Noticias
ARGENTINA

2018-07-12

Héroes afrodescendientes en las luchas emancipadoras


“En la memoria y nombre de Falucho recordamos a todos los afrodescendientes que entregaron su vida por la Patria y no quedaron esculpidos sus nombres en el bronce, como hubiera correspondido”.


Por Julio Fuentes*


Está en una plaza. Tiene un monumento. Pero pocos conocen su historia. O su leyenda. Aunque se silencie, las guerras por la Independencia nacional y sudamericana contaron con sus héroes afrodescendientes.

 

El más reconocido es “Falucho”. Su nombre: Antonio Ruiz. Veterano de las batallas de Chacabuco y Maipú, que se negó a saludar a la bandera española en Lima. Como él, miles de ellos merecen un lugar en la historia argentina, que aún persiste en su negación. La rica historia de la comunidad afro en nuestro país debe ser homenajeada.

 

Falucho tiene su estatua en una plazoleta triangular ubicada entre las calles entre Fitz Roy, Santa Fe y Luis María Campos, en el barrio porteño de Palermo. Hecha de bronce, fue iniciada por Francisco Cafferata y la continuó su discípulo Lucio Correa Morales. Desde 1923 ocupa este lugar en la ciudad de Buenos Aires, frente al Regimiento Militar de Patricios, enarbolando una bandera argentina. Pero ese monumento tuvo un emplazamiento primario: El 17 de mayo de 1897 se inauguró en la Plaza San Martín. Así lo reseñó un diario de la época: “En ´Falucho´ no se premia solamente un acto militar heroico; si ese fuera su mérito, no habría lugar en todas las plazas públicas argentinas para las estatuas destinadas a conmemorar el valor de una comunidad que en el campo de batalla ha hecho figurar un héroe por cada soldado. No, ´Falucho´ es la fidelidad a la bandera, el sublime desprendimiento que llevó al alma a arrojar el cuerpo de la patria. Y es más todavía, es la fidelidad del afrodescendiente argentino que los conquistadores españoles vendían y compraban como cualquiera otra mercancía y que el nuevo mundo libertó de la infame esclavitud, convirtiéndolo en hombre, y enseguida en héroe”.

 

Quien rescató su biografía fue el expresidente Bartolomé Mitre en su libro “Historia de San Martín y la emancipación sudamericana”. Relata que en los ejércitos sanmartinianos en Lima este gestó su mito: “La bandera española fue enarbolada en el torreón Independencia, con una salva general de los castillos. Un afrodescendiente, soldado del regimiento del Río de la Plata, nacido en Buenos Aires, llamado Antonio Ruiz (por sobrenombre Falucho), que se resistió a hacerle honores, fue fusilado al pie de la bandera española. Murió gritando: ¡Viva Buenos Aires!”. Las fuentes de Mitre para dar fe de este acto para la posteridad se basó en testimonios verbales de cuatro altos mandos militares.

 

Su leyenda, su acto épico, se transformó en símbolo del soldado afro que dio la vida por la emancipación americana. En el ejército libertador José de San Martín hubo unos 1.500 afrodescendientes criollos. Fueron también parte esencial de la campaña independentista en el Ejército del Norte que lideró Manuel Belgrano.

 

Numerosos fueron los regimientos integrados por esta gran comunidad, denominados entonces como de “Pardos y Morenos”, como también son incontables los actos heroicos en las batallas independentistas. Participaron de la defensa de Buenos Aires durante las invasiones inglesas, de los combates en la Banda Oriental, en Perú, en Chile, en la Argentina. Tal el significativo y valiente aporte en la larga guerra emancipadora de los pueblos suramericanos y en la conformación de nuestra identidad.

 

La esclavitud formó parte ignominiosa de la historia argentina. La presencia afro no fue, como se cree, minoritaria. Sin embargo su población fue “desaparecida” de la historia oficial.

 

El censo que en 1778 se realizó el Virreinato del Río de la Plata muestra la magnitud de la población afrodescendiente: 54% en la provincia de Santiago del Estero, 52% en Catamarca, 46% en Salta, 44% en Córdoba, 42% en Tucumán, 24% en Mendoza, 20% en La Rioja, 16% en San Juan, 13% en Jujuy, 9% en San Luis. En Buenos Aires, constituían el 50% de la población, la mayoría se concentraba en el barrio de Montserrat, conocido también como Tambor. En una sociedad de castas, el afro era considerado el escalafón más bajo, sin embargo, San Martín los incorporó al Ejército de Los Andes masivamente, venciendo el prejuicio aristocrático de los oficiales.

 

El arrojo en la batalla les permitió conquistar su libertad, esa sangre derramada fue ocultada arteramente por la historiografía elitista y blanca. Ellos son parte de la historia argentina. Lucharon por la emancipación y reclaman con todo derecho su lugar.

 

9 de Julio, fecha en la que conmemoramos la Declaración de Independencia de la Argentina en 1816, que determinó la formal ruptura de las Provincias Unidas del Río de la Plata con la monarquía española. En la memoria y nombre de Falucho recordamos a todos los afrodescendientes que entregaron su vida por la Patria y no quedaron esculpidos sus nombres en el bronce, como hubiera correspondido.


*Julio Fuentes, Presidente de la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales (CLATE)



Compartir en FB
<anterior            próxima>