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COSTA RICA: Entrevista al Secretario General de ANEP

 

 

Albino Vargas:el sindicalista más famoso, coleccionista de luchas, desencantos e insultos 

 

Su espacio físico lo limitan su cama, la computadora y un ordenado estante con un centenar de discos de rock clásico. Su espacio mental lo ha ido ampliando desde que tenía 20 años con lecturas sobre movimientos sociales. Nada, en el austero espacio privado de Albino Vargas Barrantes concuerda con la opulencia de su imagen pública como el líder sindical más influyente de las últimas dos décadas. “Si yo hubiera sido un tipo angurriento u oportunista, a lo mejor tendría muchas cosas materiales, pero no me llena nada de eso y no es falsa modestia, ni jugar de vivo”. En vez de sindicalista, el chico retraído y estudioso que aprendía a mascullar inglés con los “Popularímetros” de radio Juvenil, se imaginaba de cura, administrador de empresas o sociólogo. El adulto habría disfrutado estudiando psicología, derecho o periodismo. Su estrategia mediática es efectiva pues es más reconocido que muchos funcionarios públicos.Vargas dice que el sindicalismo debe sobrepasar la pancarta para tener visión de país y la suya estuvo tras el referendo sobre el TLC: “Una de las heridas que tengo y que nunca sanará es que hubo una dilapidación política de todo el capital de resistencia social que habíamos acumulado”. 

 

–¿Las huellas de quién ha querido llenar? ¿Se siente Manuel Mora? 

 

–No, para nada. Los costarricenses olvidamos lo que nos dejaron los grandes hombres y mujeres que forjaron nuestra nacionalidad. Aunque tenían filosofías y prácticas políticas distintas, los inspiraba el bien común; hicieron que Costa Rica fuera distinta. 

 

–Su ‘bautizo’ fue la huelga de las cárceles del 84... 

 

–En mi mente, minuto a minuto: del 18 al 25 de junio. El 22 nos detuvieron como a 70 y nos llevaron en perreras. Tuvo que mediar monseñor Arrieta. (La huelga) me permitió descubrir capacidades como la de organizar, escribir y relacionarme. Me soltó mucho. Antes de eso era muy retraído. 

 

–En su camino siempre hay un obispo 

 

–Pues sí, qué curioso, en las luchas sociales en las que he estado siempre ha habido curas o iglesias, desde el padre Jesús Donzel, de Cristo Rey; el padre Gerardo Varas, en la zona atlántica; monseñor San Casimiro; monseñor Arrieta; los Vargas, que estuvieron muy activos con el ‘No al TLC’ o los luteranos. 

 

– ¿Eso influye en que el sindicalismo tico no sea anticlerical? 

 

–No lo sé, pero siempre he entendido que la religión, la fe y la propia iglesia están muy cercanas al corazón de la mayoría de la población trabajadora de este país, y que negarse a esa realidad es no comprenderla. Estuve diciendo que si queríamos relanzar el pensamiento sindical había que ir al humanismo cristiano, las encíclicas papales y la doctrina social de la Iglesia, porque para mí, allí hay mucho contenido para un mensaje de evangelización obrera. 

 

– ¿Usted llegó a la ANEP a quitarle el matiz político partidista? 

 

–Me considero un ‘sindicalista posmuro de Berlín’. Llegué cuando la izquierda quedó reducida a su mínima expresión y me parece que las banderas de la justicia social que enarbolaba pasaron a organizaciones sociales. Fueron los sindicatos los que llevamos lo más duro contra el Consenso de Washington . Yo dije: ‘Si ustedes eligen a este cristiano, entonces la ANEP se va de la CUT (proyecto sindical del Partido Vanguardia Popular); la ANEP se declara independiente, porque tiene que construirse su camino propio y vamos a romper el tabú sobre los medios de comunicación, distinguiendo entre el propietario del medio y su trabajador’. Seguimos practicando un sindicalismo de clase pero no atado a un proyecto ideológico. 

 

–¿No atado a un proyecto ideológico comunista? 

 

–No, porque en ANEP hay comunistas, socialdemócratas, socialcristianos, ecologistas, gais y evangelistas; es una organización diversa. Una vez me preguntaron cuál era mi ideología; me considero socialdemócrata cristiano de izquierda. 

 

–Le han dicho ‘chavista’ y ‘fidelista’' 

 

–... y comunista, terrorista, vago, corrupto, holgazán, ladrón... ¿Qué no me han dicho? ¡He coleccionado todos los epítetos negativos! 

 

–¿Qué lo aleja de Chávez o de Fidel? 

 

–Fidel marcó la historia y le tengo respeto. 

 

– Quedarse tanto tiempo a la cabeza de una organización ¿es algo que aprendió de Fidel Castro? 

 

–No. Viera que me he quedado tanto tiempo al frente de la ANEP porque no había fila. Más bien era como: ‘Ahí está Albino todo el tiempo; él puede trabajar 14 y 16 horas, y resuelve’. La gente cree que uno se la tira rico y no es así. 

 

–¿Cuánto gana? 

 

–Un millón y resto, 300 o algo así. 

 

–¿En qué no podría ser jamás ni ‘fidelista’ ni ‘chavista’? 

 

–Que me digan ‘chavista’ no me ofende porque me siento latinoamericanista. Pero me parece que una sociedad como la costarricense jamás podrá abolir la propiedad privada. Nosotros no somos enemigos de los empresarios; peleamos para que acepten que los trabajadores tienen derechos. Ahora uno siente que en Suramérica están haciendo la política social que Costa Rica hizo hace 40 años pero ellos avanzan y nosotros involucionamos. 

 

–¿Ha estado junto a grupos con los que no se supone que esté? 

 

–No es frecuente ver a un sindicato con una cámara empresarial, pero en el gobierno de don Abel (Pacheco) la Uccaep y nosotros hicimos un llamamiento conjunto en tema fiscal, o la gran alianza con empresarios y cooperativas para darle sostenibilidad al régimen de Invalidez Vejez y Muerte, o el proyecto de la III República que hicimos con Cadexco, el movimiento solidarista y las cooperativas. A ANEP la reconocen como interlocutora válida. 

 

–¿Habrían sido posibles esas alianzas sin usted? 

 

–Eso lo responderán quienes escriban esa historia pero yo aprendí que en las relaciones sociales no solo hay blancos y negros, y que si queremos que Costa Rica vuelva a ser una sociedad centrada en el bien común, se necesita una gran capacidad de alianzas. 

 

– ¿Cuántas veces lo han querido sobornar? 

 

–Cuando la Concertación, nos llegaron a ofrecer un montón de dinero si firmábamos la apertura del mercado de seguros. Otra vez, un político que era administrador de una universidad privada, ofreció que si firmaba un convenio para que los afiliados se matricularan me daría ¢1 millón. Vea, sé que con el ‘No al TLC’ a uno lo investigaron hasta el tuétano. Si yo le digo que tengo ese salario es cierto y lo tengo casi todo en deuda. 

 

–¿Cuánto recibe en la colilla? 

 

–Me da pena decirle porque tengo como cinco fianzas y tuve que endeudarme para sufragar la campaña pasada, pero me pueden registrar. Aquí vienen taxistas y me dicen: ‘Don Albino, usted vive aquí por mampara pero tiene la plata en otro lado’. No es cierto. Yo solo tengo créditos en el Popular y en Coopeservidores. Una vez, me metí en la amarga experiencia de una tarjeta de crédito y casi no pude salir; me dejé arrastrar por la lógica consumista y lo pagué caro. A esta altura de mi vida, tengo ya lo mínimo para el resto de mis días. Tengo un techo que nos dejó mi mamá entre seis, una cama y una familia. Si yo hubiera sido un tipo angurriento u oportunista, a lo mejor tendría muchas cosas materiales, pero no me llena nada de eso y no es falsa modestia ni jugar de vivo. 

 

–¿Quedó curado después de la última elección ? 

 

–Sí, quedé curado. 

 

– ¿Ya no más el próximo año? 

 

–No puedo decir eso. No estoy seguro. 

 

–¿Tendrá edad para pensión adelantada? 

 

–Tengo que pensionarme por IVM a los 64 y 11 meses. Tengo que estar con este mandato hasta el 2013. 

 

–Eso es dentro de un año. ¿No cree que ya es tiempo de otra cosa? 

 

– Probablemente sí, ya es tiempo de otra cosa. 

 

–2013 ¿último año? 

 

– No se lo puedo decir porque una parte de mí dice que hasta aquí, y otra que me aguante un poco. Yo entré a la ANEP con un nombre limpio. Mi único capital es mi nombre. Odiado o detestado, sí, pero Albino Vargas no es un corrupto. Quiero que todo lo que pasó con el proyecto Tití quede completamente claro y la organización quede bien sólida para irme tranquilamente. 

 

–¿Fue el proyecto Tití su peor error (proyecto turístico en Manuel Antonio, Quepos, financiado por ANEP)? 

 

– Sí, me dolió mucho. Fue un gran sueño para el que no estábamos preparados. Esperaré los resultados de la auditoría externa este año y que la asamblea tome las decisiones que crea convenientes. 

 

–Y si la conclusión es que tuvo responsabilidad por acción u omisión... 

 

– Tendría que irme. 

 

– Si se retira el próximo año ¿qué hará? 

 

–Tengo que regresar al sistema penitenciario. 

 

–¿Cree que habría represalias si regresa? 

 

–No, ya estamos muy maduros para eso. Sería fantasioso. 

 

–¿Hay presidentes africanos con 20 años de gobierno que no se van porque creen que su país no está listo. ¿No será que está resistiéndose? 

 

–Sí, podría ser una cosa interior. La lucha social es perenne. . 

 

–Pero los líderes son finitos. 

 

–Sí, me puede dar un ataque y ya, pero quiero ver cómo se siente la gente. . 

–¿Ha sido un líder patriarcal o controlador? 

 

–Alguna gente lo percibe así: ‘Albino es como un patriarca’. Lo lamento, pero sí, así ha sido. 

 

–¿Ha preparado un delfín o delfina? Una organización que después de 20 años no tenga un plan de sucesión es poco profesional. 

 

–No. Tenemos ese problema. No nos hemos preocupado por eso y lo reconocemos. 

 

–¿Qué no hizo por estar en ANEP? 

 

–No me lamento; volvería a transitar el mismo camino pero quizá pude haber terminado una carrera en sociología o psicología, o haber sacado derecho. Acá aprendí a conocer la profesión periodística. 

 

–¿Se han “centroamericanizado” los ricos de Costa Rica? 

 

–El ingreso de cierto capital centroamericano, que yo he llamado “capitales sangrientos”, podría cambiar el perfil de país que fuimos porque, si bien es cierto aquí hubo oligarquía, era muy peculiar. Estos están acostumbrados a tener la sartén por el mango del poder político y en Costa Rica lo están intentando. 

 

–¿Tiene amigos en política? 

 

–En política no hay amigos. Los míos son del área sindical. Dicen que tengo imagen pública pero pertenece a la ANEP y no se la regalaría a un partido. 

 

–¿Lo siguen decepcionando los políticos? 

 

– Sí, pero la política dejó de ser monopolio de los partidos y se puede hacer desde la sociedad civil. Yo sé que a la ANEP la han acusado de ser un partido político disfrazado de sindicato porque en muchos casos ha desarrollado mejor propuesta de país que muchos partidos políticos. 

 

– ¿Quién hace esa acusación? 

 

– Si desde la extrema izquierda dicen que sos un vendido, un mediatizador, que renunciaste a la lucha de clases y un reformista, y desde la derecha neoliberal te dicen‘chavista, radicaloide, extremista, a lo mejor no he andado tan mal. 

 

– ¿Cuáles etapas ha tenido su gestión? 

 

– La primera fue una ofensiva brutal del Consenso de Washington y la tesis de que el capitalismo neoliberal había triunfado. Una de las cosas más dolorosas que yo he vivido fue que no haya habido desfile del 1.° de mayo de 1996 por los efectos de la derrota de la huelga magisterial de 1995 y todo el mundo proclamó la muerte de los sindicatos. Pero ahí seguimos y emerge esa belleza que fue el Combo ICE . 

 

–¿Fue el Combo ICE la voz que levantó a Lázaro? 

 

– Sí, nos levantó a los movimientos sindicales y sociales. Nos posicionamos de tal forma que, en mi criterio, el TLC (2007) nos puso por primera vez desde el 48 a disputar la hegemonía y llegamos a un punto de empate estratégico. 

 

–Hubo tensión. ¿Quién lideró el “No al TLC”? 

 

– Tuvo un liderazgo muy diluido. Jugamos a la simetrización total en la toma de decisiones y hubo puntos en que nos contradecíamos. 

 

–¿Se avergonzó el PAC de su relación con los sindicatos? 

 

– Una parte del PAC sintió que éramos amenazantes, que teníamos mucho criterio, que no éramos consigneros ni panfletarios y que estábamos allí por tener una lectura de la realidad y una propuesta de país alternativo, construida desde antes de que existiera el PAC. 

 

– ¿Qué tipo de contradicciones hubo dentro del NO? 

 

– Celos de liderazgos. Más de uno se sintió presidenciable. Una de las heridas que tengo y que nunca sanará es que hubo una dilapidación política de todo el capital de resistencia social que habíamos acumulado. A pesar de la derrota, que 7 de 9 candidaturas presidenciales (2010) vinieran del “No” para mí significaba un dolor muy grande porque cómo puede ser posible que las vanidades echaran a perder la posibilidad de una opción electoral distinta; pero no, fulano quería ser candidato, zutano también y mengano se sentía iluminado... 

 

–¿Quién desmoronó la posibilidad electoral del No? 

 

– No le echaría los muertos a nadie, es responsabilidad compartida. 

 

–¿Tiene posibilidad esta nueva alianza para el 2014? 

 

– Quiero permanecer tan lejano de la próxima campaña electoral como sea posible. 

 

– ¿Por qué? ¿Se siente usado? 

 

– Sí, nos han usado. Nosotros hemos actuado de buena fe, creyendo en algunas buenas propuestas de esos partidos, porque no es cierto que todos sean corruptos, pero los intrincados del poder anulan las buenas intenciones. 

 

– ¿Será candidato a diputado? 

 

– Ni regalada quiero una curul. He tenido tres ofertas. 

 

– ¿Quién le ha ofrecido? 

 

– Una vez, don Ottón Solís llegó a la junta directiva de la ANEP a estimar que este servidor podía ser diputado del PAC. En algún momento, gente de Frente Amplio y gente ligada a Alianza Patriótica también lo pensó. 

 

–¿Con cuál ministro trabajó mejor? 

 

–A quien he visto llevar mejor Trabajo sin que nunca haya sido ministro es el Lic. Eugenio Solano Calderón. Con Farid Ayales nunca pude. Francisco Morales, Víctor Morales o doña Sandra Piszk mantuvieron las puertas abiertas. 

 

– ¿Cómo define su estilo gerencial? 

 

– ‘Las cosas se hacen bien o no se hacen’. Soy obsesivo; dicen que soy workholic. Pero también confío excesivamente en quienes me rodean ¡y me he llevado cada leñazo! 

 

– ¿Qué le envidian? 

 

– Capacidad de trabajo y de síntesis. El tema mediático ha molestado a muchos colegas. 

 

– ¿Cuál ha sido su estrategia para mantener el poder? 

 

–Trabajo, trabajo y más trabajo. 

 

–¿Clientelismo, para conseguir la reelección? 

 

– Difícilmente porque es tan poco lo que podés repartir. Más bien tuve que invertir de mi dinero para seguir. 

 

–¿A los adversarios, los convence o los fumiga? 

 

– Terminan yéndose. Muchas veces soy el último en enterarme de que tenía un adversario cerca. 

 

– ¿Se le rebeló el discípulo al maestro? (Édgar Morales, el adjunto que creó un grupo opositor en la última elección de ANEP) 

 

– ¿Qué le puedo decir? Creció bajo mi sombra, se hizo figura pública a la par mía. Diay, seguro. 

 

– ¿Es un robacámara? ¿Le gusta estar en los medios? 

 

– En ANEP vacilamos; me dicen Figurón. Los medios dan posibilidad de difundir nuestra posición. 

 

– ¿Crearon los medios de comunicación a este ‘Albino Vargas’? 

 

– ¿Qué ganaban con eso? Yo no vendo. Las huelgas son noticia pero también opinamos con contenido, rapidez, profesionalismo y seriedad. 

 

– ¿Quién hizo su estrategia de imagen? 

 

– Yo. En 20 años, casi todos los comunicados de prensa son míos. Respondo y devuelvo todas las llamadas, trato con respeto, mantengo la distancia. 

 

–El poder es solitario ¿Cómo se vacuna contra la gente oportunista? 

 

–Para serle honesto, me han utilizado muchas veces. Me han metido en líos. He visto al oportunismo acercarse pero también lo he visto irse. 

 

– ¿Qué cree que piensa la gente cuando lo ve? 

 

– Unos: ‘Qué bien Albino!’ y otros: ‘Ahí está otra vez ese vagabundo’. En el bus hay gente que saluda cordialmente, pero nunca falta un domingo siete. 

 

– ¿Ha perdido por la ANEP la oportunidad de tener una pareja estable? 

 

– Si me quedé solterón. Ya eso quedó así. 

 

– ¿Cuántas veces se ha enamorado? 

 

– Un par pero he estado más enamorado de estas cosas. 

 

– En otras épocas de su vida, ¿era muy noviero? 

 

– No, era muy dedicado al estudio. Me costaba la matemática y odiaba la química, pero fui bachiller de honor. Después tuve que trabajar para apoyar a mi mamá con mis hermanos. 

 

– ¿Nunca ha tenido carro? 

 

– Ni voy a tener. La única vez que intentaron enseñarme lo estrellé contra un árbol y me rebajaron el deducible del salario. Viajo en bus o en taxi. 

 

– ¿Qué hace en el bus? 

 

– Le caigo mal a la gente porque voy leyendo periódicos aunque vaya de pie. 

 

– ¿Está en redes sociales? 

 

– No, y nunca me voy a meter en eso. 

 

– ¿Qué color abunda en su clóset? 

 

– Azul, que siempre asocié con la ANEP, y negro, porque dicen que uno se ve más delgado.

 

FUENTE:  suplemento Revista Dominical, del Grupo Nación.

Por Unidad de Información y Comunicación, ANEP


ARGENTINA: Homenaje a estatales que trabajaron y combatieron en Malvinas


“Homenaje a nuestros compañeros que siguen defendiendo la soberanía nacional”, reza el presente entregado a cada uno de los homenajeados. En un emotivo acto y con un anfiteatro Eva Perón colmado, se llevó a cabo la conmemoración organizada por la Comisión Permanente para homenajear a los estatales que trabajaron y combatieron en Malvinas. La Comisión está integrada por afiliados de ATE que combatieron en Malvinas y civiles que hayan desempeñado tareas en el teatro de operaciones durante el enfrentamiento bélico. En su primera reunión, se convocó a un acto homenaje para el 30 de marzo, fecha en que se conmemoran los 30 años de la célebre marcha “Paz, pan y trabajo”. Pero además, en los próximos días se cumplen 30 años del 2 de Abril de 1982, inicio de la guerra de Malvinas, que si bien fue una aventura irracional e irresponsable que la dictadura emprendió como una fuga hacia delante, que tuvo como estandarte una bandera cara a los valores del pueblo “la expulsión de los ingleses de las Islas Malvinas, Sandwich y Georgias del Atlántico Sur”, y que tuvo como protagonistas principales a los soldados, hoy ex combatientes de Malvinas y a los trabajadores estatales -civiles de las Fuerzas Armadas- que fueron y siguen siendo el sostén de una industria para la defensa nacional, que los trabajadores siguen pensando como el baluarte imprescindible para el desarrollo autónomo como Nación.
 


Al iniciar el acto, todos los presentes entonaron las estrofas del himno nacional. Luego, al tomar la palabra, Julio Fuentes destacó este momento: “es sin duda emocionante compartir con ustedes, quienes tuvieron un papel protagónico en lo que fue la gesta de Malvinas, el entonar las estrofas de nuestro himno nacional”.
 
“Desde su nacimiento, ATE representó a los trabajadores de la producción para la defensa, a los trabajadores de los puertos, astilleros, en lo que después fueron las fabricas militares, a los civiles de las fuerzas armadas. Tenemos una historia de 87 años de representación en esta área. Representación que hemos hecho siempre con orgullo porque nunca hemos sido un pueblo que se preparara para agredir a otros pueblos, sino más bien para defenderse de las agresiones coloniales”, explicó Fuentes.
 
“Estamos convencidos de que no habrá liberación social de la clase sino hay liberación nacional, así que mientras en Malvinas estén los ingleses no hay posibilidades de que nuestra Patria sea liberada y así tampoco hay posibilidades de que nuestra clase sea liberada. Porque ese 30 de marzo salimos a la calle por nuestro País, por nuestro Pueblo, por nuestra Patria y el 2 de abril salimos nuevamente por las mismas razones, más allá de las circunstancias políticas que vivíamos en ese tiempo, la coherencia de nuestro Pueblo fue la misma”, precisó el titular de ATE.
Al cierre del acto tomó la palabra Hugo Godoy, Secretario Adjunto de ATE, quien resaltó “la heroicidad en el combate y la heroicidad de sobrellevar los intentos de desmalvinizar y de esconder en el olvido este gran valor fundamental: el sentimiento de que esa tierra- que para algunos será un terrón de tierra o una fuente de enriquecimiento- es un terrón de soberanía que con orgullo seguiremos defendiendo y por la que seguiremos peleando para lograr una recuperación soberana”. El dirigente también alentó a continuar trabajando en que “este sea solo el primer homenaje”. En este sentido recordó que la Comisión organizada por ATE es permanente y que “también tenemos la obligación de homenajear en todas las seccionales a los compañeros que no pudieron venir e invitamos, y a aquellos que no pudimos invitar porque aun no conocemos”.
 
En la mesa estuvieron presentes junto a Julio Fuentes, el secretario adjunto Hugo Godoy; el secretario gremial, Alejandro Garzón;  Graciela Ríos, secretaria de formación; Silvia León, secretaria de organización; vocales y responsables de los departamentos del CDN; el secretario general de Provincia de Buenos Aires, Oscar de Isasi; el secretario general de ATE Capital Federal, José Luis Matassa; el secretario de Relaciones Internacionales de la CTA Nacional, Fito Aguirre; entre otros dirigentes de Juntas Internas, Seccionales y Consejos Directivos Provinciales.
 
Durante el acto se leyó un documento elaborado por la Comisión permanente para homenajear a los estatales que trabajaron y combatieron en Malvinas. A continuación reproducimos el texto completo:
30 de marzo de 1982 MOVILIZACIÓN POR LA SOBERANÍA POPULAR
2 de abril de 1982 LUCHA POR LA SOBERANÍA NACIONAL SOBRE LAS ISLAS MALVINAS
 
La Asociaciónde Trabajadores de Estado reivindica los derechos de los TRABAJADORES DEL ESTADO Y EX COMBATIENTES, HOY TRABAJADORES DEL ESTADO, QUE PARTICIPARON EN EL TEATRO DE OPERACIONES MALVINAS Y DEL ATLÁNTICO SURy en este marco conforma la Comisión Permanente de ex Combatientes de Malvinas y Trabajadores del Estado que participaron del conflicto bélico, entendiendo que reconocer a los compañeros que hace treinta años fueron protagonistas de estos hechos históricos, es una manera de homenajear a quienes hoy como ayer seguimos luchando para efectivizar una plena soberanía popular  y nacional por un Estado instrumento del Pueblo Argentino y así hacer realidad nuestros sueños de justicia, libertad y soberanía.
 
Soberanía Popular y Soberanía Nacional son dos conceptos que están absolutamente ligados. Es imposible pensar el uno sin el otro.  Es por eso, que este Homenaje lo realizamos el 30 de Marzo; cuando se cumplen 30 años de lo que fue un paro y movilización que los trabajadores convocados por la CGT Brasil que lideraba el compañero Saúl Ubaldini y de la cual formaba parte nuestra ANUSATE. protagonizamos para enfrentar y echar a la dictadura cívico-militar, responsable del genocidio, de la destrucción y entrega de nuestra Nación a manos de los grandes grupos económicos y del imperio  norteamericano e inglés.
Pero también se cumplen 30 años del 2 de Abril de 1982, inicio de la guerra de Malvinas, que si bien fue una aventura irracional e irresponsable que la dictadura emprendió como una fuga hacia delante, que tuvo como estandarte una bandera cara a los valores de nuestro pueblo “la expulsión de los ingleses de las Islas Malvinas, Sandwich  y Georgias del Atlántico Sur”, y que tuvo como protagonistas principales a los soldados, hoy ex combatientes de Malvinas y a los trabajadores estatales -civiles de las Fuerzas Armadas-   que fueron y siguen siendo el sostén de una industria para la defensa nacional, que los trabajadores seguimos pensando como el baluarte imprescindible para el  desarrollo autónomo  como Nación.
 
A 30 AÑOS…
…la búsqueda de la construcción de una Democracia participativa, que  garantice una efectiva soberanía popular  y una plena soberanía nacional están vigentes en cada lucha del pueblo, de Famatina, Chilecito y La Rioja toda, impidiendo la explotación contaminante de nuestros recursos minerales por parte de empresas multinacionales como OSISKO, y en otras provincias la BARRICK GOLD, en sociedad a Rockefeller y otras multinacionales en fondos de inversiones  de empresas que hoy exploran en búsqueda de petróleo en las Malvinas, Sandwich y Georgias del Sur, pero también siguen apropiándose del petróleo y el gas  extraído del territorio continental de nuestro País. En este sentido, no podemos dejar de reclamar al gobierno políticas que permitan la recuperación plena de  la soberanía sobre nuestros recursos y bienes naturales;
A 30 AÑOS…
…los ex soldados combatientes de Malvinassiguen sin poder solucionar su situación social. En muchos casos están desamparados; sin acceder a vivienda y trabajo dignos, pensión o jubilación que por ley son beneficiarios, ni a instituciones de salud dedicadas a su contención y ayuda profesional, faltas que han costado el suicidio de  430 compañeros. Son y serán, desde La Quiaca hasta Tierra del Fuego, soldados combatientes de Malvinas, por lo cual todos deben tener los mismos derechos y beneficios a nivel nacional, sin discriminaciones y sometimientos a las arbitrariedades de un gobernador o  intendente;
A 30 AÑOS…
…la sociedad en su conjunto debe debatir estos temas para dar solución a esta problemática, no todo se soluciona con dinero sino también escuchando y abordando las necesidades de los ex soldados combatientes de Malvinas vulnerados en sus derechos. Por ello estamos dispuestos a organizarnos y solicitar, mediante nuestros representantes, al Congreso Nacional el tratamiento y cumplimiento de legislación que de cobertura integrala las necesidades de ex combatientes y sus familias.
 
Este homenaje lo hacemos extensivo a todos los ex combatientes de Malvinas que, enfrentando el intento de invisibilización y desmalvinización por parte de los distintos gobiernos, fueron capaces de superarlos y seguir siendo protagonistas en la construcción colectiva de una Argentina para todos.
“Volveremos a Malvinas de la mano de América Latina" fue una de sus consignas. Así Soberanía popular, soberanía nacional y soberanía sobre los bienes comunes, son el trípode sobre el cual los trabajadores seremos capaces de erguir una PATRIA GRANDE SOBERANA Y JUSTA.
 
 
 
PRENSA ATE – 30/03/2012


Una página fundamental de la lucha antiburocrática y combativa: 44 Aniversario de la CGT de los Argentinos

Rodolfo Walsh, Enrique Coronel, José Vázquez, Ricardo de Luca y Raimundo Ongaro, principales orientadores del periódico de la CGT de los Argentinos



El sindicalismo desde el golpe del 66
Sindicalistas como Vandor, Coria y Alonso conspiraron activamente para el derrocamiento del presidente Illía. Luego, su presencia en la asunción del gobierno dictatorial, y posteriormente a los pocos días, la firma del convenio de los metalúrgicos en la Casa de Gobierno, fue otro símbolo, de la relación de Vandor con los militares golpistas.
Entre las primeras medidas tomadas por la dictadura que afectaron a la clase obrera estuvo la suspensión por cuatro meses del decreto 969/66, dictada por el gobierno de Illía, que promovía el pluralismo y la federalización de los sindicatos, y se devolvió la personería gremial a varios sindicatos que habían sido sancionados durante el gobierno radical. Posteriormente, se promulgo la ley 16.936 de “arbitraje obligatorio”, medida duramente criticada por los sindicalistas, ya que la misma limitaba el derecho de huelga. Además, Onganía, ordeno que fuesen intervenidos varios gremios como el Sindicato de Prensa y Canillitas, Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), Trabajadores del Pescado de Mar del Plata, Municipales de Córdoba, Empleados del Tabaco.
La política anti-popular que llevó a cabo el gabinete económico, más la represión que se ejerció a los reclamos obreros, hicieron añicos el galanteo entre algunos sindicatos y el gobierno. En distintas provincias del país, se iniciaron protestas obreras que de a poco inauguraron un tiempo de sangre y plomo.
La policía, siguió reprimiendo varias manifestaciones de trabajadores: como la de Luz y Fuerza de Buenos Aires, o la de los gremios del riel, como la Unión Ferroviaria y La Fraternidad.
Los desocupados comenzaron a pulular como resultado del despido de miles de trabajadores. La FOTIA (Federación de Obreros y Trabajadores de la Industria Azucarera) en Tucumán, por tal motivo, decidió convocar a una huelga. Córdoba no se quedó atrás, y a fines de enero de 1967 los obreros de la fábrica de automóviles IKA (Industrias Kaiser Argentinas), dieron inicio a los paros al conocer que 950 operarios habían quedado sin trabajo.
En febrero de ese año, la CGT presionó al gobierno anunciando un plan de lucha. Pero los militares contraatacaron con rapidez: se denuncio la existencia de un plan terrorista, se interrumpió el diálogo con la central obrera y se suspendió la personería gremial de varios gremios (FOTIA, Unión Ferroviaria, UOM, FOETRA y otros). El plan de lucha planteado naufragó.
Cuando a escasos días de su asunción del dictador Onganía, registraba entre sus medidas la disolución de los partidos políticos y de intervención a las universidades nacionales, muchos se preguntaron con los matices lógicos ¿porque no la CGT?. Los golpistas estaba cumpliendo un compromiso, y en virtud de ello, la central obrera se negaba a tomar partido en el problema universitario y apoyaba sin reservas la disolución de las agrupaciones políticas.
La designación de Rubens San Sebastián para la Secretaría de Trabajo, a mediados de octubre 1966, constituyó un rudo golpe para los sectores “rupturistas”, y a partir de ese instante se ratifico y robusteció el compromiso de “conciliación”. Dentro de la CGT el compromiso fue piloteado por Vandor, que estaba al frente de las 62 Organizaciones, y de esa manera lograba consenso entre los gremios “no alineados” e “independientes”. El gobierno buscaba un “pacto social”, pero cuando se promulgo la ley de arbitraje obligatorio, muchos creyeron ver un acto de fuerza, pero la CGT lo recibió con serenidad.
Los anunciados reordenamientos portuarios y ferroviarios, para modificar la infraestructura de los puertos (reequipamiento) y de los ferrocarriles (transformación del sistema de transporte) provocaron sendos conflictos. Se agregaron a los conflictos los azucareros tucumanos.


A pesar de las expectativas y del apoyo de los jerarcas sindicales hacia el nuevo gobierno, producto de las disposiciones tomadas en materia de legislación laboral y del plan económico, sectores del sindicalismo respondieron con paros como en General Motors, empleados de farmacia, lecheros, papeleros, textiles, metalúrgicos, transporte, portuarios, maestros, construcción. En Tucumán los enfrentamientos de los obreros de los Ingenios azucareros, con las patronales y la política impulsada desde el gobierno llevaron a la ocupación de diferentes empresas, manifestaciones, asambleas, hasta choques armados, lo que origino una fuerte represión, con la trágica muerte de Hilda Guerrero de Molinas.
Desde mediados de octubre se llevo adelante durante más de dos meses una huelga portuaria, contra la racionalización del personal, nuevas reglamentaciones del trabajo. Los dirigentes de la CGT no los apoyaron ni se solidarizaron con los huelguistas. Durante el conflicto se realizaron manifestaciones, actos y se instalaron dos comedores para portuarios funcionaron en Dock Sur y La Plata. Con el gremio intervenido, muchos trabajadores fueron despedidos, y la CGT reacciono demasiado tarde y convoco a un paro general para el 14 de diciembre.
En medio del clima creado por la huelga portuaria se convocó al Comité Central Confederal de la CGT para el 30 de noviembre. Allí se vio que dirigentes de importantes federaciones ya no adherían a lo que se llamaba la “expectativa esperanzada” en el gobierno de Onganía.
El propio Vandor tuvo que confesar que “después del discurso del presidente hemos visto claramente la pata de la sota, y no tenemos ningún tipo de esperanzas”. Lorenzo Pepe, de los ferroviarios, agrego “Ante la política de libre empresa del gobierno, los trabajadores debemos plantearnos nuestros propios objetivos y salir a la lucha”.
De esa manera se llegó al primer paro general a nivel nacional durante el gobierno de Onganía, el 14 de diciembre de 1966. La medida se acato en las fábricas industriales, el comercio, los bancos, los ferrocarriles. La CGT no propagandizo la huelga, y “algunos de sus dirigentes, como Vandor, Prado y Cardoso, tergiversaron sus objetivos, haciendo creer que era para apoyar a los “hombres buenos” del gobierno y repudiar a los “malos”.
La CGT decidió a principios del 67, dos medidas que terminaron en un rotundo fracaso como fueron el Plan de Lucha del 22 de febrero y el paro general del 1º de marzo. La dictadura contesto con dos medidas: la intervención de más gremios, entre otros la UOM, Unión Ferroviaria, Sindicato Único Petroleros del Estado y refloto el decreto 969/66 de Illía


La agresión hacia las conquistas históricas de la clase obrera continuó en los años venideros. Agustín Tosco las sintetizo en estas líneas “retiro de personería a sindicatos, desconocimiento de las representaciones laborales en organismos del estado, imposición del arbitraje obligatorio, anulación del salario mínimo, vital y móvil, legislación contra el derecho de huelga, anulación de la ley 1884 de indemnización reduciendo sus montos a la mitad, cesantías, suspensiones, rebajas, de categorías, perdidas de salario, suspensión de la estabilidad en varias convenciones colectivas de trabajo: aumento de la edad para jubilarse y régimen de alquileres de libre contratación”.
Luego, del fracaso de las iniciativas de la central obrera a comienzos del 67, creció la relación de los sindicatos colaboracionistas con el gobierno. Por su parte, Vandor decidió dar batalla por la conducción del peronismo, y lanzó su célebre frase: “para salvar a Perón, hay que estar contra Perón”.
La CGT debió efectuar una suerte de modificación para delinear una nueva estrategia. Así es como las dos alas de las 62 Organizaciones se unificaron bajo la hegemonía de Vandor, pero surgió un sector llamado “Nueva Corriente de Opinión”, liderado por José Alonso (del Sindicato del Vestido), Rogelio Coria (de la Construcción) y Juan José Taccone (de Luz y Fuerza), que planteaban dejar de lado los métodos de presión y colaborar abiertamente con el régimen militar.

El Congreso Normalizador de la CGT
Citado el Congreso Normalizador de la CGT, “Amado Olmos”, para los días 28, 29 y 30 de marzo de 1968, las distintas corrientes del movimiento obrero chocaron entre sí. El lugar elegido fue la sede de la Unión Tranviarios, al que asistieron 290 delegados sobre 447 en condiciones de participar, de 39 federaciones. La gran mayoría de los delegados, presionadas por las bases, concurrieron con un espíritu de legítima hostilidad hacia los jerarcas colaboracionistas y participacionistas. Éstos comprendieron que serían repudiados, y no se presentaron. Los congresales de Luz y Fuerza, construcción, metalúrgicos, comercio, vitivinícolas, petroleros y otros recibieron orden de no concurrir a las el fin de frustrar el quórum e imponer la postergación del Congreso.
La Comisión de Poderes, desafiando las pretensiones del gobierno, aceptó las credenciales de los delegados de los gremios intervenidos: Unión Ferroviaria, químicos, prensa, portuarios, telefónicos y azucareros.
La Comisión de Delegados sostuvo que el congreso no era lo bastante representativo para sesionar, pero la protesta generalizada de la sala obligó a presidir el congreso. Posteriormente se retiraron nueve miembros de esa comisión, lo mismo que los delegados del vestido, aguas gaseosas, SOEME y madera.


El Congreso Normalizador de la CGT se transformó en una verdadera batalla contra la dictadura, contra el participacionismo y el colaboracionismo de los burócratas. En él tuvieron cabida las aspiraciones de lucha de los trabajadores, y su voluntad de impulsar la lucha antidictatorial.
Tanto vandoristas como participacionistas se valieron de una “chicana” política (según éstos, sólo podían concurrir los sindicatos en condiciones estatutarias) y la CGT quedó definitivamente quebrada en dos partes. Se retiraron del congreso tanto vandoristas como colaboracionistas, constituyendo la “CGT de Azopardo”, que paso a ser la “CGT oficialista y colaboracionista”, mientras que el resto de los gremios conformaron la CGT de los Argentinos (CGTA) o de Paseo Colón.
Los participacionistas levantaron la consigna “Primero la unión, después la lucha”, mientras que la CGTA comandada por Ongaro, les respondieron planteando “Primero la lucha, después la unión”.

La CGT de los Argentinos: Nación para luchar
Algunas de las resoluciones adoptadas por la CGTA, aquel 30 de marzo de 1968, fueron:
a) Por una CGT única, libre e independiente de sectores extraños a los trabajadores, que no renuncie a su autodeterminación.
b) Por la libertad de Eustaquio Tolosa y de quienes sufren injusta privación de libertad, y para que se devuelvan a los representantes que habían elegido los trabajadores las organizaciones intervenidas, restituyéndose también las personerías canceladas o retiradas.
c) Para que cesen los desalojos y el drama de las “villas de emergencia”, se garanticen planes de tierra y vivienda, por la defensa de la educación en todas sus etapas al acceso del pueblo, por la asistencia integral de la salud para la familia argentina, por el respeto a dignas normas de previsión social y a los derechos de los trabajadores.
d) Por la defensa de las fuentes de trabajo, la plena ocupación, y que la industria y el comercio nacional no sean liquidados al capital exterior, cuyos organismos financieros anhelan mantenernos en el papel de países productores de materias primas, precisamente cuando nos hallamos en los umbrales de la era tecnológica.
e) Por la derogación de la ley 17.224, y para que se discutan los Convenios de Trabajo, reajustándose los salarios de acuerdo a la suba del costo de la vida, y para el cese de la mal llamada racionalización administrativa.
f) Los trabajadores argentinos apoyamos fervorosamente la normalización institucional, con plena vigencia de las libertades y derechos constitucionales, y para que las trasformaciones c cambios que requiere una Argentina con real crecimiento y desarrollo sean decididas únicamente con la voz y el voto del pueblo argentino, respetándose su soberana voluntad.



El gobierno y los ex dirigentes de la CGT se pusieron de acuerdo para desconocer la validez del congreso. En tanto que el primero se negaba a que la dirección surgida del congreso tomase posesión del edificio y los bienes de la CGT, la dirección que caduco citó al Comité Central Confederal para el 5 de abril de 1968, y con la presencia de 93 delegados de 58 organizaciones resolvió "suspender a todos los gremios participantes en el congreso de la calle Moreno" y convocar un nuevo congreso de la CGT.
De tal modo, como hemos comentado quedaron constituidas en los hechos dos centrales obreras: la oficialista, que fue denominada "CGT de Azopardo" por mantener la sede central de Azopardo 802 y la CGTA también llamada CGT de Paseo Colon, ya que fijo su residencia en la sede de la Federación Gráfica Bonaerense, Paseo Colón 731, que se denominó CGT de los Argentinos (CGTA).

La dirección de la CGTA quedó integrada así: Secretario General, Raimundo Ongaro (Gráfico); Secretario Adjunto, Amancio Pafundi (UPCN); Secretario de Hacienda, Patricio Datarmine (Municipal); Prosecretario de Hacienda,, Enrique Coronel (La Fraternidad); Secretario Gremial e Interior, Julio Guillan (Telefónico); Prosecretario, Benito Romano (POTIA); Sec.de Prensa, Cultura, Propaganda y Actas. Ricardo De Luca (Navales); Secretario de Previsión Social, Antonio Scipione (Ferroviario); Vocales: Pedro Avellaneda (ATE), Honorio Gutiérrez (UTA), Salvador Mangare (gas del Estado), Enrique Bellido (Ceramista), Hipólito Ciocco (empleado textil), Jacinto Padín (SOYEMEP), Eduardo Arrausi (viajantes), Alfredo Lettis (Marina mercante), Manuel Veiga (edificios de renta), Floreal Lencinas (Jaboneros), Antonio Márchese (calzado) y Félix Binettí (Carbonero).
Todo el conglomerado de fuerzas políticas, sindicales y estudiantiles que se expresaron en la CGTA lo hicieron tras un programa antiimperialista, antimonopolista y antioligárquico.

En abril, un sector del Movimiento Obrero de Rosario y del Cordón Industrial, lanzó una convocatoria titulada “Por una CGT... sin compromisos o ataduras espurias”, donde se afirmaba: “Asumimos la responsabilidad que el momento nos exige, UNIR en torno a esta Regional de la CGT, a todos los que, sin compromisos o ataduras espurias, entendemos que a los trabajadores se los arma de fe y de ansias de lucha, con posiciones claras, que no dividen, sino que unifican y sirven para hacer surgir dirigentes leales a las ideas e intereses del pueblo trabajador.”
Posteriormente, el 17 de ese mes, un plenario de 27 gremios, presidido por Héctor Quagliaro, conformó la “CGT de los Argentinos Regional Rosario”, que adhirió a la Central Obrera que lideraba Raimundo Ongaro, aprobando lo resuelto en el Congreso Normalizador.
Previo a la apertura de dicha asamblea, se leyeron entre otras las adhesiones del Sindicato de Prensa, del reverendo padre Santiago MacGuirre, de la Unión de Mujeres Argentinas, del Centro de Estudiantes de Ciencias Medicas, Bioquímica, Farmacia y Ramas Menores, del Movimiento de Liberación Nacional, Rama femenina del Justicialismo y Frente Estudiantil Nacional.
Luego, Quagliaro, dado el clima de efervescencia entre los delegados obreros, los invito a debatir el tema que los convocaba, que aprobaron la conformación de la CGTA Regional Rosario. Los gremios que lo hicieron fueron: Asociación Trabajadores del Estado (ATE), filial Rosario y filial Borghi, Sindicato de Minería, Asociación Bancaria, Federación Gráfica Rosarina, La Fraternidad, Sindicato del Seguro, Sindicato de Jaboneros y Afines, Sindicato de Obreros ceramistas, Sindicato de Viajantes, Luz y Fuerza, Gas del Estado. Unión Ferroviaria del Ferrocarril Mitre, Belgrano de Puerto Rosario, de Santa Fe y Villa Constitución, Sindicato Químico Papelero, Sindicato de Panaderos, Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telecomunicaciones (FOE CYT) Sindicato de Marítimos, Industrias Químicas, Sindicato de Obreros Mosaístas, Sindicato de Operadores Cinematográficos y Sindicato de Obreros de Calzado.

Los principios económicos, sociales y políticos, de la CGTA, quedaron de manifiesto cuando dieron a conocer el “Mensaje a los trabajadores y el pueblo. Programa del 1º de Mayo de 1968”, que siguió el camino de otros documentos del sindicalismo como el de La Falda (1957) y el de Huerta Grande (1962). El que pasaría ha ser un documento histórico de la clase obrera, fue ampliamente divulgado entre los sindicatos, activistas gremiales y políticos, fue redactado por Rodolfo Walsh, mientras que Ongaro le dio los últimos retoques.
El 1º de mayo de 1968, la CGTA presento el programa en un acto encabezado por Raimundo Ongaro y Agustín Tosco, en el Córdoba Sport Club. Una de las sorpresas del acto fue la presencia del ex-presidente Arturo Illia, que se abrazo con Ongaro y Tosco ante los aplausos de los concurrentes.
Entre los principales párrafos del mismo encontramos los siguientes planteos “Durante años nos han exigido sacrificios. Nos pidieron que aguantáramos un invierno: hemos aguantado diez. Y cuando no hay injusticia que reste cometerse con nosotros, se nos pide irónicamente que “participemos”. Les decimos, ya hemos participado y no como ejecutores sino como víctimas. (..) Agraviados en nuestra dignidad venimos a alzar viejas banderas de lucha. (..) El aplastamiento de la clase obrera va acompañada de la liquidación de la industria nacional, la entrega de todos los recursos, la sumisión a los organismos financieros internacionales. (..) Este es el verdadero rostro de la libre empresa, de la libre entrega, filosofía oficial del régimen. Este poder de los monopolios que amenaza a las empresas del Estado. Es el FMI el que fija el presupuesto del país. Es el Banco Mundial el que planifica nuestras industrias claves, Es el Banco Interamericano de Desarrollo el que indica en qué países podemos comprar. La participación que se nos pide, además de la ruina de la clase obrera, el consentimiento de la entrega. Y eso no estamos dispuestos a darlo los trabajadores argentinos.”
“La historia del movimiento obrero, nuestra situación concreta como clase y la situación del país nos llevan a cuestionar el fundamento mismo de esta sociedad la compraventa del trabajo y la propiedad privada de los medios de producción. (..) La estructura capitalista del país, fundada en la absoluta propiedad privada de los medios de producción, no satisface sino que frustra las necesidades colectivas, no promueve sino que traba el desarrollo individual. De ella no puede nacer una sociedad justa ni cristiana. (...) Los trabajadores de nuestra patria, compenetrados del mensaje evangélico de que los bienes no son propiedad de los hombres sino que los hombres deben administrarlos para que satisfaga las necesidades comunes, proclamamos la necesidad de remover a fondo aquellas estructuras. Para ello retomamos pronunciamientos ya históricos de la clase obrera argentina, a saber: La propiedad sólo debe existir en función social, Los trabajadores, auténticos creadores del patrimonio nacional, tenemos derecho a intervenir no sólo en la producción sino en la administración de las empresas y la distribución de los bienes, Los sectores básicos de la economía pertenecen a la Nación. El comercio exterior, los bancos, el petróleo, la electricidad, la siderurgia y los frigoríficos deben ser nacionalizados, Los compromisos financieros firmados a espaldas del pueblo no pueden ser reconocidos, Los monopolios que arruinan nuestra industria y que durante largos años nos han estado despojando, deben ser expulsados sin compensación de ninguna especie, Sólo una profunda reforma agraria, con las expropiaciones que ella requiere, puede efectivizar el postulado de que la tierra es de quien la trabaja, Los hijos de obreros tienen los mismos derechos a todos los niveles de educación que hoy gozan solamente los miembros de las clases privilegiada”.
La CGTA aglutino a distintos sectores que reflejaban el pensamiento de distintos agrupamientos y de la base social obrera. Entre las distintas posiciones se destacaron:
  Direcciones sindicales ideológicamente social-cristianos, políticamente vinculados al peronismo como el ongarismo en el movimiento obrero, la UNE en el movimiento estudiantil, sacerdotes del Tercer Mundo, etc.
  Direcciones sindicales, que eran expresión de sectores de raíz ideológica nacionalista, que se enrolaban en el “peronismo duro” como telefónicos, sanidad, etc.
  Direcciones sindicales influenciadas por el radicalismo y los socialistas democráticos, expresados en ferroviarios (Scipioni), viajantes (Arrausi), etc.
  Sectores sindicales que respondían a la política del Partido Comunista
  Grupos políticos con posiciones radicalizadas, que no escapaban a la influencia del Partido Comunista Revolucionario (PCR), Partido Revolucionario de los Trabajadores, ex Movimiento de Liberación Nacional, etc. Dicha central obrera fue el producto de un complejo conjunto de circunstancias, pero reflejaba en esencia la conjugación de elementos como fueron por un lado la presión social del proletariado que fue adoptando posiciones antidictatoriales y la necesidad de expresarse en una organización sindical para su lucha económica ante las medidas que la dictadura tomaba.
“Más vale honra sin sindicatos que sindicatos sin honra” y “Unirse desde abajo y organizarse combatiendo”, fueron las consignas que encarnaron el espíritu que dio origen a dicha central.
En su corta vida, fue además un espacio de encuentro “en la acción entre ese activismo y grupos de intelectuales, profesionales y artistas”. El semanario de CGTA se convirtió en un instrumento central de ese intento. Dirigido por Rodolfo Walsh, y denominado simplemente “CGT”, editó 55 números entre mayo de 1968 y febrero de 1970. Llegó a editar un millón de ejemplares y sus páginas sirvieron, por ejemplo, para publicar por primera vez, dividida en varias notas, la investigación de Walsh sobre el asesinato del dirigente metalúrgico de Avellaneda Rosendo García: “¿Quién mató a Rosendo?”, un análisis del significado político, y de los métodos de acción del vandorismo.
La CGTA fue también el escenario en el que se desarrollaron experiencias de militancia artística como los artistas plásticos que dieron lugar a “Tucumán Arde”, las del pintor Ricardo Carpani, o las del Grupo Cine Liberación.
Partiendo de la situación de crisis de la industria azucarera en Tucumán, del cierre de ingenios, de pobreza en aumento, de altísimos índices de mortalidad infantil, conviviendo junto a un grupo de familias “tradicionales” propietarias de grandes extensiones de tierras, de ingenios, que invertían sus enormes ganancias para consumos suntuarios o inversiones especulativas fuera de la provincia, un conjunto de artistas plásticos de Rosario y Buenos Aires entre ellos Roberto Jacoby, Pablo Suárez, Beatriz Balve de Buenos Aires y Juan P. Renzi y Rubén Naranjo de Rosario, viajan a la zona, para desarrollar un trabajo de documentación y registro de testimonios con la población (fotos, filmaciones, grabaciones, etc.) y se vinculan con obreros, estudiantes y sindicalistas ligados a la regional de la CGTA, al Sindicato de Trabajadores Azucareros (FOTIA), gremio docente, etc.
Posteriormente, realizan dos muestras denominadas “Tucumán Arde”. En Rosario se llevo a cabo el 3 de noviembre de 1968, en el local de la CGTA, Córdoba al 2100, “al cruzar el pasillo de entrada a la sede sindical, el público se veía obligado a optar entre pisar los nombres de los dueños de los ingenios, o esquivarlos dificultosamente. En las paredes estaban pegados los afiches de la campaña callejera, recortes de periódicos que daban cuenta de lo decían los medios sobre la situación provincial, diagramas que ponían en evidencia las relaciones entre el poder económico y el poder político local, cartas de pobladores y maestras...Grandes carteles colgantes, pintados a mano sobre tela, con diversas consignas, entre las que predominaban “Visite Tucumán, Jardín de la Miseria, No a la tucumanización de nuestra patria o Tucumán, no hay solución sin liberación”, atravesaban el pasillo y el interior del hall central. (....) numerosos paneles sobre los que desplegaban fotografías ampliadas a tamaño mural que testimoniaban la situación de miseria que se vivía en la provincia”. Además se proyectaban cortos y audiovisuales elaborados con materiales recogidos durante el viaje, y se repartían folletos sobre la situación tucumana.






ARGENTINA: La CTA apoya a los docentes unidos catamarqueños y advierte que «nacionalizará el conflcto si no hay soluciones»


Los Docentes Unidos de Catamarca cumplieron la séptima marcha en repudio por el acuerdo alcanzado entre Educación y los gremios que elevó el punto índice de 8 a 9 pesos en una primera instancia. Los “indignados” reclaman poder dialogar con el Gobierno, para lo cual pidieron el apoyo de diferentes interlocutores, entre ellos la CTA en el nivel nacional que acompañó en la movilización.
El secretario General de la CTA nacional, Pablo Micheli, acompañado por Fernando Acosta, secretario de Interior, en conferencia de prensa expresó su apoyo a los docentes en la lucha que están llevando a cabo, y apuntó en contra de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
“Venimos a apoyar la lucha de los trabajadores de la educación, los compañeros nos invitaron a participar de la marcha porque entendemos que el reclamo es justo, entendemos que el ataque que hizo la Presidenta el 1 de marzo hacia los docentes de la Argentina es una vergüenza, porque son los maestros a quienes les confiamos en gran parte del día la vida de nuestros hijos, y entonces pensar que en realidad son vagos como afirma la Presidenta y como afirman los gobernadores aliados a ella, la verdad es una falta de respeto y un ataque no solo a los maestros sino a la educación en general. Creemos que es justa la reivindicación salarial que están reclamando porque entendemos que tienen derecho a organizarse en su propio sindicato, ya que el gremio en el que estaban la conducción no respondía”.
En cuanto al respaldo aseguró: “Tienen todo el respaldo y asesoría jurídica, la CTA cuenta con más de cien abogados que son la mayoría muy prestigiosos con reconocimiento nacional e internacional en materia laboral y que son expertos en el tema libertad y democracia sindical, y les ofrecemos todo ese aparato jurídico a disposición para que puedan lograr la inscripción gremial frente al ministerio de Trabajo. Les garantizamos respaldo en tanto y en cuanto somos una central extendida en toda la Argentina”.
Asimismo, aseguró que de no obtener respuestas nacionalizarán el conflicto. “Nos movilizaremos a la Casa de Catamarca si este gobierno no da respuestas al problema que están planteando, es decir, vamos a trasladar el conflicto a la ciudad de Buenos Aires para que se nacionalice y para que todos los medios nacionales conozcan la situación que se está viviendo en Catamarca”, aseveró Micheli.
También manifestó el deseo de poder reunirse con la gobernadora Lucía Corpacci o con la ministra de Educación, María Julia Acosta, para dialogar sobre el conflicto.
Por su parte, el referente de los docentes, Pablo Pinela, expresó que “el apoyo es desde el punto de vista jurídico. Nosotros conversamos con ellos que vienen de Nación, para construir un sindicato que luche por la docencia de Catamarca y que sea diferente a estos cuatro gremios que tenemos en la provincia. Se le planteó a Micheli el tema de los descuentos y quedó claro en que ésta es una lucha por el salario docente, si nos descuentan que lo hagan, la lucha es larga y en el momento que logremos el incremento salarial que buscamos, uno de los puntos que van a ser primordiales va a ser la devolución de todos los descuentos en caso de que la provincia lo lleve a cabo. Con respecto a eso ya hicimos la presentaciones legales correspondientes, si el Gobierno desoye esas presentaciones hechas por los abogados, quedó claro mediante escritos que se van a iniciar acciones penales”.

Fuente: www.launiondigital.com.ar


* Equipo de Comunicación de la CTA Catamarca

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