Chile: «Los carabineros siguen tirando balines a los ojos», dicen las víctimas

Chile

05/01/2020

«Los carabineros siguen tirando balines a los ojos», dicen las víctimas

Una de las aristas dolorosas de la represión de los Carabineros chilenos contra quienes se manifiestan contra la dictadura de Sebastián Piñera ha sido el empleo de balines de acero y granadas de gas arrojadas al rostro de los jóvenes. Con sadismo y a quemarropa, para hacer el mayor daño posible. Así es como hoy hay cientos de chicos y chicas que ha perdido un ojo o sufren dificultades de visión graves o semi-graves. 

Por Carlos Aznárez, desde Chile

Para hablar de esta consecuencia dolorosa de la embestida represiva, Resumen Latinoamericano entrevistó en Santiago de Chile a la vocera de la Coordinadora de víctimas de trauma ocular, Marta Valdes Recabarren y a tres jóvenes que sufrieron ataques de los «pacos» y cargan con lesiones en sus ojos.

«Nosotros nos organizamos debido a la necesidad que han tenido muchos profesionales que nos ofrecían ayuda y no había forma de canalizarla para que efectivamente llegara esa ayuda a todos. Creamos esta Coordinadora con la idea de poder unirnos, hacer fuerzas y apoyarnos entre los familiares y las víctimas», nos explica Marta.

Marta Valdes Recabarren, vocera de la Coordinadora de víctimas de trauma ocular.

-Una pregunta que nos hacemos fuera de Chile sobre el tema de la afectación de la vista a los manifestantes en las movidas, cuando los pacos tiran al cuerpo y al rostro, Suponemos que esta modalidad represiva no nace con los acontecimientos del pasado octubre sino que es un modus operandis de estos uniformados desde siempre…

-Si hablamos de la historia de Chile, en la época de la dictadura de Pinochet se vivía una brutal represión y hoy día nos trae recuerdos, por lo menos a mí, que soy de la generación del 80. Nuevamente la represión y la violación a los Derechos Humanos: en la época de Pinochet ha sido brutal porque detenían y desaparecían, actualmente lo que hacen es dejar ciegos y mutilar a la juventud. La mayoría de los mutilados que nosotros tenemos de trauma ocular son jóvenes, muy jóvenes.

-Vos tenés claridad en el sentido que lo hacen adrede, apuntan a la cabeza, a los ojos, no es que les sale de casualidad…

-Es que no cumplen con el protocolo, y cuando no lo hacen es que a 15 metros o menos han disparado a los rostros. Todas las lesiones que tienen los chiquillos de trauma ocular han sido por disparos directamente a los ojos, la cabeza, la cara. Entonces, es una forma de reprimir constante de ellos. Hay en el país más de 350 traumas oculares, eso habla de que es algo que se practica de esa forma, se reprime de esa forma, no son hechos aislados.

La represión de Carabineros tiene una historia de manchar ese uniforme de años y años. Su doctrina, al parecer, es justamente que el enemigo es el que sale a manifestarse pacíficamente, entonces ellos, más que resguardarnos, nos atacan y reprimen. Pero, ya es una conducta de historia de Carabineros, desde que se involucraron en el golpe de Estado nunca más han dejado de ser represores del pueblo, están para eso.

-Cuando se habla de balines, ¿de qué tipo estamos hablando, de caucho o metálicos? ¿cuál es el material que hiere a estos chicos?

-Entiendo que los balines son metálicos. Están pintados de negro, como de goma, pero son de 8mm.

-Me estabas hablando de 350 casos en todo el país, que son los denunciados, porque me imagino que habrá gente que no denuncia.

-Más de 350. y sí, hay gente que no denuncia, efectivamente.

(Interviene uno de los jóvenes) De hecho, yo fui baleado y no fui a denunciar, estoy baleado por todos lados y las anteriores veces no denuncié.

-¿Cómo están encarando esta ayuda, esta coordinación? ¿tienen apoyos de organizaciones sociales, populares, partidos? ¿se han entrevistado con algún alcalde de los que quedan de la izquierda en algunos de los lugares del país?

-Nos hemos contactado con un diputado, porque en la Cámara de Diputados se hizo una comisión para una acusación constitucional contra Piñera, en la que nosotros participamos con algunos testimonios para que efectivamente se lograra el éxito de esa acusación constitucional, que lamentablemente no llegó a buen puerto, pero sí nosotros participamos de eso con el diputado Boris Barrera. También, estamos con la comisión de Derechos Humanos que nos está ayudando en lo jurídico y en lo psicológico.

Hoy, nos estamos coordinando también para ir a cada una de las comunas visibilizando el tema del trauma ocular y haciendo partícipe a la gente, y que también se ayude a la Coordinadora. Con eso estamos contactando a los artistas, hay algunos que ya le han escrito canciones a los chiquillos con trauma ocular e intervenciones con obras de teatro.

-Es cierto lo que dice el Gobierno que han prohibido los balines? ¿Ustedes tienen constatación de eso, o hay lugares donde se está violando esta prohibición?

-La verdad que esa es la información falsa que entrega la prensa, el presidente Piñera y también Mario Rozas, el director general de Carabineros, porque no es así, siguen disparando al rostro. Hace tres días hubo otro trauma ocular de un niño de 17 años, que tuvo un estallido ocular y perdió su ojo. Entonces, siguen reprimiendo de la misma forma y no han dejado de disparar a la cara, al rostro.

-Y no solo balines, sino también las bombas lacrimógenas.

-Si. Nosotros tenemos también afectados por el guanaco (lanza agua), un compañero que le afectaron su ojo pero con agua. También desde el guanaco disparan a la cabeza, el chorro de agua es brutal también porque provoca mucho daño, y a él le provocó un daño ocular.

-¿Además de agua qué componentes químicos hay en la mezcla que utilizan habitualmente? Porque es claro que cuando te toca un chorro de agua, lo vivimos nosotros ayer, también te deja medio ciego, te genera un malestar.

(Intervienen los jóvenes) Varios de nosotros comentamos que tiene gas pimienta, eso lo mezclan con el agua y entonces es brutal cuando te pega el agua. Y soda cáustica también. Ellos niegan que no es así y que solo contiene agua, pero nosotros que vamos a las manifestaciones, y nos afecta cuando llega el agua, sabemos que tiene químicos, que no es agua nomás.

-¿Marta, vos tenés un hijo que también fue afectado?

-Sí, mi hijo tiene 17 años y tiene un trauma ocular en su ojo izquierdo.

-¿Cuándo le pasó esto?

-El 28 de octubre, a los comienzos de la revuelta. Esto no ha parado, hace unos días tuvimos un muerto (Mauricio Fredes) y también dispararon balines, la represión sigue igual. De hecho, en la Plaza de la Dignidad hay árboles que constatan eso, tienen una cantidad enorme de balines incrustados en sus troncos. Te podrás imaginar qué significa, lo que queda en un tronco, que lo atraviesa, que hace con la piel de una persona, como daña.

-Como militante, como partícipe de toda esta movida, ¿cómo ves que va a derivar esta revuelta? Esto que nosotros consideramos un acto de rebeldía muy grande y que además no ocurre en Chile solamente, ya que también está pasando en Colombia, París, en lugares muy distintos. ¿Cómo ves que va a derivar aquí este levantamiento?

-Creo que esto no va a parar, yo por lo menos tengo esa percepción, hasta que no logremos las conquistas sociales por las que salimos a la calle, y que efectivamente no vamos a dejar gobernar a Piñera tranquilo hasta el último día que le queda, que son dos años que van a ser tortuosos para él. O renuncia o va a tener un gobierno muy tortuoso porque nosotros no vamos a dejar las calles y él tampoco va a ceder en la agenda social que le hemos pedido. Él no va a ceder y nosotros no vamos a bajar los brazos, entonces le va a ser muy complicado gobernar.

-¿Estás de acuerdo con este pacto de la Asamblea Constituyente que se resolvió recientemente y el plebiscito que va a convocar? ¿esa es la asamblea que ustedes querían?

-Nosotros queremos una Asamblea que sea participativa y la Asamblea Constituyente es una forma efectivamente de ser representados y esperamos que así sea. Nosotros queremos efectivamente la participación del pueblo en las decisiones porque hace rato que no se nos escucha, y ahora es más evidente que no se nos quiere escuchar. Entonces, estamos por una Asamblea Constituyente que tiene que cambiar esta Constitución, que no es representativa, se hizo entre cuatro paredes y no se consultó al pueblo. Es una Constitución que nos tiene sin derechos básicos, y es súper represiva, entonces creemos que hay que cambiarla. La Constitución es un tema, no puede caber una Constitución de los 80´s en una democracia, decimos que vivimos en democracia y tenemos una Constitución que la hizo un dictador, es inviable una democracia con leyes de los dictadores.

-¿Crees que este levantamiento también cuestiona este tipo de democracia burguesa?

-Absolutamente, porque es una democracia, siempre nos lo planteamos y hoy en día se comprueba más, que es una seudodemocracia. Se dice que es democracia porque votamos, se presentan candidatos y nosotros hacemos elecciones en el país y los elegimos. Pero, creo que la democracia es más que eso, efectivamente es estar representados en el Parlamento, los pueblos indígenas no lo están, no hay un equilibrio tampoco de la representación de mujeres, hay más hombres en el Congreso que mujeres, y no hay una representación real. Creemos que aquí los mapuches y las etnias debieran estar representadas, y actualmente se les sigue marginando, dejando afuera. De hecho, es un testimonio claro la “primera línea”, donde hay muchos niños que son del SENAME (Servicio Nacional del Menor) una institución donde van niños que no tiene hogar, que tiene problemas de violencia intrafamiliar, pero además de abandono. Entonces, no tienen nada que perder, como ellos mismo dicen, porque nosotros en esta sociedad no les hemos dado nada a ellos, entonces tenemos una tremenda deuda y eso hay que cambiarlo.

Jóvenes con traumo ocular:

Primer testimonio:

-Soy Hernán, he peleado en Chile desde los años 80´s, era parte de la resistencia contra el dictador. Ahora, desde el punto de vista personal estaba muy desmoralizado, pensaba que en este país todas las familias estaban destruidas y la gente asesinada había sido en vano porque la gente estaba sin discutir nada. Pero, cuando salieron a la calle y empezaron a manifestarse de esta forma me volvió el alma al cuerpo y pensé que realmente teníamos un futuro y una esperanza.

-¿Qué te pasó y cómo?

-Esta fue la penúltima lesión que obtuve con los pacos. A corta distancia los estábamos correteando,se fueron replegando, se pusieron detrás de los buses y comenzaron a disparar de forma desmedida harta cantidad de lacrimógenos. Afortunadamente estaba con lentes y mascarilla por lo tanto se rompió el lente y me salvó el ojo, pero fue como a 25 metros de distancia que me dispararon, obviamente apuntando porque nosotros los vemos frente a frente. De hecho, tengo fotos porque justo estaba sacando antes que me dispararan.

-¿Pero antes te habían pasado otras?

-Si, esta fue la anteúltima, la última fue un rasguño nomás.

-¿Cómo ha evolucionado la herida?

-Básicamente el ojo no tiene nada, pero el cráneo está destruido. Entonces, en términos generales me he sentido siempre bien de ánimo y todo eso porque de verdad me volvió el alma al cuerpo, siempre es parte de la lucha y no me afecta eso. Pero, estuve hospitalizado y cuando llegué a la casa y revisé los scaners me dio un miedo terrible porque el cráneo está todo destruido y la parte del ojo está destruida, hay puros pedacitos de esquirlas, cuando ves los scaners el ojo está como flotando en una cavidad grande y el otro está normal.

-¿Estabas en la “primera línea”?

-Más adelante, pero formaba parte.

Segundo testimonio

-Soy Rafael, tengo 23 años, soy parte del movimiento que decanta en el 2011, no soy parte de un partido o algo así, pero si del movimiento y de las cosas que lo mantienen activo.

-¿Cuándo te hirieron?

-Fue el 15 de noviembre en Vicuña Mackenna con Alameda, eran como las cuatro y media de la tarde, cuando recién se empieza a avanzar para poder ganar la plaza. Estábamos con unos amigos, el guanaco nos intercepta y a menos de dos metros me tira el chorro de agua, que es potente, y en la que me caigo choco con piedras, fierros, y me rajo la cabeza. Tengo 40 puntos y el daño ocular es obvio, las piedras me hicieron cagar el ojo. En eso igual logré pararme y me botó de nuevo tres veces seguidas, a la tercera ya fui carne molida. Después me llevaron los compañeros de la “primera línea” al hospital y me pudieron curar, obviamente estaba botando mucha sangre.

-¿Quedaste con un problema ocular?

-Tengo problemas en la visión de larga distancia, pero mediana o corta distancia no. lo que me explicaron es que a los años se pueden producir los problemas que tiene esto, como que va a ir empeorando la visión, pero en un ojo nomás.

-¿Te sentís parte de este movimiento para ayudar a otros? ¿estás aquí en esta coordinación también?

-En realidad, soy parte de la organización por necesidades personales y colectivas, que son las que conllevan a esto, porque no cualquiera tiene estas heridas por cuestiones individuales.

-¿Volviste a la calle?

-Sí, todos los días cada vez que puedo estoy ahí, y les tiro cascotazos, los voy a hacer cagar a todos.

Tercer testimonio: «Lo importante acá es no bajar los brazos»

-Mi nombre es Marcelo, tengo 22 años, y, como dice el compañero, seguimos todos en el movimiento y nos apoyamos desde donde estemos y como estemos.

-¿Cómo te pasó lo de la herida en el ojo?

-Estaba con un grupo de amigos en Plaza de la Dignidad en el sector que estaba muy lejano a la “primera línea” ese día. De hecho, en el trayecto para ir allí ya nos estaban disparando, a mi me dispararon perdigones y lacrimógenas, tuve que cambiarme de camino para avanzar. En un momento me junto con mis amigos en un sector ya más tranquilo, con niños y gente haciendo música y bailando, era un show más que nada, Carabineros rompe la “primera línea” y dispara lacrimógenas a una distancia de 80 o 100 metros. La velocidad y la fuerza con que llegan esos proyectiles a la gente puede causar cualquier daño, a un amigo que estaba al lado mio le cae en la mochila y a otra persona le cae en la cabeza, tiraron como 10 en el sector que estaba, todo intoxicado, gente vomitando, se provocó un caos. La rabia que tenía ya fue demasiada y me encapucho y voy a encarar a Carabineros, pero no pensé tanto, fui a encararlos solo, estuve en la calle frente a ellos como a 30 metros, y como estaba solo dije que estaba muy a la vista y en eso que estoy pensando en retirarme me llega el balín directo al ojo. En ese momento me mareo. Ahí uno se empieza a cuestionar cosas, pero después dije que esto es la lucha y voy a seguir. De repente cuando abro los ojos con con uno y la mitad del otro veía solamente negro. Ahí, por suerte alcancé a ver a una persona que estaba como a 10 o 15 metros mio con un casco rojo y me acerco para que me ayude y me lleve, era de la Cruz Roja. Me fueron llevando unos enfermeros, tuvimos que atravesar varios sectores, fue como una caminata de 10 minutos en la que las lacrimógenas pasaban por mis piernas y los cabros de la “primera línea” se ponían como escudo humano para que yo pudiera pasar. Ahí me atendieron y me miraron.

-¿Perdiste el ojo?

-No, por suerte no lo perdí, no tuve destello ocular, pero tengo muy poca visión, tengo 0,1 de visión. Pero, me tienen que operar y hay hartas posibilidades de que vuelva a ver.

-¿Volviste a la calle?

-Por supuesto, no se deja la calle, menos en este momento.

-¿Cómo sigue esto? Si tuvieras un bola de cristal, ¿cómo lo ves?. ¿qué es lo que piensan conquistar con esta lucha?

-Primero, ojalá tuviera una bola de cristal para saber lo que va a pasar. Segundo, lo veo muy complicado porque nosotros no vamos a ceder y veo que este dictador que tenemos tampoco quiere hacerlo y nos está reprimiendo cada vez más. Creo que lo importante acá es no bajar los brazos, no perder la calle, seguir luchando hasta el final.

(otro) Lo complicado de la situación es que no hay partidos o una organización que haya dicho que queremos tal cosa o tales elementos de victoria…

-Otros como ustedes me dicen que eso es lo complicado y lo bueno también…

-En la calle decíamos que aquí no hay nadie que pueda discutir con nadie, entonces nada te pueden ofrecer. Creo que esto va a desencadenar en solo acumulaciones de fuerzas y algunas victorias materiales.

-A ustedes le habrá llegado que la gente de nuestra generación, para decirte la mía de los 70s, opina que no tienen organización política que los conduzca, no hay liderazgo. Yo no estoy con esa posición, pero los nuestros en general dicen eso.

-Conversaba de eso antes, que en un momento los partidos políticos se forman así, formando partidos de cuadros y empezamos a dictaminar hacia el pueblo, entonces se repite la epidemia de dominación. En cambio está la anarquía, entonces en la primera línea todo funciona porque estamos ahí para dar lo mejor de nosotros, si hay que hacer piedras o tirar agua, pero dando todo lo que uno puede, lo mejor de uno para que funcione. En cambio, un partido político llega y quieren que nosotros estemos en función de ellos.

Lo nuestro ha durado tanto y ha sido tan unido y tan bonito a la vez porque no hay colores en este movimiento.

-¿Es como una familia?

-Exacto, por supuesto, nos ayudamos como familia, lo que me pasó a mi, los chicos de “primera línea” que se pusieron como escudo humano para que yo pudiera pasar. Así estamos, y de hecho sin la “primera línea” la gente no se podría reunir en la plaza. Creo que ahí esta un pequeño problema porque igual en el movimiento obviamente hay personas que se aprovechan y lo toman para otro sentido, y esa gente no se da cuenta de que ellos no se pueden llegar a reunir en Plaza de la Dignidad si no estuviera la “primera línea”. Gracias a esos chicos, y a nosotros que a veces estamos allá, se puede lograr esa reunión en la Plaza.

(otro) Me gustaría profundizar un elemento que es que la izquierda política, el PS o algunos como Revolución Democrática, justo en este proceso estaban totalmente deslegitimados, entonces no había nada que pudiese aglomerar este gran grupo de personas que hoy vemos.

-Una de las cosas que me llamó la atención es que no vi ninguna imagen del Che Guevara en la movilización.

-Hay, es que uno no está preocupado de andar con banderas. De hecho, yo soy rojo y negro, pero no puedo estar con la bandera.

(otro) Estámos inventado nuestros propios y nuevos símbolos.

La bandera mapuche… ya lleva 500 años… el veganismo.

Te decía lo de Che Guevara porque me parece que en todas las rebeliones del mundo que uno ve, sobre todo las juveniles, el Che, su imagen, es el único que no falla, porque Guevara no falló en la práctica.

-No tenemos al Che Guevara pero tenemos al “Matapacos”, ese es nuestro símbolo de guerra, nuestro perrito es mucho más literal, porque ese es nuestro ser a seguir, alguien libre, alguien de la calle y que siempre está en la lucha.

-Los perros están aquí presentes en las movilizaciones…

-Por décadas, desde los 80s. No conocí al “Matapacos”, estudié en la Universidad de Chile, pero el “Matapacos” creo que salió en el 2011, vi parte de un documental y era un perro que nació de la calle y que en la Universidad de Santiago había muchos perros y siempre que había protestas ellos estaban primeros, corrían al chorro del guanaco, a las lacrimógenas, y siempre nos apoyaban cuando íbamos a las marchas. El “Matapacos” era uno de esos perros, pero era como el ícono porque era como de los primeros y siempre andaba con un pañuelo diferente. Cuando los chicos iban a otro lado a luchar, él estaba con ellos siguiéndolos.

-¿Qué pasó con el “Matapacos”?

-Murió de viejo, pero bien, lo tomó una señora que vivía cerca, murió en una casita ya más cómodo. Pero, como era perro callejero no podía estar en la casa, solamente llegaba a dormir, todo el día salía, iba a las marchas, y después volvía a la casa a dormir.

(otro) El viernes pasado estuvimos hasta tarde cuando les ganamos a los pacos, me fui pasadas las diez, y estuvo con nosotros peleando todo el día un perro que vivía en la calle, y se quedó ahí en la plaza, vive en la parque detrás de la feria artesanal.

-¿Creen ustedes que están haciendo una nueva cultura de esta revuelta, una contracultura?

-Creo que no es cultura, es solamente abrir los ojos porque siempre estuvo esa gente así, súper despectiva, cuando no tienen los mismo niveles socioeconómicos la gente es despreciable, tenemos que tener en cuenta eso. De hecho, antes de la revuelta me caían mal los chilenos, los encontraba a todos pedantes, y ahora con esto la cabeza ha cambiado mucho, la mentalidad de la gente ha cambiado, antes no nos mirábamos las caras, eramos demasiado egoístas, ahora como que nos estamos uniendo cada vez más como personas, como tu dices, estamos volviendo a ser una familia.

(otro) Igual considero que al tener un modelo neoliberal, hay diferencia de muchos países latinoamericano, nos da como a dilucidar un poco más alternativas también de combate, de lucha. Eso puede decantar en una cultura de lucha también, que se ha ido generando en Chile porque antes del 2011 o incluso antes de octubre literalmente nadie salía con guantes a marchar, con mascarillas, lentes de protección, entonces se está dando una cultura de violencia y de autodefensa.

-Si les digo la palabra Revolución ¿ustedes en qué piensan?

-Un cambio de 180 grados de toda está mierda, cambiarla de verdad, porque estos no son cambios.

(otro, con un parche en el ojo).- Para mí, Revolución es abrir los ojos, despertar, darnos cuenta sobre qué nos pasa y luchar.

 

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