero
organizado. Fuimos también testigos del crecimiento de las estructuras
estatales, que con sus defectos y virtudes, permitieron ampliar el horizonte de
derechos sociales y ciudadanía. Vivimos décadas oscuras, de represión y
dictaduras. Y soñamos con un renacer democrático, que llegó sometido al
descalabro económico y social. Heridas abiertas que el neoliberalismo expuso en
carne viva. Esa historia nos hizo quienes somos: América Latina.

 

Desde hace poco más de una década fueron apareciendo en
América Latina una serie de gobiernos que, con distintas estrategias en cada
país, marcaron un quiebre del paradigma neoliberal. En distintos puntos del
continente llegaron democráticamente al poder presidentes que empezaron
apartarse del llamado Consenso de Washington. De carácter progresista o
revolucionario, esos gobiernos fueron aplicando medidas de distinta índole.
Desde políticas macroeconómicas autónomas hasta nacionalizaciones, desde el
rechazo al ALCA a la conformación de la CELAC y la UNASUR.

 

Más allá de la caracterización y valoración que pueda
hacerse de estos gobiernos, puede afirmarse que con distinta intensidad y con
diferentes matices empezaron a tomar medidas tendientes a revertir los procesos
de liberalización indiscriminada de las economías de la región. Tal proceso
implicó repensar el rol de los Estados nacionales. Pero esos cambios en materia
política y económica, no se vieron reflejados en la misma medida en una
apertura hacia la participación política y el reconocimiento de las demandas
históricas del movimiento obrero organizado. En el mejor de los casos el mayor
progreso que pueden exhibir los gobiernos de la región es la reducción sensible
de la tasa de desempleo, producto de la recuperación económica y el crecimiento
sostenido.

 

Comparado siempre con los picos de recesión vividos hacia el
fin del ciclo neoliberal, esos datos resultan auspiciosos. Sin embargo, el
empleo en la región no revirtió sus altos índices de precariedad e informalidad
laboral. Tampoco se revirtieron aspectos como la trasnacionalización de
nuestras economías en lo que hace a la explotación de sus recursos naturales,
ni la desestructuración de los Estados en lo que hace a su capacidad de brindar
servicios básicos esenciales. El modelo productivo regional muestra también
muchos aspectos preocupantes. La dependencia de la exportación de recursos
primarios de escaso valor agregado y la devastación del medio ambiente debido a
la creciente magnitud de las explotaciones son algunas de las cuestiones a
considerar.

 

Muchos de los actuales gobiernos latinoamericanos
manifiestan su intención de alcanzar el desarrollo autónomo, soberano e
independiente de nuestras naciones. En ese contexto nos hablan de un nuevo rol
del Estado. Pero hay una diferencia entre transformar el Estado y limitarse a
administrarlo. Los procesos políticos que viven nuestras naciones son bien
diferentes y es de esperar que las reacciones de los trabajadores frente a ellos
también lo sean. Pero lo que nunca debemos perder de vista los trabajadores es
nuestra autonomía. Ese principio fundamental, que nuestra CLATE defiende desde
su fundación,  es el que nos permite
tener claridad en nuestros objetivos como clase trabajadora.

 

Replantear el rol del Estado lleva inexorablemente a
redefinir el lugar de los trabajadores del sector público. No hay Estado sin
trabajadores públicos que lleven adelante las tareas que se quieran encomendar
a la administración. Ya sea que se trate de tareas productivas (en los casos de
nacionalización de industrias estratégicas), administrativas (fiscalización y
control), o de servicio a la ciudadanía (educación, salud y seguridad) la
reconstrucción de un Estado presente, activo y con capacidad de intervención
requiere de trabajadores abocados a dichas funciones. El Estado es ante todo
“mano de obra intensivo” y requiere para su funcionamiento una fuerte inversión
en sus recursos humanos, tanta o más aún de la que se destina a provisión de
infraestructura.

 

En la nueva coyuntura, el rol de las organizaciones que
representamos a los trabajadores del Estado es central. Porque todo proceso
político que quiera realmente revertir la quiebra en materia social y económica
a la que nos llevaron tantos años de neoliberalismo deberá reconstruir el
Estado y, para hacerlo, necesitará recomponer la situación de sus trabajadores.
Y si consideramos que este proceso no es local y particular de cada país sino
que se vincula a una nueva etapa que vive la región, la articulación de las
organizaciones sindicales de trabajadores públicos latinoamericanas y del
Caribe es esencial. En este escenario CLATE se vuelve una valiosa herramienta
tanto para compartir experiencias y evaluar los desafíos presentes como para
sumar fuerzas y apoyos que nos permitan confluir en procesos de cambio a nivel
regional.

 

 

A 45 años, los principios de CLATE siguen intactos

 

Unitaria, pluralista, autónoma y democrática. Así fue como
definimos a la CLATE,
las organizaciones miembro, a lo largo de estos 45 años. Supimos construir la
unidad en la heterogeneidad de posiciones y concepciones políticas de nuestros
sindicatos, con pleno respeto a la pluralidad de pensamiento que en ellos se
expresa. Con una actitud democrática a la hora de tomar decisiones, pero
también con una firme convicción acerca de la autonomía que debe tener una
organización sindical internacional respecto del poder político y económico,
tanto el nacional como el internacional.

 

Las entidades que conformamos la CLATE lo hicimos con la
misión de fijar y ejecutar, de manera coordinada, políticas y acciones
tendientes a la promoción de los trabajadores estatales. Esa tarea la asumimos
con un espíritu humanista, orientada a bregar el pleno respecto del valor
trabajo, expresión directa de la persona humana. Propiciamos también la
promoción total y plena de los trabajadores en todos los resortes del poder
político, económico, social y cultural, en sus respectivas comunidades
nacionales.

Asumimos desde la fundación de la CLATE, el 25 de Febrero de
1967, una actitud revolucionaria frente al capitalismo, con el objetivo de
transitar el camino hacia un orden social basado en la justicia y en la
solidaridad. Porque queremos vivir en sociedades donde la economía esté al
servicio de todos los seres humanos y sus necesidades y no al revés, como
sucede en la actualidad. Estamos convencidos de que ese sueño sólo podrá
concretarse en una América Latina libre, independiente, democrática y con una
plena integración de las naciones que la componen en un proceso en el que los
trabajadores seamos protagonistas de los cambios que se lleven adelante.

 

Quienes integramos la CLATE tenemos objetivos gremiales comunes claros
y definidos. Nuestras luchas llevan en alto las banderas del derecho a la plena
libertad sindical; el ejercicio efectivo del derecho de agremiación y huelga;
la negociación colectiva; la promoción y estabilidad del servidor público; la
implantación y efectivo funcionamiento de la carrera administrativa; la
dignificación y jerarquización de la función pública y la participación del
trabajador estatal en todos los aspectos de interés social y laboral.

 

Estas fueron nuestras definiciones en el primer I Congreso
General de la CLATE
realizado en la ciudad de Chapadmalal (Argentina), en febrero de 1967. A más de cuatro
décadas de aquel encuentro, podemos asegurar que no nos equivocamos en el camino
que elegimos. Quienes abogaron por otros caminos, quienes flaquearon en su
lucha o desconfiaron de la posibilidad de un cambio real protagonizado por la
clase trabajadora contemplan hoy sin respuestas la crisis profunda que vive el
sistema. Quienes confiamos en nuestra capacidad para encontrar salidas
alternativas y estamos seguros de que el cambio sólo es posible a través de la
unidad y la acción organizada de la clase trabajadora tenemos la esperanza de
que un futuro mejor nos espera.

 

Los trabajadores estatales frente a un mundo en crisis

 

La crisis mundial que está afectando a los países centrales
es unas de las más profundas que ha sufrido el sistema capitalista. Frente a
ella los países desarrollados han vuelto a considerar la intervención del
Estado en la economía. Sin embargo han elegido hacerlo mediante gigantescos
subsidios al sector financiero y, en paralelo, han aplicado severas medidas de
ajuste que descargan todo su peso sobre la clase trabajadora. Por su parte.
América Latina, después de la crisis que llevó a muchos de sus países a entrar
en cesación de pagos fruto de las recetas emanadas del Fondo Monetario
Internacional, parece estar disfrutando de una breve primavera económica, que
se expresa en varios años de crecimiento sostenido.

 

Esta situación se vio estimulada por la aplicación, en
diversos grados y en distinta intensidad, de políticas de intervención estatal
orientadas a estimular el sector productivo. Sin embargo, la herencia de la
década neoliberal no se superó completamente. Las estructuras estatales siguen
organizadas en función de los intereses de sectores del poder económico más
concentrado, tanto local como internacional. En nuestra región, pese al
crecimiento económico, el 40% de los hogares son pobres y sólo reciben el 15%
del ingreso total. A su vez, 53 millones de seres humanos sufren hambre y la
mortalidad infantil llega al 19 x mil[i].

 

Parte del debate en torno al cambio social que nuestra
región necesita pasa por una revalorización del rol del Estado. En la etapa
actual, la CLATE,
tiene la potencialidad de unirse para avanzar y definir qué tipo de Estado y de
sociedad queremos las naciones de América Latina. Necesitamos una CLATE que sea
capaz de recuperar no sólo el poder del Estado sino también el “para qué”.

 

Los trabajadores del Estado tenemos una particularidad:
nosotros somos el Estado, somos quienes lo hacemos funcionar día a día.
Conocemos sus falencias y sus potencialidades. No hay Estado sin trabajadores
estatales. Y si queremos cambiar el tipo de Estado que tenemos y las políticas
públicas que emanan de él tenemos que afirmarnos como trabajadores de pleno
derecho. Estatales, servidores públicos, funcionarios ó empleados fiscales,
somos todos parte de la clase trabajadora.

 

Para afirmar esa posición se requiere indefectiblemente
luchar por nuestro derecho a la sindicalización, de manera libre y democrática.
Y el otro punto de partida de nuestras reivindicaciones es el derecho a
celebrar Convenios Colectivos de Trabajo (CCT). Esa es nuestra principal herramienta
de organización y lucha. Es a través de los CCT que podemos empezar a discutir
las condiciones laborales en el Estado que nos emplea y al cual aspiramos a
mejorar, a hacer más eficiente y a profesionalizar. Porque un Estado distinto,
activo, eficaz y eficiente requiere de trabajadores calificados, jerarquizados
y comprometidos con las políticas que llevan adelante.

 

A eso aspiramos. A ser constructores de un Estado capaz de
poner freno al desastre al cual nos lleva la economía capitalista, con políticas
autónomas y soberanas respecto al poder económico. Ese es nuestro desafío y ese
debe ser nuestro aporte para que la crisis no se descargue una vez más sobre
los trabajadores y los sectores populares.

 

 

Perspectivas del empleo público en la región

 

 

Debemos apurar a la materialización de temas pendientes,
como las Convenciones Colectivas de Trabajo (CCT), el derecho a la organización
sindical, y un mayor reconocimiento al empleo público. Desandar las políticas
de la década neoliberal implica recuperar derechos perdidos. Aunque en muchos
casos existe reconocimiento legal, derechos como la estabilidad laboral o el
salario justo no se cumplen en la práctica. Sabemos que los bajos salarios y la
falta de acceso a una carrera con posibilidad de promoción, profesionalización
y jerarquización del empleo público operan en desmedro de la calidad de las
prestaciones estatales. La distintas formas de precariedad laboral, además de
vulnerar derechos elementales, facilitan a su vez el uso clientelar de los
cargos en la administración pública.

 

Ese no es el Estado que queremos. Queremos un Estado eficaz
y eficiente, con prestaciones de calidad. Queremos que la administración
pública que esté al servicio de los trabajadores y el conjunto de la
ciudadanía. Necesitamos un Estado que funcione como contraparte de los grandes
intereses económicos, tanto locales como multinacionales. Ese Estado que
queremos se construye desde el lugar que cada uno de los trabajadores estatales
ocupa en él. No debemos olvidar que los empleados públicos tenemos una
particularidad: dependemos mucho de la conducción política del Estado. Existe
carrera sanitaria si hay un sistema de salud pública en funcionamiento. Se
tiene una gran carrera científico-técnica, si hay investigación e inversión en
ese campo. Lo reivindicativo y lo político van de la mano. Pero debemos
insistir, tenemos que defender nuestra autonomía. Porque aspiramos, como clase
trabajadora, a ser protagonistas de los procesos de cambio.

 

Para actuar coordinadamente, para proponernos objetivos y
metas comunes, las entidades miembro de la CLATE debemos organizar nuestro trabajo en las
distintas áreas que consideremos prioritarias. La formación de cuadros, el
desarrollo de una comunicación fluida y la creación de medios propios son
algunas cuestiones que se pueden empezar a trabajar conjuntamente. Asimismo, la
coordinación de equipos en materia jurídica, de investigación y de intervención
en espacios regionales de integración, son parte de las tareas a desarrollar a
mediano plano. Debemos reforzar nuestra institucionalidad si queremos pasar a
la ofensiva. Es tiempo de recuperar derechos, de avanzar hacia el tipo de
sociedades que queremos. La crisis del capitalismo nos abre una oportunidad en
la medida que el mundo que se desmorona deja a la vista sus falacias y
contradicciones. Está en nosotros ser capaces de construir la alternativa.

 

Los más de cien congresales de 16 países de América Latina y
el Caribe que nos hemos convocado en este XI Congreso General de la CLATE estamos fijando un
punto de partida. Son muchos los desafíos que tenemos a futuro. Tal vez uno de
los más importantes tenga que ver con conocernos más, ser capaces de realizar
un diagnóstico preciso de la realidad de los trabajadores estatales de cada uno
de nuestros países. El otro eje que debemos plantearnos es el revitalizar la
intervención de la CLATE
en los distintos foros y espacios de debate a nivel internacional para llevar
la voz de los trabajadores estatales y hacer escuchar nuestros planteos,
nuestras demandas y nuestras propuestas.

 

Somos los continuadores de estos 45 años de historia.

 

Construyamos unidos el futuro que tenemos por delante.

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25/05/2012

CONVOCATORIA AL XI CONGRESO DE CLATE

Se convoca una reunión para la confección del documento el
miércoles 11 de Abril en Montevideo, en la sede de la COFE, en la calle 18 de julio
2190. El equipo de elaboración esta conformado por los cros de Argentina,
Brasil y Uruguay. Se solicita tener una devolución del Comité Ejecutivo para el
7 de mayo sobre el documento. Una vez finalizado y aprobado, se enviará a todas
las delegaciones.

 

Se resuelve que las organizaciones miembros deberán abonar
U$ 300 para la organización del evento, más U$ 100 por cada delegado titular.

 

Se encomienda al cro Victor Mendibil realizar una gestión
con el cro. Raymundo Navarro, Secretario de Relaciones Internacionales de la CTC de Cuba. En función de
ello se resolverá si es necesario el viaje de algún compañero de la CLATE a Cuba para hablar con
los cros de la CTC
y el SNTAP. A su vez, los cros de la
COFE
se responsabilizarán de reunirse con los cros de
Paraguay.

 

La presidencia se comunicara con el compañero. Percy Oyola,
de Colombia, a fin de lograr reanudar contacts con ATE de República Dominicana.

 

Se recomienda que a propósito del XVII Congreso de CLAD, se
pueda inscribir un panel como CLATE en torno a la importancia del
reconocimiento del derecho de sindicalización de los trabajadoes estatales. El
tema central del CLAD este año es: “Negociación colectiva y libre
sindicalización”.

 

Se decidió realizar una declaración en solidaridad contra la
brutal represión producida en la capital chilena hacia los compañeros de ANEF,
de la CUT y los
de los delegados a la reunión de la
CLATE
, mientras se movilizaban el martes 20 de marzo del
20112 de forma pacífica para respaldar la lucha de la población de Aysen. Allí,
la mayoría de los cros. fueron golpeados y varios de ellos detenidos mientras
aguardaban a una delegación que entregó un petitorio en el Palacio de La Moneda.

 

Se exige la reglamentación del Convenio 151 de la OIT (libertades sindicales y
negociación colectiva) en Brasil.

 

 

Se resuelve el envío de una nota firmada por todos los
miembros del Comité Ejecutivo de la
CLATE
al Presidente Rafael Correa, de Ecuador, solicitando
una entrevista, debido a ataques que sufren en su accionar sindical los cros
estatales de ese país. A su vez, se enviará una notificación a todas las
embajadas de los países representantes de la CLATE, informando sobre el particular.

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03/03/2012

CLATE Y CLATSEP: DECLARACIÓN DE TOLUCA (2008)

DECLARACIÓN DE TOLUCA

 

Los Comités Ejecutivos de CLATE y CLATSEP reunidos en la Ciudad de Toluca, México,
el día 21 de Octubre del 2008, con la presencia de las representaciones de
México, Colombia, Ecuador, Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Costa Rica,
Paraguay, El Salvador, Venezuela, Republica Dominicana y luego de un fraterno
intercambio de opiniones y debate se adoptan las siguientes resoluciones:

 

Considerando la grave crisis económico-financiera mundial;
fruto de la globalización capitalista y de la aplicación de las recetas
neoliberales y que las consecuencias que tan grave situación generará en
nuestras economías son de carácter impredecible; los trabajadores entendemos
que nos asiste la responsabilidad de encontrar las alternativas validas que
impidan que los efectos de la crisis la paguen nuestros pueblos, los que menos
tienen, como ya es habitual.

 

La aplicación de las recetas neoliberales que llevaron a
nuestros países, al desmantelamiento del aparato estatal, a la enajenación de
todos sus recursos naturales y a la privatización de todos sus servicios
fundamentales, tienen en esta crisis la muestra mas dramática del daño que el
capitalismo está causando a la humanidad.

 

Hoy vemos como “el mercado, que todo lo resolvía” requiere
de la ayuda del Estado. EEUU no duda en destinar más de 700.000 mil millones de
dólares con el objeto de salvar el sistema financiero. No es ajena a esta
estrategia la UE,
que también direcciona recursos para el salvataje de sus bancos. Estas
políticas paradójicamente son la antítesis de las impuestas, incluso a sangre y
fuego en nuestra región y que eran monitoreadas por los organismos de control
(FMI, Banco Mundial).

 

Frente a este cuadro de situación no podemos permitir que la
solución frente a tremenda crisis sea nuevamente el recorte presupuestario en
el Estado y más privatizaciones y flexibilidad laboral. Sabemos bien que estas
políticas conllevan a profundizar la inequidades sociales, la concentración de
la riqueza, en pocas manos. A la progresiva pérdida de derechos
fundamentalmente en el orden social y laboral: como así también a la
penalización de la protesta y los ataques a la libertad sindical.

 

Por los motivos expresados ambos Comités Ejecutivos (CLATE /
CLATSEP) resuelven:

 

•    Hacer llegar la
exigencia a cada uno de los gobiernos de nuestros países para que se
instrumenten las medidas necesarias que posibiliten una efectiva participación
de las Organizaciones Sindicales y Movimientos Sociales, para la búsqueda y
definición de estrategias y políticas validas para enfrentar la crisis.

 

•    Hoy mas que nunca
entendemos que el carácter de Derecho Humano Fundamental de la Seguridad Social
debe ser la guía para diseñar las políticas que atiendan las contingencias que
genera y generara la actual crisis económica. Es por eso necesario impulsar la
ratificación por parte de los gobiernos de nuestros países del Convenio 102 de la OIT (Norma Mínima de la Seguridad Social).

 

Para ello impulsaremos un plan de acción tendiente a
coordinar estrategias con las distintas Centrales Sindicales, estrategias
regionales y continentales con la
CSA
tendientes a llevar a la próxima reunión de la OIT y de manera conjunta con la CSI una posición clara, en
materia de Seguridad Social. Entendemos a la misma como una herramienta de
carácter redistributivo, bajo el principio de que se aporta según la capacidad
y se recibe según la necesidad. Hoy más que nunca es la alternativa válida para
garantizar que millones de trabajadores frente a la actual crisis no caigan en
la marginalidad.

 

•    También
entendemos necesario terminar con la estafa que significan los sistemas de
capitalización individual. La tercerización de los servicios más rentables de
las áreas de salud, recuperando así el carácter Universal, Solidario, Público y
Gratuito tanto de la salud como el de la educación y previsión.

 

•    Desarrollar
acciones en torno a plantear la reestatización de todos los recursos naturales
y energéticos, con la debida salvaguarda del medio ambiente.

 

•    Recuperar también
los servicios estratégicos, donde el Estado asuma un rol de regulador y garante
al acceso igualitario de los bienes y servicios. Además de ser activo promotor
del desarrollo productivo.

 

•    Impulsar también
la aplicación plena e irrestricta de los Convenios de OIT en materia de
relaciones laborales, negociación colectiva y libertad sindical, que garanticen
condiciones dignas de trabajo.

 

•    Alentar los
planteos de integración impulsando iniciativas tales como el UNASUR, ALBA y
otros en el marco en el marco de los procesos de cambio que se expresan en
reformas constituyentes como la de Ecuador y Bolivia.

 

•    Saludar las
movilizaciones populares que se están dando en el continente como por caso las
que se vienen realizando en Colombia con los trabajadores del Estado, con los
corteros de caña y las Movilizaciones Indígenas; o como en la Argentina con la Constituyente Social.

 

•    En este marco
proponemos el Encuentro de Trabajadores Públicos el 27 de Junio del 2009 en la Ciudad de Montevideo,
Uruguay, en ocasión de celebrarse el Día del Trabajador Estatal: sin perjuicio
de todas las acciones y encuentros que pudieran surgir tendientes todos ellos a
fortalecer los procesos de Unidad y Lucha de los trabajadores.

 

•    Saludar al
Heroico pueblo cubano en vísperas de su 50 Aniversario de la Revolución que puso fin
al saqueo y explotación yanky. Condenar a su vez tanto el bloqueo criminal que
el imperialismo viene realizando como a la prisión injusta a la que sigue
sometiendo en las cárceles del imperio a los 5 Héroes Cubanos por el simple
hecho de denunciar los actos de terrorismo contra Cuba instrumentado por la
mafia cubana radicada en Miami.

 

•    Rechazar una vez
más todo intento de instrumentar Tratados de Libre Comercio (TLC), como forma
encubierta de dominación y sometimiento hacia nuestros países por parte de
EEUU.

 

•    Por último ambos
Comités Ejecutivos saludan al Sindicato de Trabajadores del Estado, Municipios
e institutos Descentralizados del Estado de México (SUTEYM) en su 70
Aniversario y agradecen a esa organización y a su Secretario General el
Compañero Antonio Gracia Mendoza, la calurosa y solidaria hospitalidad que
hicieron posible la realización de este evento.

 

POR EL COMITÉ EJECUTVO DE CLATE: fdo. Pablo Micheli
Presidente CLATE

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