Pensamiento Crítico
PENSAMIENTO CRITICO

2019-01-16

El depredador


Muchos apostaron a la mesura de Jair Bolsonaro al llegar a la presidencia, a que el sentido común y las nuevas responsabilidades moderarían al candidato intolerante. Pero no. El ultraderechista avanza agresivamente sobre los derechos adquiridos en Brasil. Medio ambiente y tierras indígenas en la mira.


Por Mariano Vázquez


El estreno del flamante presidente de la República Federativa de Brasil, Jair Messias Bolsonaro, fue con un obsceno regalo hacia el fastuoso sector de los agronegocios. Apenas juró el cargo, el 1º de enero, firmó un decreto que otorga el poder al Ministerio de Agricultura para delimitar las reservas indígenas. De esta forma, un millón de indígenas corren peligro a manos de una industria predadora. “Donde hay tierra indígena, hay riqueza debajo”, dijo Bolsonaro durante la campaña. Y añadió: "No va a haber un centímetro demarcado para reserva indígena".

 

Bolsonaro, además de la eliminación de las tierras indígenas protegidas, ha promovido la reducción de la vigilancia de leyes ambientales y calificó como un obstáculo al crecimiento económico la protección ambiental.

 

Quien implementará estas medidas que pueden poner en peligro al mayor pulmón del planeta, como es el Amazonas, y a las poblaciones ancestrales de Brasil es la ministra Tereza Cristina, vinculada a la industria agropecuaria y conocida también como “la musa del veneno”, por defender la relajación del control de pesticidas.

 

Asimismo, se teme que los bosques puedan ser privatizados, como lo serán otras áreas de la economía brasileña. Como muestra, basta un botón: el nuevo ministro de Infraestructura, Tarcisio Gomes de Freitas, anunció el 1º de enero la venta de 12 aeropuertos, carreteras, ferrocarriles y terminales portuarios.

 

“Todo lo que pueda quedarse en manos de la iniciativa privada será concedido. Vamos a probar en marzo la subasta de los tres bloques de aeropuertos y, si sale bien, ya anunciamos la sexta ronda, también haremos una ronda de bloques del presal y, con un buen resultado, anunciaremos la próxima etapa”, explicó.

 

La actual política de cambio climático de Brasil es anterior a los acuerdos climáticos de París (2015). En 2009, el entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva prometió que Brasil reduciría sus emisiones en un 36 por ciento o más, para 2020. Esto se traduce en una disminución del 80 por ciento en las tasas de deforestación.

 

Como resultado de los esfuerzos "masivos" hacia ese objetivo, que comenzaron en 2004, la deforestación disminuyó, declaró Carlos Nobre, científico del clima y miembro principal del Instituto de Recursos Mundiales de Brasil, al sitio Mongabay. El gobierno de Lula amplió las áreas protegidas de Brasil, aumentó las patrullas de cumplimiento y restringió el crédito en lugares donde las tasas de deforestación estaban aumentando.

 

En noviembre de 2017, durante el mandato del presidente usurpador Michel Temer ser realizaron ejercicios militares en el Amazonas con la presencia de marines estadounidenses, por primera vez en la historia.

 

Denominada Amazon Log 2017 este ejercicio militar sin precedentes se  convirtió en la primera presencia activa de militares estadounidenses en la mayor reserva de biodiversidad del planeta. Participaron unos 2.000 soldados.

 

Cifras oficiales aportadas por el Ejército de Brasil daban cuenta de la asistencia de 1.500 militares brasileros, 150 de Colombia, 120 de Perú, 30 de Estados Unidos, y observadores de 20 países. Esos ejercicios generaron críticas en activistas defensores de los derechos ambientales y políticos de la región.

 

No fue un evento menor si se considera que, según datos de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), del total mundial de recursos considerados estratégicos, la región posee:

- 20% de las reservas mundiales de petróleo.

- 3,45% de gas natural.

- 95% de niobio.

- 93% de litio.

- 54 % de renio.

- 39% de plata.

- 39% de cobre.

- 29% de estaño.

- 19% de hierro.

- 17% de oro.

- 15% de bauxita.

 

En Suramérica, se encuentran, además, cinco de los 10 países con mayor índice de biodiversidad del mundo, lo que se traduce en el 40 por ciento de diversidad biológica del planeta.

 

Datos aportados por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en el informe titulado: “Recursos naturales en UNASUR (2013)”, precisan que la región reúne: el 22 por ciento de los bosques y el 28 por ciento del agua dulce de todo el mundo.

 

Citado en The Guardian Antonio Marcondes, negociador principal de Brasil en la cumbre de la ONU sobre cambio climático aseguró que Brasil alcanzó sus metas de emisiones de 2020 temprano, pero los temores de un aumento de la deforestación bajo el nuevo presidente, Jair Bolsonaro, podrían revertir esto.


Al respecto, Vinicius Sartorato, sociólogo brasileño analiza para CLATE la matriz ideológica del gobierno de Bolsonaro: "Parece haber tres polos de poder: un liberal-conservador (privatizador); otro pragmático-conservador (militares), y otro ideológico-conservador, que tiene mayor preocupación con temas filosóficos, religiosos e identitarios".

 

El investigador ejemplifica con dos casos: "Uno es de la privatización de las jubilaciones. Una demanda importante para bajar el déficit de Estado, pero también una demanda de bancos interesados en vender planes de pensiones privados. El otro dato es el caso de los territorios amazónicos, ya que se habla de permitir explotación minera en áreas indígenas, hasta hoy protegidas".

 

Para Sartorato "existe un conflicto interno en el gobierno de Bolsonaro donde los liberales-conservadores, más extremistas en términos económicos, quieren privatizar hasta la Petrobras".

 

Las amenazas de campaña de Bolosnaro ya son una realidad. El ultraderechista no se moderó al llegar al Palacio Planalto. Ofreció un "Brasil libre del crimen, la corrupción y las ideologías perversas". Por eso flexibilizará la portación de armas para la ciudadanía, al tiempo que da carta blanca a las fuerzas de seguridad para que maten a presuntos delincuentes.

 

Además, intimidó a sectores opositores con la “cárcel o el exilio” y  aseguró que tipificará “como organizaciones terroristas” al Movimiento de Trabajadores Sin Tierra (MST) y al Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST). En esa línea, anunció un enfrentamiento abierto con el Foro de Sao Paulo, al que calificó de "totalitario".

 

Bolsonaro también se posicionó contra la ideología de género (concepto defendido por los evangélicos), el aborto, la legalización de las drogas o los derechos de la comunidad LGBTI, mientras se erige como un abierto defensor de la última dictadura militar.


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