Pensamiento Crítico

diciembre 18, 2011

COSTA RICA: El país está a la deriva. No hay liderazgo que nos emocione



El modelo de país que nos impusieron con sus TLC’s, con el mal llamado y hoy desacreditado “Consenso de Washington” es un soberano fracaso.

Los empleos prometidos (hasta medio millón se dejaron decir), con el TLC con los Estados Unidos, no se ven por ningún lado. No se están creando los empleos necesarios para incorporar a la juventud que se asoma a la fuerza laboral; y los que se crean, son de baja calidad, en el mercado de la informalidad, esencialmente. Prácticamente, es una tragedia humana tener más de 35-40 años y estar sin trabajo. La persona trabajadora en tal condición es tratada por esta sociedad en ruta hacia su “neoliberalización” total, como material de desecho, como basura. Necesitamos un movimiento nacional de personas desempleadas y hacia eso vamos.

Está saliendo por estos días el nuevo Informe del Estado de la Nación. Como siempre, oportuno. Ahora se confirma algo de lo que venimos planteando desde esta columna: Costa Rica está a merced del narcotráfico; por un lado; por otro, no se ven signos sólidos de recuperación económica y, más bien, parece que nos encaminamos hacia una segunda recesión, pues no se superó lo que nos hizo sufrir la crisis del 2008.

El “sistema” está colapsado. El “norte” prometido es una verdadera estafa. El neoliberalismo, especialmente el del capitalismo bancario - financiero fundamentalista, ha fracasado estrepitosamente; pero en su caída está arrastrando a las clases trabajadoras, a las clases medias, arrasando con toda clase de derechos, tal y como se observa en varios de los países más importantes de la Unión Europea (UE).

En el caso nuestro, el deterioro de nuestro “sistema” todos los días nos da un episodio que nos lo constata. El más reciente: el caso de la filtración de la sentencia judicial que daría al traste con la intentona de negocio de la minería a cielo abierto, en el caso de Crucitas; una causa que tiene gran arraigo en el pueblo costarricense. ¿Cuál “independencia” de poderes? El Poder Judicial sufrió un durísimo golpe en cuanto a su transparencia.

La división de poderes es falsa; el fraude fiscal es colosal, astronómico; el desempleo creció y la pobreza también; la concentración de la riqueza sigue su avance incesante; nos amenaza un nuevo paquetazo de impuestos; se deteriora la confianza en la institucionalidad; se defrauda a la gente en los procesos electorales y ahora hasta se roban la plata de las elecciones inventando “capacitaciones políticas”, etc., etc., etc.

Podemos seguir citando más síntomas de un deterioro generalizado de la calidad de vida de las mayorías del pueblo costarricense que, efectivamente, nos hablan de que podríamos estar entrando ya en una crisis sistémica pues la lógica del bien común que nos mantuvo durante tanto tiempo estables como sociedad, ya no va más, dado que así lo decidieron los del poder, los del poder real que no necesariamente son los que están en el gobierno de turno; los que nos ofrecieron un “norte” hacia la tierra prometida que resultó un verdadero fiasco.

La alternativa va, en consecuencia, por otro lado. Nuestra alternativa es el “sur”. Le llegó el turno a los y a las de abajo, a sus organizaciones, a sus representaciones políticas y cívicas. ¿Qué nos pasa que no nos unimos, de verdad? Las condiciones parecen perfilarse cada día que pasa, con mayor claridad, para ello. El hastío es general. La indignación crece sin cesar. La sensación de abandono de la política pública por miles de compatriotas, incluso en segmentos productivos, se puede apreciar en diferentes tipos de protestas que antes no veíamos.

Los y las costarricenses de hoy, gran parte de los cuales nacimos después de los acontecimientos de la guerra civil de 1948, no nos hemos percatado en la medida necesaria de la naturaleza de la herencia que nos fue dejada por las generaciones anteriores y, por tanto, la defensa de una institucionalidad que fue pensada para el bienestar de las mayorías.

Esto quiere decir asumir el reto de salvar lo que tengamos que salvar, de recuperar lo que ya nos han quitado, de reconstruir lo que fue destruido y de crear lo que tengamos que crear para que volvamos a ser una sociedad integrada. Es esta la tarea gigante que nos toca emprender de ahora en adelante, cuando ha quedado claro, sin la menor duda, de que el “norte” no es nuestro rumbo; que nuestro rumbo, el de la gente, es el del “sur”. Emprendamos la tarea.

diciembre 18, 2011

COSTA RICA: ¿Por qué me opongo al «plan fiscal»?





1- Como académico y como ciudadano, desde hace varios años llegué a la conclusión de que no tiene sentido apoyar reformas tributarias que sólo mantienen o profundizan el carácter regresivo de la estructura tributaria costarricense. Durante los últimos 25 años, todas las reformas aprobadas sólo han pretendido “sacar de apuros” a los gobiernos de turno, sin incidir de manera significativa en los problemas estructurales y en la injusticia e inequidad tributarias. El actual proyecto de ley que se pretende aprobar al calor de las festividades navideñas no es la excepción. Y como sin duda el déficit fiscal y la baja carga tributaria son problemas reales, esta era una gran oportunidad para forzar al gobierno a proponer una reforma integral que incluyera tanto metas de mayor recaudación, como de mayor eficiencia y, sobre todo, de mayor equidad.

2- La exigencia popular, “que primero cobren bien los impuestos y eliminen la corrupción y el despilfarro”, es una proclama enteramente cierta. Aunque el combate frontal a la evasión y al fraude fiscal no logre cerrar el déficit financiero del Gobierno Central, es un imperativo ético que debe encabezar todo proyecto aceptable de reforma tributaria; pero incluso, podría generar tantos recursos o más que el 1,5% del PIB que se espera recaudar con la última versión de la propuesta del PLN/PAC.

3- Aunque en la Asamblea Legislativa se estudian otros proyectos de ley complementarios a la reforma tributaria propiamente dicha, mismos que podrían fortalecer la Administración Tributaria y endurecer las penas a los evasores y defraudadores fiscales; no hay garantía alguna de que se terminen aprobando una vez que el actual gobierno cuente con recursos adicionales para “medio terminar” su período de mandato. La oposición en general, y el PAC en particular, debieron exigir la aprobación de estos proyectos en primer término, para sólo luego discutir propuestas de modificación a los impuestos vigentes.

4- En materia de reforma tributaria, no podemos aceptar que los impuestos directos a las rentas y a la riqueza sigan teniendo un peso tan secundario, ya que es aquí donde ocurre la mayor evasión y porque son los impuestos que más pueden incidir en lograr una estructura tributaria realmente progresiva. Estos impuestos deberían representar, al menos, el 50% de la recaudación total.

5- Sabemos muy bien que el IVA puede aumentar (bajo ciertas condiciones) la eficiencia en la recaudación, pero es un impuesto claramente regresivo. Hacerlo progresivo es prácticamente imposible sin propiciar que se convierta en algo sumamente complejo y costoso de administrar. Hacerlo “neutral” es posible si se cumplen al menos tres condiciones: a) una amplia canasta de bienes y servicios de consumo básico exenta; b) como complemento a lo anterior, la exoneración a todos los insumos requeridos en la producción de los bienes agrícolas, pecuarios y agroindustriales de uso final incluidos en la canasta exenta; c) la utilización de tasas diferenciadas o, en su defecto, la aplicación de un Impuesto Selectivo de Consumo (ISC) altamente progresivo que grave el consumo suntuario. Pero el IVA que se discute en la Asamblea Legislativa es más el resultado de las presiones de los grupos empresariales que de la sana discusión con fundamentación técnica y participación democrática. Además, el IVA propuesto no corrige la regresividad del actual impuesto sobre las ventas, y lo que es peor, el ISC vigente es, aunque cueste creerlo, claramente regresivo.

Así las cosas, el «plan fiscal» del PLN/PAC no es un proyecto digno de ser apoyado.

(*) Académico Universidad Nacional

diciembre 16, 2011

Firma Chávez decreto de Ley para crear Misión Hijos de Venezuela

Misión Hijos de Venezuela abatirá pobreza extrema, afirma ministra
Avanza Venezuela en construcción de viviendas para damnificados
Durante un acto por el inicio del registro de la misión, realizado en el anexo de la Maternidad Concepción Palacios, en esta capital, el jefe de Estado recordó que a través de iniciativas similares aplicadas, la revolución logró disminuir en 63 por ciento los índices de personas con carencia crítica en esta nación.

Manifestó que de los más de cinco millones de ciudadanos que vivían en pobreza extrema hace 13 años, en la actualidad quedan unos dos millones 540 mil, para quienes se está implementado este plan.

"He querido que esta misión esté enmarcada en una ley habilitante para que quede establecido como una legislación, es mucho más que un programa social", dijo Chávez.

Aquellas familias cuyo ingreso mensual sea inferior al salario mínimo, hasta con tres hijos menores de 18 años, personas con discapacidad o mujeres embarazadas, recibirán un aporte económico mensual de 430 bolívares (equivalente a 100 dólares) por cada infante y aplicable hasta un máximo de tres asignaciones por núcleo, reveló.

Detalló que las madres o responsables de alguna persona con discapacidad, sin límite de edad a su cargo, serán beneficiadas con 600 bolívares mensuales (equivalente a 139,5 dólares).

De acuerdo con Chávez, la Gran Misión Hijos de Venezuela, que se inició este lunes en 12 estados y en el Distrito Capital, ofrecerá también capacitación laboral y garantizará la incorporación al sistema educativo a quienes reciban la asignación económica.

En ese sentido señaló que es un propósito de este proyecto llevar a cero el índice de pobreza extrema en la nación que experimentó una reducción de esa cifra de 21 por ciento en 1998 a 7,3 por ciento en el primer semestre de 2011.

"Esta es una ley revolucionaria y justa", expresó.

El decreto con rango, valor y fuerza de ley también contempla la creación del Órgano Superior Hijos de Venezuela, que estará encabezado por el mandatario y coordinado por la vicepresidenta del Área Social, Yadira Córdova.

Además de la legislación, Chávez firmó la creación de un fondo de ahorro familiar e inversión social, el cual contempla que el Estado aporte como capital inicial 10 mil bolívares (unos dos mil 325 dólares), más la contribución del 10 por ciento mensual que hará cada núcleo.



diciembre 16, 2011

BOLIVIA. Evo Morales: Cumbre Social es la asamblea del pueblo boliviano


Gracias a los movimientos sociales del campo y la ciudad, Bolivia se transformó de país colonial mendigo en Estado Plurinacional digno, subrayó el mandatario al intervenir en la jornada inaugural del evento, que sesionará en su primera etapa durante tres días en Cochabamba.

El tema central de la cita, señaló el presidente, es debatir cómo potenciar y diversificar el aparato productivo del país, apuntó el estadista para agregar que es imprescindible tener en cuenta la ampliación del mercado interno y regional, así como implementar un comercio de solidaridad y complementariedad en Mercosur.

Morales recalcó que lo fundamental es debatir con qué recursos, cómo y con cuáles proyectos diversificar el aparato productivo, así como en qué forma garantizar el valor agregado de los recursos naturales del país.

El mandatario explicó que el encuentro estará dividido en tres partes, cuya primera etapa será de información y constitución de las comisiones, que tratarán los diez ejes temáticos de la convocatoria, los cuales podrían ser mejorados.

Ellos son: desarrollo económico; seguridad y soberanía alimentaria; salarios; tierra y territorio; empleo y estabilidad laboral; salud, educación, servicios básicos y vivienda; seguridad ciudadana y lucha contra el crimen; desarrollo legislativo; autonomías y comunicación.

Como segunda fase el dignatario señaló un debate regional y sectorial, de un mes, hasta la tercera etapa del evento del 9 al 11 de enero, también en Cochabamba.

El dignatario señaló los pasos dados por el país desde que comenzó el proceso de cambio en 2006, con el establecimiento de una Asamblea Constituyente para la nueva Constitución Política del Estado en lo político, y en lo económico la recuperación de los recursos naturales, a través de la nacionalización de los hidrocarburos.

Morales destacó el crecimiento económico de los últimos seis años, con un incremento del producto interno bruto promedio de 4,9 por ciento, frente al 2,9 del período anterior, de 2000 al 2005.

En ese sentido, resaltó la participación estatal en la renta petrolera, que se incrementó desde mil 661 millones de dólares en ese período hasta nueve mil 478 millones de dólares en 2011. Esa es la nacionalización del petróleo, enfatizó.

En minería, señaló que las exportaciones evolucionaron desde 413 mil toneladas en 2005 hasta un millón 53 mil toneladas este año, mientras en valores crecieron desde 537 millones de dólares hasta dos mil 666 millones.

El dignatario subrayó el aumento de las reservas internacionales de divisas desde mil 714 millones de dólares en 2005 a 12 mil 14 millones en 2011, así como la inversión estatal hasta cuatro mil 162 millones de dólares, cuando antes de 2006 no sobrepasaba los 600 millones.

Antes de la nacionalización de hidrocarburos, apuntó, las universidades recibían unos mil 151 millones de bolivianos (alrededor de 165 millones de dólares), ahora en 2011 reciben dos mil 572 millones de bolivianos (más de 370 millones de dólares).

El presidente apuntó al aumento en casi tres veces de la inversión social del Estado Plurinacional, desde mil 652 millones de dólares en 2005 a cuatro mil 121 millones de dólares en 2011, que permitió disminuir los índices de pobreza.

Tres mil 253 obras de infraestructura para deportes, salud y educación fueron construidas desde 2006, frente a solo 714 del 2000 al 2005, remarcó.

El salario mínimo también ascendió, desde 404 bolivianos (55 dólares) en 2005 a 815 (117 dólares) este año. Mientras el desempleo bajó de 8,15 por ciento al 5,5 actual.

Morales aseveró finalmente que esta reunión constituye una experiencia de un modelo de debate para Bolivia y tal vez para el mundo, y pidió la constitución de un consejo económico y político de los sectores sociales para acompañar el trabajo del gabinete.

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